Lao-Tse,La Ortografía de la lengua española, de las Academias de la Lengua, señala en la página 411 que los términos unidos con guion «deben conservar la acentuación gráfica que les corresponde como palabras independientes», por lo que en este caso, al ser Tse monosílaba, carece de tilde. también llamado Lao Tzu, Lao Zi, Laozi o LaocioAnderson, Norman: Las religiones del mundo. Editorial Mundo Hispano, pág 251 (, en el chino antiguo */rˤuʔ t͡səʔ/), es una personalidad china cuya existencia histórica se debate.

Se le considera uno de los filósofos más relevantes de la civilización china. La tradición china establece que vivió en el , pero muchos eruditos modernos argumentan que puede haber vivido aproximadamente en el , durante el período de las Cien escuelas del pensamiento y de los Reinos Combatientes.

Se le atribuye haber escrito el Dào Dé Jing (o Tao Te Ching), obra esencial del taoísmo. De acuerdo con este libro, el tao (o dao, ‘camino’) puede verse como el cambio permanente y este es la verdad universal. Dentro de las dudas sobre la existencia de Lao-Tse y sobre la época en la que vivió, se cree que pudo ser contemporáneo de Confucio.Gaarder, Jostein; Hellern, Víctor; y Notaker, Henry (2009): El libro de las religiones. Madrid: Siruela, 2009. ISBN 978-84-9841-268-0.

A pesar de que en otros casos hay una transmisión impresionante en cuanto a narraciones, crónicas y listas minuciosas de gobernantes, funcionarios y otras personalidades relevantes de la antigua China, sobre Lao‑Tse no se sabe casi nada. Las fuentes que más tempranamente lo mencionan, lo hacen a través de anécdotas y leyendas, entre ellas, una historia sobre él en la obra de Zhuangzi (Chuang‑Tzu) Nan hua zhen jing (南華真經, literalmente: ‘libro verdadero de la florescencia [cultural] del sur’). La primera fuente histórica o biográfica se encuentra en las Memorias históricas de Sima Qian del ; sin embargo, él mismo escribe que sus fuentes y materiales serían muy inseguros y que ha encontrado afirmaciones muy contradictorias sobre Lao-Tse. Por ello, se ha sostenido que no es seguro que Lao-Tse haya vivido realmente alguna vez.

Nombre Lao-Tse (老子) es un título honorífico compuesto de dos sinogramas: el primero (老 lǎo) significa ‘anciano’, y el segundo (子 zǐ) es un antiguo título de respeto reservado a eruditos virtuosos. La pronunciación de este nombre en chino antiguo ha sido reconstruida por Baxter y Sagart como /*(C.)rˤuʔ tsəʔ/, siendo C una constante dudosa, por su parte Zhenzhang la reconstruye como /*ruːʔ ʔslɯʔ/.

Algunas historias relatan que su nombre propio era Ěr, su apellido Lǐ (su nombre completo sería Lǐ Ěr, 李耳) y su nombre de cortesía Boyang (伯陽). Dān es un nombre póstumo por lo que también es llamado Lao Dan (老聃).Luo (2004), pág. 118.Kramer (1986), pág. 118.Kohn (2000), pág. 2.

Existen varias transcripciones al alfabeto latino. En español es muy utilizada la adaptación tradicional Lao-Tse (con las variantes Lao-Tsé, LaoTse, Lao Tse, etc.), similar a la transcripción francesa Lao Tseu y a la transcripción Wade Giles británica Lao Tzu. Laozi (técnicamente Lǎozǐ) es la transcripción por el sistema pinyin, oficial en China, Taiwán y en la ONU, por ello esta forma es cada vez más utilizada, especialmente en otros idiomas europeos. Finalmente, la adaptación Laocio,Anderson, Norman: Las religiones del mundo. Editorial Mundo Hispano, pág 251. aunque infrecuente, es la más coherente con los nombres de otros filósofos chinos con el título de «zi» como Confucio y Mencio.

Durante la Dinastía T'ang (618-907) fue honrado como antepasado de esta, puesto que las religiones taoístas afines a la dinastía T'ang relacionaron el apellido de la familia reinante con el nombre póstumo atribuido a Lao-Tse (Lao-Tang), pero esa visión no era compartida por los sectores taoístas opositores a la monarquía, como lo eran los taoístas filosóficos de las sociedades secretas. Las clases gobernantes de ese período le atribuyeron a Lao-Tse el título de Taishang Xuanyuan Huangdi, que significa ‘misterioso y primordial emperador supremo’. Xuanyuan y Huangdi son el nombre propio y el título del Emperador Amarillo.

Biografía miniatura|Monumento a Lao-Tse en Quanzhou (China).

A mediados del , se llegó a un consenso entre los estudiosos que la historicidad de la persona conocida como Lao-Tse es dudosa y que el Tao Te Ching fue "una recopilación de refranes taoístas hecho por muchas manos". Alan Watts instó a tener mayor cautela, sosteniendo que este punto de vista era parte de una tendencia académica hacia el escepticismo sobre las figuras religiosas y espirituales históricas, y diciendo que por años, o tal vez nunca, se podrá saber suficiente para poder emitir adecuadamente juicios de este tipo.

Poco se conoce acerca de la vida de Lao-Tse. Tanto su existencia histórica, como su autoría del Tao Te King, son objeto de controversia. Sin embargo, se convirtió en un importante héroe cultural para generaciones del pueblo chino. La tradición asegura que nació bajo un ciruelo en una aldea de la prefectura de Ku (苦縣 Kǔ Xiàn) del estado de Chǔ (楚), actualmente distrito de Lùyì (鹿邑) de la provincia de Henan, durante los últimos años del Período de Primaveras y Otoños, y tuvo como primer nombre Li-Er (orejas de ciruelo), aunque otras versiones sostienen que él era Po Yang-Li, proveniente de una familia de pescadores.Lao-Tze y el “Tao-te Ching”, artículo en el sitio web Publiboda.«Renovado interés por el pensamiento de Laotse», artículo en el sitio web GIO. Algunas leyendas sostienen que la gestación de Laozi requirió 81 años (la cantidad de capítulos que tiene su obra Tao Te King) y cuando por fin nació, ya tenía el cabello blanco, arrugas en su rostro ―propias de un anciano― y unas peculiares orejas grandes que le valieron su primer nombre 李耳 Lǐ Ěr (orejas de ciruelo).

Conforme a la tradición, y a una biografía incluida en la obra de Sima Qian, Lao-Tse fue contemporáneo de Confucio (Kongzi), aunque mayor que él, y trabajó como archivero en la Biblioteca Imperial de la corte de la Dinastía Zhou. Por intención o accidente, cuando Confucio se dirigía a leer los rollos de la biblioteca lo encontró en Zhou, cerca de la moderna Luoyang. De acuerdo con estas historias, Confucio y Laozi discutieron durante meses sobre el ritual y lo apropiado, cimientos del confucianismo. Laozi se oponía a lo que consideraba prácticas vacías, y la leyenda taoísta sostiene que estas discusiones fueron más provechosas para Confucio que para el contenido de la biblioteca.

En otro relato, Lao-Tse era otro contemporáneo de Confucio, titulado Lao Laizi (老 莱 子) y escribió un libro en 15 partes. En un tercer relato, era el astrólogo de la corte, Lao Dan, que vivió en el durante el reinado del duque Xian de Qin. El texto más antiguo del Tao Te Ching hasta ahora recuperado fue escrito en tablillas de bambú y data de finales del

Lao-Tse renunció luego a su puesto, quizás por la decreciente autoridad de la corte Zhou. Algunos relatos sostienen que viajó hacia el oeste montando un búfalo de agua, a través del estado de Qin. Cuando llegó al paso de Shanggu, el guardián ―al que una fuente llama Yinji y otra Luanyin― reconoció al ilustre filósofo. Le suplicó que se quedase un año en su casa antes de marcharse al destierro, y que escribiese un libro exponiendo su doctrina. El maestro se dejó convencer, escribiendo el Tao Te King. Hasta entonces, Laozi solamente había propagado su filosofía de manera oral. Después marchó hacia el oeste, adentrándose en el país de los bárbaros, donde su rastro se perdió para siempre.

Algunas de las controversias modernas sobre su vida incluyen: La discusión con Confucio, que pudo haber sido inventada por los taoístas para hacer que su escuela filosófica apareciese como superior al confucianismo. El autor real del Tao Te King (o Dao De Jing) podría haber creado un personaje ficticio para que el origen del texto pareciese más misterioso, haciéndolo entonces más fácil de popularizar. Se ha discutido que Laozi podría ser un seudónimo de Dan, Prefecto de los Grandes Escribas (Tài Shǐ Dàn, 太史儋); o de un anciano de Lai, una prefectura del estado de Qi (齊); o alguna otra persona de existencia histórica.

Divinización A partir de su obra, mitos posteriores integraron a Lao-Tse dentro de la religión china, convirtiéndose en una de las deidades principales de la religión taoísta, el cual vino a este mundo a revelar los textos y enseñanzas del Tao a los seres sintientes; siendo considerado uno de Los Tres Puros de la Trinidad Taoísta.

Obra

Su famosa obra, el Dàodé jīng, ha tenido enorme influencia en China. Es un tratado místico que cubre muchas áreas de la filosofía, desde la espiritualidad individual hasta las técnicas de buen gobierno.

Laozi enfatiza el tao (también conocido como dao, traducido usualmente como ‘el camino’), y expande su significado para abarcar el orden innombrable, inmanente, del universo. Destaca el concepto de wei-wu-wei (‘acción a través de la inacción’), que no significa permanecer inmóvil sin hacer nada, sino evitar las intenciones explícitas y la voluntad que obstaculiza la fluidez armónica de la naturaleza. Los fines pueden alcanzarse respetando las formas en que las cosas naturalmente crecen y decrecen; así, las acciones realizadas de acuerdo con el tao son más fáciles y más productivas que aquellas que pretenden contrariarlo. Laozi creía que la violencia debe ser evitada y que la victoria militar es una ocasión de duelo debido a la necesidad de usar la fuerza contra otros seres vivientes. Sostenía también que el exceso de leyes y reglas hacen más difícil el manejo de la sociedad, ya que oprimen las libertades de los pueblos.

Como muchos otros pensadores chinos antiguos, sus explicaciones usan con frecuencia paradojas, analogías, apropiación de citas antiguas, repetición, simetría, rima y ritmo. Los escritos que se le atribuyen son poéticos, densos y frecuentemente crípticos, y sirven como punto de inicio para la meditación sobre el Cosmos o sobre uno mismo. Muchas de las teorías estéticas del arte chino se basan en sus ideas y en las de su más famoso continuador, Zhuang Zi.

Enseñanzas

Las enseñanzas de Lao-Tse, y consecuentemente las de la filosofía taoísta, están basadas en el análisis de la Naturaleza en su más amplio sentido, con el fin de obtener el enfoque acerca del funcionamiento natural de la existencia, para determinar cuál es el orden natural de las cosas. Esta visión universalista es la que Lao-Tse toma como punto de partida para su tesis filosófica, analizando el funcionamiento dual de la naturaleza universal existente (yin y yang) para luego ahondar en conceptos más amplios acerca del origen cosmológico del Universo, y así determinar el funcionamiento fluido u orden natural con el cual las diferentes formas han ido mutando para perpetuar la continuidad de la existencia. Basándose en esto, Lao-Tse determina cuál es el orden natural que los seres vivos, y principalmente el hombre debe llevar a cabo para mejorar su existencia y avanzar hacia el continuo cambio en pos de la superación, explicando cómo es que al no seguir estas normas naturales, el hombre se ha descarriado de su armonía cósmica y ha generado sus propias calamidades por contradecir el ritmo natural y lo ha sustituido por ordenanzas y actitudes absolutistas, superficiales y dogmáticas que acabaron por desequilibrar a la humanidad, favoreciendo a sus clases dominantes a costa del infortunio de las clases inferiores.

Lao-Tse utiliza simbolismos y alegorías en donde compara aspectos de la naturaleza para mostrar paralelismos con el comportamiento humano, algo característico de la filosofía taoísta y de otras corrientes de pensamiento oriental.