Ava guaraní es la denominación actualmente adoptada para una cultura indígena mixogenizada guaraní-arahuaca antes más conocida como chiriguana, que está asentada en el sur de Bolivia, el oeste de Paraguay y el noroeste de Argentina.
Denominaciones Frecuentemente se encuentra en muchas publicaciones que la palabra ('hombre' en idioma guaraní) es acentuada en forma aguda al denominar a este pueblo («avá guaraní»), lo cual refleja la acentuación aguda de otras variantes del idioma guaraní (como el guaraní criollo), ya que los chiriguanos han adoptado la acentuación grave para la mayoría de sus palabras.mbya inee el idioma guarani-chiriguano a su alcance, pág. 10. Autores: Gabriel Siguier, Luís Farré Maluquer. Editor: CIPCA, 1979La primera gramática del chiriguano (Tupí-Guaraní). Pág. 353. Autor: Wolf Dietrich En Paraguay son denominados «guaraníes occidentales» ya que el nombre «avá guaraní» es utilizado para el pueblo chiripá.Guaraní Occidental
En Argentina en la autodenominación de sus comunidades y en su autoidentificación censal utilizan los nombres «guaraní», «ava guaraní» y «tupí guaraní» y marginalmente el nombre «chiriguano». En Bolivia a partir de 1980 se utiliza el nombre «guaraní» para denominarlos en conjunto (por ejemplo en la Asamblea del Pueblo Guaraní), pero también se los denomina «guarayos», aunque este último se confunde con el nombre del pueblo guarayo también guaranítico del departamento de Santa Cruz.
El nombre «chiriguanos» (antiguamente «chiriguanaes») es la forma castellanizada derivada del mote despectivo con el que los pueblos de habla quechua se referían a los guaraníes del Chaco occidental. El nombre «chiriguano» derivaría de chiri (‘frío’) wanu (‘excremento’) aunque esta etimología es discutida, pues otros opinan que sería deformación de chiri (‘frío’) y wañuq (‘los que mueren’). En cualquier caso, la forma inicial que refirieron los cronistas españoles fue «chiriguana», por lo que hace dudosas esas etimologías.Los indígenas olvidados: los guaraní-chiriguanos urbanos y peri-urbanos en Santa Cruz de la Sierra. Pág. 23. Autor: José Ros. Editor: FUNDACION PIEB, 2003. ISBN 9990568375, 9789990568370 Podría tratarse de una coincidencia lingüística, pues chiri en guaraní también significa taparrabo, cuyo uso es una característica de los guerreros guaraníes en el trópico boliviano. Por otro lado, en el castellano camba chiri sigifica "crespo" o "enredado", como en el caso de "chiribital" que es un monte tupido y lleno de lianas. Más lejano, pero no menos coincidente, es la palabra española chiringuito cuyo significado semeja a las improvisadas casas de los guaraníes. La denominación de chiquitos, en el oriente boliviano, proviene de un detalle de las casas de aquellos nativos.
En Colombia existe un municipio de origen precolonial denominado Chiriguaná, en el departamento de Cesar, al noreste del país, y a miles de kilómetros de los chiriguanos bolivianos. Otra relación lingüística, importante también, se encuentra al norte del continente, con los apaches Chiricahua que, coincidentemente con los chiriguanos del Sur, eran los más guerreros en esa región y los últimos en capitular; lo que puede llevar a estudios geográficamente más amplios y remotos, con relación a estos etnónimos y/o exónimos.
Con relación a guano, la composición es diferente, pues en quechua la sílaba hua tiene diferente pronunciación que en guaraní, como en huaso y en guaso (cervidae) o guazú (Karaí-Guazú); más lejos aún en wawa, que se usa para los niños recién nacidos. El final no o nae, es una castellanización, referente a las naciones. El historiador y lingüista boliviano Eduardo Cortés León, afirmaba que se impuso la versión de los cronistas españoles por la animadversión que estos sentían hacia los chiriguanaes en la época de la conquista, por la guerra permanente que sufrían.
También se los suele conocer en Argentina como «chaguancos», «chavancos», «tsawankos» o «chahuancos», otra denominación peyorativa de origen quechua que significaría piernas flacas y habría surgido en los ingenios azucareros.SER GUARANÍ EN EL NOROESTE ARGENTINO: VARIANTES DE LA CONSTRUCCIÓN IDENTITARIA, pp. 71-72. POR SILVIA HIRSCH. Universidad de Buenos Aires
Subdivisiones thumb|right|250px|Tejido de Izozog.
En Bolivia los ava guaraníes se distinguen en tres grupos que presentan pequeñas diferencias lingüísticas, culturales y de ubicación geográfica: los ava o mbia, los simbas y los izoceños. La palabra simba es de origen quechua y significa trenza, lo que refiere a un peinado tradicional que usan los ava guaraníes más conservadores. Los simbas son aquellos, que a diferencia de la mayoría ava, continúan utilizando sus vestimentas tradicionales en sus comunidades (trenza y tembeta -tarugo labial-).
Los izoceños o tapii son los descendientes menos guaranizados de la antigua etnia arahuaca de los chanés. Los chanés pudieron liberarse de la esclavitud a la que los sometían los chiriguanos en 1890, luego de eso se dividieron en dos grupos: uno se refugió en los bañados del Izozog (los izoceños) y otro migró a Argentina (los chanés). En Argentina se autoidentifican como un pueblo distinto de los ava guaraníes y utilizan el etnónimo chané destacando su herencia arahuaca, pero los que permanecieron en Bolivia se denominan izoceños, destacan primeramente su herencia guaraní y se agrupan como un mismo pueblo con los avas y los simbas.
En Argentina los avas, simbas e izoceños conforman en parte comunidades separadas, pero se reconocen como parte de un mismo pueblo ava guaraní.
Historia Migraciones guaraníes A partir del grupos de pueblos amazónicos de linaje tupí-guaraní avanzaron desde la Amazonia hacia el sur y el este en un movimiento migratorio en busca de la Tierra sin Mal (ivy imaraä) de la mitología guaraní. Desde el este del río Paraguay las migraciones de los guaraníes hacia las estribaciones andinas se iniciaron en el período prehispánico a fines del como producto de la presión demográfica, por razones religiosas o en busca de metales. Aunque algunos investigadores sugieren migraciones guaraníes desde el , se conocen tres grandes migraciones guaraníes hacia Bolivia: la de los 2000 carios que desde la costa del estado de Santa Catarina en Brasil atravesó el Paraguay y el Chaco Boreal acompañando al hispano-portugués Alejo García en 1524 atacando la frontera del Imperio incaico y llegando hasta cerca de Potosí; la que tras el retorno al Paraguay y muerte de García, hacia 1526 remontó el río Pilcomayo por el Chaco Boreal hasta alcanzar la estribaciones andinas de los departamentos de Tarija y Chuquisaca y el sudoeste de la provincia Cordillera (que dio origen a los chiriguanos); la que proveniente de Itatín en el actual Mato Grosso del Sur en 1557 acompañó a Ñuflo de Chaves y se asentó en la Chiquitanía llegando hasta el río Guapay o Grande (que dio lugar al pueblo guarayo y probablemente también a los pueblos sirionó, guarasugwe o pauserna y yuki).
Sobre el ataque de García al Imperio incaico existen narraciones en los Comentarios Reales de los Incas de Inca Garcilaso de la Vega. Los guaraníes irrumpieron en la cuenca del Guapay y atacaron el fuerte de Samaipata y algunas minas incaicas. Rechazados por los incas, regresaron al Paraguay, aunque algunos guaraníes capturados habrían sido sacrificados en los fríos altares andinos.[Hernando SANABRIA FERNÁNDEZ, Apiaguaiqui-Tumpa. Biografía del pueblo chiriguano y de su ultimo caudillo, La Paz-Cochabamba, Los Amigos del Libro, 1972]
Mixogénesis chiriguana El retorno guaraní hacia el piedemonte andino luego de la expedición de García produjo a lo largo del la mixogénesis y la etnogénesis de los ava guaraníes, al someter una minoría guaraní a la etnia de linaje arahuaco de los chanés establecida anteriormente en el Chaco Boreal y norte del Chaco Central. Según fuentes españolas los guaraníes eran guerreros tan feroces que cerca de 50 de ellos podían vencer a 1000 y hasta 3000 chanés.Memoria americana - Chiriguanos la construcción de un estereotipo en la política colonizadora del sur andino De este modo, la población chané fue esclavizada por guerreros guaraníes que se emparejaron muchas veces forzadamente con mujeres chanés. Gracias a esto los chanés terminaron por ser esclavizados y relegados a servidores domésticos de los guaraníes.Rubén Pérez Bugallo (2001). «Chiriguano-chané: una relación paradigmática de desigualdad». En Scripta Ethnológica, tomo XXIII. Buenos Aires: CONICET, y Centro Argentino de Etnología Americana, págs. 173-178.
La población mixogénica sintetizó rasgos culturales: de los chané, derivó en un modo de vida sedentario en grandes casas comunales de palmas, leños y paja llamadas maloka, en las cuales residían hasta 300 personas (una aldea podía constar de una sola casa comunal). También de los chané derivó gran parte de la cestería y la cerámica chiriguana; mientras que los guaraníes impusieron su idioma (o, en todo caso la mayor parte del vocabulario chiriguano), sistema de creencias y sistema de organización social, así como las prácticas de caza, pesca y guerra. De este modo, su forma tradicional de subsistencia ha sido basada en una combinación de horticultura (maíz, porotos, mandioca) y caza-recolección-pesca; tal horticultura aunque principalmente de origen chané tiene como influencia guaraní la alternativa de poder ser itinerante. La existencia de palabras de origen tupí en el lenguaje chiriguano que se desconocen en el guaraní paraguayo, hace pensar a algunos investigadores que los carios que acompañaron a Alejo García habían estado sujetos a la influencia y mixogenización de pueblos tupíes en la costa atlántica.
En la actualidad, los ava guaraníes aun mantienen una situación de preeminencia sobre las pequeñas comunidades de chanés, aunque la hegemonía «chiriguana» se ha ablandado bastante de modo que los chanés llegan a ser «socios minoritarios» en una sociedad mixta chiriguano-chané conocida como tupí-guaraní.
Tradicionalmente, existe entre los ava guaraníes una notoria división sexual y etaria del trabajo: los varones cazan, pescan, o se dedican a confeccionar elementos textiles (bolsas de caraguatá) o de cestería (con sao, caranday ―palma negra― o tankvaransi ―caña hueca―). Las niñas y muchachas también realizan cestas, mientras que trabajo típicamente femenino es entre los ava guaraníes el de la cerámica.
La guerra de los 30 años Aproximadamente entre 1590 y 1591 el cacique Coyayagua, quien gobernó lo que actualmente es Charagua junto a Mocapini, invadiría Tomina pero a los tres días sería derrotado cerca del rio Parapiti. En 1604 Coyayagua hizo una alianza con el gobernado de Santa Cruz para invadir Charagua, liderados por Sebastian Rodriguez, luego de la invasión de Charagua el resto de caciques Chiriguanos se aliaron con la excepción de los "indios cristianos" de Tomina los cuales estaban del lado de los españoles.
En agosto de 1607 los españoles empiezan a dialogar con el líder indígena Vitupué en Tembero, esto fue con el objectivo de evitar represalias, se consiguió que los caciques del lado de vitupué y los caciques del lado de los españoles se reconciliaran, luego de esto Charagua (aliado de Coyayagya) sería capturado y su hijo fue torturado. Para 1609 luego del juicio de Charagua se crea una guarnición española en sus territorios. Mientras los españoles avanzaban en el conflicto en 1615 el cacique de Pilcomayo se ve forzado a unirse al bando en contra de Coyayagua, sin embargo para 1616 los Chiriguanos del sur (quienes también estaban en contra del cacique Gharagua) atacan a los españoles. Ese mismo año los españoles asaltarian los pueblos de Pilcomayo y Macharetf.