Miguel de Cervantes Saavedra (Alcalá de Henares, bautizado el 9 de octubre de 1547-Madrid, 22 de abril de 1616) fue un novelista, poeta, dramaturgo y soldado español, famoso por su novela satírica Don Quijote, publicada en dos partes en 1605 y 1615, que es considerada por muchos como la primera novela moderna debido a su innovadora estructura narrativa, el desarrollo realista de los personajes y la exploración de la ilusión frente a la realidad. Considerada una de las mejores obras de la literatura universal, su cantidad de ediciones y traducciones solo es superada por la Biblia.

Hijo de un cirujano de modestos recursos, Cervantes se enfrentó desde muy temprano a la inestabilidad económica que marcó su vida itinerante. En 1571, pese a estar enfermo, luchó en la batalla de Lepanto como marinero a bordo de La Marquesa, donde sufrió heridas que le dejaron la mano izquierda permanentemente incapacitada, una lesión a la que se refería con orgullo por el honor que le había reportado. En 1575, durante su retorno a España, fue capturado por piratas mahometanos y pasó cinco años cautivo en Argel, intentando escapar en múltiples ocasiones antes de que su familia pagara su rescate en 1580.

A su vuelta a España, Cervantes se dedicó a la literatura y a su oficio asalariado del gobierno, publicando su primera novela, La Galatea, en 1585; pero alcanzó fama duradera al final de su vida con Don Quijote, que parodiaba los romances caballerescos al tiempo que profundizaba en temas como la locura, la identidad y la condición humana, influyendo en innumerables escritores y consolidando su estatus como figura fundamental de la literatura occidental. Sus obras, que incluyen novelas, obras de teatro y poesía ejemplares, reflejan una vida de adversidades —entre ellas, su encarcelamiento en 1597 por irregularidades fiscales como recaudador de impuestos— y perseveridad, que culminó con su muerte en Madrid el 22 de abril de 1616, por complicaciones posiblemente relacionadas con la diabetes o la hidropesía. No obstante el reconocimiento contemporáneo, Cervantes murió en relativa pobreza, y su genio fue plenamente apreciado tras su muerte por ser pionero de la metaficción y el realismo psicológico.

A Cervantes se le ha dado el apelativo de «Príncipe de los Ingenios».Agencia Bolivariana de Noticias - 29 de septiembre de 2006

Vida Infancia y juventud thumb|Torre de la iglesia de Santa María la Mayor de Alcalá de Henares, donde bautizaron a Miguel de Cervantes. Resultó destruida en un incendio durante la guerra civil española. miniaturadeimagen|alt=Partida de bautismo de Miguel de Cervantes|Partida de bautismo de Miguel de Cervantes

Desde el está admitido que el lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes fue Alcalá de Henares,Jean Canavaggio, «Cervantes en su vivir». Biografía del Portal de Miguel de Cervantes Saavedra de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 7 de abril de 2012. dado que allí fue bautizado, según su acta bautismal, y que él indicó ser natural de ese sitio en la llamada Información de Argel (1580).Textualmente reza el autógrafo: «Miguel de Cervantes, natural de la villa de Alcalá de Henares, en Castilla...», en Miguel de Cervantes, Información hecha en Argel a solicitud de Miguel de Cervantes Saavedra, acerca de los servicios y padecimientos prestados y sufridos por él mismo Argel, 10 de octubre de 1580. El día exacto de su nacimiento es menos seguro, aunque lo normal es que naciera el 29 de septiembre, fecha en que se celebra la fiesta del arcángel San Miguel, dada la tradición de recibir el nombre del santoral del día del nacimiento. Miguel de Cervantes fue bautizado el 9 de octubre de 1547 en la parroquia de Santa María la Mayor.El templo se construyó en 1553 y fue destruido cuatro siglos después, en la Guerra Civil Española.Sánchez Moltó MV. Miguel de Cerbantes, natural de Alcalá de Henares... Alcalá de Henares: Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alcalá de Henares; 2016. El acta del bautizo reza:

El padre del escritor era Rodrigo de Cervantes (1509-1585), casado con Leonor de Cortinas, de la cual apenas se sabe nada, excepto que era natural de Arganda del Rey. Los hermanos de Cervantes fueron Andrés (1543), Andrea (1544), Luisa (1546), que llegó a ser priora de un convento carmelita; Rodrigo (1550), también soldado, que le acompañó en el cautiverio argelino; Magdalena (1554) y Juan, solo conocido porque su padre lo menciona en el testamento.

El apellido Saavedra, en opinión de la historiadora Luce López-Baralt, y que el autor comenzó a utilizar tras su cautiverio, viene de «shaibedraa», que en dialecto árabe magrebí se pronuncia casi como en español y significa «brazo tullido o estropeado», por lo que Cervantes en Argel pudo ser llamado «shaibedraa», a saber, «manco». Es además un apellido corriente en Argelia desde hace siglos.Luce López-Baralt: «Ante el ‘Quijote’ y San Juan de la Cruz siento el vértigo de asomarme a un abismo sin fin» Por el contrario, la hispanista María Antonia Garcés atribuye la adopción del apellido gallego Saavedra a la reinvención que Cervantes hace de sí mismo al retorno de la esclavitud; es nombre que él mismo otorga al héroe de su drama El trato de Argel, y a los protagonistas de su El gallardo español y de La historia del cautivo (capítulos 39—41 de Don Quijote); ha sido Gonzalo Cervantes Saavedra un lejano pariente, también veterano de Lepanto y escritor, y cuya vida tuvo singulares paralelismos con la suya; además, la prominente familia Saavedra (o Sayavedra) de Sevilla, quienes pelearon contra los moros por cientos de años en la frontera, podría haberle resultado emblemática a Cervantes, quien pudo verse a sí mismo como el descendiente moral de Juan de Sayavedra, héroe medieval celebrado en romances de gesta y también apresado por los moros.

En sus Novelas ejemplares, Cervantes dice ser tartamudo. Para José Manuel Lucía Megías, se trataría de una figura retórica para describirse a sí mismo como falto de elocuencia verbal. Krzysztof Sliwa, por el contrario, cree que Cervantes padecía una verdadera alteración del lenguaje, citando similares comentarios del manchego en tres de sus escritos además de las Novelas.

Según Américo Castro, Daniel Eisenberg y otros cervantistas, Cervantes poseía ascendencia conversa por ambas líneas familiares; su padre era cirujano, su abuelo, abogado y su bisabuelo, trapero. Por el contrario, su último biógrafo, Jean Canavaggio, afirma que dicha ascendencia no está probada, en comparación con los documentos que apoyan esta ascendencia sin lugar a dudas para Mateo Alemán; en todo caso, la familia Cervantes estaba muy bien considerada en Córdoba y ostentaba allí y en sus cercanías cargos importantes. thumb|Miguel de Cervantes imaginando El Quijote, Mariano de la Roca y Delgado (1858). Sus abuelos paternos fueron: el licenciado en derecho Juan de Cervantes y Leonor de Torreblanca, hija de Juan Díaz de Torreblanca, médico cordobés; su padre, Rodrigo de Cervantes, nació en Alcalá de Henares por casualidad: su padre tenía entonces su trabajo allí. Lo educaron para ser cirujano, oficio más parecido al antiguo título de practicante que a nuestra idea de médico. Don Rodrigo no pudo seguir estudios continuados no solo por su sordera, sino por el carácter inquieto e itinerante de su familia, que llegó a moverse entre Córdoba, Sevilla, Toledo, Cuenca, Alcalá de Henares, Guadalajara y Valladolid, que se sepa; sin embargo, aprendió cirugía de su abuelo materno cordobés y del padrastro, también médico, que lo sucedió, aunque nunca llegó a contar con un título oficial. Hacia 1551, Rodrigo de Cervantes se trasladó con su familia a Valladolid. Por deudas, estuvo preso varios meses y sus bienes fueron embargados. En 1556 se dirigió a Córdoba para recoger la herencia de Juan de Cervantes, abuelo del escritor, y huir de los acreedores.

No existen datos precisos sobre los primeros estudios de Miguel de Cervantes, que, sin duda, no llegaron a ser universitarios. Parece ser que pudo haber estudiado en Valladolid, Córdoba o Sevilla.También se ha argumentado que estudiara en algún colegio de la Compañía de Jesús, a raíz de las descripciones de la novela El coloquio de los perros.

En 1566 se estableció en Madrid. Asistió al Estudio de la Villa, regentado por el catedrático de gramática y filoerasmista Juan López de Hoyos (que en 1569 publicó un libro sobre la enfermedad y muerte de la reina Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II). López de Hoyos incluye en ese libro dos poesías de Cervantes, a quien llama «nuestro caro y amado discípulo», consideradas por algunos cervantistas sus primeras manifestaciones literarias. En esos años juveniles se documenta su afición al teatro: asistía a las representaciones de Lope de Rueda, como afirma en el prólogo que puso a sus Ocho comedias y ocho entremeses (1615): miniaturadeimagen|Lápida conmemorativa de los estudios de Miguel de Cervantes en la calle de la Villa (Madrid).

Y, según declara en la segunda parte del Quijote por boca de su personaje principal, en su juventud «se le iban los ojos tras la farándula» (Don Quijote, II, 12).

Viaje a Italia y la batalla de Lepanto

thumb|La batalla de Lepanto (de artista desconocido). National Maritime Museum, Greenwich. Se ha conservado una providencia de Felipe II que data de 1569, donde manda prender a Miguel de Cervantes, acusado de herir en un duelo a un tal Antonio Sigura, maestro de obras. Si se tratara realmente de Cervantes y no de un homónimo, podría ser este el motivo que le hizo pasar a Italia. Llegó a Roma en diciembre del mismo año. Allí leyó los poemas caballerescos de Ludovico Ariosto, que tanto influirán en el Don Quijote según Marcelino Menéndez Pelayo, y los Diálogos de amor del judío sefardita León Hebreo (Yehuda Abrabanel), de inspiración neoplatónica, que determinarán su idea del amor. Cervantes se imbuye del estilo y del arte de Italia, y guardará siempre tan gratísimo recuerdo de aquellos estados, que al principio de El licenciado Vidriera, una de sus Novelas ejemplares, hace poco menos que una guía turística de ella: