Las lenguas guanches, llamadas también bereber canario o tamazight insular, son un conjunto de variedades de las lenguas bereberes que fueron habladas por los aborígenes canarios antes de la conquista de las islas en el . Las diferentes variedades se fueron extinguiendo conforme avanzaba la colonización castellana y la aculturación de los aborígenes.

No se conoce el momento exacto en que las lenguas desaparecieron, llegando las últimas referencias de su posible uso a la segunda mitad del . Sin embargo, probamente se conservó en ciertos puntos de Tenerife, preferentemente aislados y en aspectos muy concretos, como su utilización entre pastores cabreros, durante algunos siglos posteriores. No obstante, se afirma que desde los inicios del ya no era una forma común de comunicación ni era conocida por la mayoría de la población canaria.

La lengua de cada isla era muy similar; por eso se utilizaban nativos de unas islas como intérpretes en la conquista de las siguientes. Los habitantes de algunas islas vivían relativamente aislados unos de otros, sin contacto cotidiano. Por esa razón la lengua guanche debe considerarse un continuo dialectal formado por diversas variantes parcialmente inteligibles entre sí. Aunque hoy en día ha desaparecido, el guanche ha dejado una gran cantidad de guanchismos (palabras de origen guanche) en el español. Existe una recopilación de las palabras y las oraciones en el idioma registradas por los españoles, el Monumenta Linguae Canariae.

En Canarias, el estudio y el análisis de la lengua hablada por los aborígenes canarios es de mera dificultad, esto en gran parte debido a la falta de materiales a estudiar. Cierto es que en las islas como Gran Canaria o El Hierro hay inscripciones con forma alfabética, pero estas no parecen estar asociadas, en principio, a los pueblos autóctonos de estas dos Islas, es decir, estas inscripciones alfabéticas serían el resultado de algunos contactos esporádicos de navegantes que utilizaban el alfabeto tifinagh, en momentos tardíos en cuanto a la prehistoria de las Islas, y es altamente probable que se fechen en época histórica. Por tanto, se asume que los aborígenes de las Islas Canarias no conocían la escritura, y por consecuente, no dejaron vestigios literarios ni epigráficos que estampen su habla.

Nombre Si bien esta es la denominación más popular, el término guanche no es el más apropiado para hacer referencia a las lenguas habladas por los antiguos pobladores de las islas, como tampoco es correcto para designar a estos pobladores, debido a que, en principio, corresponde únicamente a la isla de Tenerife. El proceso de aculturación que tuvo lugar tras la conquista () llevó a la desaparición de las hablas bereberes del archipiélago en el y quedan algunas palabras relacionadas con la actividad ganadera, la flora, etnónimos y numerosos topónimos.

La lengua que hablaron los aborígenes de Canarias antes de la conquista por parte de los castellanos se le denomina comúnmente guanche, aunque ciertos “modernos” evitan el término y optan denominarla por la «antigua lengua de Canarias» u otras denominaciones posibles son lenguas prehispánicas canarias, bereber insular, amazigh insular, amazig insular e ínsuloamaziq.Términos utilizados por el filólogo e historiador Ignacio Reyes García: Balance de lingüística ínsuloamazighe. Esto es posible teniendo en cuenta que amazig es el concepto originario que equivale a bereber, y que por consecuencia, la lengua practicada de los aborígenes canarios es una modalidad insular del amazig continental que se practicaba en el Norte de África, antes de la llegada de los árabes.

Hay muy pocos testimonios escritos de estas lenguas recogidos durante el , pero no existe ninguna compilación gramática de ellas. Los términos que actualmente se conservan de dicha habla antigua y los recogidos por los cronistas permiten la identificación de dichas lenguas con el bereber. Aquellas palabras que han sobrevivido de la lengua guanche hasta nuestros días se denominan prehispanismos, indigenismos y, de manera más general, guanchismos.

Clasificación lingüística miniaturadeimagen|299x299px|El guanche en la clasificación de la familia de lenguas bereberes. Las fuentes antiguas dan cuenta de que no todas las islas se entendían del todo bien, así que solían recurrir a interprétes interinsulares, lo que indicaría que hubo al menos dos corrientes migratorias de origen bereber en las islas que hablaban distintas lenguas y posiblemente se tratarían del tuareg y el tamazight. Por otra parte, las palabras bereberes reconocibles son principalmente vocabulario agrícola o ganadero y, aunque se han identificado inflexiones gramaticales bereberes, hay una gran cantidad de vocabulario que no se parece al de otras lenguas bereberes. Por ello, cabe la posibilidad de que el guanche en realidad solo tuviera el bereber como sustrato y no perteneciera a su familia lingüística.

Los testimonios conservados del guanche son escasos y se restringen a un conjunto de frases y palabras anotadas por los primeros colonizadores hispano-normandos, la toponimia de las islas y algunos préstamos léxicos que perduran en el español de las islas (el español canario). Muchos de los topónimos canarios son reconocibles e interpretables en bereber, por ejemplo, la marca de femenino típica en t-...(-t) aparece en numerosos nombres de lugar. Asimismo, las frases pueden ser comparadas con las lenguas continentales para reconstruir la fonética y estructura original. En ocasiones, las fuentes originales pueden ir acompañadas por una traducción contemporánea al castellano, lo que facilita el análisis.

Historia En junio de 1341, dos naves fletadas por el rey Alfonso IV de Portugal y con tripulación florentina, genovesa y castellana, alcanzaron las islas bajo su mando y con la ayuda de su segundo, el florentino Angiolino del Tegghia de Corbizzi. Permanecieron allí durante cinco meses. A su regreso a Lisboa, el literato Giovanni Boccaccio escribió un retrato sobre el pueblo guanche, basándose en los datos que le había dado Recco. Los guanches fueron el grupo más numeroso del archipiélago y fueron los más longevos capaces de resistir la conquista llevada a cabo por castellanos y normandos en el . Por eso, en la literatura científica popular, el término "guanches" se utiliza para todos los pueblos y lenguas indígenas de las islas del archipiélago. miniaturadeimagen|267x267px|Listas de palabras de diferentes lenguas guanches por Viera y Clavijo (1772). A mediados del , en la isla de Gran Canaria, se utilizaron como intérpretes los primeros, en ese momento todavía pacíficas empresas misioneras de sacerdotes y monjes mallorquines, indígenas que habían llegado a Mallorca como esclavos. Se les había enseñado la fe cristiana, se les había bautizado y se les había liberado para hacer obra misional con su pueblo. Continuaron siendo analfabetos y por eso no dejaron información escrita.

Mientras que para la conversión de la población arabófona a principios del , el entonces arzobispo de Granada, Hernando de Talavera, promovió un libro de texto de lengua árabe, y en América, especialmente por parte de los jesuitas por motivos de proselitismo, gramáticas y diccionarios de las lenguas de la población indígena, este no parece haber sido el caso en las Islas Canarias. Debido a la rápida integración lingüística y cultural de los viejos canarios en la nueva sociedad creada por los conquistadores cristianos, los misioneros aparentemente no consideraron necesario ocuparse de la lengua o lenguas de los indígenas del archipiélago.

Los mismos "viejos canarios" no dejaron constancia escrita. La información sobre los idiomas se mantiene a través de informes desde el momento del descubrimiento y la conquista. Todo lo que se sabe sobre las lenguas se documentó inicialmente según la reproducción de sonidos del normando, y más tarde del castellano. Con una excepción, los informes no describieron explícitamente el idioma; en cambio, los nombres personales, los nombres de lugares o los términos se dieron en el idioma correspondiente.

Aunque suele darse por extinguida como muy tarde en el , la desaparición del guanche fue un proceso prolongado cuyo último rastro documentable pervivió en la memoria oral hasta el . Fernando Hernández González registró entonces expresiones rituales conservadas por informantes de edad avanzada: en 1996, el cabrero tinerfeño Pedro Viterio transmitió una invocación a Magec interpretada como un agradecimiento al Sol; en 1998, María Armas comunicó una breve endecha asociada a la siembra; y en 2001, Sita Chico recordó una oración devocional a la Virgen de la Candelaria. Estos testimonios apuntan a una fase terminal de uso restringido, ligada a contextos religiosos y agrícolas, en la que la lengua subsistió como repertorio fragmentario.

Descripción lingüística Gramática Los sustantivos en guanche mantienen de manera transparente prefijos y sufijos típicos de la morfología bereber. Así, muchos nombres masculinos empiezan por a- o i- (en proto-bereber un nombre masculino empieza por una de las vocales *a-, *i-, *u) como en el nombre de los menceyatos Abona, Adeje, Anaga, Icode, mientras que los femeninos empiezan siempre por t(a)- y frecuentemente conservan el circunfijo t-...(-t) como en Teberbite < *Teberbbit < *Tebărəwwit, Tegueste < *Tegăsət. ESPAÑOLm. sing.m. pl.f. sing.f. pl.incendioiqqodiqqoden——cejaanar(a)naran——llamada——taqquittighuyasalvajeabizzen——tibizzena Los pronombres personales atestiguados en forma de prefijo son a- (1.ªp. sing.), y- (3.ªp. sing. m.), t- (3.ªp. sing. f.) y n- (1.ªp. pl.). La segunda persona del plural se escribe con prefijo y sufijo: t-...-m. Los pronombres independientes atestiguados son nek (1.ªp. sing.), ki (2.ªp. sing.), ne (1.ªp. pl.) y kennay (2.ªp. pl.). Los sufijos pronominales son -ka (2.ªp. sing.) y -n (3.ªp. pl.). Ejemplos de verbos conjugados registrados: wiwin 'ellos portan' (wiwi 'portar' + -n), ne ig 'nosotros tenemos' (ne + ig 'tener').

Los morfemas pronominales posesivos se registran en forma de sufijos: -i y -e (1.ªp. sing.), -hek, -k y -m (2.ªp. sing.), -es, -se y -nt (3.ªp. sing.) y -wen (2.ªp. pl.). Ejemplos de sustantivos registrados con sufijos de pronombres posesivos: wayyohek 'tu súbdito' (wayyo 'súbdito' + -hek), mayes 'madre de él' (may 'madre' + -es).

Sistema de numeración El sistema de numeración registrado muestra un claro parentesco de las lenguas bereberes y las diversas variantes de guanche. Por ejemplo, la siguiente lista reproduce los numerales registrados en Gran Canaria con su correspondencia fonética original (indicado por *-), así como su comparación en la raíz proto-bereber. Nótese que los números tienen género (m. y f.), formándose el femenino con la fórmula final -yat / -at. NumeralRecco(1341)Cedeño(c. 1685)José de Sosa(1678)Marín de Cubas(1687, 1694)Abreu Galindo(1632)Reyes(reconstr. 1995)Proto-bereber1uaitben / ven-ir-ben / ben-ir-been / ben-ir-been / ben-i-*ben*yiwan2smetti, smatta-siin / sin-ir-sini / sijnsiin / sin-ir-sini / sini-*sin*sin3amelotti, amierat-amietamiat / amietamiet / am-ir-amiat*amiat*karad4acodetti, acodat-⟨arba⟩⟨arba⟩⟨arba⟩⟨arba⟩*akod*hakkuz5simusetti, simusat-⟨canza / canse⟩⟨cansa⟩⟨canza⟩⟨cansa⟩*sumus*sammus6sesetti, sesatti-sumussumussumui / sumussmmous*sez*sadis7sattisatsat / sásatsat*sa*sah8tamattisetsetsetset*tam*tam9aldamarauaacet / acotacotacotacot*aldamaraw*tizah / *tuzah10marauamaragomaragomaragomarago*maraw / marago*maraw