Cuauhtémoc (en náhuatl clásico: Cuāuhtemōc,Frances Karttunen (1989) An Analytical Dictionary of Nahuatl 2º edición, Norman: University of Oklahoma Press, náhuatl moderno: Kwāwtemōk ‘el águila que desciende’; México-Tenochtitlan, 14 de julio de 1496-Hibueras, 28 de febrero de 1525), conocido por los conquistadores españoles como Guatemuz,Bernal del Castillo "Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España" fue el undécimo y último Huey Tlatoani independiente del Imperio Mexica desde 1520, un año antes de la toma de Tenochtitlán por Hernán Cortés y sus tropas, hasta su asesinato el 28 de febrero de 1525.

El nombre Cuauhtémoc significa literalmente "águila que desciende" (del náhuatl clásico: cuāuhtli "águila", temō "descender", -c PRETÉRITO). La forma honorífica de Cuauhtémoc es Cuauhtemoctzin (el sufijo -tzin se usa para designar una dignidad similar a "Don" o "Señor" en español).

Cuauhtémoc, hijo de Ahuízotl y primo de Moctezuma Xocoyotzin y Tecuichpo, al llegar ésta a la nubilidad. Cuando asumió el poder, los conquistadores ya habían sido expulsados de Tenochtitlán, pero la ciudad estaba devastada por el hambre, la viruela, y la falta de agua potable. Cuauhtémoc llegaba a este momento tras haber sido tlakatekohtli (jefe de armas) de la resistencia a los conquistadores dado que, desde la muerte de Moctezuma previo a la llamada por los españoles "Noche Triste", se le identifica como líder militar de los mexicas.

Coronación Tras la muerte de Cuitláhuac, Cuauhtémoc fue elegido Huey Tlatoani en el mes de julio Crónica Mexicayotl. Fernando Alvarado Tezozomoc p 163 de 1521, durante Izcalli, que fue el último mes del año "2 tecpatl".El Calendario de Quetzalcoatl, Segunda Edición. Oscar Ayotzintli p 31 67

Actuación durante la Conquista Cuauhtémoc se dio a la tarea de reorganizar el ejército mexica, reconstruir la ciudad y fortificarla para la guerra contra los españoles, pues suponía que éstos regresarían a pelear contra los mexicas. Envió embajadores a todos los pueblos solicitando aliados, disminuyendo sus contribuciones y aun eliminándolas para algunos.

Los españoles regresaron un año después de haber sido expulsados y con ellos venía un contingente de más de cien mil aliados nativos, la mayoría de ellos tlaxcaltecas, históricamente enemigos de los mexicas. Después de sitiar Tenochtitlán por 90 días,López de Gómara, Francisco (1552) Historia de la conquista de México, cap.CXLIV p.206-207 La toma de México. ed.Porrúa ISBN 970-07-7021-4:"Duró el cerco tres meses. Tuvo en él doscientos mil hombres, novecientos españoles, ochenta caballos, diecisiete tiros de artillería, trece bergantines y seis mil barcas. Murieron de su parte hasta cincuenta españoles y seis caballos, y no muchos indios. Murieron de los enemigos cien mil, y según otros dicen, muchísimos más; pero yo no cuento los que mató el hambre y pestilencia." Díaz del Castillo, Bernal (1568) Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, cap.CLVI p.369 ed.Porrúa ISBN 978-970-07-7331-0: "…y esto digo al propósito porque todos los noventa y tres días que sobre esta ciudad estuvimos, de noche y de día daban tantos gritos y voces unos capitanes mexicanos apercibiendo los escuadrones y guerreros que habían de batallar en las calzadas…" el 13 de agosto de 1521, los españoles, que eran comandados por Hernán Cortés, lo capturaron en Tlatelolco.

Derrota, huida y captura Según Bernal Díaz del Castillo en su Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España, Cuauhtémoc fue capturado. La canoa en la cual huían de Tenochtitlan él, su familia y sus más allegados guerreros, fue alcanzada por un bergantín español pilotado por García Holguín. Cuauhtémoc exigió ser llevado ante "Malinche" (así llamaban a Cortés los mexicas, siendo este un término patronímico de Malintzin o doña Marina, su traductora indígena).Díaz del Castillo, Bernal; Historia verdadera de la conquista de la Nueva España texto en línea Cervantes Virtual:..llamaban a Cortés "Malinche", y así lo nombraré de aquí adelante. "Malinche", en todas las pláticas que tuviéramos con cualesquier indios, así de esta provincia como de la ciudad de México, y no le nombraré Cortés sino en parte que convenga..Vázquez Chamorro, Germán (2003) La conquista de Tenochtitlan colección crónicas de América ISBN 84-492-0367-8 nota de página: cfr.supra, p.78, nota 29El mexicanismo Malinche deriva de la voz azteca Malintzīneh, un sustantivo que se forma con la raíz nahuatlizada del Patronímico castellano Marina (los mexicanos pronunciaban la r como l) y dos postfijos: el Reverencial -tzīn y el posesional -eh. La traducción correcta de Malintzine sería "Amo de doña Marina" es por eso que en la ortografía del siglo XVI los textos utilizan el término Malinche para referenciar a Hernán Cortés 325px|thumb|Prisión de Guatimocín, último emperador de México, por Carlos Esquivel y Rivas. 1854. (Museo del Prado, Madrid).

Una vez en su presencia, señalando el puñal que el conquistador llevaba al cinto, le pidió que lo matara con él, pues no habiendo sido capaz de defender su ciudad y a sus vasallos, prefería morir a manos del invasor. Entre los guerreros mexicas, como el propio Cuauhtémoc, se asumía que el derrotado y capturado por el enemigo debía aceptar morir en sacrificio a los dioses para así alcanzar como destino final acompañar al sol en su travesía diaria, por lo cual la petición de Cuauhtémoc a Cortés pudo no ser simplemente una petición de ejecución, pero prevalece la interpretación del hecho por los cronistas europeos que no consideraron las normas de honor de los ejércitos indígenas. Este hecho fue descrito por el propio Hernán Cortés en su tercera carta de relación a Carlos I de España:

De acuerdo al cronista Francisco López de Gómara:

Bernal Díaz del Castillo, en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, describió el suceso de la siguiente forma:

De la importancia que los españoles concedieron al prendimiento de Cuauhtémoc, Tlatoani mexica, da idea la disputa entre García Holguín y Gonzalo de Sandoval por atribuirse el mérito de la captura, que ya veían reflejada en sus escudos de armas, como lo estuvo la cabeza de Cuauhtémoc, según Madariaga, en el escudo del propio Cortés.Madariaga, Salvador de. Hernán Cortés— Grandes biografías. Planeta de Agostini, Madrid 1995 ISBN 84-395-3817-0

El tormento thumb|Leandro Izaguirre, El suplicio de Cuauhtémoc (1893). A Cortés no le interesó en ese momento la muerte de Cuauhtémoc. Prefería utilizar ante los mexicas su dignidad de Tlatoani, ahora subsidiaria del emperador Carlos I y del propio Cortés. Así lo hizo con éxito, aprovechando la iniciativa y el poder de Cuauhtémoc para asegurar la colaboración de los mexicas en los trabajos de limpieza y restauración de la ciudad. La desconfianza en Cortés, y los temores del propio Cortés, le llevaron a torturar y tiempo después a ejecutar al último tlatoani mexica prehispánico.

miniaturadeimagen|Mosaico de lo que se considera el último discurso de Cuauhtémoc como tlatoani en náhuatl y español Primero fue el tormento, surgido de la codicia del oro: Bernal Díaz del Castillo, en su Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España"Díaz del Castillo, Bernal. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. México, Porrúa, 2004, vigésima primera edición, pp. 374-375. narra detalladamente cómo cundió la desconfianza entre los españoles, al desmentir tercamente la realidad sus soñadas riquezas. El oro que habían obtenido en total (83 200 castellanos) no era suficiente para repartir de forma satisfactoria entre toda la tropa española, por lo que iniciaron suposiciones por parte de los mandos para obtener más oro.

Algunos españoles juzgaron que después de la Batalla del Canal de los Toltecas, los mexicas habían recuperado el botín y lo habían echado a la laguna o lo habían robado los tlaxcaltecas o bien los propios soldados españoles. De ahí que fueran los oficiales de la Real Hacienda, y sobre todo el tesorero Julián de Alderete, y no Cortés, que se limitó a consentirlo, los que ordenaran —Bernal Díaz y López de Gómara así lo argumentanMartínez, José Luis. Hernán Cortés. México, Fondo de Cultura Económica, 1992.— el tormento de Cuauhtémoc y Tetlepanquetzaltzin.

Las crónicas de Díaz del Castillo, López de Gómara coinciden en que fueron torturados quemándoles los pies con aceite, y por el testimonio de Cristóbal de Ojeda durante el juicio de residencia a Cortés, se sabe que también se le quemaron las manos.Ibid.

El libro escrito por López de Gómara refiere que el "señor" que le acompañaba en la tortura le pidió permiso para hablar y cesar el tormento, a lo que Cuauhtémoc le respondió: «si estaba él en algún deleite o baño».López de Gómara, Francisco (1552) Historia de la conquista de México, cap.CXLVI Como dieron tormento a Cuahutimoc para saber del tesoro. ed.Porrúa ISBN 970-07-7021-4 Una novela histórica escrita por Eligio Ancona en 1870 popularizó la variante "¿Estoy yo acaso en un lecho de rosas?".Ancona, Eligio (1870) Los mártires del Anáhuac p.344, Barcelona, ed. Planeta DeAgustini (2004), ISBN 970-726-215-X

Tras el episodio de la tortura, Cuauhtémoc quedó tullido y cojeó, las heridas de Tetlepanquetzaltzin fueron peores.Thomas, Hugh (1993) La conquista de México, cap.36, p.601 México, ed.Planeta, ISBN 970-690-163-9 El doctor Cristóbal de Ojeda fue quien curó las heridas al tlatoani. Años más tarde el médico declaró, durante el juicio de residencia de Cortés, que en el incidente se dio tormento a Cuauhtémoc "quemándole los pies e las manos".García Icazbalceta, Joaquín Op.cit. p.314: "Hasta ahora se tenía entendido que el fuego se le había aplicado a los pies solamente. El doctor Ojeda fue regidor perpetuo de México, tomó posesión en 3 de agosto de 1526.." El huey tlatoani vuelve sorprendentemente a su papel de noble mexica respetado y bien tratado, pero cautivo, cuyo prestigio y autoridad utiliza Cortés para el gobierno de los vencidos.

Como todos los súbditos recién conquistados, se intentó convertirlo al cristianismo, pero solo lo consiguieron hasta el día que le dieron muerte.Diego López de Cogolludo "Conquista de Yucatán" Cap.XV Foundation for the advancement of mesoamerican studies inc texto en línea .."Murieron como cristianos, pidiendo á nuestros religiosos y al de la Merced, que los fueron esforzando y ayudando, que los encomendasen á Dios; porque dice Bernal Diaz, que para indios, eran buenos cristianos y creian bien y verdaderamente nuestra Santa Fé"... Si seguimos a Héctor Pérez Martínez, su nombre católico habría sido el de Hernando de Alvarado Cuauhtémoc; otras fuentes citan sólo el de Hernando o Fernando. Los conversos recibían el nombre de los padrinos, y Pérez Martínez supone que los de Cuauhtémoc fueron el propio Hernán Cortés y Pedro de Alvarado.

Expedición a las Hibueras y muerte de Cuauhtémoc En 1524, Cortés emprende viaje a las Hibueras (Honduras), en busca de uno de sus capitanes, Cristóbal de Olid. No es un viaje de rescate, sino de persecución: Cortés tiene constancia de que Cristóbal de Olid puede haberse confabulado con su viejo enemigo, el gobernador de Cuba Diego Velázquez, para poblar, conquistar y sobre todo obtener oro u otras riquezas en el sur, ignorándolo a él. Sabe Cortés que Cristóbal de Olid lo traiciona, de la misma forma en que él traicionó seis años antes a Diego Velázquez.