Orígenes de Alejandría (c. 184-c. 253), también conocido como Orígenes Adamantius, fue un erudito, asceta y teólogo cristiano primitivo que nació y pasó la primera mitad de su carrera en Alejandría. Fue un escritor prolífico que escribió aproximadamente 2000 tratados sobre múltiples ramas de la teología, incluyendo crítica textual, exégesis bíblica y hermenéutica bíblica, homilética y espiritualidad. Fue una de las figuras más influyentes en la teología, la apologética y el ascetismo cristianos primitivos. Él ha sido descrito como «el genio más grande que la Iglesia primitiva haya producido».

Orígenes buscó el martirio con su padre a una edad temprana, pero su madre le impidió entregarse a las autoridades. Cuando tenía dieciocho años, Orígenes se convirtió en catequista en la Escuela catequética de Alejandría. Se dedicó a sus estudios y adoptó un estilo de vida ascético, como vegetariano y abstemio. Entró en conflicto con Demetrio, obispo de Alejandría, en 231 después de que su amigo, el obispo de Cesarea, lo ordenara como presbítero, en un viaje hacia Atenas a través de Palestina. Demetrio condenó a Orígenes por insubordinación y lo acusó de haberse castrado él mismo y de haber enseñado que incluso Satanás finalmente alcanzaría la salvación, una acusación que Orígenes negó vehementemente. Orígenes fundó la Escuela cristiana de Cesarea, donde enseñó lógica, cosmología, historia natural y teología, y fue considerado por las iglesias de Palestina y Arabia como la máxima autoridad en todos los asuntos de teología. Fue torturado por su fe durante la persecución de Decio en 250 y murió tres o cuatro años después debido a sus heridas.

Orígenes pudo producir una gran cantidad de escritos debido al patrocinio de su amigo cercano Ambrosio, quien le proporcionó un equipo de secretarios para copiar sus obras, convirtiéndolo en uno de los escritores más prolíficos de toda la antigüedad. Su tratado Sobre los primeros principios expuso sistemáticamente los principios de la teología cristiana y se convirtió en la base de escritos teológicos posteriores. También fue autor de Contra Celsum, la obra más influyente de la apologética cristiana primitiva, en la que defendió el cristianismo contra el filósofo pagano Celso, uno de sus principales primeros críticos. Orígenes produjo la Hexapla, la primera edición crítica de la Biblia hebrea, que contenía el texto hebreo original, así como cinco traducciones griegas diferentes, todas escritas en columnas, una al lado de la otra. Escribió cientos de homilías que cubren casi toda la Biblia, interpretando muchos pasajes como alegóricos. Orígenes enseñó que, antes de la creación del universo material, Dios había creado las almas de todos los seres inteligentes. Estas almas, al principio totalmente dedicadas a Dios, se apartaron de él y recibieron cuerpos físicos. Orígenes fue el primero en proponer la teoría redimitoria (del rescate) de la expiación en su forma completamente desarrollada y, aunque probablemente era un subordinacionista, también contribuyó significativamente al desarrollo del concepto de la Trinidad. Orígenes esperaba que todas las personas pudieran alcanzar la salvación, pero siempre tuvo cuidado de mantener que esto era solo especulación. Defendió el libre albedrío y abogó por el pacifismo cristiano.

Orígenes es un padre de la Iglesia y es ampliamente considerado como uno de los teólogos cristianos más importantes. Sus enseñanzas fueron especialmente influyentes en el Oriente, contando con Atanasio de Alejandría y los tres Padres Capadocios entre sus seguidores más devotos. La cuestión sobre la ortodoxia de las enseñanzas de Orígenes generó la primera crisis origenista a fines del , en la cual fue atacado por Epifanio de Salamina y Jerónimo de Estridón, pero defendido por Rufino de Aquilea y Juan de Jerusalén. En 543, el emperador Justiniano I lo condenó como hereje y ordenó que se quemaran todos sus escritos. El Segundo Concilio de Constantinopla de 553 puede haber anatematizado a Orígenes, o puede haber condenado solo ciertas enseñanzas heréticas que afirmaban derivar de Orígenes. Sus enseñanzas sobre la preexistencia de las almas fueron rechazadas por la Iglesia. Reimpreso en

Vida Primeros años Casi toda la información sobre la vida de Orígenes proviene de una larga biografía de él en el Libro VI de la Historia de la Iglesia, escrita por el historiador cristiano Eusebio de Cesarea. Eusebio retrata a Orígenes como el erudito cristiano perfecto y como un santo literal. Eusebio, sin embargo, escribió este relato casi cincuenta años después de la muerte de Orígenes y tuvo acceso a pocas fuentes confiables sobre la vida de Orígenes, especialmente en sus primeros años. Ansioso por obtener más material sobre su héroe, Eusebio registró eventos basados teniendo como pruebas solo rumores poco confiables y con frecuencia hizo inferencias especulativas sobre Orígenes basadas en las fuentes que tenía disponibles. No obstante, los eruditos pueden reconstruir una impresión general de la vida histórica de Orígenes clasificando las partes del relato de Eusebio que son precisas de aquellas que son inexactas.

Orígenes nació en 185 o 186 d. C., en Alejandría. Según Eusebio, el padre de Orígenes era Leónidas de Alejandría, un respetado profesor de literatura y también un cristiano devoto que practicaba su religión abiertamente. Joseph Wilson Trigg considera que los detalles de este informe no son confiables, pero afirma que el padre de Orígenes era «un burgués próspero y completamente helenizado». Según John Anthony McGuckin, la madre de Orígenes, cuyo nombre se desconoce, pudo haber sido un miembro de la clase baja que no tenía el derecho de ciudadanía. Es probable que, debido al estado de su madre, Orígenes no fuera ciudadano romano. El padre de Orígenes le enseñó sobre literatura y filosofía, y también sobre la Biblia y la doctrina cristiana. Eusebio afirma que el padre de Orígenes lo hizo memorizar diariamente pasajes de las Escrituras. Trigg acepta esta tradición como posiblemente genuina, dada la capacidad de Orígenes como adulto para recitar largos pasajes de las Escrituras a voluntad. Eusebio también informa que Orígenes aprendió tanto sobre las Sagradas Escrituras a una edad temprana que su padre no pudo responder a sus preguntas.

En 202, cuando Orígenes «aún no tenía diecisiete años», el emperador romano Septimio Severo ordenó la ejecución de ciudadanos romanos que practicaban abiertamente el cristianismo. El padre de Orígenes, Leónidas, fue detenido y encarcelado. Eusebio informa que Orígenes quería entregarse a las autoridades para que también lo ejecutaran, pero su madre escondió toda su ropa y no pudo ir ante las autoridades ya que se negó a salir de casa desnudo. Según McGuckin, incluso si Orígenes se hubiera entregado, es poco probable que hubiera sido castigado, ya que el emperador solo tenía la intención de ejecutar a los ciudadanos romanos. El padre de Orígenes fue decapitado, y el Estado confiscó todas las propiedades de la familia, dejándola destrozada y empobrecida. Orígenes era el mayor de nueve hijos y, como heredero de su padre, asumió la responsabilidad de mantener a toda la familia.

thumb|upright=1.3|Ilustración neerlandesa de Jan Luyken (1700), que muestra a Orígenes enseñando a sus estudiantes.

Cuando tenía dieciocho años, Orígenes fue nombrado catequista en la Escuela catequética de Alejandría. Muchos académicos han asumido que Orígenes se convirtió en el director de la escuela, pero según McGuckin esto es altamente improbable, y es más probable que simplemente se le haya dado un puesto docente, tal vez como un «esfuerzo de ayuda» para su familia indigente. Mientras trabajaba en la escuela, adoptó el estilo de vida ascético de los sofistas griegos. Pasaba todo el día enseñando y se quedaba despierto hasta tarde en la noche escribiendo tratados y comentarios. Iba descalzo y solo poseía una capa. Era abstemio y vegetariano, y a menudo ayunaba por largos períodos de tiempo. Aunque Eusebio hace todo lo posible para retratar a Orígenes como uno de los monásticos cristianos de su propia época, esta representación actualmente se reconoce generalmente como anacrónica.

Según Eusebio, cuando era joven, Orígenes fue acogido por una mujer gnóstica adinerada, que también era la mecenas de un teólogo gnóstico muy influyente de Antioquía, quien frecuentemente daba conferencias en su casa. Eusebio hace todo lo posible para insistir en que, aunque Orígenes estudió mientras estaba en su casa, nunca «rezó en común» con ella o con el teólogo gnóstico. Más tarde, Orígenes logró convertir a un hombre rico llamado Ambrosio del gnosticismo valentiniano al cristianismo ortodoxo. Ambrosio estaba tan impresionado por el joven erudito que le dio a Orígenes una casa, un secretario, siete taquígrafos, un equipo de copistas y calígrafos, y pagó la publicación de todos sus escritos.

En algún momento, cuando tenía poco más de veinte años, Orígenes vendió la pequeña biblioteca de obras literarias griegas que había heredado de su padre por una suma que le proporcionó un ingreso diario de cuatro óbolos.Eusebio de Cesarea. Historia de la Iglesia VI.3.9. Utilizó este dinero para continuar su estudio de la Biblia y la filosofía. Orígenes estudió en numerosas escuelas de Alejandría, incluyendo la Academia platónica de Alejandría, donde fue estudiante de Amonio Saccas. Eusebio afirma que Orígenes también estudió bajo Clemente de Alejandría, pero según McGuckin, esto es casi seguro una suposición retrospectiva basada en la similitud de sus enseñanzas. Orígenes rara vez menciona a Clemente en sus propios escritos, y cuando lo hace, generalmente es para corregirlo.

Presunta auto-castración

Eusebio afirma que, cuando Orígenes era joven, después de una lectura literal de , en la que Jesús se presenta diciendo «hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos para el reino de los cielos», Orígenes fue a un médico y le pagó para extirpar quirúrgicamente sus genitales, para asegurar su reputación como un tutor respetable para hombres y mujeres jóvenes.Eusebio de Cesarea. Historia de la Iglesia VI.8. Eusebio alega además que Orígenes le contó en privado a Demetrio, el obispo de Alejandría, acerca de la castración y que Demetrio inicialmente lo elogió por su devoción a Dios a causa de ello. Orígenes, sin embargo, nunca menciona nada acerca de haberse castrado en ninguno de sus escritos sobrevivientes, y en su exégesis de este versículo en su Comentario sobre el Evangelio de Mateo, escrito cerca del final de la vida, condena enérgicamente cualquier interpretación literal de Mateo 19,12, afirmando que solo un tonto interpretaría el pasaje como una defensa de la castración literal.

Desde el comienzo del , algunos estudiosos han cuestionado la historicidad de la auto-castración de Orígenes, y muchos la consideran como una fabricación total. Trigg afirma que el relato de Eusebio de la auto-castración de Orígenes es ciertamente verdadero porque Eusebio, a pesar de que era un ferviente admirador de Orígenes, describe claramente la castración como un acto de pura locura, y no habría tenido ningún motivo para transmitir una información que pueda manchar la reputación de Orígenes a menos que hubiera sido «notoria y fuera de toda duda». Trigg considera que la condena de Orígenes de la interpretación literal de Mateo 19:12 es «el repudio tácito de la lectura literal sobre la cual había actuado en su juventud».