thumb|350px|right|Las ciencias cognitivas: teorías explicativas en torno a las funciones de la mente, encefálicamente incorporadas, en sujetos socio-comunicativamente vinculados. La mente es el conjunto de capacidades cognitivas (i.e., mentales) que engloban procesos como la percepción, el pensamiento, la conciencia, la memoria, imaginación, etc., algunas de las cuales son características del humano y otras son compartidas con otras formas de vida. La mente, este conjunto de procesos, debe ser diferenciado del estado mental, tal como el deseo, la sensación de dolor o las creencias, que son instancias, tipos o ejemplos de dichos procesos.http://plato.stanford.edu/entries/mind-identity/
A lo largo de la historia este concepto de mente ha sido concebido ontológicamente en diferentes categorías (como una sustancia distinta del cuerpo, una parte, un proceso o una propiedad). En Corsi, María, Aproximaciones de las neurociencias a la conducta.http://plato.stanford.edu/entries/dualism/#MinBod Sin embargo, las concepciones dominantes actuales, ambas materialistas, se engloban en la teoría de la identidad mente-cerebro y el funcionalismo.
La mente es concebida o tratada como tres tipos de procesos: los conscientes, los inconscientes y los procedimentales. Algunos científicos sugieren la idea de que la mente es un resultado de la actividad del cerebro, por poder localizar ciertos procesos del individuo en regiones concretas, tales como el hipocampo, cuyos daños implican un daño en el proceso de la memoria. Sin embargo, la cuestión no ha sido zanjada, en parte debido al hecho de que la mente como categoría engloba distintos procesos y estados, y corroborar la naturaleza de uno de ellos no implica a la de todos.
Como objeto de estudio, la mente ha sido tratada por la psicología desde sus inicios, y su conceptualización está presente en casi todas las teorías psicológicas.
Generalidades En psicología es común distinguir entre mente y cerebro, aunque la mente emerge con el cerebro. Sin embargo está más vinculada a la disciplina llamada filosofía de la mente. Algunos científicos y filósofos han sostenido que el cerebro es condición necesaria, pero no suficiente, para que la mente realice sus funciones. Por ejemplo, Eccles, neurólogo y premio Nobel de Medicina, o Popper, filósofo de la ciencia. Aunque con posturas diferentes, ninguno de los dos identifica el pensamiento con la actividad cerebral.El yo y su cerebro, Editorial Labor. ISBN 978-84-335-1712-8.
Una posición materialista de la mente es que la mente es materia que se analiza a sí misma (retroalimentación de sistemas materiales). Es decir, en su evolución, la materia ha pasado de estados caóticos a estados organizados inorgánicos, luego a estados orgánicos, y finalmente logra analizar estados actuales para lograr estados sucesivos. La materia se organizaría en sistemas autorregulados. Un ejemplo podría ser el materialismo dialéctico o también el materialismo reductivo propio de las ciencias duras como la física y la química.
Hay que destacar que no es lo mismo referirse a la mente como el comportamiento de la materia, que referirse a la mente como algo paralelo y distinto a la materia, pero con existencia propia y estatuto ontológico. El ejemplo más conocido es la dualidad establecida por René Descartes de una mente distinta al cuerpo pero unida a él: pienso, luego existo. Estas diferencias no son menores puesto que abren discusiones tales como ¿todos los animales tienen mente o solamente los animales humanos la tienen?
Desde las neurociencias la mente puede considerarse una experiencia subjetiva creada por la actividad cerebral con el fin de producir un punto de referencia para el movimiento (Rodolfo Llinás en El cerebro y el mito del yo). Siendo así, la mente puede considerarse una función más del cerebro encargada de organizar la conducta hacia objetivos determinados y que produce una experiencia subjetiva conocida como «yo» alrededor de la cual se organiza el movimiento (conducta). La función mental sería una propiedad emergente del cerebro como la función digestiva lo es del aparato digestivo.
Para Howard Gardner la mente consiste en un conjunto de mecanismos de computación específicos e independientes. La inteligencia emerge de la supraestructura conformada por las estructuras mentales.Howard Gardner. Estructuras de la mente. Bogotá: Fondo de Cultura económica. 1993. Las estructuras mentales serían acciones cumplidas o en potencia exteriorizadas en movimiento o interiorizadas en pensamiento. Para Piaget la estructura elemental del conocimiento es el esquema. Diferenciaba las operaciones concretas de las formales.,Jean Piaget. Seis estudios de psicología. lo que permitiría diferenciar tres componentes de la mente: La mente concreta realiza los procesos básicos del pensamiento: observación, comparación, relación, clasificación, que son la base del análisis-síntesis. La mente práctica realiza procesos directivos y ejecutivos de pensamiento, relaciona las causas con los efectos y los medios con los fines. Es la base de la inteligencia y los metacomponentes de la misma tal y como los denomina Robert J. Sternberg en su teoría triárquica de la inteligencia. La mente abstracta realiza procesos de reflexión consciente, accede a sus propias representaciones y las modifica. La razón es la facultad superior de conocimiento ya que hace abstracción de todo su contenido. Así lo planteaba Kant en su Crítica de la razón pura.
Ontogénesis de la mente
En términos generales, se puede decir que la mente nace en el momento que hay una parte asignada en el cerebro que tiene el potencial de evaluar el desgaste general de las distintas regiones (lóbulo occipital), otorgar una prioridad con base en el menor coste emocional (lóbulo temporal) o ser capaz de razonar el proceso o por lo menos tener el potencial de hacerlo (lóbulo frontal).
La mente induce comportamientos emocionales sujetos a la línea de menor sufrimiento o a la de libido (amígdala cerebral). Por lo tanto, la naturaleza del cerebro y la prioridad de la mente, será encontrar una solución que aporte el mayor beneficio con el menor sufrimiento. El inconsciente marca el patrón conductual de todo ser que posea una mente y define la psiquis basándose en el desgaste emocional, que guarda relación con el desgaste energético. La parte consciente depende de la energía disponible, cuando nos evaluamos, hacemos una consulta inconsciente al subconsciente, rescatamos parte de esa información y damos una estimación sobre si podremos o no abordar una tarea. La pulsión o impulso aparece cuando existe un objetivo que estimamos bueno. El inconsciente y el consciente son diferentes niveles de influencias en los recursos emocionales-energéticos: El entorno y el cuerpo someten a la mente a constantes influencias; dependiendo del peso que tenga la influencia en el proceso de integración de la información en la mente, esta lo tratará como información de proceso y almacenamiento automático (inconsciente), como información de importancia relativa, dependiente de otros factores (preconsciente) o como información absolutamente relevante en función de la tarea que estemos realizando en ese momento (consciente).
La existencia de neuronas espejo, da la capacidad de realimentar la información que procesan otras regiones metabólicas cerebrales, otorgando el poder de proyectar en el tiempo estos datos. Esto dota al humano de la capacidad de imaginar y especular con posibles futuros o cómo mejorar pasados desagradables. Solamente el humano tendría la capacidad de realimentar sus pensamientos según datos especulativos sobre cómo se podría sentir su semejante, tomando como base cómo él mismo se siente y si ese sentimiento es generalizado o personal. Sin embargo, la capacidad de predecir la conducta de otros organismos, y actuar en consecuencia, es fundamental para la supervivencia de todo organismo que tenga capacidad de movimiento voluntario, tanto para el ataque como para la fuga.
El «yo» humano va más allá de los aspectos puramente de bienestar físico. Este es el fundamento de la teoría de la mente, postulado por Roger Penrose, y que junto a Stuart Hameroff trabajan conjuntamente en cómo emerge la conciencia a través de procesos cuánticos que interaccionan con el elemento más fino de la microbiología cuántica: el microtúbulo.
Relación mente y cuerpo La relación entre mente y cuerpo es problemática, ya que al ser la mente un objeto psicológico no es evidente cómo se relaciona con la parte física de la persona, sea con su cerebro o con el resto de la anatomía humana. Esta relación es el problema central de la filosofía de la mente.
La posición que defiende que mente y cuerpo son entidades separadas, pertenecientes a un orden diferente de la realidad, recibe el nombre de dualismo. El dualismo nace con las reflexiones de los filósofos hindúes, que separaban el mundo en un plan psíquico o espiritual (púrusha) y otro físico y empírico (praktri).Sri Swami Sivananda. "Sankhya:Hindu philosophy: The Sankhya". . En el ámbito occidental nace con la distinción de Platón del mundo de las ideas, inteligible y eterno y el mundo sensible o del cuerpo.
La mayoría de los dualistas contemporáneos defienden una interacción entre los dos ámbitos, por ejemplo el efecto placebo prueba como la mente puede condicionar el cuerpo y hacerlo experimentar sensaciones. Igualmente, el dolor es un estado mental provocado por un sufrimiento del cuerpo, transmitido al cerebro mediante los nervios. El mismo concepto de salud mental refuerza este vínculo: la mente debe estar sana como el cuerpo, ya que hay enfermedades y trastornos mentales que se traducen en falta de salud física, con síntomas empíricos.
En una postura contraria a los monistas niegan que existan dos ámbitos de lo real que en el ser humano equivalgan a cuerpo y alma. Los materialistas creen que todo se reduce a conexiones neuronales del cerebro, un órgano al igual que los demás, y que no existe más realidad que la física. Con los avances de la neurología se podrán explicar conceptos abstractos que han tendido a atribuir a una esfera no material.
Otros teóricos sostienen justo lo contrario: que la única realidad es la mental, psíquica, en una escuela que nace con Descartes. Este argumentaba que a menudo se confunden el sueño y la vigilia y que todo lo que una persona percibe está sujeto a error, podría ser una alucinación o una creación de su mente. Esta concepción ha sido desarrollada ampliamente por la ciencia ficción y es un tema recurrente de la literatura desde el barroco.
Además, aunque se probara que existe una realidad exterior a la mente, ésta solamente se presenta al individuo a través de su mente, nunca es posible acceder al mundo tal cual es. Por ejemplo, puede existir una mesa, pero una persona solamente ve la tabla a través de sus ojos, y si contiene aspectos que no entran dentro de su espectro visual, para él no existen.
La postura intermedia afirma que son realidades interdependientes de similar constitución. Entre sus defensores se encuentran el médico John Carew Eccles o Karl Popper. El emergentismo es una escuela dentro de este grupo intermedio que afirma que el origen de la mente es físico y que sigue los postulados de la teoría general de la evolución, ya que apareció para facilitar la vida de los hombres y su adaptación al medio, pero que no se puede decir que la mente sea algo físico en sí misma, sino que pertenece a una realidad que trasciende la pura materia, al igual que la evolución cultural ha superado la biológica en los humanos sin anularla.
Facultades mentales