La adicción (del latín, addictusEtimología de adicto) es una enfermedad neurológica que se caracteriza por una búsqueda patológica de la recompensa o alivio a través del consumo de una sustancia o conducta. Esto implica una incapacidad de controlar la voluntad, dificultad para la abstinencia permanente, deseo imperioso de consumo, disminución del reconocimiento de los impedimentos significativos causados por la propia conducta y en las relaciones interpersonales, así como una respuesta emocional disfuncional.ASAM Public Policy Statement. Definition of Addiction. 2011. Recuperado de: http://www.asam.org/for-the-public/definition-of-addiction El resultado es una disminución en la calidad de vida del afectado, generando problemas en su trabajo, en sus actividades académicas, en sus relaciones sociales o en sus relaciones familiares o de pareja. La neurociencia actualmente considera que la adicción a sustancias y a comportamientos comparten las mismas bases neurobiológicas.
Además del consumo de sustancias psicoactivas, existen adicciones a procesos, como la adicción al sexo, la adicción al juego (ludopatía), la adicción a la pornografía, la adicción a la televisión, la adicción al deporte, la adicción a las nuevas tecnologías (tecnofilia), la adicción a la comida, la adicción al teléfono celular o móvil (nomofobia), la adicción al trabajo (trabajolismo) y la adicción a Internet.
Todas estas nombradas anteriormente, podemos verlas presentes hoy en día en gran cantidad de adolescentes. La adolescencia es una etapa muy importante en el desarrollo humano, caracterizada por cambios físicos, emocionales y sociales. Durante este período, los jóvenes son especialmente vulnerables a la experimentación con sustancias adictivas, normalmente comenzando a las edades de entre 14 y 18 añosen todos los ámbitos que se nombraron anteriormente, esto puede generar en problemas de salud y consecuencias con el tiempo. Factores como la presión social, la influencia del entorno familiar, el estrés y la búsqueda de identidad pueden contribuir al consumo de drogas, alcohol, grasas, harinas y azúcares, alimentos ultraprocesados y otras sustancias nocivas. Dentro de todo esto se encontró que lo que más consumen los jóvenes es el alcohol, con un 78,9%.
Historia El uso de sustancias con características psicoactivas ha acompañado a la humanidad desde los albores de la civilización.Escohotado, A. Historia general de las drogas. 2008. Espasa. España. Se piensa que los antiguos primates antecesores del hombre tenían un gusto por las frutas sobremaduradas, que presentaban cierta cantidad de azúcares fermentados a alcohol etílico. La ingesta de dichos frutos implicaba una ventaja adaptativa, ya que eran ricos en azúcares en comparación con los frutos menos maduros. Esto pudo haber seleccionado evolutivamente el gusto por las bebidas alcohólicas.Lima-Rodríguez, C. Gonzales-Zavala, M. Barriguete-Mazmela, B. Análisis de los aspectos asociados al fenómeno de las adicciones que no son explicados desde la neurobiología conductual. CONADIC. México; 2008. Recuperado de: http://www.conadic.salud.gob.mx/pdfs/libro1.pdf
Adicción a sustancias
La adicción a sustancias es un padecimiento crónico, recurrente, progresivo y en ocasiones mortal que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas o fármacos (medicamentos de prescripción médica), a pesar de sus consecuencias nocivas. Se considera una enfermedad del cerebro porque las sustancias psicoactivas y las conductas compulsivas modifican la estructura y funcionamiento de ciertas áreas de este órgano.Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA). Las drogas, el cerebro y el comportamiento: La ciencia de la adicción. Estados Unidos, 2014. Recuperado de: http://d14rmgtrwzf5a.cloudfront.net/sites/default/files/soa_sp_2014.pdf Implica una dependencia de una sustancia, actividad o relación debido a trastornos que esta causa en los circuitos de recompensa, motivación y memoria (véase núcleo accumbens) de la persona afectada.. Las principales sustancias que provocan adicción son las grasas, las harinas, los azúcares, el alcohol, el THC, los alucinógenos, los inhalantes, los distintos opiáceos, los sedantes, los ansiolíticos, los estimulantes y el tabaco.
La adicción a sustancias viene determinada en gran medida por el abuso de estas. El abuso se define como un consumo problemático que puede tener consecuencias adversas cuando se superan ciertas actividades o se tienen algunas características personales.
Está conformada por los deseos que consumen los pensamientos y comportamientos (síndrome de abstinencia) de la persona, y estos actúan en aquellas actividades diseñadas para conseguir la sensación o efecto deseado y para comprometerse en la actividad deseada (comportamientos adictivos). A diferencia de los simples hábitos o de las influencias consumistas, las adicciones son «dependencias» que traen consigo graves consecuencias. Estas consecuencias afectan negativamente la vida personal y social del individuo y su salud (física,, mental y espiritual), además de que limitan la capacidad de funcionar de manera efectiva. Es adicta la persona que no puede dejar de consumir compulsivamente.
El adicto no controla su adicción, sino que vive en función de ésta, si no busca su recuperación: este es el eje y el condicionante de toda su rutina; si trata de salir repentinamente de esta rutina, se ve afectado por problemas de ansiedad y, por lo general, vuelve a caer en el consumo de su adicción, aunque puede dejar de ser adicto después de pasar por una fase comúnmente llamada «mono» o síndrome del pavo frío.
Para que podamos considerar una conducta como una adicción tenemos que evaluar la situación con los siguientes criterios:
Consumo con frecuencia. Deseo continuo de abandonar el consumo. Se invierte mucho tiempo en las actividades necesarias para conseguir, consumir o recuperarse de los efectos del consumo. Continuo y fuerte deseo de consumir. Consumo recurrente. Abandono o reducción de actividades sociales, laborales u ociosas. A pesar de tener problemas físicos o psicológicos, se continua con el consumo. Tolerancia. Son necesarias cada vez mayores dosis para alcanzar el efecto deseado. Abstinencia.
En función de la cantidad de estos criterios que estén presentes en el sujeto, podemos clasificar el trastorno en leve, moderado o grave. El trastorno leve será diagnosticado cuando estén presentes 2 o 3 criterios. El trastorno moderado, cuando haya 4 o 5 criterios diagnósticos en el sujeto. Y finalmente, el trastorno grave se presenta con más de 6 criterios.
Abstinencia
La abstinencia es la reacción del cuerpo al ser privado de una sustancia adictiva de la que se ha vuelto dependiente y tolerante. Sin la sustancia, las funciones del organismo que dependían de ésta se alteran. Las consecuencias de este síndrome son: Desequilibrios químicos y hormonales y un nivel de estrés psicológico.
Tolerancia
La tolerancia es un fenómeno complementario al síndrome de la abstinencia. Consiste en la necesidad de aumentar la dosis de la sustancia para obtener los efectos deseados. Se produce debido a los desequilibrios químicos que se producen en el cuerpo debido al consumo reiterado. El organismo se «prepara» para la recepción de la sustancia. Es necesario incrementar el consumo proporcionalmente al tamaño de este efecto.
Factores de riesgo Hay una serie de factores de riesgo genéticos y ambientales para desarrollar una adicción, que varían según la población. Los factores de riesgo genéticos y ambientales representan cada uno aproximadamente la mitad del riesgo de una persona de desarrollar una adicción; se desconoce la contribución de los factores de riesgo epigenéticos al riesgo total. Incluso en personas con un riesgo genético relativamente bajo, la exposición a dosis suficientemente altas de una droga adictiva durante un período prolongado (por ejemplo, semanas o meses) puede resultar en una adicción.
Factores genéticos Desde hace mucho tiempo se ha establecido que los factores genéticos junto con los factores ambientales (por ejemplo psicosociales) contribuyen de manera significativa a la vulnerabilidad a la adicción. Los estudios epidemiológicos estiman que los factores genéticos representan entre el 40 y el de los factores de riesgo del alcoholismo.Mayfield RD, Harris RA,1, Schuckit MA (May 2008) "Genetic factors influencing alcohol dependence" PMID 18362899 Otros estudios han indicado tasas similares de heredabilidad para otros tipos de adicción a las drogas. Knestler planteó la hipótesis en 1964 de que un gen o grupo de genes podría contribuir a la predisposición a la adicción de varias formas. Por ejemplo, los niveles alterados de una proteína normal debido a factores ambientales podrían cambiar la estructura o el funcionamiento de neuronas cerebrales específicas durante el desarrollo. Estas neuronas cerebrales alteradas podrían variar la susceptibilidad de un individuo a una experiencia inicial de consumo de drogas. En apoyo de esta hipótesis, los estudios en animales han demostrado que factores ambientales como el estrés pueden afectar al genotipo.
Los estudios de asociación de todo el genoma (GWAS por sus siglas en inglés) se utilizan para examinar las asociaciones genéticas con la dependencia, la adicción y el consumo de drogas. Estos estudios emplean un enfoque imparcial para encontrar asociaciones genéticas con fenotipos específicos y dan el mismo peso a todas las regiones del ADN, incluidas aquellas que no tienen una relación ostensible con el metabolismo o la respuesta del fármaco. Los efectos importantes de los endofenotipos típicamente no pueden ser capturados por estos métodos. Además, los genes identificados en GWAS para la adicción a las drogas pueden estar involucrados en el ajuste del comportamiento cerebral antes de las experiencias con las drogas, después de ellas o en ambos.
Un estudio que destaca el papel importante que juega la genética en la adicción son los estudios de gemelos. Los gemelos tienen una genética similar y, a veces, idéntica. El análisis de estos en relación con la genética ha ayudado a los investigadores a comprender el papel que desempeñan los genes en la adicción. Los estudios realizados en gemelos encontraron que rara vez solo un gemelo tenía una adicción. En la mayoría de los casos en los que al menos uno de los gemelos sufría una adicción, ambos la padecían, y con frecuencia a la misma sustancia. Si un miembro de la familia tiene antecedentes de adicción, las posibilidades de que un pariente o una familia cercana desarrolle esos mismos hábitos son mucho más altas que las de uno que no se ha familiarizado con la adicción a una edad temprana. En un estudio reciente realizado por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, de 2002 a 2017, las muertes por sobredosis casi se han triplicado entre hombres y mujeres. En 2017, se informaron muertes por sobredosis en Estados Unidos. En 2020, las muertes por excesivo consumo más altas se registraron durante un período de 12 meses. Hubo muertes por sobredosis, superando exponencialmente los datos de 2017.
Factores ambientales