El finés o finlandés (suomi ) es, junto al sueco, el idioma oficial de Finlandia. Lo hablan unos 5,3 millones de personas y es la lengua materna del 91,9 % de la población finlandesa (2004). Igualmente, lo hablan medio millón de personas en Suecia, Noruega, Estonia y Rusia, así como en Estados Unidos, Canadá y Australia, donde hay comunidades de inmigrantes de origen finés.

Descripción lingüística Clasificación El finés es una lengua ugrofinesa, una rama de las lenguas urálicas. Está estrechamente emparentado con el estonio, con el que comparte muchas características y vocabulario. Los únicos otros idiomas relacionados, si bien mucho más lejanamente, son el húngaro, las lenguas sami (laponas), y las lenguas pérmicas (udmurto, komi, mari) y mordovas (erzya y moksha), habladas por pequeños grupos en Siberia y el sur de Rusia. Es una lengua altamente flexiva.

Fonología y escritura Características fonológicas generales El sistema fonológico del finés incluye ocho fonemas vocálicos: /ɑ/, /e/, /i/, /o/, /u/, /y/, /æ/ y /ø/.

El número de fonemas consonánticos varía de trece a diecisiete, según se consideren autóctonos o no del sistema: /p/, /t/, /k/, (/b/), /d/, (/g/), /m/, /n/, (/f/), /s/, (/ŋ/), /h/, /l/, /ɾ/, /ʋ/ y /j/. En el idioma hablado culto se dan todos los fonemas mencionados, pero los que figuran entre paréntesis pueden prestarse a variación diatópica, diastrática o diafásica; es decir, se realizan o no dependiendo de la procedencia geográfica o sociocultural del hablante, así como de la situación de comunicación (mayor o menor grado de formalidad).

El mismo hablante que domina varios registros de la lengua puede neutralizar, por ejemplo, el rasgo de sonoridad entre /b/ y /p/ en una situación informal, pronunciando en los dos casos solo /p/, mientras que en una situación formal mantiene este rasgo distintivo de sonoridad, diferenciando /b/ y /p/.

+LetraAFI a /a/ aa /aː/ ä /æ/ ää /æː/ b /b/ d /d/ e /e/ ee /eː/ f /f/ g /g/ h /h/ i /i/ ii /iː/ j /j/ k /k/ kk /kː/ l /l/ ll /lː/ m /m/ mm /mː/ n /n/, /ŋ/ ng /ŋː/ nn /nː/ o /o/ oo /oː/ ö /ø/ öö /øː/ p /p/ pp /pː/ r /r/ rr /rː/ s /s/ ss /sː/ t /t/ tt /tː/ u /u/ uu /uː/ v /ʋ/ y /y/ yy /yː/

Vocales Anterior PosteriorNo redondeadaRedondeadaNo redondeadaRedondeada Cerrada i y u Media e ö o Abierta ä a

Consonantes Labial Dental Alveolar Postalveolar/Palatal Velar Glotal Nasal 3 Oclusiva , () 1 , () 2 Fricativa () () Aproximante Vibrante múltiple

/d/ es el equivalente de /t/ cuando hay gradación consonántica. Solo ocurre en medio de palabra o en préstamos lingüísticos. La consonante glotal solo aparece al final de palabra como resultado de ciertos fonemas sandhi y no se representa en la ortografía. La nasal velar /ŋ/ es un alófono de /n/ en /nk/, y el largo nasal velar /ŋŋ/, escrito <ng>, es el equivalente de /nk/ bajo debilitamiento de la gradación consonántica (tipo de lenición) y por lo tanto se produce solo en medio.

Rasgos suprasegmentales y prosodia El acento prosódico del finés cae siempre en la primera sílaba de la palabra. Ejemplos: Espanja /'espanja/ («España»), vokaali /'vokaːli/ («vocal»). En las palabras compuestas, que se forman por la combinación de varios lexemas, puede haber acentos secundarios, dependiendo de la longitud de la formación, que suelen caer en la primera sílaba de cada lexema que entra en la formación. Ejemplos: vokaalisointu /'vokaːlisointu/ («armonía vocálica»), kerrostaloasunto /'kerːostaloasunto/ («piso en un bloque de viviendas»). No obstante, en estos casos el acento más fuerte y principal suele ser el de la primera sílaba de la palabra compuesta. En la cadena hablada, naturalmente, puede haber elementos inacentuados (conjunciones, etc.).

La entonación del finés es, en comparación con el español, más sencilla en el sentido de que el esquema entonativo suele ser descendente al final del periodo, con independencia de la función que tenga el enunciado. Así, cuando en español hay normalmente una entonación ascendente al final de las oraciones interrogativas totales, por ejemplo, en finés es descendente también en estos casos: Haluatko lisää kahvia? («¿Quieres más café?»). Esto se debe al hecho de que en finés hay una diferencia morfológica entre la oración afirmativa y la interrogativa: se añade una partícula interrogativa a la palabra que forma el núcleo de la pregunta. Una afirmación como, por ejemplo, «(tú) quieres», se dice en finés «(sinä) haluat», mientras que la interrogación «¿quieres?» sería «haluatko?». En español, el rasgo distintivo es la entonación ascendente; en finés, la morfología. No obstante, hoy en día en el finés hablado coloquial se está generalizando un esquema interrogativo en el que se prescinde de la partícula interrogativa, cuya función es conferida por una inflexión ascendente al final, prácticamente como en español.

Los factores extralingüísticos, como las emociones, pueden alterar los esquemas prosódicos y entonativos. También puede haber diferencias generacionales. A veces ciertos grupos juveniles, sobre todo chicas adolescentes, tienen un sociolecto en que aparecen inflexiones entonativas ascendentes. Especialmente notoria es la entonación ascendente al final de los períodos de los habitantes jóvenes de Helsinki.

Procesos fonológicos generales Una característica importante de la fonotáctica del finés es la llamada armonía vocálica, es decir, que hay limitaciones fonotácticas en cuanto a la ocurrencia de las vocales en una palabra. El principio general es que en una palabra solo puede haber vocales posteriores (a, o, u) o anteriores (ä, ö, y). A este respecto, aunque las vocales "i" y "e" se definen fonéticamente como vocales anteriores, son neutrales para la armonía vocálica y pueden combinarse con ambas series. La armonía vocálica se aplica también a los morfemas derivativos o sufijos que se añaden a la raíz. Cuando en una palabra hay solamente «vocales neutras» (i, e), las vocales de los morfemas derivativos o sufijos serán anteriores. Veamos dos ejemplos: juhla: juhla-ssa | jylhä: jylhä-ssä; jylh-yys koti: koti-kaan, koti-han | kivi: kivi-kään, kivi-pä

La armonía vocálica, sin embargo, tiene algunas excepciones. Hay palabras prestadas o vocablos del argot que violentan este principio y contienen vocales tanto anteriores como posteriores. Por ejemplo, analyysi, que, cuando se añaden sufijos o morfemas derivativos, puede aceptar las dos formas: analyysi-ssä o analyysi-ssa. En las palabras compuestas, formadas por varios lexemas con vocales anteriores, posteriores o neutrales, las vocales de los elementos derivativos se definen según las vocales del lexema al que se añaden. Ejemplos: pitkänmatkanjuoksu («carrera de fondo»): pitkänmatkanjuoksussa («en la carrera de fondo»), cuyo análisis morfológico sería: pitkä-n-matka-n-juoksu-ssa, es decir, pitkä ("largo") + -n (genitivo) + matka ("recorrido") + -n (genitivo) + juoksu («carrera») + -ssa (inesivo). päässälasku («cálculo mental»): päässälaskuna («como cálculo mental»), es decir, pää-ssä-lasku-na: pää («cabeza») + -ssä (inesivo) + lasku («cálculo») + -na (esivo).

Escritura Características generales del sistema de escritura El finés se escribe con el alfabeto latino. El alfabeto completo del finés tiene 29 letras, que por orden alfabético son las siguientes: a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z, å, ä, ö.

Sin embargo, en el alfabeto completo hay grafemas que aparecen solo en los préstamos extranjeros no asimilados –c, q, w, x, z, å– como, por ejemplo, en las palabras celsius, quickstep, watti, xerokopio y zulu.

El grafema å, por su parte, se llama en finés «la o sueca» (ruotsalainen o) y aparece principalmente en nombres propios y apellidos de origen sueco: Åbo, Åström. Los grafemas ä y ö forman letras independientes de los grafemas a y o, y no se conciben como a y o con diéresis. Además, corresponden a fonemas distintos de estos últimos. En el teclado de los ordenadores, por ejemplo, las letras å, ä y ö tienen sus propias teclas donde el teclado Español-ISO tiene `, ´ y ñ, respectivamente. En algunos préstamos no asimilados pueden aparecer signos diacríticos que no pertenecen al sistema de escritura del finés.

Correspondencia entre escritura y pronunciación La mayor parte de los fonemas del finés corresponden a un grafema; es decir, el sistema de escritura puede considerarse bastante fonemático. Hay un fonema bastante marginal, sin embargo, que carece de grafía propia: /ŋ/ que puede escribirse con "ng" (kangas), cuando es doble, "ng" o simplemente "g" cuando es sencillo (anglismi, magnum).

Los sonidos, tanto vocálicos como consonánticos, que pueden ser breves o largos, se escriben con letra sencilla o doble, respectivamente. De este modo, existen pares mínimos cuyo rasgo distintivo es la longitud del sonido: tuli/tuuli (vocales) y tuli/tulli (consonantes), que tienen significados totalmente distintos; es decir, «fuego/viento» y «fuego/aduana», respectivamente.

Se puede argumentar que algunos fonemas, concretamente los oclusivos sonoros /b/ y /g/, y en menor grado /d/, no pertenecen al sistema fonológico autóctono del finés, porque suelen aparecer principalmente en préstamos extranjeros. Por consiguiente, su pronunciación puede presentar variación diatópica, diastrática o diafásica. El fonema /b/, que es oclusivo bilabial, puede pronunciarse como sonoro, semisonoro o sordo, dependiendo del hablante o la situación de comunicación. Las mismas variantes –sonora, semisonora y sorda– pueden darse también con /g/ y /d/, siendo este último, sin embargo, un fonema alveolar (y no dental como en español). De este modo, hay hablantes en cuyo idiolecto se funden los fonemas /b/ y /p/ en /p/, por una parte, y los fonemas /g/ y /k/ en /k/, por otra, porque por la desonorización se pierde el rasgo distintivo. Así se confluyen en la pronunciación, por ejemplo, las palabras baari /baari/ («bar») y paari /paari/ («camilla»). A veces, cuando la variación es solo diafásica, el mismo hablante, con la palabra baari, pronuncia /paari/ en lenguaje coloquial y /baari/ en un estilo más formal.

También hay zonas dialectales que desconocen el fonema /f/.

Otras características del sistema de escritura Además de la primera letra de la palabra que empieza una oración tras un punto, la letra mayúscula en finés se usa para distinguir todo tipo de nombres propios:

nombres de personas (Heikki, Anna, Katariina, Jussi); apellidos (Virtanen, Niemelä, Honkasalo); países (Suomi, Espanja, Ranska); continentes (Eurooppa, Afrikka, Amerikka, Aasia); empresas (Nokia, Metso, Telia), etc.

Para distinguir los países de los idiomas correspondientes, el uso de mayúsculas y minúsculas tiene una función distintiva, ya que los primeros se escriben con mayúscula (Espanja / España) y los segundos con minúscula (espanja / el español). También se escriben con minúscula los gentilicios (suomalainen / finlandés; espanjalainen / español,-a), los días de la semana (maanantai, tiistai, keskiviikko... / lunes, martes, miércoles...), los meses (tammikuu / enero) y en general los nombres de los órganos administrativos, ministerios, dependencias policiales, tribunales, etc., a no ser que sean claramente nombre propios.

Aunque en general los tratamientos y los pronombres personales se escriben con minúscula, la mayúscula puede usarse como signo de respeto y cortesía, especialmente en la correspondencia: Te (usted), Sinä (tú), Herra Tuomari (Señor Juez). Además, la mayúscula se usa con referencia a Dios: Herra (Señor), Vapahtaja (Redentor), etc.

El uso de los signos de puntuación en finés difiere, por ejemplo, del español en que el finés tiene una puntuación casi exclusivamente gramatical, es decir, hay reglas exactas sobre su uso. El punto y coma se usa mucho menos que en español y en su lugar, dependiendo del caso, se pone el punto o la coma. Los signos de exclamación e interrogación se usan solamente al final del período, como en la mayor parte de las lenguas.