250px|miniatura|derecha|Estados Unidos se había opuesto desde el primer momento al proyecto Galileo en favor del estadounidense GPS porque entendía que supondría serios retos y problemas a las operaciones militares de la OTAN. Finalmente estadounidenses y europeos llegaron a un acuerdo de complementariedad de ambos sistemas. En la imagen copia de la carta remitida por Paul Wolfowitz, subsecretario de defensa estadounidense, a los ministros de la UE expresando su preocupación por el solapamiento de frecuencias del proyecto de sistema de posicionamiento Galileo con las ya planeadas en el GPS para uso exclusivamente militar, así como por la aparente presencia en Galileo de características del GPS militar, estando sin embargo bajo gestión civil. Galileo es el sistema paneuropeo de radionavegación y posicionamiento por satélite desarrollado por la Agencia Espacial Europea (ESA) y financiado por la Comisión Europea, estando operado por la Agencia de la Unión Europea para el Programa Espacial (EUSPA). Este sistema dota a la Unión Europea de una tecnología más precisa, única e independiente del GPS estadounidense y del GLONASS ruso, alcanzando uno de los objetivos de la «autonomía estratégica europea». Desde 2021, todos los satélites de Galileo han sido puestos en óribita vía cohetes rusos o estadounidenses.https://news.satnews.com/2024/04/27/spacex-launches-europes-galileo-satellites-for-the-first-time-from-the-u-s-and-retires-a-record-breaking-falcon-9-workhorse/ Al contrario de estos dos, es de creación, gestión y uso civil.Tanto el sistema GPS como GLONASS, debido a su carácter militar inicial, usan la degradación de la señal para los receptores civiles. En el caso del GPS estadounidense la disponibilidad selectiva ha venido produciendo errores intencionados de la señal hasta el año 2000. Esto no ocurre en el sistema Galileo al tratarse de un sistema diseñado para uso y gestión civil desde el inicio. El sistema se puso en marcha el 15 de diciembre del 2016 con alrededor de la mitad de los satélites que lo componen, y en 2016 se esperaba completarlo para 2020. Actualmente Galileo consta de 24 satélites operativos y 6 de reserva. Galileo está apoyado por el sistema europeo EGNOS, también desarrollado por la ESA.

Historia A finales del , un grupo de estados de la Unión Europea comenzaron a mostrar cierto rechazo e inseguridad sobre los sistemas GPS (de origen estadounidense) y GLONASS (de origen ruso). Este grupo de países temía que, en caso de conflicto armado internacional, tanto Estados Unidos como Rusia limitaran o dificultaran el acceso a estos sistemas a los países de la Unión Europea, limitando así la operatividad militar y civil de la región. Paralelamente, también mostraron cierta preocupación sobre la precisión y efectividad de los sistemas GPS y GLONASS, especialmente de cara al futuro.

Ante esta situación, la Unión Europea —a través de la Agencia Espacial Europea—, anunció en 2003 el proyecto GALILEO, un sistema de geolocalización desarrollado y gestionado íntegramente por organismos europeos, asegurando así la independencia de la región y mejorando los servicios de posicionamiento.

Las fases establecidas para la implementación del sistema fueron: Definición (2000-2003) Desarrollo y validación en órbita (2004-2008) Despliegue (2008-2010) Explotación comercial (a partir de 2010-2015)

En julio de 2005, entró en funcionamiento el sistema EGNOS, un sistema de aumentación basado en satélites (SBAS) que corrige las señales de sistemas de navegación por satélite en Europa. Por el momento, este sistema está disponible para mejorar la precisión y dar integridad a las señales de GPS y GLONASS, y se espera que en un futuro mejore también la señal de GALILEO. En otras regiones del mundo hay otros sistemas similares compatibles con EGNOS: WAAS de Estados Unidos, MSAS de Japón y el GAGAN de la India.

El 28 de diciembre de 2005, se lanzó el satélite de pruebas GIOVE-A (Galileo In-Orbit Validation Element), primero de este sistema de localización por satélite, desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán. El segundo de los satélites de prueba, el GIOVE-B debería haberse lanzado en abril de 2006, pero por problemas con el ordenador a bordo, el lanzamiento fue retrasado hasta el 25 de abril de 2008, teniendo lugar desde el mismo cosmódromo. Ambos satélites han sido retirados en 2012 después de cumplir su periodo de vida.

Entre los años 2011 y 2012, se completó la fase IOV (In-Orbit Validation) con cuatro nuevos satélites, lográndose en julio de 2013 la fijación de la posición utilizando esos cuatro satélites —cualquier dispositivo electrónico requiere un mínimo de cuatro satélites para realizar correctamente un geoposicionamiento—.

La última de las fases, conocida como FOC (Final Operation Capability), añade 26 satélites a los 4 anteriores —30 satélites operativos en total en tres órbitas diferentes—, permitiendo así la operatividad completa del sistema y el inicio de los servicios. Esta última fase está previsto completarse en 2020, lo que representa una década de retraso sobre la fecha inicialmente prevista.

En el campo del servicio para aplicaciones críticas (Safety-of-Life - SoL), se marca un hito al implementarse los primeros sistemas de aproximación LPV-200 en el aeropuerto de París Charles de Gaulle.

Por otro lado, el primer teléfono móvil preparado para Galileo fue de una compañía española. Al mismo, le siguieron otros modelos de fabricantes mayoritarios.

En diciembre de 2016 la Comisión Europea, propietaria del sistema, informó que Galileo comenzó sus operaciones y que los satélites ya envían información de posicionamiento, navegación y determinación de la hora a usuarios de todo el mundo. El sistema se puso en marcha el 15 de diciembre del 2016, con alrededor de la mitad (17 satélites) de la constelación prevista que será completada para el año 2020. En julio de 2019 hay 22 satélites operativos.

La ESA ha supervisado el diseño y el despliegue de Galileo y en el año 2017 cedió las operaciones del sistema y la provisión de servicios a la Autoridad de Supervisión del GNSS Europeo (GSA).

Características técnicas y prestaciones

derecha|frame|La animación muestra la constelación de satélites Galileo, cómo orbitan en tres órbitas diferentes alrededor de la Tierra y cuántos satélites se ven desde un punto dado de la superficie del planeta en cada momento, que varía entre 9 y 15 satélites.

Este Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS), además de prestar servicios de autonomía en radionavegación y ubicación en el espacio, será interoperable con los sistemas GPS y GLONASS. El usuario podrá calcular su posición con un receptor que utilice satélites de distintas constelaciones (como casi cualquier teléfono móvil fabricado desde 2017). Al ofrecer dos frecuencias en su versión estándar, Galileo brindará ubicación en el espacio en tiempo real con una precisión del orden de 1 metro para el sistema gratuito, y de hasta 1 cm en el de pago, algo sin precedentes en los sistemas públicos.

Desde prácticamente cualquier localización en el planeta, serán visibles de seis a ocho satélites de la constelación, lo que permite la determinación del tiempo y la localización con gran precisión. La interoperabilidad con el sistema GPS estadounidense aumenta la fiabilidad de Galileo.

Del mismo modo, los satélites Galileo, a diferencia de los que forman la malla GPS, estarán en órbitas ligeramente más inclinadas hacia los polos. De este modo sus datos serán más exactos en las regiones cercanas a los polos, donde los satélites de EEUU pierden su precisión de manera notable.

Asimismo, garantizará la disponibilidad continua del servicio, excepto en circunstancias extremas, y, con el apoyo de EGNOS, informa a los usuarios en segundos en caso del fallo de un satélite. Esto lo hace conveniente para aplicaciones donde la seguridad es crucial, tal como las aplicaciones ferroviarias, la conducción de automóviles o el control del tráfico aéreo. El uso de EGNOS para aviación civil mediante el procedimiento LPV es el recomendado por la OACI (Organización Internacional de Aviación Civil), en detrimento del actual ILS. El uso combinado de Galileo y otros sistemas GNSS ofrecerá un gran nivel de prestaciones para todas las comunidades de usuarios del mundo entero.

Una preocupación importante de los actuales usuarios de la radionavegación por satélite es la fiabilidad y vulnerabilidad de la señal. En los últimos años, se han producido varios casos de interrupción del servicio por causas tales como interferencia accidental, fallos de los satélites, denegación o degradación de la señal. En este contexto, Galileo realizará una importante contribución a la reducción de estos problemas al proveer en forma independiente la transmisión de señales suplementarias de radionavegación en diferentes bandas de frecuencia. En total, utilizará 10 radiofrecuencias, de la siguiente manera:

4 frecuencias en el rango de 1164-1215 MHz (E5A-E5B) 3 frecuencias en el rango de 1260-1300 MHz (E6), 3 frecuencias en el rango de 1559-1591 MHz (E1).

Servicios

Galileo está concebido para usuarios multimodales. A fin de responder a las diferentes necesidades, el sistema proveerá cinco servicios.

Servicio abierto (Open Service – OS)

Orientado a aplicaciones para el público en general. Proveerá señales para proporcionar información precisa de tiempo y posicionamiento en forma gratuita.

Cualquier usuario equipado con un receptor podrá acceder a este servicio, sin necesidad de ninguna autorización. La precisión de posición y la disponibilidad serán superiores a las de GPS y sus versiones futuras. El servicio abierto permitirá a los usuarios que posean receptores de uso corriente determinar su posición con un margen de error de unos pocos metros. Se estima que la mayoría de los receptores utilizarán señales conjuntas de Galileo y GPS, lo que ofrecerá a los usuarios una notable mejora en la prestación de servicios en áreas urbanas.

Las frecuencias serán E5A, E5B, E1.

Servicio para aplicaciones críticas (Safety-of-Life – SoL)

Se utilizará para la mayoría de las aplicaciones de transporte donde la vida humana se podría poner en peligro si la prestación de los servicios del sistema de radionavegación se viera degradada sin notificación en tiempo real.

Este servicio proporcionará la misma precisión en posicionamiento y en información precisa de tiempo que el servicio abierto. La diferencia principal es el alto nivel de integridad de cobertura mundial para las aplicaciones donde la seguridad es crítica, como por ejemplo la navegación aérea y las aplicaciones ferroviarias donde la precisión garantizada es esencial. Este servicio aumentará la seguridad, especialmente donde no hay servicios tradicionales de infraestructura terrestre. Su alcance mundial aumentará la eficiencia de las empresas que operan a escala mundial como aerolíneas y compañías marítimas transoceánicas.

El servicio estará asegurado y sus prestaciones se obtendrán mediante el uso de receptores certificados de doble frecuencia. En tales condiciones la futura Sociedad de Explotación GALILEO (GALILEO Operating Company – GOC) garantizará el servicio SoL.

Las frecuencias serán E5A, E5B, E1.

Servicio Comercial (Commercial Authentication Service – CAS)

Estará orientado a aplicaciones comerciales que requieren un nivel de prestaciones superior que las que ofrece el servicio abierto. Brindará servicios de valor añadido a cambio del pago de un canon.