Edmund Percival Hillary (Auckland, 20 de julio de 1919-Auckland, 11 de enero de 2008) fue un alpinista, explorador y filántropo neozelandés. El 29 de mayo de 1953, Hillary y el sherpa nepalí Tenzing Norgay se convirtieron en los primeros montañeros que lograron alcanzar con éxito la cima del monte Everest, el más alto del mundo. Formaban parte de la novena expedición británica al Everest.

Hillary se interesó por el alpinismo cuando estudiaba secundaria y realizó su primer ascenso importante en 1939 haciendo cima en el monte Ollivier, en su Nueva Zelanda natal. Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) sirvió en la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda como piloto de altura. Antes de la expedición al Everest en 1953, Hillary fue parte de una expedición de reconocimiento a la montaña en 1951, así como de un infructuoso intento de coronar el Cho Oyu en 1952. Años después, en 1958, alcanzó el Polo sur como miembro de la Expedición Trans-Antártica de la Commonwealth y en 1985 llegó al Polo norte en una aventura en la que también estuvo el astronauta Neil Armstrong, primer hombre en pisar la Luna. Se convirtió así en la primera persona en estar en ambos polos y en la cima de la montaña más alta.

Después de ascender el Everest, Hillary dedicó gran parte de su vida a ayudar al pueblo sherpa de Nepal a través de la organización Himalayan Trust, fundada por él y responsable de la construcción de varios hospitales y escuelas en el país. Desde 1985 hasta 1988 actuó como Alto Comisionado de Nueva Zelanda para India y Bangladés, y simultáneamente como embajador de su país en Nepal. Hillary recibió numerosos honores, como la Orden de la Jarretera en 1995. A su muerte en 2008, se le dedicó un funeral de estado.

Biografía Antecedentes familiares, infancia y juventud Hillary nació del matrimonio formado por Percival «Percy» Augustus (1885-1965) y Gertrude (1892-1965), cuyo apellido de soltera era «Clark», en Auckland, Nueva Zelanda, el 20 de julio de 1919. Su padre había servido en Galípoli bajo el 15.º regimiento (Auckland del Norte), aunque fue dado de baja del ejército por «[estar] no apto médicamente» en 1916. Previamente, también había intentado presentarse como voluntario para la guerra en Sudáfrica. Por otra parte, su abuelo Edmund Raymond Hillary (n. 1836) nació en Lancashire, Inglaterra, donde trabajaba como relojero, pero emigró al norte de Wairoa a finales del siglo XIX. Contrajo matrimonio con una tal Anne «Ida» Fleming, oriunda de Irlanda, con quien tuvo cuatro hijos.

Sus bisabuelos maternos, Charles y Dinah Clark, tienen su origen en la región de Yorkshire, Inglaterra, pero emigraron a Nueva Zelanda en 1843, tres años después del tratado de Waitangi con los maoríes. En un inicio, estos se asentaron en Nelson, en la isla Sur, pero no vieron oportunidades de futuro allí. Finalmente, alcanzaron la zona norte de Wairoa, donde se hicieron bien conocidos debido a su labor como comerciantes de madera. Gertrude nació en 1892, siendo la octava de ocho hijos del matrimonio entre George Clark y Harriet, una costurera local. La mujer acabó conociendo a Percy a inicios de la década de 1910 —él vivía en Dargaville, mientras ella residía en Te Kopuru, una pequeña aldea a unos 10 km—, con quien se casó en 1916.

En 1920, su familia se mudó a la localidad de Tuakau, unos 50 km al sur de Auckland, debido a que Percy había conseguido un terreno de por su condición de soldado retornado. Antes de la guerra, este había trabajado como periodista, por lo que pronto se convirtió en editor fundador del periódico semanal Tuakau District News, además de iniciarse como apicultor. Edmund tenía una hermana, June (n. 1917) y un hermano, Rexford «Rex» Fleming (n. 1920).

Entre sus primeras lecturas, se encontraron aquellas de autores como Edgar Rice Burroughs, Rider Haggard o Zane Grey. Fue educado en la Tuakau Primary School y después en la Auckland Grammar School. Terminó sus estudios primarios a la edad de once años, esto es, dos antes de lo habitual, aunque en la escuela obtuvo notas promedio. Su madre quería que fuera a una «buena escuela», a pesar de que eso le obligó a tomar el tren e ir en bicicleta hasta la estación antes de las siete de la mañana y regresar a las seis de la tarde durante tres años y medio —cada trayecto requería una hora y cuarenta minutos—. Sin embargo, la familia acabó mudándose a Remuera, Auckland, en su último de los cuatro años en la escuela primaria.

Al principio, era más pequeño que sus compañeros y tímido, y no disfrutaba su estancia en el colegio, donde no podía llevar a cabo actividades extracurriculares por su excesivo tiempo de transporte. No obstante, se mantuvo creciendo hasta alcanzar los 1.90 m. y la confianza en sí mismo creció tras apuntarse a clases de boxeo. Su interés por la escalada empezó a los dieciséis años tras un viaje escolar al monte Ruapehu en 1935, donde mostró más afición por el senderismo que en estudiar y dijo que «quería ver el mundo». Posteriormente, acudió a la Universidad de Auckland y se unió al club de senderismo de allí, pero en 1938, «tras dos años notablemente infructuosos estudiando matemáticas y ciencia», dejó la educación formal. A la par, se convirtió en apicultor junto con su padre y su hermano Rex, con unas 1600 colmenas que atender, que se traducían en miles de cajas de miel de 40 kg, lo que les causaba «entre doce y cien picaduras de abeja diarias». De esta forma, cuidaba de los insectos en verano y se concentraba en la escalada durante el invierno. A su vez, su padre también editó la revista The NZ Honeybee y su madre fue célebre por alimentar y vender abejas reina.

En 1938, la familia fue a escuchar a Herbert Sutcliffe, proponente de una filosofía conocida como «Vida radiante», de la que se convirtieron en miembros fundadores, mientras que la madre también ejerció como secretaria en 1939. Edmund fue a Gisborne como asistente de Sutcliffe y en 1941 tomó exámenes para llegar a ser maestro de la filosofía; de hecho, acertó el 100 %. Su primera conferencia fue sobre: «Inferioridad: causa y cura», si bien dio varias más; al respecto, dijo que en su asociación de cinco años con el movimiento «aprendió a hablar con seguridad desde la tribuna; a pensar más libremente en temas importantes; a mezclarme más fácilmente con una gran variedad de gente». Entre los principios se incluían la alimentación saludable —como las ensaladas que se llevaba su hermana a la universidad— y el pacifismo. Igualmente, se unió al club de senderismo del grupo filosófico, donde desarrolló aún más su pasión por las actividades al aire libre en las cordilleras Waitakere.

En 1939, completó su primer ascenso relevante al coronar la cumbre del monte Ollivier (1933 m), cerca del monte Cook, tras convencer a su padre de que necesitaba tiempo libre por Navidad, lo que le llevó a los Alpes del Sur en compañía de «un viejo amigo». Su nuevo pasatiempo le trajo nuevos amigos, como Harry Ayres y George Lowe, quienes se convirtieron en «los primeros auténticos amigos que nunca había tenido».

Participación en la Segunda Guerra Mundial Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Hillary solicitó unirse a la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda —RNZAF, por sus siglas en inglés—, pero rápidamente retiró su aplicación, debido a que empezó a ser «acosado por [su] conciencia religiosa», además de que la profesión de apicultor se encontraba en la lista de exenciones al servicio militar. No obstante, con la llegada al país del reclutamiento forzoso en 1943 a consecuencia de la expansión de Japón por el Pacífico, convenció a su padre de que estaba en condiciones para unirse. De esta forma, comenzó su entrenamiento en el campamento Delta —cerca de Blenheim, Marlborough— para terminar alistándose en la RNZAF como piloto de altura del escuadrón n.º 6 y, posteriormente, del n.º 5, al mando de unidades PBY Catalina. Durante su estancia en aquella base, consiguió escalar el monte Tapuae-o-Uenuku —con unos — en otoño de 1944. A su vez, tras ser miembro de una tripulación hacia la isla Norte como parte de su entrenamiento aéreo, escaló el monte Taranaki. Fue en esta parte de su vida cuando también intentó sus primeros ascensos al monte Cook, con una altitud de , si bien resultaron infructuosos, mayormente por el clima desfavorable.

Con el entrenamiento finalizado, fue destinado a Fiyi e Islas Salomón en 1945, donde se dedicó principalmente a hacer de navegante de hidroavión. En el primer país, quedó estacionado en la base de Lauthala Bay, cerca de Suva, desde febrero, desde donde intentó escalar hasta en dos ocasiones el Joske's Thumb —un cuello volcánico cercano—, pero la primera vez fracasó debido a la excesiva vegetación, mientras que en su segundo asalto simplemente no contaba con el equipo adecuado. Al respecto, Hillary comentó su decepción y mencionó «condiciones peligrosas». Por su parte, en el otro país melanesio mantuvo una labor militar similar en su base de Halava, Florida, a partir de julio. Entre sus pasatiempos, se dedicó a reflotar lanchas motoras con sus compañeros —de hecho, incluso llegó a poner nombre a una de ellas: «Jolly Roger»—; no obstante, sufrió un accidente a finales de año cuando el tanque de combustible de un bote estalló tras incendiarse. A esto se le sumó que una ola golpeó los restos del buque y empujó a Hillary a la parte superior de la cabina incendiada, lo que le ocasionó quemaduras graves en la espalda. Sin embargo, tanto él como un compañero consiguieron nadar hacia un islote cercano y pudieron regresar a la base en otro bote. Tras el evento, tuvo que ser ingresado en un hospital estadounidense durante un mes; al respecto, su hermano Rex comentó: «No esperaban [en el hospital] que [Hillary] saliese adelante». Finalmente, fue trasladado en enero de 1946 a los Alpes del Sur, en su país natal, donde se reencontró con Ayres, quien se convirtió en su mentor durante su proceso de recuperación. Pronto, Ed volvió a encontrarse con motivación para regresar a sus actividades habituales en la montaña.

Etapa como alpinista y explorador Ascenso al monte Cook, rescate en La Perouse y primeras expediciones en el Himalaya Para 1947, Edmund todavía seguía en la búsqueda de compañeros con los objetivos del monte Cook y el Tasman (3497 m) en mente, ya que Ayres se encontraba con clientes para ese entonces. Sin embargo, la suerte cambió a finales de enero de ese año, cuando encontró una semana disponible para incluir a Hillary en un grupo. Finalmente, la cuadrilla de montañistas alcanzó la cima del monte Cook a través del glaciar Linda poco después del amanecer del 30 de enero, experiencia que le llevó a mejorar sus habilidades en la montaña, así como su estado físico. En febrero del año siguiente, volvieron a alcanzar la cima a través de su cresta sur, algo que aún nadie había logrado y era considerado «el reto pendiente de la época». No obstante, pocos días después, tuvo asistir a una de las montañistas del grupo tras caer por una altura de cerca de la cumbre de La Perouse, en el que fue conocido como «la operación de rescate más ardua de la historia de los Alpes del Sur», si bien le llevó a conocer a su amigo Norman Hardie, quien le acompañaría en futuras aventuras.