Brasilia () es la capital federal de Brasil y la sede del Gobierno del Distrito Federal, localizada en la región Centro-Oeste del país. Tiene una población de 3 015 268 habitantes, según estimaciones de 2019 del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, lo que la convierte en la tercera ciudad del país por población. Además, tiene una población de 4 284 676 en la zona metropolitana. Es sede del Gobierno federal, conformado por los tres poderes de la república (ejecutivo, legislativo y judicial).
Historia thumb|276px|Plano piloto original de la ciudadLa construcción de la ciudad comenzó el 23 de octubre de 1956. Lúcio Costa fue el principal urbanista y Oscar Niemeyer el principal arquitecto. En 1960 se convirtió oficialmente en la capital de Brasil. Junto con Belmopán (la capital de Belice), Islamabad (la capital de Pakistán), Abuya (la capital de Nigeria), Putrajaya (la capital administrativa de Malasia), Astaná (capital de Kazajistán), Canberra (capital de Australia), Naipyidó (la nueva capital de Myanmar), Yamusukro (la capital de Costa de Marfil) y Nusantara (la nueva capital de Indonesia), es una de las ciudades capitales de más reciente construcción en el mundo. Brasilia se localiza en el Distrito Federal. A su vez, el Distrito Federal limita completamente con el estado de Goiás y, en una pequeña y estrecha franja, al sureste, con el estado Minas Gerais.
En 1761 el marqués de Pombal menciona, en el primer registro histórico, la necesidad de «interiorizar» la capital de la entonces colonia portuguesa de Brasil y establecer una sede administrativa lejos de la costa del océano Atlántico. Años después, en 1821, el líder independentista José Bonifácio sugiere el nombre de Brasilia para una futura capital brasileña.
La idea de edificar la nueva capital en las regiones del interior (y no en la costa atlántica) incluso se había recogido en la primera Constitución republicana de 1891, en el , y, por tanto, Brasilia se construyó con el fin de ser la nueva capital de Brasil, situada en el interior del país. Entre 1892 y 1896, se envió la misión Cruls, encabezada por el geodesta Luís Cruls, a la meseta central brasileña para buscar un sitio propicio para la construcción de la nueva capital y consiguió la demarcación del cuadrilátero que resultó fundamental para la elección del sitio donde posteriormente se erigió.
Brasil previamente había tenido dos ciudades capitales: Salvador de Bahía y Río de Janeiro, situadas en la costa atlántica y vinculadas desde antiguo al poder colonial portugués. Al trasladar la capital al interior, el gobierno del Brasil independiente pretendía ayudar a poblar aquella zona del país, atrayendo habitantes de zonas muy pobladas mediante el traslado de la administración pública hacia el hinterland rural. Se contrató a gente de toda la nación, especialmente de la Región Nordeste, para la construcción de la ciudad. Brasilia es conocida internacionalmente por haber aplicado los principios establecidos en la Carta de Atenas de 1933.
Cuando Juscelino Kubitschek fue elegido presidente en 1953, la idea original era buscar una ciudad ya existente en el interior de Brasil para convertirla en capital. Al no encontrar ninguna que reuniese las condiciones necesarias, se tomó la decisión de fundarla. thumb|276px|Construcción de Brasilia en 1959.
El primer paso para la construcción de una nueva capital en el interior del país fue la selección de su ubicación, para lo cual se eligió a mediados de 1956 una extensa meseta en la zona sureste del estado de Goiás. Las obras de construcción se iniciaron el 23 de octubre de 1956 y, conforme se concluían los edificios administrativos, diversas entidades gubernamentales (y sus integrantes) se trasladaron a la nueva ciudad. El arquitecto Lúcio Costa ganó el concurso para el diseño de la nueva urbe y fue el principal urbanista de la ciudad. Oscar Niemeyer, un amigo cercano de Lúcio, fue el principal arquitecto de la mayoría de los edificios públicos y Roberto Burle Marx fue el diseñador de paisaje. El 21 de abril de 1960, tras 41 meses de trabajo, se inauguró la ciudad al quedar completada, en gran parte gracias al apoyo político y financiero otorgado por el presidente Juscelino Kubitschek. A partir de esta fecha se inició la transferencia de los principales órganos del Gobierno federal a la nueva capital con el cambio de las sedes de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial federal.
thumb|276px|El presidente Juscelino Kubitschek lanzó el proyecto de construir una nueva capital.
Kubitschek formó un equipo de profesionales de su misma tendencia política. Así fue como el grupo de creativos intentó desarrollar un modelo de ciudad «utópica» donde se pretendía eliminar las clases sociales. Por esta razón, también se la conoce como Capital de la Esperanza, título otorgado por el escritor francés André Malraux. Aunque en la actualidad dicho objetivo solo se ha cumplido parcialmente, durante la construcción de la ciudad el igualitarismo sí se hizo realidad, ya que obreros y funcionarios compartían los improvisados campamentos y las comidas.
Con la toma de poder en Brasil por los militares en 1964, la ciudad continuó siendo la capital del país, a pesar del desprecio que la nueva administración derechista mostraba hacia todo el legado del gobierno de Kubitschek. Sin embargo, las oficinas gubernamentales siguieron en Brasilia y las sedes de las poderosas empresas de propiedad estatal también fueron trasladadas allí.
Historia y vida de los candangos La construcción de Brasilia fue un objetivo perseguido por diferentes gobiernos de Brasil en diferentes momentos de su historia, desde la época imperial hasta el comienzo de la República. Los motivos invocados por quienes defendían la idea de cambiar la capital brasileña de Río de Janeiro para el altiplano central eran la necesidad de interiorizar, centralizar y modernizar el país. La construcción de la capital se llevó a cabo entre los años 1956 y 1960, bajo el gobierno de Juscelino Kubitschek.
Muchos arquitectos, ingenieros, constructores, obreros y familias fueron los responsables de las construcciones de ese gran proyecto. Una buena parte de los migrantes que se desplazaron hacia los patios de obras estaba compuesta por hombres oriundos del nordeste de Brasil que buscaban una oportunidad de concretizar una vida mejor; a estos primeros habitantes de la nueva capital se les conoce como “candangos”, expresión que, al comienzo, tenía una connotación despectiva. Hoy, candango, al lado de brasiliense, es la forma usada para designar a quien nació o vive en Brasilia (como gaúcho, con relación a los nacidos en el estado de Rio Grande do Sul, y carioca con relación a los habitantes de la ciudad de Río de Janeiro).
El día a día de los candangos era muy difícil; los obreros que muchas veces venían de los estados del nordeste o del norte de Brasil, recibieron una almohada, un colchón, una manta y comida; además estaban todos agrupados en una gran tienda de campaña.
Durante las obras de la construcción de Brasilia, muchos candangos vivían en carpas y tiendas de campaña; trabajaban de forma continua, muchas horas al día y, en algunos casos, llegaban a trabajar dieciséis horas diarias. Muchos de ellos encontraban fuerzas para trabajar más allá de la jornada semanal para la cual estaban contratados, una vez que su remuneración era por horas de trabajo – entre más trabajaban, más les pagaban, venciendo el cansancio y la distancia de sus familias de origen o de los lugares en los que residían en el nuevo Distrito Federal.
En la medida en que el proceso de construcción avanzaba, el número de candangos en Brasilia también aumentaba. Con ello, se incrementaron los problemas relacionados con la ocupación urbana, y los accidentes se hicieron más frecuentes. No existían equipamientos de protección específicos y, según los registros, murieron cerca de tres mil obreros durante las obras, de 1956 a 1960. Se sabe que, entre tantos, al menos dos de ellos murieron soterrados en la construcción. Además de la precariedad de las condiciones de trabajo y de vida de los candangos, no se puede dejar de mencionar lo ocurrido en febrero de 1959, cuando cortaron el agua en las tiendas de campaña donde vivían los candangos para impedir que salieran a divertirse en el carnaval, ocasión muy aguardada por esos trabajadores en aquel momento. Ese día hubo violencia, golpizas y tiroteos por parte de la Guardia Especial de Brasilia (GEB), responsable por la vigilancia de los espacios de construcción de la ciudad, que resultó en un número elevado de heridos y muertos.
Muchos trabajadores sufrieron accidentes en la obra y fueron llevados al hospital, pero muchos murieron, entre ellos, dos murieron enterrados durante la construcción de la Universidad de Brasilia, donde hoy hay un auditorio llamado “Dois Candangos”.
A pesar de la vida de esfuerzo y sufrimiento que vivieron, los candangos fueron borrados de los libros de historia y sus condiciones de vida, su rutina cotidiana y la represión que sufrían son desconocidas para la mayoría.
La expresión candango hoy nos remite a sinónimos de perseverancia, valentía y dedicación. En su homenaje se erigió un monumento de bronce, de ocho metros de altura en el centro de la plaza de los Tres Poderes. Ese monumento, denominado “Os Guerreiros”, al que se le conoce popularmente como Dois Candangos, es obra del artista plástico Bruno Giorgi.
Geografía thumb|right|190px|Imagen satelital de la ciudad thumb|right|190px| Mapa de OpenStreetMap, que abarca la zona del Plano Piloto de Brasilia. La ciudad se encuentra en una ecorregión sudamericana conocida como El Cerrado, que es semejante a una sabana. Los principales ríos que se encuentran en los alrededores de la ciudad son el Preto, Santo Antônio do Descoberto y São Bartolomeu.
Clima El clima de la capital del país es tropical, más ameno por causa de la altitud, con dos temporadas según el grado de humedad del aire: una temporada es seca y suave, mientras que la otra es húmeda y cálida. La temperatura ambiental media es de 21,4 °C. Es interesante observar que Brasilia tiene un clima muy estable (oscilación térmica anual media), con unos promedios de temperaturas máximas y mínimas mensuales que varían hasta 10 grados. El mes con el promedio más alto de temperatura máxima es enero con 27 °C, mientras que julio tiene el promedio más bajo de temperaturas máximas con 25 °C. La media de las temperaturas mínimas más bajas, por el contrario, se registra durante el mismo mes de julio, con 13 °C, mientras que el promedio de temperaturas mínimas más elevadas se producen durante los meses de diciembre y enero con 17 °C.
El clima de Brasilia puede ser clasificado como clima tropical de sabana (Aw), de acuerdo con la clasificación climática de Köppen.
miniaturadeimagen|Parque nacional de Brasilia
Relieve Brasilia, la capital de Brasil, está situada en el altiplano brasileño, a una altitud aproximada de 1.172 metros sobre el nivel del mar. La topografía de la ciudad se caracteriza por un terreno en forma de meseta con colinas onduladas y un paisaje generalmente llano. El singular trazado de la ciudad, diseñado por Lúcio Costa, se asemeja a un pájaro o un avión, con el Eje Monumental en dirección noroeste-sureste y el Eje de Carreteras curvándose de norte a suroeste. La elevación y el terreno de la ciudad contribuyen a su clima templado, lo que la convierte en un lugar agradable para vivir todo el año.
Geología miniaturadeimagen|Laguna del Sapo (Lagoa do Sapo) en el Parque Olhos D'Água