miniaturadeimagen| La tala ilegal continúa en Tailandia. Esta fotografía fue tomada al borde de la carretera en el distrito de Mae Wang, provincia de Chiang Mai, en marzo de 2011. 

La tala ilegal o explotación maderera ilegal es la extracción, transporte, compra o venta de madera incumpliendo las leyes o normativas en todos estos pasos o en algunos de ellos. Las ilegalidades pueden consistir enː uso de medios corruptos para acceder a los bosques; extracción sin permiso, o de un área protegida; tala de especies protegidas; o extracción de madera por encima de los límites permitidos.

La tala ilegal es causa de múltiples problemas ambientales como la deforestación, la erosión del suelo y la pérdida de biodiversidad, que pueden contribuir a crisis ambientales de mayor escala, como el calentamiento mundial y otras formas de degradación ambiental.

Las ilegalidades también pueden ocurrir durante el transporte de la madera, el procesamiento, la exportación (por ejemplo mediante declaraciones aduaneras fraudulentas), el pago de impuestos o la certificación. Estos actos suelen denominarse "lavado de madera" o "blanqueo de madera", por analogía con el lavado de dinero o blanqueo de capitales.

La tala ilegal está impulsada por factores como la demanda de materias primas, el acaparamiento de tierras y la demanda de pastos para el ganado. La prevención puede llevarse a cabo tanto por el lado de la oferta —aplicando con rigor las protecciones ambientales— como por el lado de la demanda, exigiendo que toda la industria que emplea madera (para fabricar muebles, papel, etc.) solo la acepte si proviene de una explotación forestal sostenible, certificada fiable e independientemente.

Descripción general La tala ilegal es un problema generalizado que causa enormes daños a los bosques, las comunidades locales y las economías de los países productores de madera. La UE, como importante importador de madera, ha establecido el Reglamento de la Madera de la Unión Europea como un medio para detener la importación de productos de madera de origen ilegal. La identificación de madera talada o comercializada ilegalmente es técnicamente difícil. Actualmente se están desarrollando métodos científicos para determinar el origen geográfico de la madera. Las posibles acciones para restringir las importaciones no pueden cumplir con las regulaciones de no discriminación de la OMC. Por el contrario, deben concertarse en acuerdos bilaterales. TRAFFIC, la red de seguimiento del comercio de vida silvestre, se esfuerza por monitorear el comercio ilegal de madera y brindar experiencia en revisiones políticas y legales.La organización Forest Trends mantiene actualizada una lista compilatoria de las restricciones a la exportación de productos forestales conocidas y notificadas a nivel mundial, y ha identificado 143 políticas o leyes en 72 países activas a fecha de 2022.

Escala Se estima que sólo la tala ilegal en tierras públicas causa anualmente pérdidas de activos e ingresos superiores a los 10 millardos de dólares norteamericanos. Aunque es difícil calcular cifras exactas, dada la naturaleza ilegal de la actividad, estimaciones fiables consideran que más de la mitad de la tala que se realiza en el mundo es ilegal, especialmente en áreas abiertas y vulnerables como la cuenca del Amazonas, África Central, Sudeste Asiático y Federación Rusa.For further details on illegal logging, see: Duncan Brack and Gavin Hayman (2001) Intergovernmental Actions on Illegal Logging. Royal Institute of International Affairs; Duncan Brack, Gavin Hayman and Kevin Gray (2002) Controlling the International Trade in Illegally Logged Timber and Wood Products. Royal Institute of International Affairs.

Las cifras y estimaciones disponibles deben tratarse con precaución ya que, por un lado, los gobiernos tienden a subestimar la situación, porque las estimaciones elevadas de tala ilegal pueden avergonzarlos, al indicar una aplicación ineficaz de la legislación o, peor aún, soborno y corrupción. Por otro lado, las ONG medioambientales publican cifras alarmantes para concienciar y alertar sobre la necesidad de medidas de conservación más estrictas.

Para las empresas del sector forestal, las publicaciones que hacen estimaciones elevadas pueden considerarse potencialmente amenazadoras para su reputación y sus perspectivas de mercado, incluida la competitividad de la madera en comparación con otros materiales. Sin embargo, para muchos países, las ONG son la única fuente de información aparte de las instituciones estatales, lo que probablemente subestima claramente las cifras reales. Por ejemplo, la República de Estonia calculó una tasa del 1% de madera extraída ilegalmente en 2003, mientras que la ONG "Movimiento Verde de Estonia" estimó que alcanzaría hasta el 50%.Estonian Green Movement (2004) Illegal forestry and Estonian timber exports En Letonia la situación es comparableː la evidencia anecdótica apunta a que el 25%<ref>WWF Latvia (2003)</rev> The features of illegal logging and related trade in Baltic Sea region; WWF International (2002) The Timber Footprint of the G8 and China</ref>de la tala es ilegal.

Consecuencias La tala ilegal tiene numerosos impactos perjudiciales. Agrava el cambio climático porque, por un lado, el dióxido de carbono (CO2) retenido en la madera vuelve al aire al quemarse o pudrirse esta. Por otro lado, las áreas que quedan desnudas ya no pueden retener CO2 adicional. Conduce a la pérdida de biodiversidad, debilita el Estado de derecho y obstaculiza la gestión forestal sostenible. Además, fomenta la corrupción, la evasión fiscal y disminuye los ingresos de los países productores, limitando su capacidad para invertir en desarrollo sostenible. Las consecuencias económicas y sociales afectan desproporcionadamente a los pobres. Los ingresos madereros perdidos anualmente por la tala ilegal ascienden a miles de millones de dólares norteamericanos.

Además, el comercio ilegal de recursos forestales socava la seguridad internacional y frecuentemente se asocia con corrupción, lavado de dinero, delincuencia organizada, violaciones de los derechos humanos, cambio climático y, en algunos casos, guerras. En el sector forestal, las importaciones baratas de madera y productos forestales ilegales, junto con el incumplimiento por parte de algunos actores económicos de las normas sociales y ambientales básicas, desestabilizan los mercados internacionales. Esta competencia desleal afecta a las empresas europeas, especialmente a las pequeñas y medianas empresas que se comportan de forma responsable y están dispuestas a respetar normas justas.

Tala ilegal en el sudeste asiático Los estudios consideran que la tala indiscriminada en la selva tropical y la tala incontrolada para obtener leña han provocado daño al medio ambiente. La pérdida de árboles y otra cubierta vegetal puede provocar un aumento de la temperatura de la zona, menor rendimiento agrícola, inundaciones, aumento de los gases de efecto invernadero (causantes del cambio climático), erosión del suelo y pérdida de biodiversidad.

Un ejemploː la reserva forestal en Nigeria abarca aproximadamente10 millones de hectáreas, lo que constituye más del 10% de la superficie terrestre del país, 923768 kilómetros cuadrados. La población de esta reserva era de aproximadamente 170790 habitantes (según la Dirección Nacional de Empleo, 2012). Sin embargo, la extensión de tierras forestales protegidas ha ido disminuyendo debido a la tala desenfrenada de árboles y las actividades de los madereros ilegales en todo el país. El Departamento Federal de Silvicultura estimó en 2010 que los bosques de Nigeria están mermando a una tasa anual del 3,5%. Anteriormente, el país tenía alrededor del 20% de su superficie cubierta por bosques naturales, pero esta cifra se ha reducido a aproximadamente el 10%. La pérdida de aproximadamente el 60% de los bosques naturales se produjo debido a la invasión de la agricultura, la tala extensiva y la urbanización desde la década de 1960 hasta el año 2000. Food and Agricultural Organization (FAO), 2001. Global Forest Reserves Assessment, 2000. FAO Forestry Paper, 140. FAO, Rome Federal Department of Forestry. Forestry Outlook Study for Africa: Nigeria. Federal Department of forestry/ FAO. Rome

En particular, el desarrollo industrial y social, que disputa a la Naturaleza las mismas tierras, no ha sido digno de elogio. Nigeria, dada su extensa superficie, abarca diferentes zonas climáticas y ecológicas. El gran tamaño de la nación, su población diversa y los desafíos sociopolíticos y económicos han ejercido una inmensa presión sobre los cinturones forestales. El aumento del número de jóvenes desempleados ha propiciado el saqueo de productos forestales para sobrevivir.Ola-Adams, B. A. (1983). Effect of logging on Residual Stands of a Lowland Rainforest of Omo Forest Reserve, Nigeria. Paper presented at the 4th annual Conference of science Association of Nigeria, University of Ibadan, Ibadan.Patterson N, Okafor O, Williams D (2006). “Globalization and employment Generation” Evaluating the impact of trade on Aggregate employment in Nigeria’s In Industrial Sector” NES 2006 Annual Conference NigeriaEn consecuencia, el desempleo, un importante desafío para el desarrollo en Nigeria, fomenta los delitos ambientales.

Estos delitos a menudo no son prioritarios para la mayoría de los países en desarrollo, ya que existe la creencia de que el bosque pertenece a todos los miembros de la comunidad.Además, la economía nigeriana depende en exceso de la extracción de petróleo crudo. Frecuentemente la gente perfora los oleoductos para robar combustible. El Gobierno combate estos robos, pero dedica menos esfuerzos a reducir las pérdidas anuales por saqueo de productos forestales. Los intentos de aplicar medidas eficaces contra la tala ilegal no han dado resultado. Solo el 6% de la superficie del país está protegida.Nigeria Fifth National Biodiversity Report, 2014. Accessed on 11th October, 2023. https://www.cbd.int/doc/world/ng/ng-nr-05-en.pdf

Alrededor de 2 tercios del total mundial de jóvenes desempleados se encuentran en áreas en desarrollo, tanto en rurales como urbanas. En Nigeria, el desempleo surgió como un problema apremiante, particularmente desde la década de 1980, un período marcado por crisis económicas originadas por la caída de los precios mundiales del petróleo, la devaluación de la moneda nigeriana, la corrupción rampante y un rápido incremento de la población del país. Estos problemas económicos tuvieron efectos adversos en la producción de alimentos y llevaron a una creciente preocupación por la deforestación. En regiones rurales o semiurbanas y dotadas de abundantes árboles y productos agrícolas, los bosques eran fácilmente accesibles, y los explotaban no sólo los lugareños, sino también redes criminales extranjeras.Martin, E. and Vigne, L. (2011) The Ivory Dynasty: A report on the soaring demand for elephant and mammoth ivory in southern China London: Elephant Family, The Aspinall Foundation and Columbus Zoo and Aquarium. Particularmente alarmantes fueron las actividades de los traficantes de árboles, a menudo propiciadas por extranjeros que buscaban especies de madera raras y duras para los mercados europeos y americanos. Esto resultó en una destrucción y tala desenfrenada de árboles en tierras agrícolas, tanto comunales como individuales.Egbewole, Z. T., Ogunsanwo, O. Y. and Omole, A. O. (2011). Technical Efficiency of Lumber Recovery From High Forest Tree Species In Selected Sawmills Of Southwestern Nigeria. Nigerian Journal of Agriculture, Food and Environment. 7(1):34-41 Rademeyer, J. (2012) Killing for Profit: Exposing the illegal rhino horn trade. Cape Town: Zebra Press