Tenga en cuenta leer el aviso médico de Wikipedia. thumb|Anticoncepción: Cómo prevenir un embarazo no deseado.
La anticoncepción, contracepción o control de la natalidad es cualquier método o dispositivo para prevenir el embarazo no deseado. La planificación, provisión y uso de métodos anticonceptivos es llamado planificación familiar. Los métodos anticonceptivos se han utilizado desde tiempos antiguos, en el papiro de Petri de 1850 a. C. figuraban ya las recetas anticonceptivas y muchas otras culturas lo hicieron a su manera a lo largo de la historia, pero aquellos eficaces y seguros no estuvieron disponibles hasta el . Algunas culturas restringen o desalientan el acceso al control de la natalidad, ya que consideran que es inmoral, rechazado por la religión o políticamente indeseable.
Los métodos más eficaces son la esterilización por medio de la vasectomía en varones y la ligadura de trompas, los dispositivos intrauterinos (DIU) y los anticonceptivos subdérmicos en mujeres. Le siguen un número de anticonceptivos hormonales como las píldoras orales, parches, anillos vaginales, billings y las inyecciones. Métodos con menor efectividad incluyen barreras tales como condones, diafragmas y esponja anticonceptiva y los métodos de conocimiento de la fertilidad. Los métodos menos eficaces son los espermicidas y el retiro del varón antes de la eyaculación. La esterilización, si bien es muy eficaz, no suele ser reversible; todos los demás métodos son reversibles, la mayoría inmediatamente después de interrumpirlos. Las prácticas de sexo seguro, tales como el uso de condones masculinos o femeninos, también puede ayudar a prevenir infecciones de transmisión sexual. Otros métodos no pueden proteger contra las infecciones de transmisión sexual. Los anticonceptivos de emergencia pueden prevenir el embarazo en las primeras 72 a 120 horas después de sexo sin protección. Algunos argumentan que la abstinencia sexual es un método de control de la natalidad, pero la educación sexual únicamente de abstinencia puede aumentar los embarazos de adolescentes cuando se ofrece sin educación anticonceptiva debido a su incumplimiento.
En los adolescentes, los embarazos corren mayor riesgo de malos resultados. La educación sexual integral y el acceso a métodos anticonceptivos disminuye la tasa de embarazos no deseados en este grupo etario. Si bien los jóvenes generalmente pueden utilizar todas las formas de control de la natalidad, aquellas de acción prolongada y reversible como los implantes, DIU o anillos vaginales son más exitosos en la reducción de las tasas de embarazo adolescente. Después del parto, una mujer que no amamanta exclusivamente puede embarazarse nuevamente tan luego como cuatro a seis semanas. Algunos métodos anticonceptivos pueden iniciarse inmediatamente después del nacimiento, mientras que otros requieren una demora de hasta seis meses. En las mujeres que están amamantando, los métodos de únicamente progestina son preferibles a los anticonceptivos orales combinados. En el caso de mujeres que han llegado a la menopausia, se recomienda que el control de la natalidad continúe hasta un año después del último período.
Según algunos estudios publicados en el año 2012, alrededor de 222 millones de mujeres que quieren evitar el embarazo de países en desarrollo no están usando un método anticonceptivo moderno. El control de la natalidad en los países en desarrollo ha disminuido el número de muertes maternas en un 40% (alrededor de 270 000 muertes prevenidas en 2008) y podría prevenir el 70% si se alcanzara toda la demanda. Al alargar el tiempo entre embarazos, puede mejorar los resultados de parto de las mujeres adultas y la supervivencia de sus hijos. En el mundo en desarrollo los ingresos, activos y peso de las mujeres y la escolaridad y salud de sus hijos mejoran con un mayor acceso al control de la natalidad. Este aumenta el crecimiento económico debido a un menor número de hijos a cargo, aumento de la participación femenina en la fuerza laboral y un menor consumo de los escasos recursos.
Métodos
+Probabilidad de embarazo durante el primer año de uso Método Uso típico Uso perfecto Sin método anticonceptivo 85 % Condón (varón) 18 % 2 % Condón (mujer) 21 % 5 %Método sintotérmico0,4 % Método del calendario 24 % 0,4–5 %Temperatura basal3,1 %0,3 %Método Billings1-25 %0,9 %Modelo Creighton3,2 %0,5 % Píldora combinada 9 % 0,3 % Píldora de progestina sola 13 % 1,1 % Esterilización (mujer) 0,5 % Esterilización (varón) 0,15 % 0,10 % DIU de cobre 0,8 % 0,6 % DIU hormonal 0,2 % Parche 9 % 0,3 % Anillo vaginal 9 % 0,3 % Depo-Provera 6 % 0,2 % Implante 0,05 % Diafragma con espermicida 12 % 6 % Retirada 22 % 4 % Amenorrea de la lactancia (índice de fracaso en 6 meses) 0-7,5 % <2 %
Los métodos de control de la natalidad incluyen métodos de barrera, anticonceptivos hormonales, dispositivos intrauterinos (DIU), esterilización y métodos de comportamiento. Estos se utilizan antes o durante las relaciones sexuales, mientras que los anticonceptivos de emergencia son eficaces para un máximo de unos pocos días después del sexo. La eficacia se expresa generalmente como el porcentaje de mujeres que quedan embarazadas usando un método dado durante el primer año y a veces como una tasa de fracaso vitalicia entre los métodos con alta eficacia, como la ligadura de trompas.
Los métodos más eficaces son aquellos que son de larga duración y no requieren visitas regulares a un centro de salud. Tanto la esterilización quirúrgica, las hormonas implantables como los dispositivos intrauterinos tienen tasas de fracaso de primer año de menos de 1 %. Las píldoras anticonceptivas hormonales, parches o anillos vaginales, y el método de amenorrea de la lactancia (MELA), si se utilizan con rigor, también pueden tener tasas de fracaso de primer año (o para MELA, primer semestre) menores al 1 %. Mediante el uso típico estas son considerablemente más altas, un 9 %, debido al uso incorrecto. Otros métodos, como los condones, diafragmas y espermicidas tienen mayores tasas, incluso en el uso perfecto. La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda anticoncepción de acción prolongada y reversible como primera línea para los jóvenes.
Si bien todos los métodos de control de la natalidad tienen algunos potenciales efectos adversos, el riesgo es menor que el asociado al embarazo. Después de detener o eliminar muchos métodos anticonceptivos, incluidos anticonceptivos orales, DIU, implantes e inyecciones, la tasa de embarazo durante el año posterior es la misma que para aquellos que no utilizaron ningún método anticonceptivo.
En personas con problemas de salud específicos, ciertas formas de control de la natalidad pueden requerir más investigaciones. En cambio para las mujeres sanas, muchos métodos no requieren un examen médico, incluido los anticonceptivos orales, inyectables o implantables y los condones. En concreto, un examen pélvico, examen de mamas o análisis de sangre antes de comenzar las píldoras anticonceptivas no parecen afectar a los resultados y, por lo tanto, no son necesarios. En 2009, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó una lista detallada de los criterios médicos de elegibilidad para cada tipo de control de la natalidad.
Hormonal La anticoncepción hormonal está disponible en variadas formas, incluido píldoras, implantes bajo la piel, inyecciones, parches, dispositivos intrauterinos y anillos vaginales. Actualmente se encuentran disponibles solo para las mujeres, aunque los anticonceptivos hormonales para varones han sido y están siendo probados clínicamente. Hay dos tipos de píldoras anticonceptivas orales, las píldoras anticonceptivas orales combinadas (que contienen estrógeno y progesterona) y píldoras de progestágeno solo (a veces llamados minipíldoras). Si se toman durante el embarazo, no aumentan el riesgo de aborto espontáneo ni causa defectos de nacimiento. Ambos tipos de píldoras anticonceptivas impiden la fecundación principalmente mediante la inhibición de la ovulación y el engrosamiento de la mucosa cervical. pp. 257–258: Su eficacia depende de que el usuario recuerde tomar las píldoras. También pueden cambiar el revestimiento del útero y así disminuir la implantación.
Los anticonceptivos hormonales combinados se asocian con un riesgo ligeramente mayor de trombos venosos y arteriales. Los trombos venosos, en promedio, aumentan de 2,8 a 9,8 por 10000 mujeres-año, lo que sigue siendo menor que aquellos asociados con el embarazo. Debido a este riesgo, no se recomiendan en fumadoras mayores de 35 años.
El efecto sobre el deseo sexual es variado, con aumento o disminución en algunos, pero sin efecto en la mayoría. Los anticonceptivos orales combinados reducen el riesgo de cáncer de ovario y cáncer de endometrio y no cambian el riesgo de cáncer de mama. A menudo reducen el sangrado menstrual y el dolor menstrual. Las dosis de estrógenos más bajas liberadas por el anillo vaginal puede reducir el riesgo de dolor en las mamas, náuseas y dolor de cabeza asociado con productos con dosis de estrógenos mayores.
Las píldoras de solo progestina, inyecciones y dispositivos intrauterinos no están asociados con un mayor riesgo de trombos sanguíneos y pueden ser usados por mujeres con trombos venosos previos. En quienes tengan antecedentes de trombos arteriales, están contraindicados los métodos hormonales, salvo aquellos de solo progestina no inyectables. Las píldoras de progestina sola pueden mejorar los síntomas menstruales y pueden ser utilizadas por mujeres que están amamantando, ya que no afectan a la producción de leche. Puede ocurrir sangrado irregular con métodos de solo progestina y algunas usuarias informan de ausencia períodos. Las progestinas drospirenona y desogestrel minimizan los efectos secundarios androgénicos, pero aumentan los riesgos de trombos sanguíneos y por lo tanto no son de primera línea. La tasa de fracaso de primer año del uso perfecto de la progestina inyectable Depo-Provera es de 0,2 %; mientras que la de uso típico es de 6 %.
Barrera Los anticonceptivos de barrera son dispositivos que tratan de prevenir el embarazo al impedir físicamente que el semen entre en el útero. En este grupo se encuentran condones masculinos, condones femeninos, capuchones cervicales, diafragmas y esponjas anticonceptivas con sustancias espermicidas.
A nivel mundial, los condones son el método más común de control de la natalidad. Los condones masculinos se ponen en el pene erecto y físicamente bloquean la entrada del semen eyaculado en el cuerpo de la pareja sexual. Los condones modernos están hechos en su mayoría de látex, pero algunos están hechos de otros materiales como poliuretano o intestino de cordero. También están disponibles los condones femeninos, a menudo hechos de nitrilo, látex o poliuretano. Los condones masculinos tienen la ventaja de ser baratos, fáciles de usar y tener pocos efectos adversos. Hacer disponibles los condones a los adolescentes no parece afectar la edad de inicio de la actividad sexual o su frecuencia. En Japón alrededor del 80 % de las parejas que usan métodos anticonceptivos usan condones, mientras que en Alemania este número es de aproximadamente 25 % y en los Estados Unidos es de 18 %.
Los condones masculinos y el diafragma con espermicida tienen tasas de fracaso de primer año en su uso típico de 18 % y 12 %, respectivamente. Mediante el uso perfecto los condones son más eficaces con un 2 % frente a un 6 % del diafragma. Los condones tienen el beneficio adicional de ayudar a prevenir la propagación de algunas infecciones de transmisión sexual como el VIH/sida.