miniaturadeimagen|347x347px|Adonis, Bertel Thorvaldsens

En la mitología griega, Adonis (en griego clásico: Ἄδωνις, Ádōnis; en latín: Adonis)Adonis, en neogriego Άδωνις era un amante de Afrodita considerado el ideal de belleza masculina desde la Antigüedad. Desde finales del s. XIX se le considera el arquetipo del dios que muere y resucita. Su naturaleza estaba atada al calendario y la vegetación: nació de la planta de la mirra y de su sangre brotó la anémona, la rosa o el granado. Ha dado la voz «adonis», que se refiere a ‘un hombre joven extremadamente atractivo’, a menudo también ‘vanidoso’.

Los griegos consideraban que el culto a Adonis tenía su origen en Oriente Próximo, especialmente en el Levante, desde donde se extendió a todos los países del Mediterráneo con diversas modificaciones. Hesíodo dice que proviene de Fenicia y Cicerón que de Siria. Siempre retuvo aspectos semíticos, constituyendo una de las figuras de culto más complejas de la época clásica. Tuvo múltiples papeles, y su significado y propósito en las creencias religiosas griegas han sido objeto de mucha investigación a lo largo de los siglos.

Muchos estudiosos creen que la historia de Adonis y Afrodita es una versión derivada del mito mesopotámico de Inanna y Tammuz. Para los etruscos era equivalente a Atunis y para los germanos, Baldur. Sus festividades, las Adonias, conmemoraban la muerte del dios y las mujeres lo celebraban en pleno verano. El testimonio más antiguo de Adonis en los textos griegos antiguos aparece en un fragmento de Safo.

Culto

Luciano de Samosata y las Adonias El relato de Luciano de Samosata en De Dea Syria (Sobre la diosa siria) es el texto más amplio y detallado sobre el culto de Adonis que nos ha legado la Antigüedad. En Fenicia había un gran templo que tenían los sidonios y en él se veneraba a Astarté. Astarté es, en opinón de Luciano, la Luna,Luciano de Samosata: De Dea Syria, IV y en opinión de Cicerón, la diosa Venus.Cicerón: De Natura Deorum III, 21- 23 En Biblos hay un gran templo de Afrodita de Biblos, en el que celebran ceremonias en honor de Adonis. Este templo, en el que había una piedra de betilo, está representado en monedas. Para los habitantes de Biblos su diosa era Baalat («Señora») y para otros semitas, Baalat Gebal («Señora de Biblos»). Para ellos, Adonis era simplemente Adón («Señor»), un nombre antiguo o quizá un epíteto.Luciano de Samosata: De Dea Syria, VI

En las ceremonias del templo de Afrodita de Biblos, los lugareños afirman que el suceso de la muerte de Adonis frente a un jabalí ocurrió en su propia tierra, y en recuerdo de esta desgracia cada año se dan golpes y se lamentan y celebran ceremonias y declaran grandes duelos en el país. Y cuando dejan de golpearse y de gemir, primero ofrecen sacrificios a Adonis como si hubiera muerto y luego, al día siguiente, cuentan que está vivo y lo sacan al aire y se afeitan las cabezas, como los egipcios cuando muere Apis. Las mujeres que no quieren afeitarse, pagan la siguiente multa: en un día determinado se ofrecen para la venta de su belleza; el mercado sólo está abierto a los extranjeros, y el sueldo se convierte en ofrenda a Afrodita.

Por otra parte, algunos hombres de Biblos afirman que Osiris el egipcio —que Luciano parece equiparar a Dioniso— está enterrado entre ellos, y todos los duelos y las ceremonias se celebran en honor de Osiris y no de Adonis. Sobre el motivo de estas creencias, dicen que una cabeza llega cada año de Egipto a Biblos en una navegación de siete días y los vientos la llevan con gobernación divina. No tiene ninguna desviación, sino que arriba únicamente a Biblos; es todo maravilloso y ocurre cada año.Luciano de Samosata: De Dea Syria, VII

Todavía hay otra maravilla en la comarca de Biblos. Un río que se llama Adonis —el actual Nahr Ibrahim— desemboca en el mar desde el monte Líbano. El río todos los años se pone rojo como la sangre y después de perder su color natural irrumpe en el mar y enrojece la mayor parte del litoral y señala el duelo a los de Biblos. Cuentan que en estos mismos días Adonis es herido en el alto Líbano y su sangre al correr enrojece al río y da nombre a la corriente. Esto es lo que dice la mayoría. Un hombre de Biblos, que parecía decir la verdad, le contó otra causa a Luciano: «El río Adonis, ¡oh, extranjero!, atraviesa el Líbano, y la tierra del Líbano es completamente rojiza; cuando se levantan en estos días vientos tempestuosos, arrastran hacia el río la tierra, que es como el bermellón, y la tierra lo hace sanguinolento. Y la causa de este suceso no es la sangre, como dicen, sino la tierra». A juicio de Luciano, aunque el relato fuera cierto, a él le parecía solo una coyuntura.Luciano de Samosata: De Dea Syria, VIII

Estudios de Walter Burkert y Marcel Detienne Adonis estaba ciertamente basado en gran parte en Tammuz. Su nombre es semítico; probablemente su etimología se remonta al antiguo semítico ādōn, ‘señor’, que también fue usada como «Adonai» para referirse a Yahveh en el Antiguo Testamento. Cuando los hebreos llegaron a Canaán, se les opuso el rey de los jebusitas, Adonizedek, cuyo nombre significa ‘señor de Zedek’ (Justicia). Pero como no hay rastro de culto semítico alguno directamente relacionado con Adonis, ni tampoco ningún mitema específico relacionado con su mito griego en las lenguas semíticas, investigadores griegos y de Oriente Próximo han cuestionado esta relación (Burkert, p. 177 nota 6 bibliografía). La relación en las prácticas religiosas es con su equivalente mesopotámico, Tammuz:

Adonis era adorado en religiones mistéricas secretas: hasta la época del Imperio romano (en De Dea Syria VI) ninguna fuente escrita menciona que las mujeres eran consoladas por un Adonis revivido. Las mujeres atenienses plantaban «jardines de Adonis», hierbas de crecimiento rápido que crecían de las semillas y morían. El Festival de Adonis era celebrado por mujeres a mediados del verano plantando hinojo y lechuga, y granos de trigo y cebada. Las plantas brotaban pronto y se marchitaban rápidamente, y las mujeres lloraban la prematura muerte del dios de la vegetación (Detienne 1972).

«En Grecia», concluye Burkert, «la función especial del culto a Adonis es como oportunidad para la expresión incontrolada de emociones en la estrictamente restringida vida de las mujeres, en contraste con el rígido orden de la polis y la familia en los festivales femeninos oficiales en honor de Deméter». El nacimiento de Adonis está envuelto de confusión para los que necesitan una única versión autorizada. Los helenos buscaron un padre, y lo encontraron en Biblos y Chipre, fieles indicadores de la dirección desde la que procedía su culto. Walter Burkert cuestiona si Adonis no habría llegado desde el mismo principio a Grecia con Afrodita (Burkert 1985, p.177).

Mitología thumb|190px|Estatua de Adonis, Museo del Louvre por François Duquesnoy.Higino nos resume las características más conocidas del mito de Adonis. Se lo considera uno de los muchachos más bellos que jamás hayan existido,Higino: Fábulas, 271 murió abatido por un jabalíHigino: Fábulas, 248 y finalmente regresó del inframundo.Higino: Fábulas, 251 Cicerón recuenta a varias diosas Venus (Afrodita). Una de ellas es la que los romanos dicen nacida de Siria y Chipre, y que se llama Astarté; esta fue la que se casó con Adonis.

Nacimiento La tradición más común nos dice que Adonis había nacido fruto del incesto. La Biblioteca mitológica, no obstante, dice que Cíniras fundó Pafos; y habiéndose desposado allí con Metarme, hija de Pigmalión, engendró a Adonis y a su hermano Oxíporo.Pseudo-Apolodo: Biblioteca mitológica III 14, 3 No obstante, Hesíodo, dándonos pistas de su origen fenicio, dice que era hijo de Fénix y una tal Alfesibea. Paniasis, por su parte, refiere que nació de Tíante y su hija Esmirna.Apolodoro: Biblioteca mitológica III 14, 4

El relato más común dice que Esmirna era hija de Cíniras y de su esposa Cencreide. Esta alardeó orgullosamente que su hija excedía a Afrodita en bellezaHigino: Fábulas, 58 o bien la propia Esmirna no honraba a Afrodita. Sea como fuere Afrodita, indignada, insufló un amor prohibido a Esmirna, quien se enamoró de su propio padre. La nodriza previno que no se ahorcase presa de la vergüenza, y sin el conocimiento de su padre, la ayudó a yacer con él. Yació con él durante doce noches sin que él se diera cuenta. Pero cuando se enteró la persiguió con la espada desnuda.

Esmirna, levantando las manos al cielo, suplicó el no aparecer nunca más, ni entre los vivos ni entre los muertos. Zeus la convirtió en un árbol, y le puso el mismo nombre que tenía, Esmirna («mirra»). Se cuenta que cada año este árbol deja escapar de su corteza lágrimas de mirra.Antonino Liberal, Metamorfosis XXXIV Pero normalmente se cree que fue la propia Afrodita, apiadada de la muchacha, quien la metamorfoseó.

Adonis, concebido de manera sacrílega, había crecido oculto dentro del árbol que era su madre y, llegado el momento, buscó salida. El tronco se abombó como un vientre encinta y, entre dolores mudos, la madera se abrió. Con la ayuda de Ilitía el árbol se desgarró y dio a luz al niño, que fue depositado por las náyades sobre la hierba. Su hermosura era tal que podía compararse con la de los mismos Erotes.Ovidio, Las metamorfosis X, 503—560

Afrodita y Perséfone Adonis creció siendo un muchacho muy hermoso. Por su belleza Afrodita lo ocultó en un arca, siendo aún niño, y a escondidas de los dioses lo confió a Perséfone, pero esta, cuando lo hubo contemplado, no quiso devolverlo. La decisión se puso en manos de Zeus, que dividió el año en tres partes y ordenó que Adonis permaneciera una de ellas a su albedrío, otra con Perséfone y otra con Afrodita. Pero Adonis quiso pasar con Afrodita también su propia parte. Otra versión afirma que ambas diosas pudieron quedarse con él durante medio año cada una, por sugerencia de la musa Calíope, que así lo había dictaminado, juzgando el litigio entre ambas diosas.De Astronomica II 7, 4 Luciano relata que Afrodita se quejó ante Selene, quien también había amado a un mortal, sobre la intervención de Eros, que había hecho que Perséfone se enamorara de Adonis. Ante ello, Afrodita no tendría otra opción que compartir al joven con su rival.Luciano de Samosata: Diálogos de los dioses, XI O bien Adonis había raptado a Perséfone en la colina del Etna.Opiano: De la pesca III 490-495

Pues bien, Adonis, sin darse cuenta, hirió a Afrodita con una flecha, despertando en ella una pasión irresistible. Enamorada, la diosa abandonó sus templos y el cielo por acompañarlo. Lo seguía en sus cacerías por los montes, animándolo a cazar animales inofensivos, pero también le advirtió que evitase fieras peligrosas como jabalíes, leones y lobos. Temerosa de perderlo, le suplicaba prudencia. Afrodita se despidó de Adonis, sin embargo, desoyendo sus consejos, se puso a perseguir un jabalí. Aunque consiguió herirlo con su lanza, el animal, enfurecido, lo embistió, clavándole los colmillos y dejándolo mortalmente herido sobre la arena.Ovidio, Las metamorfosis X, 705—740

Algunos creen que Cocito era el nombre de un alumno al que Quirón había enseñado medicina y que cuidó de Adonis cuando fue herido por el jabalí.Focio: Biblioteca 190 (citando como autoridad a Ptolomeo Queno) Otros que Adonis había buscado venganza contra Afrodita por causa de la muerte de su madre. Y también que la musa Clío le había reprochado su pasión por Adonis y Afrodita, llena de cólera, provocó que Clío se enamorase de Píero.Apolodoro: Biblioteca mitológica I 3, 3 De entre varios personajes llamados Helena, una de ellas era la que ayudó a Afrodita en su unión con Adonis, hija de un habitante de Epidamno, a quien los habitantes de esa ciudad honran con los atributos de Afrodita porque repartió plata durante una hambruna.