Lavrenti Pávlovich Beria (en georgiano: ლავრენტი პავლეს ძე ბერია, Lavrenti Pavlesdze Beria; en ruso: Лаврентий Павлович Берия, Lavrenti Pávlovich Bériya; Merjeuli, ókrug de Sujumi, Imperio ruso, - Moscú, RSS de Rusia, Unión Soviética, 23 de diciembre de 1953) fue un arquitecto, estadista y político soviético, jefe de la policía y el servicio secreto (NKVD) desde 1938 hasta 1953.
Su gestión suele asociarse con los arrestos y ejecuciones masivos llevados a cabo durante la llamada Gran Purga. Sin embargo, asumió el mando de la NKVD en la etapa final de la purga, siendo su antecesor, Nikolái Yezhov, el verdadero impulsor de la misma. Beria alcanzó su apogeo durante la Segunda Guerra Mundial, hasta la muerte de Stalin.
Durante los tres meses en los que tuvo las manos libres, la encarnación del terror estalinista surgió paradójicamente como un reformador del régimen. Ya el 4 de abril, puso en libertad a las víctimas del complot de los médicos. Hizo promulgar una amnistía de 1953 que liberó a casi la mitad de los internos del Gulag (1.200.000 personas de un total de 2.750.000, en su mayoría delincuentes comunes condenados a penas de menos de cinco años) y ordenó el cierre de una parte del sistema de campos. Devolvió el Gulag al Ministerio de Justicia, limitando así parcialmente la arbitrariedad que había imperado en él. Hizo que el Politburó del Partido Comunista de la Unión Soviética votara a favor de retirar los retratos de los dirigentes de los desfiles y las manifestaciones, y abogó dentro del país por un mejor trato a las minorías nacionales y, en el exterior, por una política firme de distensión con Occidente.Vladislav Zubok, Constantine Pleshakov - Inside The Kremlin's Cold War - From Stalin To Khrushchev-Harvard University Press (1996)
Fue juzgado y ejecutado, en circunstancias poco claras, a instancias de Nikita Jrushchov y sus seguidores, que lo veían como el principal obstáculo a la desestalinización.Göbbels, Himmler and Göring: The Unholy Trinity pág. 171. Por Andrew Sangster. Publicado por Cambridge Scholars Publishing, 2019. ISBN 1527526402, 9781527526402.
Familia y estudios Lavrenti Beria nació el 31 de marzo de 1899 en Merjeuli, una aldea del ókrug de Sujumi, situado en la región georgiana de Abjasia, por entonces una de las zonas más atrasadas del Imperio ruso. Proveniente de una familia de campesinos pobres, Beria pertenecía al grupo étnico georgiano mingreliano y a la Iglesia ortodoxa georgiana, una rama independiente de la Iglesia ortodoxa.Взлёт и падение БерииПоследние Годы Правления Сталина Los mingrelianos eran una minoría con un idioma relacionado con las lenguas kartvelianas que poblaba tanto las llanuras boscosas al sur de Abjasia como partes de esta y se dedicaba principalmente a la agricultura.
Su madre, Marta Ivanovna (1868-1955), era profundamente religiosa, de misa diaria; se había casado con otro hombre antes de contraer nupcias con el padre de Beria, Pavel Jujaevich Beria (1872-1922), un campesino abjasio. Este matrimonio tuvo tres hijos: Lavrenti, un hermano mayor que murió a los dos años de edad y una hija llamada Anna, que nació sorda en 1905.
Beria acudió a la escuela de Sujumi en 1907, con ocho años, de la cual egresó en 1915. En esa época falleció su padre. La familia tuvo que vender la mitad de sus tierras para poder costear los gastos de alojamiento y matrícula.Beria, el último caballero de Stalin Elena Prudnikova y Alexander Bushkov, 2007 En octubre de 1915, partió a Bakú a estudiar en una escuela técnica de construcción mecánica. Afirmaba, aunque no hay confirmación, que ya entonces ingresó en círculos marxistas de la ciudad.
Primeras actividades políticas En marzo de 1917 parece que se unió a los bolcheviques —probablemente una agrupación mixta de mencheviques y bolcheviques, como muchos de la época— mientras cursaba sus estudios superiores en el Instituto Politécnico de Bakú (hoy llamada Academia Estatal de Petróleo de Azerbaiyán), donde se destacó en las matemáticas y ciencias exactas. En julio servía en el servicio hidrológico del Ejército y en diciembre se lo envió brevemente al frente rumano. Licenciado por enfermedad, retomó sus estudios en Bakú. Finalmente los completó en mayo de 1919 y obtuvo el diploma de arquitecto constructor. 200px|miniaturadeimagen|derecha|Beria en la finca de Stalin (sentado al fondo) serviciando como tutor de Svetlana Alliluyeva, la hija del secretario general (circa 1931).
Fue perseguido por sus afiliaciones políticas hasta la Revolución de Octubre de 1917, según consta en los archivos del Partido Comunista de Bakú. Sin embargo, algunas fuentes afirman que esos archivos fueron falsificados, y que en realidad Beria se afilió en 1919, también afirman que se unió al Ejército Rojo, pero luego desertó, aunque nunca ha habido pruebas concluyentes.El Partido Bolchevique por Pierre Broúe; Editorial Ayuso, 1974)Los procesos de Moscú, por Pierre Broúe; Ediciones Anagrama, 1988[El nacimiento del estalinismo por Michal Reiman; Editorial Crítica, 1982]Rusia después de Stalin por Isaac Deutscher, Editorial Martínez Roca, 1972. Se sabe con seguridad que pertenecía al partido en marzo de 1919. Según los resultados de una comisión que en la década de 1920 revisó su afiliación al partido, sí que habría ingresado en 1917.
El propio Beria afirmó haber trabajado durante un par de meses para los servicios secretos del gobierno azerbaiyano del Musavat, que controlaban los británicos, hecho que sus enemigos políticos emplearon contra él más tarde. Entre octubre de 1918 y enero de 1919, trabajó en las oficinas de una fábrica. Según él, por entonces encabezaba una célula clandestina bolchevique. En marzo de 1920, un mes antes de que los bolcheviques se hiciesen con el poder en Bakú, comenzó a trabajar en las aduanas. En mayo lo envían en misión secreta a Tiflis, donde el Gobierno menchevique lo detiene en junio y lo encierra en la cárcel de Kutais. No participó en la huelga de hambre de sus correligionarios bolcheviques del mes de julio, si bien se hallaba mal de salud.
En los servicios de seguridad caucásicos Fue liberado por intercesión de Serguéi Kírov, plenipotenciario soviético en el Cáucaso en 1920. Volvió a Bakú y continuó estudiando en el instituto politécnico. En octubre se lo nombra jefe del servicio administrativo del comité central del Partido Comunista Azerbaiyano y secretario de una sección de la Checa de Bakú. Este doble nombramiento en el partido y en aparato policial marcó el comienzo de su carrera. En febrero de 1921 abandonó sus estudios cuando se lo ascendió a vicepresidente de la sección política de la Checa de Azerbaiyán, que dirigía Mir Jafar Baghirov, con quien estableció una estrecha relación.
En 1920 asume las funciones de agente secreto en la delegación soviética en Praga, donde aprende los idiomas checo, alemán y francés.
Tras la conquista soviética de Georgia en febrero de 1921, se le envió a Tiflis a organizar la nueva checa georgiana. Durante su estancia en la ciudad conoció a su esposa Nina Gueguechkori, de familia mísera, con la que se casa en abril. Pese a que se había planeado que marchase a Bélgica a continuar sus estudios sobre el petróleo, finalmente se lo devolvió a Azerbaiyán, como vicepresidente de la Checa, a las órdenes de Baghirov. A final de año, pasó a encargarse de la sección de operaciones secretas. A finales de abril de 1922 y a instancias de la comisión de revisión del Partido Comunista de la RSS de Azerbaiyán, la comisión central de control recomendó que se lo expulsase de la checa por «actos no comunistas» y se lo retirase de Azerbaiyán, pero permaneció en su puesto gracias a Stalin, al igual que Baghirov.
En octubre de 1922, se lo transfirió a Georgia, de nuevo en calidad de vicepresidente y encargado de las operaciones especiales. Se dedicó a eliminar a las bandas armadas, mezcla de campesinos alzados, opositores políticos y bandoleros, que recorrían la región, muy hostil a los comunistas. A comienzos de 1923, desarticuló el comité central de la Federación Revolucionaria Armenia y se incautó de las armas que escondía el partido, por lo que recibió encendidos elogios. El 24 de agosto de 1924, estalló una insurrección de Georgia que coincidió con revueltas en Guria que, pese a las simpatías del campesinado de la región, fue aplastada en tres días. Pese a que la checa conocía los planes de levantamiento y no lo había impedido, su desbaratamiento supuso un notable triunfo para Beria. Los cálculos sobre las víctimas de la represión varían considerablemente: oficialmente, hubo 44 muertos, si bien la GPU en septiembre indicó en un informe que se había detenido a 1465 personas y se había fusilado a unas 300; según un historiador exiliado, hubo 12 578 muertes.
Dos meses antes del alzamiento acaudillado por los mencheviques, en junio, nació el hijo de Beria, Sergó, al que dio este nombre en honor a Sergó Ordzhonikidze. El mes que estalló la rebelión se lo nombró jefe de la sección secreta de operaciones de la GPU en Transcaucasia.
En 1924 organizó la represión de una revuelta nacionalista en Tiflis, donde se afirma que cinco mil personas fueron ejecutadas. Beria fue un estrecho aliado de Iósif Stalin en su ascenso al poder en la Unión Soviética. Por su actuación en la represión de la revuelta, se convirtió en jefe de la «división política-secreta» de la GPU Transcaucásica y fue premiado con la Orden de la Bandera Roja.
En 1926, ante el crecimiento de la oposición nacionalista en la región, tuvo que someterse a un delegado de la comisión de central de control que Moscú envió. En diciembre de 1927, sin embargo, se lo ascendió a presidente de la GPU georgiana y a vicepresidente de la de Transcaucasia, lo que le permitió desde ese momento dominar las operaciones policiales en Armenia, Georgia y Transcaucasia. En noviembre de 1929, obtuvo la presidencia de la GPU transcaucásica. En marzo de ese año, había aplastado una revuelta religiosa en Ayaria, originada por las autoridades regionales que cerraron una madrasa e impusieron la supresión del chador el día de la mujer trabajadora, medidas a las que se había opuesto en vano. A finales de año, Ordzhonikidze logró que saliese indemne de la investigación en el Cáucaso que se saldó con el relevo de varios dirigentes, entre ellos Baghirov.
A continuación se dedicó a investigar la crisis de la industria petrolera de Bakú, debida a la escasez de personal especializado, el inadecuado mantenimiento de la maquinaria —en muchos casos antigua y de tiempos del imperio— y las míseras condiciones de vida de los obreros, pero que Beria atribuyó a los sabotajes. Poco después participó en la aplicación por la fuerza de la colectivización en el Cáucaso, que desencadenó la hambruna y una guerra civil larvada, de la que Beria culpó en parte a los troskistas. Llegó a acusar a Trotski de haber reunido a varios miles de soldados turcos, haberse unido a los nacionalistas armenios, y preparar la invasión de la Transcaucasia. En realidad, las bandas armadas a las que tuvo que enfrentarse las componían campesinos afectados por la colectivización y gente desesperada que atacaba a los representantes del partido y del Estado.
Vuelta a la política 200px|miniaturadeimagen|derecha|Lavrenti Beria, Nikita Jrushchov y el líder armenio Aghasi Khanchian en 1935. Las riñas de las camarillas del partido en Georgia y Transcaucasia, debidas a rencillas personales y no a discrepancias ideológicas, le permitieron medrar en el partido. A finales de octubre de 1931 fue designado primer secretario del Partido en Georgia y vicesecretario de Transcaucasia, principalmente como intermediario entre las facciones. Este nombramiento supone su paso del aparato policial a la política. El 9 de octubre, tras viajar a Moscú en julio, logró deshacerse de su rival en la secretaría del partido en Transcaucasia y obtener su puesto.