Los gallegos en Argentina cuentan con 168 263 habitantes hacia el año 2015 concentrados principalmente en la ciudad de Buenos Aires y, en menor medida, otras provincias argentinas. Los gallegos emigraron entre los siglos y , huyendo de la hambruna, la falta de trabajo, búsqueda de progreso social y las presiones políticas, siendo Argentina el principal país de la diáspora gallega.Trabajo publicado bajo licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 2.5 Argentina.

Se estima que desde 1857 a 1960 se afincaron en Argentina 600.000 gallegos.

Historia y características

thumb|Museo de la Emigración Gallega en Argentina en Buenos Aires. thumb|La familia de Diego Armando Maradona era de origen gallego.https://www.lavozdegalicia.es/noticia/deportes/2020/11/25/mil-vinculos-maradona-galicia/00031606324257469561771.htm Los gallegos y sus descendientes constituyen aproximadamente un 14% de la población argentina. La inmigración gallega fue masiva entre finales del y principios del . También tuvo un factor importante la Guerra Civil Española, la caída de la Segunda República Española y la instauración de la dictadura de Francisco Franco. Los gallegos fueron el grupo mayoritario de los inmigrantes españoles en la Argentina, concentrándose principalmente en la región del Río de la Plata.

Argentina fue un destino elegido por su crecimiento económico y sus políticas migratorias proclives a la recepción de inmigrantes españoles e italianos, por ser considerados fácilmente asimilables a las características étnicas, culturales y espirituales del país sudamericano. Esto se mantuvo hasta mediados de la década de 1950 cuando los flujos de emigración se debilitaron por la inestabilidad política en Argentina, cambiando los destinos de la emigración gallega. Se estima que uno de cada tres gallegos en la diáspora vive en Argentina.

La ciudad con el segundo mayor número de población gallega del mundo, luego de Vigo y —según otras fuentes en competencia con La Coruña— es Buenos Aires (denominada en gallego «Bos Aires»), donde en las primeras décadas de los años 1900 los gallegos constituían el grupo de inmigrantes extranjeros más numeroso. Incluso había más gallegos en la capital argentina que en la propia Galicia. Para 1910 Buenos Aires era la mayor urbe gallega del mundo, con 150.000 nativos de Galicia que representaban entre el 8 y el 10 % de la población total de la ciudad, a comparación con los 60.000 habitantes que tenía La Coruña para esa misma fecha. Aún hoy en día Argentina es el país del mundo fuera de España con mayor presencia gallega. Esto le ha dado el mote a Buenos Aires de la «quinta provincia gallega». Se estima que el 65 % de los descendientes de españoles en Buenos Aires y Gran Buenos Aires, descienden de gallegos.

La capital argentina posee un gran número de instituciones civiles gallegas: un total 700 instituciones que a su vez se agrupan en 83, dos menos que el total en España y que representan la quinta parte de las instituciones gallegas en el extranjero. Los principales oficios de los gallegos en la ciudad fueron en la hotelería y el comercio, sobre todo alimenticio como almacenes, bares, tabernas y restaurantes. Varios de estos hoteles y locales llevan el nombre de ciudades gallegas. Las instituciones gallegas no solo se encuentran en Buenos Aires, también los hay en la Ciudad de Santa Fe, que data de 1919. La provincia de Buenos Aires fue el segundo destino de la inmigración gallega.

Anteriormente, los primeros gallegos habían llegado al actual territorio argentino en la época colonial comenzando a ser significativo en la mitad del . Tras la expansión del Imperio Español por América eran pocos los gallegos que formaban parte de las expediciones. La presencia de gallegos fue limitada a unos cuantos hombres jóvenes y solteros que ocuparon puestos militares de segunda fila en el ejército o la armada ya que eran atraídos por las perspectivas del «Nuevo Mundo». En años posteriores, los gellegos, aun siendo pocos, formaban parte de la administración civil, militar o eclesiástica.

En 1806, se creó Tercio de Voluntarios de Galicia, una unidad de infantería formada por gallegos residentes en Buenos Aires a causa de las invasiones inglesas al Río de la Plata. Desaparecido en 1809, este cuerpo militar resurgió en 1995 como guardia de honor de la Escuela de Náutica Manuel Belgrano. Dicho cuerpo militar ha sido condecorado con la Medalla de Buenos Aires del gobierno porteño, la Medalla de Oro Distinción al Valor en Defensa de la Patria del Congreso de la Nación Argentina y la Medalla de Plata de Galicia de la Junta de Galicia.

Con el estallido de la guerra civil española la inmigración española, incluyendo la gallega, aumenta significativamente. Buenos Aires fue un destino que atrajo a los exiliados, ya que muchos de ellos tenían familiares en la Argentina como consecuencia de la masiva inmigración en períodos anteriores. Entre los nuevos inmigrantes había buen número de intelectuales, muchos de ellos dedicados al teatro, la literatura, las ciencias, la historia y, algunos, escribieron libros o crearon editoriales que llegaron a alcanzar mucha importancia y vida prolongada. Para 1950 había unos 100.000 gallegos censados en Buenos Aires.

El artista, empresario e intelectual galleguista Isaac Díaz Pardo se radicó temporalmente en Argentina, teniendo contacto con grupos de intelectuales que organizaban reuniones en Buenos Aires. Así estableció un proyecto de recuperación de la memoria histórica gallega que tuvo continuidad en Galicia. Constituyó el Laboratorio de Formas, precursor de otras actividades industriales y culturales como la restauración de la producción de cerámica de Sargadelos, en colaboración con Cerámicas do Castro (1963), el Museo Carlos Maside (1970), la editorial Ediciós do Castro (1963), el restaurado Seminario de Estudios Gallegos (1970), el Instituto Galego de Información, etc.

Al menos unos 1.100.000 gallegos emigraron a la Argentina entre 1857 y 1960, de los cuales 600.000 se radicaron de forma permanente. Estas cifras representan el 15% de los europeos arribados a la Argentina. Según otras cifras entre 1830 y 1930 se documentaron en Galicia unas 852.427 salidas hacia América, cerca de la mitad del flujo gallego a América. Ellos y sus descendientes marcaron culturalmente al país, fundamentalmente en las grandes ciudades. Los inmigrantes eran muy variados: entre ellos había anarquistas como Antonio Soto (líder sindicalista de la Patagonia rebelde) e incluso terratenientes como Antonio Santamarina. También había empresarios y grandes comerciantes. Entre los descendientes de gallegos notables se pueden destacar a los presidentes argentinos Bernardino Rivadavia, Raúl Alfonsín y Cristina Fernández de Kirchner, y personalidades que recibieron el Premio Nobel como Carlos Saavedra Lamas y Adolfo Pérez Esquivel.

A excepción de los intelectuales exiliados, y en comparación con otros emigrantes arribados a la Argentina, muchos emigrantes eran campesinos sin o con pocos estudios y a causa de ello, se preocupaba por la educación rural en Galicia. En años del franquismo, las remesas enviadas a Galicia por los emigrantes y exiliados eran muy importantes. Estos inmigrantes hablan muy mal el idioma español y se emplearon en puestos de baja cualificación en el sector de servicios urbanos.

Alfonso Daniel Manuel Rodríguez Castelao, padre del nacionalismo gallego, vivió y falleció en Buenos Aires. En 1944, Castelao creó el Consejo Nacional de Galicia en Montevideo, Uruguay, constituyéndose formalmente en Buenos Aires. Pretendía aglutinar a los diputados gallegos, galleguistas y republicanos, por encima de partidos políticos, para dotar de un órgano político a Galicia en el exilio. Basaba su legitimidad en el resultado positivo del plebiscito de aprobación del Estatuto de Autonomía de Galicia, aprobado poco antes del estallido de la Guerra Civil. Castelao ha sido homenajeado con una plazoleta en Buenos Aires.

En noviembre de 1954, se publicó en Buenos Aires un informe folleto para la UNESCO sobre la persecución al idioma gallego llevada a cabo por la Dictadura de Francisco Franco. La declaración de 32 páginas fue escrita por Ramón Piñeiro López y presentada a la UNESCO en una edición trilingüe en la VIII Conferencia de dicho organismo en Montevideo, en donde se decidiría sobre la admisión a España, representada por Manuel Fraga. En julio de 1956 en Buenos Aires se celebró el primer Congreso Mundial de la Emigración Gallega.

Los inmigrantes gallegos se han organizado en numerosas asociaciones y sociedades locales. En 1921 se creó la Federación de Sociedades Gallegas, Agrarias y Culturales para unir algunas de ellas. Durante los años 1920 logra una gran adhesión del conjunto de micro asociaciones comarcales gallegas, totalizando en poco tiempo 40 entidades con 5.800 afiliados. En 2007 también se creó la Biblioteca Galega do Bos Aires por parte de dicha federación. Entre 1904 y 1936 se crearon unas 350 sociedades gallegas que apuntaban al mutualismo.

Una importante asociación es el Centro Gallego de Buenos Aires, destacándose en el campo de la Medicina y en los de la Cultura y la Acción Social. En su maternidad nacieron miles de descendientes de gallegos. Su Instituto Argentino de Cultura Gallega patrocinó la edición de muchos libros que en Galicia nunca hubieran visto la luz. Las enfermeras del Centro Gallego aún hoy siguen luciendo en sus capas azules la Cruz de Santiago que forma parte del escudo de Santiago de Compostela. El Centro Gallego posee un hospital de 34.000 metros cuadrados, distribuidos en seis plantas y dos subsuelos, con 370 camas, seis quirófanos y 70 consultorios externos. También tiene un teatro, una sala de arte y una biblioteca de más de 20.000 volúmenes. El Centro Gallego de Buenos Aires llegó a tener 120.000 socios, siendo la mutual más importante del continente americano.

Raúl Alfonsín, descendiente de gallegos, en junio de 1984 durante su primer viaje al exterior como Presidente de la Nación Argentina, visitó el pueblo de Ribadumia, en Pontevedra, de donde eran oriundos sus abuelos. Allí se dirigió a los habitantes del poblado:

En 1987, Alfonsín y el presidente de la Junta de Galicia, Gerardo Fernández Albor, participaron de los festejos del 80.º aniversario del Centro Gallego y del octavo del Centro Galicia de Buenos Aires.

La crisis de diciembre de 2001 en Argentina obligó a muchos inmigrantes y descendientes de gallegos a buscar empleo y emigrar la tierra de sus antepasados.

La Junta de Galicia posee una delegación en Buenos Aires desde 2007. Tiene como funciones representar al Gobierno de Galicia y promover la cooperación exterior, la cultura y el idioma gallego.

El número de gallegos en Argentina ha comenzado aumentar en las dos primeras décadas del , manteniendo su predominancia en la diáspora gallega. Muchos descendientes de emigrantes han podido acceder a la nacionalidad española.

Regiones de origen Hacia 2008, estadísticas indicaban que había unos 118.085 inmigrantes gallegos, de los cuales 41.102 eran de la provincia de La Coruña, 34.086 de la provincia de Pontevedra, 22.214 de la provincia de Lugo y 20.683 de la provincia de Orense.

Entre 1949 y 1950, el 34 % de emigrantes gallegos eran de la provincia de La Coruña, seguida por Lugo con el 25 %. Entre 1951 y 1952 los coruñeses eran el 35 % y entre 1959 y 1960, eran el 63 %, seguidos por Lugo (13 %), Pontevedra (13 %) y Orense (11 %). En cuanto a entidades locales, las principales que aportaban inmigrantes a la Argentina eran los partidos judiciales de Santiago de Compostela (42 %), Puenteaereas, Lalín, Fonsagrada, Chantada, Carballino y Ribadavia. En líneas generales fue La Coruña, seguido por Pontevedra, las provincias de nacimiento de la mayor parte de los gallegos en Argentina.Texto publicado en los términos de la licencia Creative Commons Attribution - Pas d'Utilisation Commerciale - Pas de Modification 4.0 International.