La cumbia, o cumbiamba, es un género musical, baile folclórico tradicional y ritmo comercial de la costa Caribe colombiana, considerado el principal ritmo de la región. Es una forma muy tradicional y antigua que posee elementos de tres vertientes culturales: la caña de millo y las dos faitas, propias de la tradición indígena, los tambores cónicos de una sola o dos membranas, el guache y las maracas, y la forma responsorial, de la tradición africana, y los cantos con versos de cuartetos octosilábicos, de la tradición europea (española), siendo consecuencia del mestizaje entre estas culturas durante la Conquista y la época virreinal.Escalante, Aquiles. 1964. El negro en Colombia. Bogotá: Facultad de Sociología, Universidad Nacional.Ocampo López, Javier. 1988. Las fiestas del folclor en Colombia. Bogotá: El Ancora EditoresZapata Olivella, Delia. 1962. La cumbia: Sintesis musical de la nación colombiana: Reseña histórica y coreográfica. Revista Colombiana de Foldor, (3), 7. 189-204Abadía Morales, Guillermo. 1983. Compendio general del Folklore Colombiano. Bogotá: Fondo de Promoción de la Cultura del Banco Popular.Algunos músicos e investigadores alegan que su origen es una danza de cortejo entre hombres y mujeres, en donde las parejas bailan en círculos sin tocarse; las mujeres sosteniendo un paquete de velas.List, George. 1980. Colombia: Folk music. En: New Grove dictionary of music and musicians, Stanley Sadie (Ed), 4: 570-581. Londres: Macmillan"Totó la Momposina y sus tambores", La candela viva, (MTM/Realworld 7.2.60-008019, 1993]
Los primeros registros de la palabra "cumbia" provienen de relatos del siglo XIX, aun cuando existen relatos sobre hombres y mujeres bailando alrededor de grupos de músicos sentados, muchas veces referidos como fandangos, currulaos, mapalés, y, más recientemente, bullerengues y chandés.
A partir de la década de 1940, la cumbia comercial o moderna se expandió desde Colombia al resto de Hispanoamérica, tras lo cual se popularizó en todo el continente siguiendo distintas adaptaciones comerciales, como la cumbia argentina, la cumbia boliviana, la cumbia chilena, la cumbia costarricense, la cumbia mexicana, la cumbia paraguaya, la cumbia peruana, la cumbia salvadoreña y la cumbia venezolana. Este movimiento es ajeno a Panamá, país que tiene su propia cumbia autóctona, con raíces históricas y culturales vinculadas a un espacio geográfico compartido con el caribe colombiano.
Etimología En 1930, el musicólogo panameño Narciso Garay asumió que la palabra cumbia comparte la misma raíz lingüística del vocablo cumbé, baile de origen africano registrado en el Diccionario de la Real Academia Española como "Danza de la Guinea Ecuatorial" y "Son con que se baila el cumbé".Garay, Narciso, Tradiciones y cantares de Panamá: ensayo folklórico, editorial De L'expansion Belge, 1930, Bélgica. Pág. 294
El investigador Guillermo Abadía Morales en su Compendio del folclor colombiano, volumen 3, #7, publicado en 1962, afirma que su origen triétnico (afrodescendiente, mestizo e indígena) proviene del "origen en la conjugación zamba del aire musical por la fusión de la melancólica flauta indígena, gaita o caña de millo, es decir, Tolo o Kuisí, de las etnias Cunas y Koguis, respectivamente, y la alegre e impetuosa resonancia del tambor africano. El ayuntamiento etnográfico ha quedado simbolizado en los distintos papeles que corresponden en el baile de la cumbia a cada sexo". La presencia de estos elementos culturales se puede apreciar así: En la instrumentación están los tambores de origen negro africano; las maracas, el guache y los pitos (caña de millo y gaitas) de origen indígena; mientras que los cantos y coplas son aporte de la poética española, aunque adaptadas luego. Presencia de movimientos sensuales, marcadamente galantes, seductores, característicos de los bailes de origen africano. Las vestiduras tienen claros rasgos españoles: largas polleras, encajes, lentejuelas, candongas y los mismos tocados de flores y el maquillaje intenso en las mujeres; camisa y pantalón blanco, pañolón rojo anudado al cuello y sombrero en los hombres. Se caracteriza por llevar los danzantes una vela encendida en la mano.
La folclorista colombiana Delia Zapata Olivella, en su publicación de 1962, "La Cumbia: Síntesis Musical de la Nación Colombiana, Reseña Histórica y Coreográfica", señala que la única voz similar a cumbia que acoge la Academia Española, es la de cumbé: "cierto baile de negros y tañido de este baile". Y que cumbes (sin tilde), se llaman los negros que habitan en Bata, en la Guinea continental española (actual Guinea Ecuatorial).
El investigador cultural colombiano Jorge Diazgranados Villarreal en su artículo "La cumbia, el jolgorio y sobre todo el placer", publicado en 1977 establece:
El musicólogo y folclorólogo Guillermo Abadía Morales, en su obra de 1977 "Compendio general de folclore colombiano", sostiene que cumbia es un apócope de cumbancha, vocablo cuya raíz es kumba, gentilicio mandinga del occidente africano, y añade que el país del Congo y su rey se llamó rey de Cumba.
El etnólogo cubano Fernando Ortiz Fernández establece que las voces kumba, kumbé y kumbí, al castellanizarse sustituyendo la letra "k" por "c", significan "tambores" o "bailes". Agrega que cumbé, cumbia y cumba eran tambores de origen africano en las Antillas. Por otro lado, establece que cumba/kumba, palabra africana de las tribus bantú o congos, significa ‘rugir’, ‘escandalizar’, ‘gritería’, ‘escándalo’, ‘regocijo’. A esta teoría adhiere Manuel Zárate en su obra Tambor y Socavón, como la raíz de la palabra cumbia.La Cumbia en Panamá, Nisla Vergara. 2011. Asimismo, para Ortiz, entre los congos, nkumbi es un tambor.
En relación con la voz cumbé, la versión 23.ª del Diccionario de la Real Academia Española, publicada en 2014, la registra como: «Danza de la Guinea Ecuatorial» y «Son con que se baila el cumbé».
En 2006, el músico y musicólogo colombiano Guillermo Carbó Ronderos afirmó que la etimología de la voz cumbia es "aún controvertida", y que "parece derivar del término bantú cumbé, ritmo y danza de Guinea Ecuatorial".
Ámbito geográfico thumb|Ámbito geográfico de la cumbia colombiana La cumbia tiene presencia en la Costa Caribe, en la subregión que gravita alrededor del río Magdalena, su delta invertido, los montes de María y poblaciones ribereñas, con epicentro en la Depresión Momposina, asiento del antiguo país indígena del Pocabuy.
Origen Diversos estudios han registrado el origen de la cumbia en el encuentro entre las etnias indígenas, afrodescendientes y europeas en el proceso de colonización del continente americano. Esto ha dado pie a una mitología, en donde la cumbia aparece como una danza de cortejo entre mujeres y hombres de diferentes etnias, es decir, como un encuentro entre culturas.Simón, Alissa. 1994. The Costeño hip movement: A conceptual framework for understanding sexuality in Afro-Colombian folkloric music and dance. Tesis de doctorado, Departamento de Etnomusicologia. Universidad de California, Los AngelesLondoño, Patricia and Santiago Londoño. 1989. Vida diaria en las ciudades colombianas. En: Nueva Historia de Colombia, vol. 4, Educación, ciencias, luchas de la mujer, vida diaria, Álvaro Tirado Mejía (Ed), pp.313-397. Bogotá: Planeta.
El sociólogo Adolfo González Henríquez, en su trabajo «La música del Caribe colombiano durante la guerra de independencia y comienzos de la República», incluye un texto del almirante José Prudencio Padilla que registra las cumbiambas y gaitas indígenas durante la fiesta de San Juan Bautista en la vecina población de Arjona, pocos días antes de la batalla naval que se llevó a cabo en la bahía de las Ánimas de Cartagena de Indias entre los últimos reductos españoles y el ejército republicano, confrontación bélica que selló la independencia de Colombia:
thumb|301x301px|Niños tocando instrumentos de la cumbia. Nótense la gaita y las maracas, instrumentos que menciona Gosselman en su relato histórico.
El músico pedagogo Luis Antonio Escobar, en el capítulo «La mezcla de indio y negro» de su libro «Música en Cartagena de Indias», recoge la descripción del baile indígena que presenció el teniente de la marina sueca Carl August Gosselman en Santa Marta, y que consignó en su obra «Viaje por Colombia: 1825 y 1826», como prueba de que por lo menos en la segunda década del ya existía el conjunto de gaitas en Santa Marta, el mismo que aparece en Cartagena y otras ciudades de la Costa con elementos musicales negros que resultan en la cumbia:
En la descripción del escritor José María Samper durante su viaje por el río Magdalena en 1879, de los elementos constitutivos de los bailes y la música sobre el río Magdalena, se identifican instrumentos y elementos del baile de la cumbia:
En su obra Lecturas locales (1953), el historiador barranquillero Miguel Goenaga describe la cumbia y sus ruedas de cumbiambas en Barranquilla hacia 1888:
Debate El origen de la cumbia ha sido motivo de argumentación entre quienes le atribuyen un origen etnomusical indígena, ubicado geográficamente en la región de la depresión momposina, y quienes argumentan la tesis del origen negro africano con cuna en Cartagena de Indias o, incluso, en la propia África. Los primeros, representados por personalidades como el compositor José Barros, escritores como Jocé G. Daniels, sociólogos como Orlando Fals Borda e historiadores como Gnecco Rangel Pava, y los segundos por la folclorista Delia Zapata Olivella.
thumb|200px|right|Casa de del compositor José Barros en El Banco, Magdalena.
En 1998, en su artículo "La cumbia, emperadora del Pocabuy", el escritor Jocé G. Daniels teoriza que la cumbia fue «el aliciente espiritual de los indios» al asociar las flautas utilizadas en las fiestas de los chimilas, pocigueycas y pocabuyes en los territorios de las actuales poblaciones de Guamal, Ciénaga y El Banco, con la gaita primitiva de la cumbia, a partir del informe que envía el gobernador perpetuo Lope de Orozco al rey en 1580, sobre la Provincia de Santa Marta, en el que relata que «los yndios i yndias veben y asen fiestas con una caña a manera de flauta que se meten en la boca para tañer y producen una mucica como mui trayda del infierno» (sic).
El cantautor banqueño Antonio García expuso en 1997 la siguiente teoría sobre el nacimiento de la cumbia: «Las tribus dedicadas a la pesca y la agricultura, en sus rituales fúnebres, especialmente cuando moría algún miembro de la alta jerarquía de la tribu, todos los miembros se reunían al caer la noche alrededor de una fogata, en el centro del círculo se colocaba a una mujer embarazada que era símbolo de la nueva vida, quien iniciaba una danza con el ritmo suave y melancólico de la flauta de millo, esta ceremonia se prolongaba por varias horas y terminaba por sumir en el más grande éxtasis a todos los que estaban allí reunidos y así nació la cumbia». En la misma reunión, José Barros, afirmó, producto de la tradición oral recibida de los indígenas: «La cumbia nació en las ceremonias fúnebres que los indios Chimillas celebraban en el país de Pocabuy cuando moría uno de sus jerarcas». Barros sostiene también en relación con la danza: «La idea de bailar en sentido circular tiene que ver con la costumbre de los indios Chimilas que danzaban alrededor del féretro cuando moría uno de sus jerarcas y que lo hacían en dirección contraria a las manecillas del reloj, lo que para ellos significaba viaje sin regreso». Daniels añade que los aires musicales que están en el origen de la cumbia «tuvieron su mayor auge entre los Chymilas, Pocigueycas (Ponqueycas) y Pocabuyes, es decir, en territorios donde hoy se asientan las poblaciones de Guamal, Ciénaga y El Banco, pero alcanzaron su desarrollo con los elementos aportados por los negros de bemba colorá y los blancos, astutos y sagaces».