El palacio o castillo de Compiègne () es una antigua residencia real e imperial situada en Compiègne, una localidad de la región del Oise en la Picardía, Francia.
El castillo fue objeto de clasificación como Monumento Histórico de Francia el 24 de octubre de 1994. Propiedad del Estado, está afectado al Ministerio de la Cultura y administrado por la Dirección de Museos de Francia. El Museo Nacional del Palacio de Compiègne, dirigido por un conservador del patrimonio con la categoría de «conservador en jefe» o «conservador general», tiene como tarea la administración de los tres museos que ocupan el palacio, es decir, de los departamentos históricos y su mobiliario, el Museo del Segundo Imperio y el Museo del Automóvil y el Turismo.
Historia El palacio real merovingio Cuatro palacios se suceden en Compiègne. El más antiguo se remonta al inicio de la dinastía merovingia y data aproximadamente del reinado de Clodoveo I.Numerosas cartas de los siglos y evocan un compendium palatium, que implica el carácter de palacio más que el de simple villa, entre todas aquellas que poseían los merovingios. Probablemente, estaba construido en madera, pero su emplazamiento es difícil de determinar.
Numerosos actos oficiales fueron datados en Compiègne, lo que indica que los Merovingios pasaban el tiempo ahí. Es en este "palacio real"Gregorio de Tours emplea la fórmula palatium regale. de Compiègne en el que Clodoveo muere en 561, al regreso de una partida de caza en Saint-Jean-aux-Bois.
Es en Compiègne que Clotario II hace la paz con su sobrino Teodeberto II (o Teodoberto) en 604. Dagoberto I reúne aquí, en 633, el parlamento que decide la fundación de la basílica de Saint-Denis y es en este palacio que estaba guardado su tesoro, dividido en 639 entre sus sucesores.
Durante la etapa de la dinastía carolingia, Compiègne es con frecuencia el lugar de reunión de las "asambleas generales" de obispos y señores y, a partir del reinado de Pipino el Breve, se transforma en un importante lugar en el plano diplomático: es aquí que en 757, Pipino agasaja, en medio de una gran asamblea, una embajada del emperador bizantino Constantino V y recibe homenaje del duque de Baviera, Tasilón III. Es aquí también que Luis el Piadoso reúne varias asambleas, en dos de las cuales, las de 830 y 833, es obligado a abdicar.
El palacio de Carlos el Calvo Carlos el Calvo estableció progresivamente en Compiègne el sitio de su autoridad real después imperial. En 875, recibió ahí una embajada del emir de Córdoba, Muhammad I, el cual llevó ricos presentes transportados en dos camellos. Consagrado emperador en Roma en la Navidad de 875, Carlos funda en 877 la abadía Notre-Dame de Compiègnemás tarde convertida en Saint-Corneille que él basa sobre el emplazamiento del antiguo palacio merovingio, mientras que para él mismo manda construir un nuevo palacio situado sobre el Oise, el cual el abad utiliza como capilla imperial, sobre el modelo de palacio que su abuelo Carlomagno había creado en Aquisgrán.
El hijo de Carlos el Calvo, Luis II el Tartamudo, es entronizado y consagrado en Compiègne en 877, en la capilla palatina, donde es enterrado diez años más tarde, en 879. Es ahí donde es consagrado Eudes, duque de Francia, hijo de Roberto el Fuerte, proclamado rey en 888 por la asamblea de los grandes, en lugar de Carlos el Simple, demasiado joven. Convertido a su vez en rey, este último reside con frecuencia en Compiègne, que se vuelve la residencia principal de los soberanos de la décima dinastía. Aquí morirá el último rey de la dinastía carolingia, Luis V, en 987.
Los integrantes de la dinastía de los Capetos continúan frecuentando Compiègne, pero el palacio pierde progresivamente su rol político. El desarrollo del pueblo de Compiègne los lleva a ceder poco a poco el antiguo dominio real en beneficio de la población.Este proceso comienza bajo Luis VII, de acuerdo con una carta comunal de Compiègne de 1153. Felipe Augusto refuerza las murallas del pueblo y fortifica el viejo palacio carolingio y erige un torreón para controlar mejor la región de Oise.
El proceso de enajenación de los Capetos de este dominio real culmina bajo Luis IX; solo la gran sala y la torre del antiguo palacio son conservadas como sede y símbolo de la administración militar y feudal, pero las grandes asambleas deben, a partir de ese momento, llevarse a cabo en la abadía de Saint-Corneille. El rey no conserva en Compiègne más que una modesta residencia en el límite con el bosque, llamada Royallieu.Actualmente, un barrio de la ciudad de Compiègne
El palacio medieval Carlos V edifica hacia 1374 un castillo, origen del palacio actual. En 1358, siendo todavía regente del reino, reúne en Compiègne, en el antiguo palacio carolingio, los Estados Generales y observa la falta de seguridad de la residencia de Royallieu, en el linde del bosque.
Decide, entonces, construir un nuevo castillo sobre el terreno que recompra en 1374 a los religiosos de la Abadía de Saint-Corneille, a quienes Carlos el Calvo se los había vendido. Debe tirar abajo las casas que se encuentran en ese solar y los trabajos no son terminados hasta que Carlos V muere en 1380.
Éste es el castillo que, engrandecido con el paso de los siglos, va a dar nacimiento al palacio actual y, del cual, no subsisten más que unos pocos vestigios perdidos en la mampostería del edificio.
También en este edificio Carlos VI reúne los estados generales de 1382. Los reyes permanecen con frecuencia en Compiègne con la sola interrupción del , cuando la región cae en manos de los Borgoñones entre 1414 y 1429. Carlos VII, al regreso de su consagración en Reims, hace su entrada solemne el 18 de agosto de 1429 y reside en el castillo durante doce días, inaugurando la tradición de permanencia de los reyes franceses en Compiègne al regreso de su coronación, y que será observada por casi todos los monarcas hasta Carlos X inclusive.
miniatura|Episodio del sitio de Compiègne (1430) durante la guerra de los Cien años. Reinado de Carlos VII
No volverá a Compiègne sino hasta 1441, acompañado del delfín, el futuro Luis XI, encontrando un castillo muy deteriorado en el curso de los diferentes sitios. En 1451 lo hace reparar y agrandar para permanecer un tiempo prolongado.
Carlos VIII y Luis XII permanecen en varias oportunidades en Compiègne. Francisco I, que viene aquí asiduamente, busca mejorar los edificios y se preocupa del acondicionamiento del bosque.
Su hijo, Enrique II, que permanece en el castillo por períodos generalmente más largos, hace decorar la Porte-Chapelle, atravesando la muralla del pueblo para dar acceso al patio de la capilla del castillo.
Carlos IX se ubica en el origen de la creación de un "jardín del Rey" de alrededor de seis hectáreas,18 arpents que constituye el comienzo del futuro parque. Los problemas de las guerras de religión propician poco las largas estadías reales en Compiègne. Enrique III debe renunciar a llevar a cabo los estados generales de 1576 en Compiègne,Ellos tienen lugar definitivamente en Blois. pero es en la iglesia de la abadía de Saint-Corneille que su cuerpo es transportado para ser inhumado ahí después de su asesinato en 1589,El cuerpo de Enrique III será transferido a la Basílica de Saint-Denis en 1610. siendo entonces Compiègne el único pueblo real todavía "del rey".
miniatura|izquierda|Plano de Compiègne en el El palacio señalado con la A.
El castillo de Compiègne, desocupado y mal mantenido durante las guerras de religión, se vuelve inhabitable. Cuando Enrique IV viene a Compiègne, prefiere hospedarse en el pueblo, mientras que el castillo es utilizado para albergar el taller de monedas (alrededor de 1594). A pesar de todo, los trabajos de reparación comienzan a partir de 1598.
Cuando Luis XIII llega por primera vez a Compiègne, en 1619, encuentra el entorno tan agradable que vuelve tres veces durante ese año. En 1624, se instala desde abril hasta julio y recibe en el palacio una embajada del rey de Escocia e Inglaterra Jacobo I, así como a los delegados de los Países Bajos. Durante su última estancia, en 1635, Luis XIII ordena la refacción total de los departamentos del Rey y de la Reina, trabajo realizado durante la regencia de Ana de Austria.
miniatura|Almanaque real de 1698. Se observa a Luis XIV con Compiègne como fondo.
Durante el reinado de Luis XIV, lo exiguo del castillo llevó a construir un conglomerado de edificios para las grandes y pequeñas cancillerías, de caballerizas para el rey y para Monsieur, su hermano, de casas para los ministros y sus oficinas, debido a que Compiègne es, junto con el palacio de Versalles y el Castillo de Fontainebleau la única residencia real donde el rey reunía el Consejo. Sin embargo, Luis considera a Compiègne, antes que nada, como una residencia de reposo y distensión; ama cazar aquí y hace trazar el "Grand Octogone" (Gran Octógono), cincuenta y cuatro rutas nuevas y construir puentes de piedra sobre los arroyos.
En 1666 tiene lugar el primer "campamento de Compiègne", primero de una serie de dieciséis grandes maniobras militares, el último de los cuales tendrá lugar en 1847, destinados a la formación de las tropas y de sus jefes, a la educación de los príncipes y al divertimento de la Corte y del pueblo. El más importante de estos campamentos es el de 1698 donde, según Saint-Simon, "el orgullo del rey quiso asombrar a Europa mostrando su poder [...] y la asombra en efecto".
Después de 1698 Luis XIV no vuelve a Compiègne y el palacio permanece desocupado durante diez años.
De octubre de 1708 a marzo de 1715, alberga al Elector de Baviera Maximiliano II Manuel, exiliado del Emperador y a quien su aliado, Luis XIV, ofrece asilo y protección en Compiègne.
La reconstrucción del castillo en el Luis XV llega por primera vez a Compiègne el 4 de junio de 1728. El joven rey eligió residir en el castillo mientras se desarrollaba en Soissons el congreso que discutía el fin de la guerra anglo-española. Tomando un gran placer de la caza en el bosque, Luis pasará aquí de uno a dos meses cada verano.
miniatura|izquierda|Plano de reformas del palacio de 1728
La incomodidad del castillo (grupo de edificios sin unidad, sin un plan de conjunto, mal vinculados entre ellos y muy pequeños), se vuelve manifiesta.El castillo no puede albergar, y todavía con dificultad, más que a la familia real y su servicio. Los príncipes de sangre y los grandes oficiales de la Corona deben alojar sus comitivas en el pueblo en casas alquiladas. Los cortesanos se hospedan también en el pueblo en casas alquiladas en nombre y a costa del Rey o en viviendas particulares (alojamientos llamados "a la tiza", puertas de casas donde las habitaciones a alquilar habían de ser listadas y marcadas entonces con una tiza). Después de una campaña de arreglos interiores (1733), los trabajos de ampliación son realizados bajo la dirección de Jacques V Gabriel entre 1736 y 1740.
El castillo se convierte rápidamente en la residencia prefierida de Luis XV, quien considera por un tiempo hacerla su residencia permanente.
Entre 1740 y 1751, varios proyectos de reconstrucción total son presentados. Todos son eclipsados por aquel que Ange-Jacques Gabriel presenta en 1751: inmediatamente aprobado, es enseguida puesto en ejecución. A pesar de los trabajos, Luis XV continua viniendo seguido a Compiègne, donde ama cazar. Es aquí que elige organizar, el 14 de mayo de 1770, una recepción en honor de la archiduquesa María Antonieta de Austria, quien se casaría con el delfín, el futuro Luis XVI, y quien es recibida en el bosque de Compiègne algunas horas antes.
miniatura|Compiègne en 1770 según H. D. van Blarenberghe