La inmigración ucraniana en Paraguay hace referencia al movimiento migratorio de ciudadanos provenientes de Ucrania hacia el territorio paraguayo. Tanto los ucranianos como sus descendientes constituyen una minoría étnica en el país. Hacia mediados de la década de 1990, se estimaba que entre 100 y 8000 ucranianos residían en Paraguay, concentrados en pequeñas comunidades situadas en las cercanías de la ciudad de Encarnación, en el sur del país, próxima a la provincia argentina de Misiones, considerada el principal centro de la inmigración ucraniana en ese país. La mayoría de los inmigrantes ucranianos se dedica a la agricultura, especialmente al cultivo de arroz, maíz, trigo y yerba mate.Mykhailo Rubinec and Ann Lencyk Pawliczko. (1994). «Ukrainians in Paraguay». In Ann Lencyk Pawliczko (Ed.) Ukraine and Ukrainians Throughout the World. Toronto: University of Toronto Press. pp. 455–458. ISBN 0-8020-0595-0
Historia
Causas Entre las principales causas que originaron esta corriente inmigratoria pueden mencionarse las siguientes: La posición estratégica de Ucrania y su rica producción de cereales, que convirtieron al territorio en un frecuente escenario de conflictos armados y saqueos, alterando profundamente la vida cotidiana de sus habitantes. El estallido de la Primera Guerra Mundial, durante la cual miles de ucranianos fueron movilizados como soldados. En ese contexto, muchos aprovecharon la oportunidad para emigrar hacia América. La instauración del comunismo en la Unión Soviética y la posterior aplicación de los planes quinquenales, que afectaron negativamente la economía del país. El Holodomor, la gran hambruna provocada por el régimen estalinista, que llevó a numerosos ucranianos a huir en busca de mejores condiciones de vida.
El desconocimiento de los recién llegados respecto al país que los acogía era total, ya que en las escuelas ucranianas no se enseñaba ninguna información al respecto. La opinión pública ucraniana escuchó hablar de esta nación y de sus fértiles tierras a través de soldados desertores que, durante la guerra, huyeron en barco hacia América del Sur.
Al finalizar el conflicto, algunos de estos retornaron a su patria —donde se los creía muertos— e incentivaron a familiares y vecinos a emigrar. En su mayoría, los migrantes no distinguían claramente los países del continente, y simplemente manifestaban que se dirigían a América, sin saber con precisión si su destino final sería Argentina, Brasil o Paraguay.
Primera oleada izquierda|miniaturadeimagen|Presentación de la colectividad ucraniana en la Expoferia de Mariano Roque Alonso.izquierda|miniaturadeimagen Debido a estas circunstancias, los ucranianos que se establecieron en Paraguay lo hicieron mucho más tarde en comparación con aquellos que se asentaron en Brasil, Argentina y Uruguay, cuyos procesos migratorios datan de fines del .Serge Cipko and John C. Lehr. (2006). Ukrainian Settlement in Paraguay. Prairie Perspectives, Winnipeg: University of Winnipeg, pp. 31-46
Las primeras partidas de ucranianos que se radicaron en el departamento de Itapúa llegaron desde la vecina Argentina a finales de la década de 1920, durante una crisis económica que afectó a ese país. Estos inmigrantes eran originarios de la región de Volinia, situada en el nordeste de Ucrania, motivo por el cual denominaron a su asentamiento «Nueva Volyn» o «Nueva Volinia» (actual Capitán Miranda).
La elección de nombres de esa índole se debió a que dichas regiones carecían de población mestiza, lo que permitió a los colonos expresar libremente su apego a las aldeas que habían dejado atrás. Sin embargo, otras colonias recibieron nombres de origen guaraní o español, con una marcada influencia católica, y fueron registradas antes de la llegada de los inmigrantes.
En todas las colonias, los elementos foráneos se integraron al tejido social, cultural y religioso, dejando una huella perdurable en la estructura socioeconómica de la región. Posteriormente, los colonos se vieron obligados a modificar los nombres de sus asentamientos, sustituyéndolos por denominaciones en lengua española, conforme a disposiciones del gobierno paraguayo.
Segunda oleada A los colonos ya establecidos se les unieron, a finales de la década de 1930, nuevos inmigrantes procedentes directamente de las regiones ucranianas de Polesia, Volinia, Galitzia y Transcarpatia.
Tras la Segunda Guerra Mundial, varios cientos de refugiados ucranianos arribaron desde campos de desplazados en Europa, así como desde las comunidades ucranianas exiliadas en China y Manchuria, que se vieron obligadas a huir ante la invasión comunista.
Para finales de la década de 1940, se estimaba que alrededor de 10 000 ucranianos residían en Paraguay. En la actualidad, incluyendo a sus descendientes, la cifra se aproxima a 30 000 personas.
Durante el régimen de Alfredo Stroessner, muchos de ellos —especialmente los profesionales e intelectuales— emigraron hacia Argentina, Brasil, Canadá y Estados Unidos, países que albergan las mayores comunidades ucranianas del mundo fuera de Europa.
La tragedia de Fram miniaturadeimagen|269x269px|Bandura en las vitrinas del Museo de Inmigrante en la capital. Apenas seis meses después de la asunción Alfredo Stroessner a la presidencia, se produjo una represión contra la colectividad ucraniana asentada en la colonia Fram.JORGE RUBIANI
La intervención policial tuvo lugar a raíz de un acto cívico realizado a comienzos de marzo de 1955, durante el cual los colonos entonaron los himnos nacional soviético y paraguayo. Este hecho resultaba habitual para ellos, ya que Ucrania formaba parte entonces de la Unión Soviética.Ibídem Sin embargo, en el contexto de la Guerra Fría, los regímenes autoritarios latinoamericanos se alineaban con el denominado «bloque occidental y cristiano», promoviendo una política de anticomunismo intransigente.
Fiel a dicha doctrina, el gobierno de Stroessner consideró que los ucranianos de Fram, asentados en una zona rural y aislada, eran sospechosos de simpatizar con el comunismo. La situación se agravó cuando las autoridades tomaron conocimiento de que algunos colonos recibían correspondencia y publicaciones en idioma ruso, entre ellas periódicos soviéticos, lo que reforzó las sospechas oficiales.
El diario Patria, órgano de prensa afín al régimen, publicó en su edición del 26 de marzo de 1955 un titular en primera plana que decía: «Sorprendente insurrección de colonos comunistas en la zona de Itapúa». Según el mismo medio, unas cuatrocientas personas fueron detenidas, cifra que incluía prácticamente a toda la población masculina de Fram y parte de la de Carmen del Paraná. Los interrogatorios posteriores, que incluyeron intimidaciones, torturas y diversos atropellos, redujeron la lista de acusados a cien individuos, quienes fueron trasladados a Encarnación. De ellos, quince considerados cabecillas fueron enviados posteriormente a Asunción.
La reacción local ante el operativo fue inmediata, y el malestar generado por la magnitud del despliegue policial y militar llevó a nuevas detenciones entre los inmigrantes. Finalmente, el gobierno dispuso la expulsión del país de varios implicados, mientras que otros optaron por emigrar voluntariamente.
Paradójicamente, la mayoría de los colonos provenientes de la antigua Rusia no eran comunistas; por el contrario, muchos habían huido de los excesos de la revolución Bolchevique, luego de haber sufrido también las restricciones del zarismo, sin que la revolución les hubiera otorgado la libertad esperada.
Asentamientos
Capitán Miranda miniaturadeimagen|Desfile inaugural de la Fiesta Nacional del Inmigrante. En el centro, se observa a una niña con un traje típico llamado vyshyvanka. Siendo que el sur del Paraguay estaba cubierto por una inhóspita selva, durante la época colonial los españoles no manifestaron interés en poblarla. Se sabe que en el en la ribera del río Paraná existían pequeños poblados de gente mestiza e indígena quienes se dedicaban a la extracción de la leña, la pesca y vivía de la caza silvestre y a su vez realizaba pequeños cultivos agrícolas. En el Departamento de Itapúa es donde fue aplicado uno de los mejores planes de colonización del Paraguay, razón por la cual llegó un gran número de inmigrantes y por la cual Itapúa posee una gran heterogeneidad étnica.En plena Primera Guerra Mundial comenzaron a llegar los primeros inmigrantes ucranianos quienes se establecieron en el latifundio de Ricardo Lavalle y luego de Herrera Vegas.ROBERTO ZUB KURYLOWICZ
En 1917 Constantino Noviski, su esposa Antonina Sabón y sus hijos Elena, Antonio y José se establecieron en la propiedad de Lavalle y fueron los primeros inmigrantes eslavos a esta zona. Ellos procedían de Volyn, una provincia ucraniana cercana a la frontera de Polonia y ocupada por su ejército entre las dos guerras mundiales.
Las causas por la cual emigraron los Noviski están ligadas a la Primera Guerra Mundial que movilizó a su familia e hizo perder a muchos de ellos en la confrontación. Los Noviski se dedicaron al cultivo agrícola, al comercio y con el tiempo construyeron un aserradero como servicio a los colonos.
Un tiempo después del arribo de estos inmigrantes, otros más llegaron con sus familias, entre los que figuraban: Elizar Schapovaloff, Pablo Kutasevich, Kuzma Berestovoy, Felipe Gura, Nikita Nenchuk, Andrés Solomuniuk, Augusto Blaick, José Basic, Andrés Dasiuk, Seferiano Chichik, Sergio Matvichuk y Pablo Leñin, quienes ocuparon las tierras de Lavalle que por entonces se extendían entre Encarnación y la actual Calle A de dicha ciudad.
Algunos años después, tanto de la inmigración ucraniana y polaca fueron interrupidas a causa del estallido de la Segunda Guerra Mundial.
Fram izquierda|miniaturadeimagen|Una escuela de Fram lleva el nombre de Don Constantino Trociuk, inmigrante de gran labor en su comunidad. En 1935, en coincidencia con la masiva llegada de inmigrantes de Europa del Este a Sudamérica, principalmente ucranianos y polacos, Pedro Cristóphersen crea la empresa colonizadora “Fram”, palabra que en noruego significa “adelante”, con lo que se inicia la población organizada de una nueva colonia.Origen de la población de Fram está ligado a la inmigración eslava al país
El administrador de la colonizadora fue Mateo Sánchez, quien se convertiría en toda una personalidad en la nueva comunidad y actor principalísimo en la conformación del nuevo distrito.
En 1954, la colonizadora determina un lugar en la zona para destinarlo a centro urbano y se elabora un plano para la urbanización del asentamiento, que fue presentado al Congreso Nacional con el pedido de creación de un nuevo municipio.
El 28 de agosto de 1956, el Congreso aprueba el pedido y sanciona la Ley N° 379/56, por la cual la colonia es elevada a la categoría de distrito.
Los inmigrantes ucranianos establecidos en la zona, han hecho un gran aporte al Paraguay, en diversos rubros de la agricultura, la incorporación de herramientas agrícolas, molinos y plantas procesadoras de granos.Descendientes ucranianos recordaron independencia
Actualmente, los miembros de la colectividad se destacan en todos los ámbitos profesionales, en la industria alimenticia, comercio, ámbito financiero, en el arte y en la educación.
Otras localidades La colectividad ucraniana también se halla presente en los municipios de Bella Vista, Carmen del Paraná, Coronel Bogado, Hohenau, Obligado, Natalio; en la capital del país y en Nueva Italia.
Actualidad El departamento de Itapúa constituye el principal núcleo de la comunidad ucraniana en Paraguay. La ciudad de Encarnación, que cuenta con un centro comunitario ucraniano, una iglesia ortodoxa y una iglesia católica, se considera el centro de la vida social, cultural y religiosa de dicha colectividad en el país.