Roncesvalles (cooficialmente ) es una villa y municipio español de la Comunidad Foral de Navarra, situado en la merindad de Sangüesa, en la comarca de Auñamendi, a 47,7 km de la capital de la comunidad, Pamplona, y a unos 25 km de San Juan de Pie de Puerto, cerca de la frontera natural con Francia, en el extremo occidental de la cordillera de los Pirineos. Su población en 2019 era de 22 habitantes: 12 hombres y 10 mujeres (INE).
Geografía miniatura|izquierda|Puerta de San Juan
El puerto de Ibañeta (Roncesvalles) correspondía antiguamente al collado axial de Ibañeta (1066 m), vía de paso natural que se utilizó desde la Prehistoria para acceder a la península ibérica. El punto de mayor altitud del municipio es la cima del monte Orzanzurieta, con 1567
Las casas e instituciones religiosas y de atención a los peregrinos jacobeos se hallan en el pueblo de Roncesvalles, situado al pie de Ibañeta, donde arranca la famosa llanada en la que los cantares de gesta ubican la batalla contra los carolingios. Roncesvalles, al cabo del tiempo, sigue siendo enclave fundamental para los peregrinos del Camino de Santiago. Por Ibañeta y Roncesvalles entra el llamado Camino Francés, el mismo que recorrió Aymeric Picaud en el , el cual se funde en la villa de Obanos, muy cerca de Puente la Reina, con el otro que procede del Somport de Huesca, también en los Pirineos, conocido por Camino Aragonés.
El municipio de Roncesvalles limita por el norte, en el Alto de Ibañeta, con el de Valcarlos, municipio navarro transpirenaico, y por el sur con el de Burguete, la que fue primera población de la comarca, llamada entonces Burgo de Roncesvalles. Al este limita con el municipio de Orbaiceta.
Demografía Roncesvalles cuenta con una población de .
Transportes y comunicaciones Roncesvalles está comunicada por carretera por medio de autobuses con origen y destino en PamplonaLínea Roncesvalles. Camino de Santiago (Autocares Artieda) y otras localidades de Navarra. Además, hay servicio de taxis de varias localidades de alrededor.Transportes (Real Colegiata de Roncesvalles)
Toponimia Los topónimos latinos y romances, empleados desde la Edad Media para referirse al enclave pirenaico, son muchos y variados, si bien algunos hay que considerarlos parcialmente erróneos a causa de malas interpretaciones de copistas y de personajes muy alejados de Navarra, a grafías derivadas de otras equivocadas o a intentos por enmendar lo que se suponía que estaba mal escrito. Sin agotar las respectivas listas, he aquí algunos de los más frecuentes: Roncesvalles Alto Ibañeta Alto de Valcarlos«Errozabal» «Roncidevallibus» «Roncisdevalles» «Roncisdevallis» «Roncisvalle» «Roncisvallis» «Roncisvals» «Ronsasvals» «Ronzalsvals» «Roscidavallis» «Rozavalles» «Runcevallis» «Runciavallis» «Runciavalle» «Runzasvals» «Rainchevaux» «Rencelvals»«Rencesvals» «Renceval» «Renchevax» «Rescesval» «Roncallis» «Ronças» «Ronçasvals» «Roncavallis» «Roncavalls» «Roncavallus» «Roncesvalls» «Roncevall» «Roncevallis» «Roncesvalhes» «Roncevax» «Roncevaux»«Pyrenei jugo» «Pyrenei saltus summitate» «Summi Portus» «Vertex Pyrenei Wasconum» «Vertice montis qui dicitur Ronsasvals» «Summi montis verticae» «qui dicitur Ronsasvals» «Montis qui dicitur Runciavallis» «Capella Caroli» «Capella Rotolandi»«Hospital Rollandi» «Hospitale Rotolandi» «Hospital de Summo Portu» «Hospital Sant Salvador de Summi Port» «Monasterium Sant Salvador de Ybenieta» «Monasterium Sanctus Salvator» «Hospitale de Sancti Salvatoris» «San Salvador de Ibañeta» «Ecclesia Sancti Salvatoris».«Portus Cisere» «Puerto de Císera» «Portus Ciséreos» «Porz de Sizer»Concitó múltiples referencias, mucho más imprecisas debido a las reminiscencias legendaristas de paraje tan especialEste topónimo no debe confundirse con el Port de Cize propuesto por Picaud, relacionado con la travesía romana de las cumbres. El Valcarlos propiamente dicho deriva de Vallis Caroli y Karlestal, espacio que cabe encuadrar entre la frontera internacional de Arnéguy y el portillo de Moccosalia, donde la tradición supuso acampando a Carlomagno mientras los vascones aniquilaban a la retaguardia.
Economía La economía de Roncesvalles se basa en las rentas que se obtienen de las tierras del municipio (explotación forestal principalmente), de alguna explotación agrícola-ganadera existente en el municipio y sobre todo de las actividades hosteleras.
La economía local está hoy en día orientada a la atención de los peregrinos y turistas, debido a la condición de Roncesvalles como tradicional primera etapa en España del Camino de Santiago.
A pesar de su escasa población, el pueblo cuenta con una notable oferta de hospedaje: un hotel, un edificio de apartamentos turísticos, dos hostales y un refugio de peregrinos que depende de la Colegiata. Roncesvalles posee una oficina de turismo, un museo y una oficina del peregrino. El hotel y los hostales poseen además bar-restaurante.
En cualquier caso, el mantenimiento del complejo histórico-artístico excede los recursos municipales y exige la aportación económica de instancias oficiales.
Administración y política
Historia miniatura|Cadenas ubicadas en la colegiata de Roncesvalles que sirvieron de inspiración para formar el escudo de Navarra.
Roncesvalles fue siempre testigo, cuando no protagonista, del trasiego humano de entrada a la península ibérica desde el resto del continente europeo y viceversa, cuando llegados desde el norte de África, las huestes musulmanas del buscaron avanzar hacia el interior del continente hasta ser detenidas en la batalla de Poitiers (732).
Dominio romano Como vía de paso se identifica con la mansio Summo Pyreneo (Ibañeta), en el Itinerario Antonino A-34 Ab Asturica Burdigalam, donde se recogen los itinerarios que los funcionarios romanos confeccionaban a modo de guías de viajeros. La misma calzada romana sirvió como camino de entrada para los celtas (en época prerromana), los vándalos (409), los visigodos (-) que se establecieron inicialmente en la península.
Por ello desde el se puso atención en esta vía de comunicación de la Galia y la Hispania fortificando Lapurdum y Pompelo. En el «la barrera de los Pirineos estuvo defendida cerca de tres años por «dos jóvenes hermanos, nobles y ricos», Dídimo y Veriniano que se prepararon a contener a los invasores con tropas reclutadas entre sus siervos y patrocinados; las asentaron en los pasos de montaña, alimentándolas a su costa.» A mediados de este mismo se tienen noticia del bandidaje de las bagaudas y para finales del siglo Eurico pasa los Pirineos y comienza a ocupar la Tarraconense enviando a Gauterico por Pamplona para apoderarse de Zaragoza.
Carlomagno: surge la leyenda
Pero el episodio más popular asociado con el lugar llegaría con los francos de Carlomagno durante el . Carlomagno, dado que fue derrotado en Zaragoza, decidió, camino de vuelta a su reino, reducir a ruinas la capital de los vascones, Pamplona. Fue al regreso, en los Pirineos, entre el collado de Ibañeta y la hondonada de Valcarlos, donde hubo de sufrir una contundente emboscada por partidas de nativos vascones, a los que les resultó fácil provocar un descalabro general a base de lanzar rocas y dardos. El Cantar de Roldán, escrita en algún lugar de Francia hacia finales del , concibió el desastre en el llano, entre Roncesvalles y la villa de Burguete, y los atacantes ya no eran vascones, sino sarracenos, quienes en realidad nunca llegaron a expandir sus dominios tan al norte.
Nace un reino pirenaico: reino de Pamplona
Tras el fracaso de la expedición de Carlomagno a Zaragoza, el panorama político y social en ambas vertientes de los Pirineos experimenta notables cambios. Por un lado Carlomagno crea el reino de Aquitania (781) buscando sosegar en la zona a gascones y aquitanos inquietos tras la batalla de Roncesvalles. Por la vertiente sur del Pirineo Abd al-Rahman I trata de asegurar la frontera. Al-Husayn había estabilizado Zaragoza y, como nuevo walí, se había sometido al dictado del emir cordobés que, aprovechando la situación «realizó una campaña en tierras de los francos y de los vascones y contra los reyes que estaban más allá de ellos», de donde trajo botín y cautivos. Así, en el año 781-782 «quedaba la frontera asegurada, y los cristianos de las montañas sometidos de nuevo a pagar tributo al emir cordobés, conservando, sin embargo, su peculiar organización y autonomía».
Como afirma el historiador J. M. Lacarra «las secuencias más importantes de la batalla de Roncesvalles habían sido: apertura del Pirineo oriental a los avances carolingios y afirmación de la autoridad del emir en el sector occidental.» Pamplona, que conserva «un interés primordial para quien desee conservar expedito el paso del Pirineo y el dominio político de la región», trasciende sus muros y asume su papel capital en la vertebración del nuevo espacio. Su estratégico emplazamiento hace necesario «contar con la aquiescencia de la población rural de la Cuenca y la que domina los pasos o accesos, tanto por el norte — Roncesvalles— como por el sur o el oeste.» En esta coyuntura la presión musulmana por el sur obliga «a centrar las defensas en los pasos más accesibles o frecuentes, y allí surgiría el grupo humano aparejado para la defensa.» Entre estos grupos humanos que habitan este territorio «que ha de constituirse el reino» las fuentes árabes citan varias familias, entre las que destacarán los Íñigos. Por su parte, los autores francos hablan de pamploneses y navarros «aunque probablemente, con este [último] nombre se comprendía a todos los habitantes de la zona media de la actual Navarra.»
Vía jacobea: surge la devoción
Durante toda la etapa medieval esta antigua vía romana servirá para los primeros peregrinos que se dirigen a Santiago de Compostela. El paso natural del puerto de Ibañeta, más benigno climatológicamente que Santa Cristina de Somport, favorece inicialmente el auge del hospital de San Salvador que no tardará mucho tiempo en descender de su cota a la posición más abrigada y acogedora de la actual Roncesvalles. En tal cambio, a principios del , será determinante el papel del entonces obispo de Pamplona, Sancho de Larrosa.
En la frontera pirenaica: encuentros y desencuentros
Pero el lugar ha sido escenario de más episodios alejados de lo épico y lo espiritual. Durante la época medieval, mientras la Tierra de Vascos permaneció bajo la autoridad de la monarquía navarra, será un lugar de intenso tránsito comercial, especialmente como paso de mercancías navarras hacia el puerto de Bayona. Esta ciudad labortana ya fue sitiada en 1130 por el rey de Pamplona y Aragón, Alfonso I el Batallador que movilizó a «fuerzas de todo el reino» e incluso requirió la adhesión de todos sus vasallos que eran al mismo tiempo señores de la vertiente norte del Pirineo».