Las llamadas conferencias de ciudadanos (en francés: conférences de citoyens; en inglés: citizens conferences) son una modalidad de debate público, en el marco de la democracia participativa, que sirven para "clarificar y complementar la toma de decisiones en situaciones complejas" (véase: Jurado ciudadano).Stylianos Tsinaroglou, Citizen Conferences, sitio digital 'Participedia', 28 de noviembre de 2012.Conférences de citoyens (le pari d’un avis citoyen sur notre système de santé): Quel système de santé voulons-nous et comment devons-nous l’utiliser et le financer pour qu’il soit viable?, vídeo de 'L'Institut Montaigne', 2012.Institut Montaigne, Qu'est-ce qu'une conference de citoyens?, sitio digital 'Dailymotion'.
Las conferencias de consenso
Las conferencias de ciudadanos y las conferencias de consenso en Francia,Frédéric Piguet, Les Conférences de consensus, un avenir pour la démocratie?, Etats Généraux de L'Ecologie Politique, 2000.Matthieu Calame, Des Conférences de Citoyens, Fondation Charles Léopold Mayer, 2000.Matthieu Calame, De l'organisation des Conférences de Citoyens, Fondation Charles Léopold Mayer, 2000.Jean-Daniel Lévy (Institut Montaigne), Conférence de citoyens: méthodologie et résultats (comment l'échantillon de citoyens a-t-il été constitué?; que faut-il retenir des conclusions auxquelles a abouti cette conférence de citoyens?), sitio digital 'Dailymotion'. fueron creadas tomando como modelo las experiencias en otros países. En el origen se aplicaron en el área de la medicina, aunque obviamente, este mecanismo también puede alcanzar otros dominios.Institut Montaigne, Retour sur la Conférence de citoyens par Yves Sintomer: Point de vue sur l’avis produit par les citoyens, ainsi que sur la méthodologie utilisée pour l’organisation des conférences de citoyens, sitio digital 'Dailymotion'. Una conferencia de ciudadanos puede ser o no una conferencia de consenso.
Ciertamente, la cantidad y diversidad de las decisiones involucradas con la esfera pública, aumenta muy rápidamente debido a la complejidad de la sociedad moderna, y sobre todo por efecto de la expansión de la llamada tecnoesfera o tecnósfera. Sin duda, las conferencias de consenso (en francés: conférences de consensus; en inglés: consensus conferences) no son una solución posible universal para gestionar democráticamente este desarrollo, pero pueden ayudar.
Cuanto más interviene el género humano en su entorno, cada vez más se siente la intervención y el efecto de la tecnología, y cada vez más aumentan las fricciones entre los diferentes intereses contrapuestos. Presentar a los clorofluorocarburos como una amenaza para la capa de ozono, a través de las aparentemente inofensivas bombas de aerosoles, inmediatamente introduce una importante dimensión política en este asunto; y este es solamente un ejemplo. De esa forma, el número de importantes decisiones político-técnicas aumenta paralelamente al desarrollo tecnológico. La multiplicación sin precedentes en el número de este tipo de decisiones, absolutamente necesarias para la moderna vida en sociedad, representa un indudable desafío para la democracia, ya que se hace difícil gestionar esta inflación decisoria cuando tiende a disminuir el porcentaje de la población que se consagra a la cosa pública como actividad principal, así como el interés por los asuntos públicos por parte de la ciudadanía en general. En este contexto, ¿es que acaso las conferencias de consenso podrían constituir una alternativa creíble, tanto en el marco de la democracia directa como en el de la democracia representativa?
Una conferencia de consenso consiste en reunir una muestra representativa de la población, poniéndola en situación de grupo de dirección o directorio de conducción. Las diez o veinte personas elegidas a estos efectos, son seleccionadas al azar, pero de tal manera que los principales grupos sociales se encuentran allí representados. Pero además, las personas inicialmente seleccionadas para integrar ese directorio de conducción, serán inmediatamente eliminadas si se diera el caso que pertenecen a algún grupo de presión, para así evitar que sus decisiones y argumentos en el directorio, se vean influenciados y sesgados por ideas y teorías previamente establecidas, según reglas estratégicas y respondiendo a determinados intereses. El directorio de conducción así conformado, se constituye en jurado, recibiendo por distintas vías bases sólidas en relación con la materia sobre la que deben opinar.
En una primera instancia, este directorio-jurado convoca a expertos de diferentes disciplinas y con diferentes enfoques y posiciones, para preguntarles sobre la encrucijada de la materia en cuestión. Así, puestos en la posición de decidir, los integrantes de este jurado deberán ser capaces de no dejarse manipular por los expertos convocados, exigiendo de ellos respuestas claras y sinceras.
Véase que por una parte, en un régimen de democracia directa, esta forma de decisión parecería tener la ventaja de la flexibilidad y la practicidad, ya que el jurado sería una muestra representativa del pueblo, y así, no habría necesidad de involucrar a toda la población para decidir sobre un aspecto político-técnico, en el que obligatoriamente cada persona debería profundizar en el asunto, si quisiera poder decidir con conocimiento de causa.
Pero por otra parte, en el marco de la democracia representativa, una conferencia de consenso reuniría personas con orientaciones y opiniones diversas, pero no pertenecientes a grupos de presión, lo cual evitaría que el jurado actuara en posición de lobby (fundamentalmente defendiendo y adoptando un solo bloque de intereses coherentes). Con esta forma de organizar la toma de decisión, se evitaría una cúpula pura de expertos que podría ser muy sesgada debido a su formación académica, a la par de asegurarse las opiniones de personas representativas de la población total, pero con cierta comprensión de los aspectos técnicos involucrados y de las cosas en juego, puesto que ha invertido tiempo y esfuerzo en ello.
Las llamadas conferencias de ciudadanos incluyen a todas las conferencias de consenso, aunque también engloban otro tipo de eventos. En las conferencias de ciudadanos no necesariamente tiene porqué llegarse a consenso, puesto que perfectamente podría generarse un informe por la mayoría y un informe por la minoría, y ambos documentos ser útiles para las administraciones, así que precisamente esa es una de las características que diferencia las conferencias de consenso de las conferencias de ciudadanos que no son conferencias de consenso. Además, el número de participantes en una conferencia de ciudadanos puede ser mayor que diez o veinte, y esa es otra de las diferencias.
En líneas generales, una conferencia de ciudadanos convoca a un grupo de ciudadanos, a efectos de que deliberen y proporcionen recomendaciones y orientaciones políticas destinadas a una determinada entidad de gobierno o destinadas eventualmente a una institución de bien público. Y así, esas entidades podrán usar estas recomendaciones y esos considerandos, para mejor responder a las necesidades y las inquietudes de los ciudadanos.
Como en el caso de una conferencia de consenso, los participantes llamados "consejeros ciudadanos" son elegidos al azar de modo que se encuentre representada la diversidad de opiniones y de tendencias y de intereses, así como la diversidad geográfica. Usualmente, estos consejeros serán ciudadanos comunes y corrientes, o sea, también se evitará la sobrerepresentación de profesionales o académicos o de un determinado sector socioeconómico.
Un panel de expertos tendrá a su cargo la capacitación de los consejeros ciudadanos en la temática específica que deberá ser abordada, y a efectos de ordenar el desarrollo del evento, está prevista la participación de un moderador, o eventualmente de varios moderadores conformando un comité de organización (en francés: comité de pilotage). También es usual dar a cada consejero un material de apoyo y de consulta, en donde se explica el propósito del evento, ilustrando el tipo de recomendaciones y de conclusiones que se esperan recibir. Finalmente, lo que se busca con este tipo de eventos, es por ejemplo determinar qué es lo más importante para los ciudadanos, así como qué tipo de medidas mayoritariamente se apoyan o por el contrario se rechazan. En ciertos casos también se esperan delineamientos respecto de las políticas y las orientaciones en el sector involucrado.
Algunas conferencias de ciudadanos se organizan alrededor de una o dos preguntas centrales, a las que los consejeros ciudadanos deberían intentar dar respuesta durante la realización del evento, y ciertamente para ello es vital dar a los mismos una buena información de base, a la par de calificarles en la temática discutida a través de expertos en la materia.
Las conferencias de ciudadanos o conferencias ciudadanas pueden estar ligadas o no a una determinada decisión más o menos concreta. Pero por encima de los resultados tangibles que pudieran obtenerse, el evento permite que gobernantes y dirigentes escuchen las distintas opiniones de los ciudadanos, a efectos de luego poder actuar en consecuencia.
Conferencias de consenso en medicina
La primera conferencia de consenso en medicinaAngèle Malâtre-Lansac (Institut Montaigne), Accès à la santé: propositions pour en finir avec la fracture territoriale (le système de soins français ne répond aujourd'hui plus aux exigences sociales, démographiques et technologiques de la population de notre pays), sitio digital 'Dailymotion'. fue organizada en Estados Unidos en 1977, y su objetivo era el de determinar las mejores modalidades de actuación en casos médicos específicos. Luego de este inicio, varios centenares de conferencias de consenso en el área de la medicina fueron organizadas en el mundo entero.Bourg, pág. 21. En Francia, la 'Agence Nationale d'Accréditation et d'Évaluation de la Santé', ANAES (Haute Autorité de Santé) fue creada en 1996, con fines de organizar este tipo de debates.Les conférences de consensus - Base méthodologique pour leur réalisation en France par l'Agence nationale d'accréditation et d'évaluation de la santé (1999).
En Dinamarca
En 1987, Dinamarca retomó el modelo de las conferencias de consenso en el área médicaJacques Poulet-Mathis, L'impact des conférences de consensus au Danemark, Fondation Charles Léopold Mayer, 11 de febrero de 1998.Jacques Poulet-Mathis, Débats publics sur les choix technologiques: L'expérience danoise, Fondation Charles Léopold Mayer, 11 de febrero de 1998. con fines de definición de políticas. Así, se trataba de obtener la opinión de la población, o mejor dicho, la opinión de un panel de profanos supuesto representativo de la población, en lo referente a ciertas orientaciones científicas y tecnológicas en materia de investigación médica, salud pública, y servicios de la seguridad social.
En Francia
La primera conferencia de consenso tuvo lugar en Francia en 1998 en relación con el tema de las plantas transgénicas, y fue organizada por la 'Office parlementaire des choix scientifiques et technologiques' (OPECST); en la misma participaron 15 ciudadanos. Así, se intentó dar respuesta a una decisión bastante controvertida tomada en 1997, momento en que se autorizó el cultivo de cierto tipo de maíz transgénico.Bourg, p. 73
Pocas conferencias de ciudadanos fueron organizadas en Francia a escala nacional: en 1998, la 'Office parlementaire des choix scientifiques et technologiques' (OPECST) organizó un evento sobre las OMG donde participaron 15 ciudadanos; en 2002, la 'Commission française du développement durable' organizó una reunión con 16 ciudadanos, en relación con el cambio climático y a la ciudadanía;