thumb|Puesta de un dinosaurio desconocido procedente de Mongolia. thumb|Dibujo esquemático del interior de un huevo de terizinosaurio. Los dinosaurios se reproducían mediante huevos. Se supuso que los dinosaurios, al ser reptiles, pondrían huevos desde que se identificaron científicamente sus primeros huesos fósiles en la década de 1820 en Inglaterra. "First Discoveries," Carpenter (1999); página 1. Los primeros huevos de dinosaurio fósiles documentados científicamente fueron encontrados en 1859 en Francia por Jean-Jacques Poech, aunque fueron confundidos con huevos de aves gigantes. Los primeros fósiles de huevos que se identificaron pertenecientes a los dinosaurios se descubrieron en 1923 por un equipo del Museo Americano de Historia Natural en Mongolia. Desde entonces se han encontrado yacimientos con anidamientos por todo el mundo, y se ha desarrollado un sistema para clasificarlos según la estructura de su cáscara. La cáscara de los huevos de dinosaurio puede estudiarse observando sus capas al microscopio. El interior de los huevos fósiles puede estudiarse por medio de la tomografía axial computarizada, o bien disolviendo gradualmente la cáscara con ácido. A veces en el interior del huevo se conservan restos del embrión que contenían además de una mancha verde que son los desechos del embrión. Los huevos y embriones más antiguos que se conocen son del Massospondylus, que vivió en el Jurásico inferior, hace unos 190 millones de años.Skinner, Justin."ROM Puts Oldest Dinosaur Eggs Ever Discovered on Display" . insidetoronto.com. 6 de mayo 2010.Moskvitch, Katia. "Eggs with the Oldest Known Embryos of a Dinosaur Found". BBC News. 12 de noviembre de 2010.
Historia thumb|Huevo de Citipati osmolskae con su embrión conservado en el interior. En 1859 se registraron científicamente los primeros fósiles de huevos de dinosaurio, descubiertos en el sur de Francia por el sacerdote y naturalista aficionado Jean-Jacques Poech, aunque pensó que se trataban de huevos de aves gigantes."First Discoveries," Carpenter (1999); página 5. Los primeros huevos de dinosaurio fósiles se encontraron casualmente en 1923 por un equipo del Museo Americano de Historia Natural cuando buscaba restos de los primeros humanos en Mongolia."First Discoveries," Carpenter (1999); página 4. Estos huevos fueron erróneamente atribuidos al Protoceratops, un herbívoro localmente abundante, pero ahora se sabe que eran huevos de Oviraptor. Los descubrimientos de huevos continuaron acumulándose por todo el mundo, lo que llevó a desarrollar múltiples tipos de clasificación. En 1975 el paleontólogo chino Zhao Zi-Kui inició una revolución en la forma de clasificar los huevos fósiles al desarrollar un sistema de "parataxonomía" basado en la taxonomía de Linneo aplicada a los huevos, clasificándolos según sus cualidades físicas en lugar de por sus hipotéticas madres. "Growth of the Modern Classification System," Carpenter (1999); páginas 148-149. Las barreras lingüísticas dificultaron la adopción del nuevo método de clasificación de los huevos de Zhao a los científicos occidentales. Pero a principios de la década de 1990 el paleontólogo ruso Konstantin Mikhailov atrajo a atención hacia la obra de Zhao en la literatura científica en inglés."Growth of the Modern Classification System," Carpenter (1999); página 149.
Identificación Los huevos de dinosaurio varían de forma y tamaño dependiendo de las especies. Sus formas oscilan desde las ovales alargadas hasta las casi esféricas. Los de mayor tamaño encontrados alcanzan los 60 cm de longitud y los 20 cm de ancho. Los fragmentos de cáscara de huevo de dinosaurio pueden reconocerse por tres importantes rasgos. Su grosor debe ser más o menos uniforme, generalmente están ligeramente curvados y su superficie está llena de pequeños poros. Con menos frecuencia, la concavidad interior de un fragmento de cáscara conserva protuberancias denominadas mammillae. A veces el embrión ha absorbido tanto calcio que se necesita una lupa o un microscopio para poder ver las mammillae. Collecting Eggs," Carpenter (1999); página 115. Pero existen otros objetos que aparecen de forma natural en los yacimientos que pueden parecerse a los huevos fósiles, que pueden confundir incluso a los paleontólogos profesionales. "Fake Eggs," Carpenter (1999); página 118.
Falsos huevos Las piedras pueden adquirir la forma redondeada de un huevo por efecto de la erosión del agua."Fake Eggs," Carpenter (1999); página 119.
Cálculos Los cálculos son objetos similares a los huevos que se forman en el estómago de los rumiantes como las vacas, ciervos y cabras. La formación de cálculos es un mecanismo de defensa para proteger el estómago de los rumiantes si se tragan un objeto extraño mientras pastan. Tras su ingestión el objeto es recubierto por la misma sustancia de la que se componen los huesos, fosfato cálcico, y finalmente el animal lo expulsará. El tamaño de estas piedras estomacales suele oscilar entre 1 y 6cm de diámetro. Se conocen algunas de mayor tamaño pero son raras. A veces la superficie de los cálculos esta cubierta de hoyuelos que pueden confundirse con los poros de un huevo. Ken Carpenter un experto en huevos fósiles ha hecho notar que las piedras estomacales son los objetos naturales más parecidos a un huevo y los más difíciles de discriminar."Fake Eggs," Carpenter (1999); páginas 120–121. Los cálculos son tan parecidos a los huevos que en una ocasión uno fue confundido y descrito detalladamente como un huevo fósil en la literatura científica. Los cálculos pueden distinguirse de los huevos fósiles reales porque al partirse muestran las capas de fosfato cálcico y el objeto extraño en su centro. Se conocen huevos patológicos con múltiples cáscaras, pero estas capas no se extienden hacia el interior regularmente llegando hasta un núcleo como los cálculos. Los cálculos suelen estar intactos y con forma perfecta, a diferencia de los huevos fósiles que suelen estar rotos o deformados."Fake Eggs," Carpenter (1999); página 121. Además la superficie de las piedras estomacales carece de las distintas estructuras de las cáscaras como las capas continuas o prismáticas, mammillae y poros. "Fake Eggs," Carpenter (1999); página 120.
Concreciones Las concreciones se forman cuando los organismos en descomposición cambian la química de sus alrededores de manera que precipitan los minerales en disolución. Estos minerales se acumulan en una masa de la forma aproximada de la región alterada químicamente. A veces la masa producida tiene forma de huevo. La mayoría de las concreciones con forma de huevo tienen interiores uniformes, pero algunos se forman por la acumulación de minerales en capas. "Fake Eggs," Carpenter (1999); páginas 119–120. Estas concreciones en capas son más difíciles de diferenciar que las que tienen el interior uniforme, porque las capas pueden parecerse a la clara y la yema de un huevo. El amarillo de la falsa yema procede de minerales como la limonita, la siderita y el azufre.
Las concreciones generalmente carecen de cáscara diferenciable, aunque a veces puede parecer que la tienen si su exterior se endurece. Si su interior es más blando la erosión puede separar las dos partes y crear falsas cáscaras de huevos fósiles. Los fósiles de huevo reales deben conservar sus estructuras como los poros, las mammillae, y las capas prismáticas o continuas, que no están presentes en las concreciones. Es improbable que una concreción tenga la misma forma y tamaño que otra, por lo que las asociaciones de objetos con forma de huevo de diferentes tamaños probablemente no sean huevos. Las concreciones pueden ser mucho más grande que cualquier huevo, por lo que cualquier ‹huevo› desmesuradamente grande probablemente ha sido mal identificado.
Rastros fósiles de insectos A veces las cámaras de una madriguera donde viven o crían los insectos tienen una forma tan parecida a un huevo que un paleontólogo confundió una pieza de ellas con un huevo fósil. Las madrigueras de insectos pueden diferenciarse de los huevos fósiles reales por la presencia de marchas de cavado en su superficie, dejadas por los insectos durante la excavación de la madriguera. Las pupas fósiles de insectos también se parecen a los huevos. Tras la muerte la descomposición de una pupa enterrada podría dejar un hueco en el sedimento que podría rellenarse con minerales arrastrada por el agua formando una pieza en forma de huevo. Estos pseudohuevos pueden reconocerse por su pequeño tamaño (generalmente no más grandes de un centímetro o dos) y carecen de las marcas de la anatomía típica de la cáscara de huevo.
Clasificación thumb|Nido de terizinosaurio con huevos en Dinosaurland, Lyme Regis. Los huevos de dinosaurio se clasifican según la estructura de las unidades cristalinas de las capas de su cáscara vistas al microscopio en secciones. Hay tres grandes categorías de huevos de dinosaurio según la estructura cristalina de su cáscara: esferulítica (saurópodos y hadrosaurios) cáscara gruesa con unidades cristalinas poco fusionadas; "Basic Types Eggshell: Spherulitic Basic Type," Carpenter (1999); páginas 136-137. prismática, cáscara más fina con unidades cristalinas alargadas y más fusionadas; "Basic Types Eggshell: Prismatic Basic Type," Carpenter (1999); página 137 ornitóide (terópodos, incluidas las aves modernas) dos capas con ambas estructuras.
Oogéneros Oogéneros son los nombres taxonómicos dados a los diferentes tipos de cáscaras de huevo. Se han nombrado casi tres docenas de oogéneros de huevos de dinosaurio:
Ageroolithus ApheloolithusGlut (2003). Boletuoolithus Cairanoolithus Continuoolithus Dendroolithus Dictyoolithus Dispersituberoolithus Dughioolithus Ellipsoolithus
Elongatoolithus Faveoolithus Heishanoolithus Laevisoolithus Macroolithus Macroelongatoolithus Megaloolithus Nanshiungoolithus Oblongoolithus Ovaloolithus
Paraspheroolithus Phaceloolithus Placoolithus Porituberoolithus Preprismatoolithus Prismatoolithus Protoceratopsidovum Pseudogeckoolithus Shixingoolithus Sphaerovum
Spheroolithus Spheruprismatoolithus Spongioolithus Stromatoolithus Subtiliolithus Tacumarembovum Trachoolithus Tristraguloolithus Youngoolithus
Embriones Los embriones de dinosaurio, aquellos animales encontrados en el interior del huevo, son muy raros y escasos. Son útiles para entender la ontogenia, heterocronía, y la sistemática de los dinosaurios. Se conocen embriones fósiles de: Massospondylus"Abstract," Reisz et al. (2005); página 761. LourinhanosaurusMateus et al. (1998).de Ricqles et al. (2001). Troodon "Correction: A comparative embryological study of two ornithischian dinosaurs," Horner and Weishampel (1996); página 103. Citipati LufengosaurusLos embriones de dinosaurio más antiguos jamás encontrados ABC. 10 de abril de 2013.
Tafonomía thumb|Huevos de dinosaurio perfectamente ordenados en su nido. La formación del huevo fósil comienza con la formación del propio huevo. No todos los embriones de los huevos que terminan fosilizando han muerto previamente. Los huevos fósiles abiertos por la parte superior por lo general resultan de huevos que han eclosionado con éxito."How to Fossilize an Egg," Carpenter (1999); página 112. Los huevos de dinosaurio cuyos embriones murieron probablemente fueron víctimas de las mismas causas que matan a los embriones de los huevos de reptiles y aves modernos. Las causas típicas de muerte de los embriones de los huevos son los problemas congénitos, las enfermedades, la asfixia por haber sido enterrados demasiado hondo, las temperaturas adversas y el exceso o defecto de agua."How to Fossilize an Egg," Carpenter (1999); página 113.