El caso Luchsinger-Mackay es un caso judicial chileno relativo al asesinato del matrimonio conformado por Werner Luchsinger y Vivianne Mackay, agricultores de Vilcún, llevado a cabo por un grupo de asaltantes durante las acciones de protesta por el quinto aniversario del asesinato del estudiante mapuche Matías Catrileo, en el marco del Conflicto mapuche y, más específicamente, el Conflicto en La Araucanía.
Luego de que los asaltantes ingresaran a la propiedad del matrimonio, se llevó a cabo un ataque incendiario, donde el matrimonio murió y sus cuerpos resultaron calcinados. Tras el atentado, el machi Celestino Córdova fue detenido a 1750 metros del lugar, con una herida de bala, siendo hasta hoy el único condenado por el crimen. En los días posteriores al asesinato de la familia Luchsinger, se realizaron protestas y cortes de caminos como muestra de repudio al hecho.
En septiembre de 2017, el fiscal de La Araucanía, Roberto Garrido, confirmó que existiría un vínculo entre miembros de la Weichán Auka Mapu y el Caso Luchsinger-Mackay, esto debido a las continuas investigaciones donde se observa la participación de al menos 25 personas en este atentado. El físcal confirmó que las investigaciones seguían en marcha.
El ataque La madrugada del 4 de enero de 2013, Werner Luchsinger (75 años) y su esposa Vivianne Mackay (69 años) dormían en su casa, ubicada en un predio (llamado Granja Lumahue) en la comuna de Vilcún. A la una de la madrugada aproximadamente, personas ingresaron al predio. Werner, al percatarse de esto, decidió enfrentar a los intrusos con armas (particularmente con un revólver calibre 22). Los asaltantes comenzaron a incendiar la casa, mientras que Mackay telefoneaba desesperadamente a familiares y a Carabineros de Chile. Su hijo no tardó en trasladarse al lugar, pero al no poder encontrar los cuerpos de sus padres en primera instancia pensó que habían logrado escapar, dándolos por desaparecidos. Sin embargo, horas después, Bomberos de Chile encontró ambos cuerpos calcinados, así como el arma perteneciente a Werner Luchsinger con cuatro cartuchos útiles. Además, Carabineros informó que esa misma noche a 1750 metros del lugar, fue detenido el machi Celestino Córdova Tránsito (26 años) quien caminaba con una herida de bala.
Carabineros aseguró que había sido el propio Luchsinger quien había herido a Córdova (aunque dicha afirmación ha sido puesta en debate por la defensa de Córdova, quienes aseguran que el impacto de bala no correspondía al arma de Luchsinger). El machi fue trasladado al Hospital Hernán Henriquez en la ciudad de Temuco y luego juzgado bajo la ley antiterrorista.
El juicio El 2 de octubre de 2013 comenzó el juicio oral contra Celestino Córdova, el único imputado por el crimen, pero fue aplazado para el 20 de octubre. La defensa de Córdova solicitó un nuevo aplazamiento del juicio, argumentando que necesitaba un plazo razonable para preparar el caso. Durante ese plazo, la fiscalía, representada por Cristián Paredes, solicitó al tribunal rechazar la cautela. Al tribunal llegaron familiares del matrimonio Luchsinger Mackay y organizaciones gremiales de la zona, contando también con la asistencia de los familiares de Córdova, incluso contando con grupos de apoyo a Córdova a las afueras del recinto.
Finalmente se rechazó el aplazamiento del juicio, siendo retomado dos días después. Sin embargo, fue nuevamente aplazado para el 21 de noviembre y luego para el 2 de diciembre. Finalmente, tras varios contratiempos, el juicio fue aplazado hasta el 3 de febrero de 2014. Tanto la familia como su abogado exigen cadena perpetua para el imputado. Sin embargo, el 23 de enero de 2014, en la segunda sala del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Temuco, la audiencia de revisión de la medida cautelar de prisión preventiva en contra de Córdova. La decisión estuvo en manos de los jueces Luis Sarmiento (quien preside la segunda sala del Tribunal), Gonzalo Garay y Óscar Viñuela. El Tribunal Oral en Lo Penal de Temuco decidió mantener en prisión preventiva a Celestino Córdova.
Los jueces rechazaron, asimismo, la solicitud de la defensa para que el acusado realizara una ceremonia religiosa en la cárcel antes de inicio del juicio oral, programado para el 3 de febrero. Córdova estaba expuesto a la posibilidad de cadena perpetua, remarco el fiscal Chiffelle. El 29 de enero de 2014, el Tribunal Constitucional podría determinar si declara admisible o no un requerimiento para negar su aplicación, presentado por la defensa de Celestino Córdova. La acción legal fue presentada por el abogado particular del acusado, Pablo Ortega, argumentando que hay una vulneración de derechos, ya que en el caso del homicidio del matrimonio Luchsinger–Mackay, la pena mínima solicitada por la Fiscalía parte en cadena perpetua.
Si el requerimiento de inaplicabilidad es declarado admisible, podría provocar que se aplace el inicio del juicio oral en contra de Córdova, programado para el 3 de febrero. El juicio de Córdova ha generado una gran expectación. El fiscal de la Araucanía, Cristián Paredes, quien tras suceder en agosto al saliente Francisco Ljubetic, ha encabezado la causa más mediática en la zona del “conflicto mapuche”, respecto de las pruebas para el emblemático caso, declaró que “llegamos con la convicción de que acreditaremos la participación del imputado en los dos delitos por cuales ha sido acusado (...) Estableceremos que se está en presencia de un delito terrorista”.
En el juicio será clave que el Ministerio Público demuestre que se trata de delitos terroristas. Desde el inicio de la reforma procesal penal en esa región, (2001) los fiscales de la Araucanía han invocado la llamada “ley Antiterrorista” en 11 causas: en 2 han logrado condenas (a principios de la década pasada) y tres siguen abiertas (la de Córdova es la más reciente). Investigaciones posteriores Durante el juicio, se presentarán una serie de pruebas fundamentales para lograr una sentencia para Córdova. Entre las pruebas para lograr una sentencia, destaca la declaración en el juicio de miembros de la familia Seco Fourcade (víctimas de un primer atentado en el que Córdova había participado, con solo 13 días de diferencia con el caso Luchsinger-Mackay) pese a que en octubre de 2013 desistieron de querellarse por temor a represalias. A ello se suman las vainillas percutidas, los alambres púas que los atacantes cortaron antes del incendio para facilitar su huida, la ropa del acusado y la linterna ensangrentada con la que fue detenido esa madrugada tras ser herido de bala en el tórax.
La audiencia se efectuó bajo fuertes medidas de seguridad al interior y exterior del Tribunal Oral en Lo Penal de Temuco, coordinadas entre Gendarmería y Carabineros. Al exterior se instalaron vallas metálicas dado que varias comunidades y organizaciones pro mapuche habían convocado a una manifestación en apoyo de Córdova, la cual terminó en el Tribunal ubicado en la calle Bulnes, a los pies del Cerro Ñielol. Al cierre de los primeros alegatos se registraron incidentes violentos fuera de la Corte y al menos siete vehículos de prensa y de personas particulares resultaron dañados, informó la Fiscalía. No se confirmaron personas detenidas por los hechos, pero extraoficialmente se habla de al menos dos. El Ministerio Público solicitó la pena de presidio perpetuo por la muerte del matrimonio, más 36 años de cárcel por los delitos de incendio terrorista, robo con violencia e incendio de bienes muebles (Córdova, además es imputado por su presunta responsabilidad en el asalto y posterior incendio de una vivienda en el Fundo Santa Isabel, también en la comuna de Vilcún, el 22 de diciembre de 2012). Durante el juicio, el fiscal regional Cristián Paredes señaló que Córdova fue detenido a un kilómetro del lugar del atentado, a once kilómetros de su domicilio.
Asimismo, sostuvo que se acreditará, a través de peritajes balísticos, el disparo del proyectil resultó compatible con herida Celestino. Como evidencias para comprobar esta prueba, la fiscalía de la Araucanía presentó en el juicio oral al menos a 60 testigos y 30 peritos.
Dentro de las principales pruebas que se expusieron durante la audiencia, está el registro de audio del llamado de emergencia que Vivianne Mackay hizo al momento de llamar a Carabineros minutos antes de morir. Durante la segunda jornada del juicio, declaró el hijo del matrimonio, Jorge Luchsinger, donde señaló: Recibí una llamada a la 1 de la mañana de mi mamá diciéndome que los atacaban, que quemaban la casa y que mi papá estaba herido.
Más tarde gracias a una declaración de un perito fotográfico de la Policía de Investigaciones (PDI) donde se mostraron fotografías de la pistola Taurus 7.65 hallada en el fundo y la cual había sido utilizada por el matrimonio. Durante el tercer juicio, una de las pruebas presentadas fue un estudio realizado al asiento de un vehículo perteneciente al matrimonio, se constató que había gasolina y un fósforo que no logró iniciar la combustión, por lo que se concluye que además los autores del hecho también intentaron quemar el automóvil.
Si el requerimiento de inaplicabilidad es declarado admisible, podría provocar que se aplace el inicio del juicio oral en contra de Córdova, programado para el 3 de febrero. El juicio de Córdova ha generado una gran expectación. El fiscal de la Araucanía, Cristián Paredes, quien tras suceder en agosto al saliente Francisco Ljubetic, ha encabezado la causa más mediática en la zona del “conflicto mapuche”, respecto de las pruebas para el emblemático caso, declaró que “llegamos con la convicción de que acreditaremos la participación del imputado en los dos delitos por cuales ha sido acusado (...) Estableceremos que se está en presencia de un delito terrorista”. Anterior a la declaración del perito, el jefe del Departamento de Estudios Técnicos de Bomberos de Temuco y especialista en investigación de incendios, Marco Aguayo, señaló que "probablemente el fósforo se apagó y no inició el incendio por su bajo poder calórico y las condiciones ambientales, humedad especialmente".
Los jueces rechazaron, asimismo, la solicitud de la defensa para que el acusado realizara una ceremonia religiosa en la cárcel antes de inicio del juicio oral, programado para el 3 de febrero. Córdova estaba expuesto a la posibilidad de cadena perpetua, remarco el fiscal Chiffelle.
El especialista concluyó que la causa del incendio fue la manipulación de cuerpo portador de llamas ajeno a la vivienda, como fósforos o una bomba molotov que fue manipulada por terceros. Además como parte de su declaración dijo que las únicas vías de escape a las llamas estaban "totalmente colapsadas y no tenían como huir". Según el fiscal regional a cargo de la investigación, Cristián Paredes, el rol de los testigos y peritos fue fundamental para respaldar la versión del Ministerio.
Más tarde gracias a una declaración de un perito fotográfico de la Policía de Investigaciones (PDI) donde se mostraron fotografías del arma calibre 7.65 hallada en la escena y la cual había sido utilizada por el matrimonio. Durante el tercer juicio, una de las pruebas presentadas fue un estudio realizado al asiento de un vehículo perteneciente al matrimonio, se constató que había gasolina y un fósforo que no logró iniciar la combustión, concluyendo que los atacantes también intentaron incendiar el vehículo.