Nueva ZelandaEn algunos países de Hispanoamérica también se usa la forma Nueva Zelandia, igualmente válida. Véase la (en inglés: New Zealand; en maorí, Aotearoa, «tierra de la gran nube blanca») es un país soberano insular ubicado en Oceanía, localizado en el suroeste del océano Pacífico, cerca de Australia y constituido en una monarquía parlamentaria. Está formado por dos grandes islas: la isla Norte y la isla Sur, junto a un gran número de islas menores, destacándose entre ellas la isla Stewart y las islas Chatham. El Reino de Nueva Zelanda también incluye las islas Cook y Niue (estados autónomos en libre asociación), el archipiélago Tokelau y la dependencia antártica Ross. La capital de Nueva Zelanda es la ciudad de Wellington, situada en la isla Norte.

Nueva Zelanda, notable por su aislamiento geográfico, está situada a cerca de 2000 kilómetros al sureste de Australia en el mar de Tasmania, y sus vecinos más cercanos al norte son Nueva Caledonia, Fiyi y Tonga. Debido a este largo aislamiento, en el país se desarrolló una fauna endémica dominada por las aves, muchas de las cuales se extinguieron después de la llegada de los humanos y los mamíferos que introdujeron sin ningún control. La mayor parte de la población neozelandesa es de ascendencia europea; los indígenas maoríes son la minoría más numerosa. Los asiáticos y los polinesios también son minorías significativas, especialmente en las zonas urbanas. Aunque tiene tres idiomas oficiales, el más hablado, con diferencia, es el inglés.

Carlos III, como rey de Nueva Zelanda, es el jefe de Estado del país y está representado por un gobernador general, mientras que el poder ejecutivo es ejercido por el gabinete y el primer ministro. Sus ciudades se sitúan entre las de mejor calidad de vida en el mundo. Nueva Zelanda es un país desarrollado que se posiciona en lugares altos dentro de escalafones internacionales sobre muchos temas, incluyendo la ausencia de corrupción, el nivel de educación y también destaca en su índice de desarrollo humano, que lo posiciona en el decimotercer lugar en el mundo en 2016, y su índice de democracia, lo cual lo sitúan en la gran mayoría de las publicaciones y estudios importantes como uno de los países más libres y con el mayor respeto a los derechos civiles en el mundo.

Etimología miniatura|izquierda|Mapa de 1666 que muestra la costa occidental de Nova Zeelandia.

Los maoríes se refieren a la isla Norte como Te Ika-a-Māui (el pez de Maui) y a la isla Sur como Te wai pounamu (las aguas de piedra verde) o Te Waka o Aoraki (la canoa de Aoraki). Hasta principios del , la isla Norte fue también conocida como Aotearoa (coloquialmente traducido como 'tierra de la gran nube blanca'); en el maorí moderno, este nombre se refiere a todo el país. Aotearoa es también utilizado en este sentido en el inglés de Nueva Zelanda, donde puede ser utilizado por sí solo o combinado con el nombre en inglés, Aotearoa New Zealand.

El primer nombre europeo para Nueva Zelanda fue Staaten Land, nombre dado por el explorador neerlandés Abel Tasman, quien, en 1642, se convirtió en el primer europeo en ver las islas. Tasman asumió que era parte del «continente austral» descubierto por Jacob Le Maire en 1615, frente a la punta meridional de América del Sur. Este también había sido nombrado Staten Landt, que significa «tierra de los Estados generales (neerlandeses)».

El nombre de «Nueva Zelanda» se originó con los cartógrafos neerlandeses, quienes llamaron a estas islas Nova Zeelandia («nueva tierra del mar»), en honor a la provincia neerlandesa de «Zelanda» (). No está claro exactamente quién acuñó la locución «Nueva Zelanda», pero apareció por primera vez en 1645 y puede haber sido elegido por el cartógrafo Joan Blaeu. En español, los nombres «Nueva Zelanda» (usado en España, Guinea Ecuatorial y México) y «Nueva Zelandia» (en otras partes de Hispanoamérica) tienen la misma validez.En zelandés, se escribe Zeêland, por lo que la RAE indica que en español se debe escribir «Zelanda» o «Zelandia», no «Celanda» ni «Celandia». La conexión lingüística con la isla danesa de Selandia es puramente casual.

Historia

izquierda|miniatura|El pueblo maorí desciende de los polinesios cuyos antepasados emigraron de Taiwán a Melanesia entre el año 3000 y el 1000 a.C. y luego viajaron hacia el este, llegando a las Islas de la Sociedad hacia el año 1000 a.C. Tras una pausa de entre 200 y 300 años, una nueva ola de exploración condujo al descubrimiento y asentamiento de Nueva Zelanda. miniatura|La hoja de Waitangi del Tratado de Waitangi. Asentamientos polinesios Nueva Zelanda fue uno de los territorios más tardíamente poblados. Los primeros pobladores conocidos fueron los polinesios que, de acuerdo con la mayoría de los investigadores, llegaron en canoa entre los años 1250 y 1300. Algunos investigadores sugieren que en el existió otra ola de inmigrantes; años más tarde estos habitantes murieron o abandonaron las islas. A lo largo de los siglos siguientes, los inmigrantes polinesios crearon una cultura distinta, ahora conocida como maorí. La población se dividía en iwi (tribus) y hapu (subtribus) que cooperaban, competían y, en ocasiones, luchaban entre sí. En algún momento, un grupo maorí emigró a las Islas Chatham, donde desarrollaron una cultura distinta, la moriori.

Exploradores europeos miniatura|Contacto entre los maoríes y los europeos en 1642.

Es posible que el marino español Francisco de Hoces, a bordo de la carabela española San Lesmes, llegase a las costas neozelandesas en 1526, aunque no existen pruebas concluyentes del hecho.Robert Langdon, The Lost Caravel re-explored (1988), ISBN 0-9588309-2-4 Otro supuesto avistamiento de Nueva Zelanda corresponde al viaje comandando por Juan Fernández y, probablemente, Juan Jufré en 1576, cuyos navíos, partiendo desde el Chile, llegaron a una tierra montañosa ubicada a 40°S. Posteriormente, sería pisada por el neerlandés Abel Tasman y su tripulación en 1642. Los maoríes mataron a cuatro miembros de la tripulación y ningún europeo regresó a Nueva Zelanda hasta el primer viaje del explorador inglés James Cook. En 1769, Cook llegó a Nueva Zelanda y exploró casi toda la costa. Después de Cook, el territorio neozelandés fue visitado por numerosos cazadores de ballenas y focas y buques comerciales provenientes de Europa y Estados Unidos. Allí intercambiaban alimentos y bienes europeos, especialmente metales, herramientas y armas, por madera maorí, alimentos, artefactos, agua y en ocasiones, sexo.

La introducción de la patata y el mosquete transformaron la agricultura y las batallas, comenzando en el norte y extendiéndose hacia el sur. La patata fue especialmente adecuada para el clima frío y la gran altitud del país, proporcionando una fuente de alimento fiable, lo que permitió una mayor duración de las campañas militares cada vez más agresivas. Como resultado, las Guerras de los Mosquetes abarcaron más de 600 batallas entre 1801 y 1840, matando entre 30 000 y 40 000 maoríes. No obstante, las enfermedades introducidas por los colonizadores jugaron un papel aún mayor en el declive de la población maorí, que cayó cerca de un 40 % durante el . Desde principios del mismo siglo, los misioneros cristianos comenzaron a llegar a Nueva Zelanda, para finalmente convertir a la mayoría de la población maorí, aunque sus avances iniciales fueron principalmente entre los miembros más descontentos de la sociedad.

miniatura|izquierda|Primera colonia escocesa en Nueva Zelanda. Póster de 1839 promoviendo la inmigración escocesa hacia el país.

Tratado de Waitangi

Debido a la naturaleza sin ley del asentamiento europeo y del creciente interés francés por el territorio, en 1832 el gobierno británico envió a James Busby como representante británico hacia Nueva Zelanda. Busby no pudo llevar la ley y el orden a la colonia europea, pero sí pudo supervisar la introducción de la primera bandera nacional el 20 de marzo de 1834. En octubre de 1835, tras un anuncio por el que impedían la soberanía francesa, la efímera nación de las Tribus Unidas de Nueva Zelanda envió la Declaración de independencia de Nueva Zelanda al rey Guillermo IV del Reino Unido, pidiéndole protección.

Los continuos disturbios y la acción legal de la Declaración de independencia, llevaron a que la Oficina Colonial enviara al capitán William Hobson a Nueva Zelanda para reclamar la soberanía de la Corona británica y negociar un tratado con los maoríes. El Tratado de Waitangi se firmó en la bahía de Islas el 6 de febrero de 1840. Aunque la redacción se hizo apresuradamente, y la confusión y los desacuerdos aún rodean su traducción, el tratado es generalmente reconocido como uno de los documentos fundadores del país y es considerado por los maoríes como una garantía de sus derechos. En respuesta al intento de la Compañía de Nueva Zelanda por establecer un asentamiento independiente en Wellington y la «compra» de tierra en Akaroa por parte de colonos franceses, Hobson declaró la soberanía británica sobre la totalidad del territorio neozelandés el 21 de mayo de 1840, pese a que todavía circulaban algunas copias del Tratado. Con la firma del Tratado y la declaración de soberanía, el número de inmigrantes, especialmente los que provenían del Reino Unido, comenzó a aumentar.

Primeros gobiernos miniatura|derecha|Muerte de Gustavus von Tempsky durante las Guerras de Nueva Zelanda. miniatura|Una reunión de habitantes europeos y maoríes de la Hawke's Bay Province. Grabado, 1863.

Bajo el mandato británico, Nueva Zelanda fue originalmente parte de la colonia de Nueva Gales del Sur, pero en 1841 se convirtió en una colonia aparte. En 1840, Hobson seleccionó a Okiato como la capital, pero un año después tuvo que trasladar la sede del gobierno a Auckland. En un principio, los maoríes se encontraban deseosos de comerciar con los colonos y muchos iwi se hicieron ricos. En las décadas de 1860 y 1870, el aumento del número de inmigrantes y de los conflictos sobre la tierra, llevaron a la Guerra de las Tierras de Nueva Zelanda, que terminó en la pérdida y la confiscación de muchas propiedades maoríes.

En 1852, se creó un gobierno representativo para la colonia, después de que el Reino Unido aprobara la Ley Constitucional de Nueva Zelanda de 1852. En 1854, el primer parlamento de Nueva Zelanda se reunió, y para 1856 la colonia se volvió efectivamente autónoma con la creación de un gobierno responsable de todos los asuntos nacionales distintos a la legislación local. El control sobre la política nativa pasó al gobierno colonial hasta mediados de la década de 1860.

En 1863, Alfred Domett realizó una propuesta para trasladar la capital a una localidad en el estrecho de Cook, al parecer debido al temor de que la Isla Sur pudiera formar una colonia separada. Varios comisionados de Australia (elegidos por su condición de país neutral) opinaron que Wellington era la ciudad adecuada debido a su puerto y su ubicación central, y en 1865, el parlamento se reunió oficialmente por primera vez en aquella localidad. En 1893, el país se convirtió en la primera nación del mundo en conceder a todas las mujeres el derecho al voto.

Siglos y miniatura|Soldados neozelandeses del ANZAC, Infantería del 2° batallón, Regimiento de Auckland en la Batalla del Somme, septiembre de 1916. miniatura|Soldados neozelandeses desfilando en Egipto, durante la Segunda Guerra Mundial. Además de luchar en el Frente del Sudoeste del Pacífico también combatieron en la Campaña en África del Norte y la Campaña europea. miniatura|derecha|Representantes del pueblo maorí en el Foro de Asuntos de los Pueblos Indígenas de la ONU.