León Gerardo Luis Quintanilla Isasi (Santander, 1893-Madrid, 1978) fue un artista plástico y escritor español.

Trabajó diferentes técnicas y géneros plásticos (dibujo, grabado, fresco, ilustración). Una de sus obras, el ciclo de frescos Ama la paz, odia la guerra fue encargado por el gobierno de la República para representar a España en la Exposición Universal de 1939. El conjunto es conocido como Los otros Guernicas y desde 2007«Presentados los frescos de Luis Quintanilla », página oficial de la Universidad de Cantabria, 16 de marzo de 2007 (consultada el 22 de enero de 2017) se exhibe de modo permanente en el patio de Paraninfo de la Universidad de Cantabria.

Biografía Infancia y adolescencia Era el hijo pequeño de Tomás Quintanilla Cagigal y de María Isasi Zerragería; sus hermanos se llamaban José y Cristina. Se crio en el seno de una familia de la burguesía mercantil de Santander. El deseo familiar de que estudiase Derecho se deshizo cuando el pintor comenzó sus estudios de Náutica, con la idea de poder viajar y tener tiempo libre para pintar. Pero pronto se da cuenta de que la pintura no es compatible con el mundo de la náutica, por lo que decide irse a París en 1912.

Etapa de formación En 1920 regresó a París donde inició una profunda amistad con Hemingway. En esos momentos, disfrutó del París de entreguerrasLópez Sobrado, Esther: La España Negra de Franco, Ediciones de la central, 2007, pág. 10. donde conoció a numerosos artistas que residían en Montparnasse. Junto a su amigo Juan Tellería, viaja de nuevo a Berlín y fue en esa misma década cuando aprendió dos nuevas técnicas de pintura, una bajo la supervisión de Pablo Arrierán y otra junto a André Duyonac de Segonzac. La primera de ellas consistía en el repujado de cuero, que le llevaría de nuevo a España en 1922, y la segunda era el grabado con buril,Técnica de huecograbado por la que se dibuja sobre una plancha de metal excavando líneas sobre una matriz de metal ayudándose exclusivamente del buril. técnica que desarrolló a lo largo de su vida en diferentes ocasiones.

Vuelve a España con el encargo de realizar para Gustavo de Maeztu un marco repujado en cuero para el lienzo de grandes dimensiones Lírica y religión, que actualmente se exhibe en la Sala de Juntas de Guernica. Poco después se relaciona con un importante número de intelectuales de la Biblioteca Nacional, entre los que destaca su relación con su amigo Gerardo de Alvear, quien le puso en contacto con Jesús Domínguez Bordona y Ángel Sánchez Rivero. Un trabajo relacionado con la Biblioteca Nacional le puso en contacto con los frescos de la Cripta de San Isidoro de León. El impacto que le produjo la contemplación de estas obras acrecentará en él el deseo de aprender a pintar al fresco. Gracias a la ayuda de Bartolomé Cossío consiguió una beca de la Junta de Ampliación de Estudios para viajar a Italia.

En 1924 se traslada a Italia, donde permanece por espacio de un año. A su vuelta, recibió diferentes encargos para hacer frescos. En 1927 realiza su primer trabajo, los lunetos de la Sala de Grabados del Palacio de Liria, en 1928; los frescos para el Pabellón de La Nación de Buenos Aires, en la Exposición de Colonia; después vinieron los Frescos del Consulado de Hendaya, los de la Sala de Conferencias de la Casa del Pueblo (1931), el fresco Mujeres (1931) para el Museo de Arte Moderno de Madrid, los del Pabellón del Gobierno de la Ciudad Universitaria (1932) y los del Monumento a Pablo Iglesias (1934-36), su trabajo más ambicioso.

Su estancia en Italia acrecentó su conciencia social y política, sobre todo al ser testigo de los desmanes llevados a cabo por los camisas negras.López Sobrado, Esther: La España Negra de Franco, Ediciones de la central, 2007, Pág 11 Por esta razón, ingresó en el PSOE en 1929 de manos de su amigo Luis Araquistáin. El año 1934, fue un año muy importante para Quintanilla por dos motivos: expuso su colección de grabados en la Biblioteca Nacional y fue encarcelado al descubrir en su estudio al Comité Revolucionario que preparaba la revolución del 34.

Guerra civil Desde que se instauró la Segunda República, Quintanilla mostró una constante preocupación por la causa republicana, que se hizo más evidente al producirse la guerra civil. Desde el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 su compromiso con el gobierno de la República fue evidente a través de diversos trabajos: intervino en el asalto al Cuartel de la Montaña y posteriormente en el asedio al Alcázar de Toledo, experiencia sobre la que publicó en 1967 el libro Los rehenes del Alcázar de Toledo, en la editorial Ruedo Ibérico.

Su trabajo más novelesco fue el de espía; fue el encargado de organizar la primera red de espionaje republicano en la zona vascofrancesa, conocido como “La red Quintanilla”. En 1937 abandonó este trabajo y por expreso deseo del presidente del Gobierno, Juan Negrín se encargó de recorrer los frentes y captar imágenes de la contienda. En diciembre presentó los dibujos en el Hotel Ritz de Barcelona y después los expuso en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. En 1938, el Gobierno de la República le encargó realizar una serie de frescos para representar a España en la Exposición Universal de Nueva York, que se celebraría en 1939.

A finales de 1938 parte hacia Nueva York, iniciando así un largo exilio.

El exilio americano Luis Quintanilla llegó a Nueva York el 11 de enero de 1939, y allí se instaló en un estudio-vivienda en la Quinta Avenida. En Estados Unidos es recibido como un héroe antifascista. Un mes más tarde, el 8 de febrero realiza el primero de los encargos que le habían sido encomendados, la entrega de una serie de grabados de Goya a Mrs. Roosevelt.

El 21 de ese mismo mes contrae matrimonio con Janet Speirs en un caótico y finalmente feliz día tras una serie de vicisitudes y complicaciones.Quintanilla, Luis, 2004 “Pasatiempo”. La vida de un pintor (Memorias), Sada (La Coruña), Ediciós do Castro (ed. Esther López Sobrado), p.17-18. Tras su boda se sumerge en la realización de los frescos, pero la guerra termina y se encuentra exiliado, sin posibilidad de volver a su país y con unos frescos que ya no podrán ser expuestos en el lugar para el que estaban concebidos. Aun así las obras fueron expuestas en noviembre en la Associated American Artist junto con sus bocetos.

En 1940 viaja a Hollywood de la mano de su amigo el guionista Elliot Paul. Necesitaba conseguir dinero para mantener a su familia, puesto que en enero había nacido su hijo Paul. Allí realizó 11 bocetos para la escenografía de la película Hombres intrépidosQuintanilla, Luis (1893-1978). Estampas y dibujos en el legado de Paul Quintanilla (cat. Exp.), 2005, Santander, Universidad de Cantabria, Fundación bruno Alonso y Caja Cantabria. de John Ford. Gracias a este trabajo entabla amistad con grandes personalidades del cine y allí nace su colaboración con Elliot Paul (P&Q). Realizaron dos libros escritos por Elliot Paul e ilustrados por Quintanilla, el primero fue el libro de cocina Intoxication Made Easy y más tarde With a Hays Nonny Nonny.

Durante la década de los cincuenta se relaciona sobre todo con otros españoles exiliados como Julio de Diego, Juan Rebull, Ángel del Río, etc. y logra salir de la depresión en la que estaba hundido volviendo a la pintura con una gran ilusión, gracias a su amigo Julio de Diego. En 1957 se traslada por espacio de una semana a Puerto Rico para pintar el retrato al famoso músico Pau Casals. Es un magnífico retrato que se encuentra entre los fondos del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Quintanilla es consciente de que su matrimonio se ha ido deteriorando y el 18 de enero de 1958 se traslada a París para continuar desde allí con su obra, buscando conseguir recuperar el nombre que tenía de joven y deseando acercarse más a España, pues teme non conseguir regresar a su patria, ya que había prometido no volver mientras Franco siguiera en su país.

Exilio francés, regreso a España y muerte En París encuentra un estudio, donde sigue pintando, en el n.º 61 de Franklin D. Roosevelt Avenue. A comienzos del año 1959 Quintanilla se reencuentra con su amigo Araquistaín, y consigue exponer sus obras en la Sala Gaveau. La exposición se inauguró el 7 de abril del 59 y permaneció abierta hasta el día 25 del mismo mes. Ese mismo año muere Araquistaín lo que supuso un duro golpe para Quintanilla, ya que durante muchos años había sido su amigo y confesor.

En la década de los sesenta finaliza la redacción de sus memorias: Pasatiempo. La obra de un pintor. Ante la dificultad de publicar el libro, desesperado, como si de un suicidio simbólico se tratara, acabó arrojando el manuscrito al Sena. Afortunadamente había enviado una copia a su mujer y años después se pudo conseguir editar las memorias en España.QUINTANILLA, Luis: Pasatiempo, la vida de un pintor. Edición y notas de Esther López Sobrado. Ediciós do Castro, Sada, 2004

Quintanilla cada vez lleva peor su exilio, ve que los años pasan y no hay posibilidad de volver a su patria: “Y luego hay otra cosa, que a mi edad pesa lo de continuar siempre siendo el extranjero, hablando otro idioma que el natal y considerando la gallina en corral ajeno. En fin, ojalá cuanto antes se arregle la situación de ahí y pueda ir a terminar mis días”.Carta de 14 de noviembre de 1960.

Estudio de su obra Etapa de formación Luis Quintanilla recibió una educación bastante esmerada en su infancia, pero en materia plástica fue autodidacta. Podemos indicar que su verdadera formación la recibe en París, principalmente de la mano de Juan Gris. Asimismo debemos destacar su aprendizaje como grabador conde André Duyoner du Segonzac. También en París debió de aprender a trabajar el repujado de cuero. Su trabajo más interesante en cuero es el marco del tríptico Lírica y Religión de Gustavo de Maeztu, un trabajo de gran interés. De su etapa en París no se conservan obras, salvo un grabado fechado en 1925 y que guarda cierta relación con trabajos de Matisse, aunque Paul Quintanilla conserva alguna de las obras que en los años cincuenta realizó en Nueva York para mostrar cómo eran sus lienzos cubistas.

También se conserva en Toledo el retrato de Victorio Macho, que evidencia la influencia de autores cómo Zuloaga.

Quintanilla muralista, grabador y dibujante Luis Quintanilla se consideraba ante todo un muralista. Decidió aprender la técnica del fresco tras ver los murales románicos de San Isidoro en León: “fui a parar por casualidad al Panteón de los Reyes de la Corona de León en San Isidoro y la visión de aquellos frescos de las bóvedas fue para mí una revelación. Había algo allí que me hablaba muy directamente”.FERNÁNDEZ QUINTANILA, Joaquín: Conversaciones con Luis Quintanilla Inédito, p. 21. Tras estudiar en Florencia, a su vuelta a España comenzaron a surgirle importantes trabajos como muralista. El primero de estos trabajos fue el encargo —en 1927— para la sala de Estampas del Palacio de Liria. Este encargo consistía en pintar los cuatro lunetos de la sala de Estampas. De ellos no se conserva nada, ya que fueron destruidos durante la guerra civil por una bomba.

Un año más tarde viaja a Alemania, durante el verano, para la realización de tres frescos para el pabellón del diario La Nación de Buenos Aires en la Exposición de Colonia. Ese mismo año empezará a realizar los frescos para el Consulado de Hendaya, encargo realizado por el cónsul de España en Hendaya. El trabajo consistía en decorar la entrada y dos salones del edificio. “El trabajo era ambicioso, ya que eran 108 m2 de pintura al fresco, compuesto por 67 figuras de tamaño natural (…) El conjunto, de claro regusto italiano, representa a los personajes sobre un suelo con enormes baldosas y fuerte perspectiva”.LÓPEZ SOBRADO, Esther: Sobre la pintura mural de Luis Quintanilla. BSAA, 1992, p. 513 y 514. Estos frescos fueron destruidos años después.