thumb|245px|Plaza de Santa Catarina
La Lagunilla es un barrio histórico que se encuentra al noroeste del Centro Histórico de la Ciudad de México en la alcaldía Cuauhtémoc. Se caracteriza principalmente por sus cuatro mercados, inaugurados en octubre de 1957. De estos mercados destacan el de muebles y el de ropa, reconocidos a nivel nacional.
Ubicación
La Lagunilla pertenece a la Colonia Centro de la Alcaldía Cuauhtémoc. Al ser un barrio histórico no tiene límites jurídicos pero de acuerdo con los cronistas, sus límites más aceptados son el Eje Central Lázaro Cárdenas, al oeste, al norte la calle Libertad, al este con la calle República de Brasil y al sur con la calle Mariana Rodríguez del Toro de Lazarín.
Historia
Periodo prehispánico
A diferencia de otros barrios de la Ciudad de México, gran parte de La Lagunilla no tiene su origen en un asentamiento prehispánico, sino en una penetración del lago de Texcoco que formaba un pequeño cuerpo de agua justo al noroeste de la ciudad de Tenochtitlán en el límite de esta con la ciudad de Tlatelolco. La utilidad de esta pequeña laguna es que formaba una especie de bahía que se comunicaba por medio de acequias o calles de agua con el mercado de Tlatelolco, por lo que era el punto de acceso principal para las embarcaciones llenas de mercancías que se dirigían al mercado desde las poblaciones ubicadas a las orillas del lago. En la parte sur del barrio, justo en la ribera del cuerpo de agua, se ubicaba el barrio de Colhuacatongo, que significa lugar donde da vuelta el agua en lengua náhuatl. Este barrio era una zona de lodazales ya que su ubicación lo hacía propenso a los encharcamientos y a la llegada de los conquistadores españoles fue conocido por presentar resistencia tras la Caída de México-Tenochtitlan.
Tras la Conquista de México este cuerpo de agua fue conocido por los españoles como La Lagunilla y con la desecación de esta parte del lago hacia finales del , se estableció sobre su lecho el barrio, siendo la parte oriental de este donde se dio el mayor crecimiento durante el periodo colonial.
La lagunilla colonial thumb|left|180px|Hornacina de San Homobono en estilo barroco miniaturadeimagen|izquierda|230px|Antigua casa del diezmo en el callejón de Ecuador 8 En 1537 la cofradía de Santa Catarina establece en el extremo oriente del barrio una ermita dedicada a Santa Catarina de Alejandría, siendo Hernán Cortés uno de los principales impulsores de su construcción. Para mediados del siglo la población española de la traza estaba creciendo rápidamente, siendo este crecimiento orientado hacia el norte y el poniente de la traza, por ser las mejores zonas y la parroquia del Sagrario resultó insuficiente ya que era única de la ciudad,Marroqui, José María, la ciudad de México. 1900, Ed. La Europea, México D.F. por lo que el 2 de mayo de 1563 se expide una cédula real que ordena al virrey Luis de Velasco y al arzobispo Montúfar la creación de 4 nuevas parroquias pero la ciudad no podía costear la construcción de estas por lo que en 1568 la ermita de Santa Catarina fue ascendida junto con la ermita de la Santa Veracruz a parroquias, lo que desahogó la administración de las necesidades espirituales para las familias españolas y criollas en las zonas norte y poniente de la Ciudad. Con el aumento de población, también fue necesario un centro de abasto para la zona, por lo que se estableció un mercado en la Plaza de Santa Catarina el cual llegó a ser uno de los más importantes de la ciudad colonial y funcionó en el lugar hasta los primeros años del .
Uno de los primeros vecinos ilustres del barrio en esta época fue el bordador Amaya, que se estableció en el barrio en 1590 y cuya casa se ubicaba en la esquina de las actuales calles República de Chile y Mariana Rodríguez del Toro de Lazarín. Este célebre bordador fue el iniciador de la tradición de la elaboración de vestidos que ha hecho famoso al barrio hasta la actualidad.
Durante la inundación de 1629 y las posteriores epidemias el barrio fue de las zonas más afectadas de la ciudad, por lo que los pobladores abandonaron el barrio casi en su totalidad, la parroquia fue severamente dañada y fue necesario rehacerla completamente, labor que tomó casi veinte años. La repoblación del barrio se dio de manera gradual, sobre todo al noroeste del barrio, ya que el agua potable escaseaba y los estragos que hacían las inundaciones y epidemias inhibían el establecimiento de pobladores, lo cual puede observarse en el plano de 1737 de Pedro de Arrieta donde se aprecian en la zona pocas construcciones y en cambio hay grandes espacios abiertos que posteriormente se delinearon formalmente como plazas, de las cuales actualmente solo sobreviven la Plaza de Montero y la Plaza Garibaldi, que durante el periodo colonial era conocida como Plazuela del Jardín.
En 1769 se establece en el barrio la Real Fábrica de Tabacos, la cual fue un referente de la zona durante el tiempo que funcionó, que fueron casi 40 años ya que a mediados de la década de 1780 el edificio resultó insuficiente para las labores por lo que el gobierno virreinal proyectó la construcción de un edificio ex profeso para la fábrica, que a su terminación sería conocido como la Ciudadela, pero su construcción demoró 19 años por las constantes interrupciones en la obra.
Durante el resto del la zona tuvo gran vitalidad y desarrollo ya que la Fábrica de Tabacos llegó tener cerca de 7000 empleadosRos Amparo, María. La real fábrica de tabaco ¿un embrión del capitalismo?.Revista de la dirección de estudios históricos del INAH, Número 10 México, D.F. Julio-septiembre, 1985 que tenían como centro principal de descanso y reunión la Plaza de Santa Catarina, además de que la alta concentración de personas en la zona propició el establecimiento de mesones, vendedores de comida y sobre todo pulquerías, de las cuales en el barrio destacan destacaban la pulquería la Lagunilla, por encontrarse justo enfrente de la Fábrica, la Pulquería de Celaya que llegó a tener tal fama que le dio nombre a la calle donde se ubicaba, (actual calle República de Perú) y también son dignas de mención la pulquería la Viznaga en la calle Puente de Amaya y la pulquería Altuna en el callejón del mismo nombre, que eran propiedad del Conde de Regla y el Conde de San Bartolomé de Xala respectivamente, quienes adquirieron las haciendas pulqueras que eran propiedad de los Jesuitas tras su expulsión.Gonzalbo Aizpuru, Pilar. Historia de la vida cotidiana en México Tomo III: El siglo XVIII entre tradición y cambio. Fondo de Cultura Económica, México (2005).
En 1799 un grupo de conjurados liderados por el criollo Pedro de la Portilla llevaron a cabo una serie de reuniones en el callejón de los Gachupines número 7 (actual calle República de Chile) con el fin de levantarse en armas contra el gobierno virreinal, la conspiración fue descubierta y los participantes fueron arrestados la noche del 9 de noviembre de ese año. A este suceso se le conoce como la conspiración de los machetes y es considerada un movimiento precursor de la independencia de México.
thumb|left|180px|Edificio de departamentos Porfiriano en República de Honduras 58 El no tuvo un buen inicio para el barrio ya que la fábrica de Tabacos fue trasladada a la ciudadela en 1807 lo que causó estragos en la economía de la zona, y con la independencia vino la inestabilidad política. Andrés Pérez, nativo de México, se destacó en un acontecimiento histórico el 8 de agosto de 1814, cuando desencadenó un motín en el barrio de La Lagunilla, en la Ciudad de México. Este tumulto, dirigido contra los europeos, fue liderado por Pérez, apodado "el Atolero". Montado a caballo y acompañado por su camarada Joaquín, incitó a la población a unirse a la protesta. A pesar de que el incidente se limitó a un disturbio, "el Atolero" demostró su valentía al enfrentarse a los artilleros estacionados en el Puente de Amaya, intentando someterlos con una reata. La fuerza policial intervino, poniendo fin al disturbio con la captura de Pérez. Inmediatamente se llevó a cabo un consejo de guerra para juzgarlo, pero logró escapar de la cárcel, siendo recapturado pocos días después. A pesar de que el Virrey lo destinó a ocho años de servicio en el Regimiento de Asturias, el Auditor D. Miguel Bataller recomendó que se le enviara a las Islas Marianas para cumplir una pena de ocho años de prisión. Esta decisión fue posteriormente aprobada por el Virrey.
Posterior a la declaración de la Independencia de México, se presentó una epidemia de cólera de 1833 que asoló al barrio y ahuyentó a las familias que se habían establecido en él gracias al auge que se había dado a finales del siglo anterior. Al respecto de la epidemia, Guillermo Prieto escribió:
No fue sino hasta finales del con la llegada al poder de Porfirio Díaz que el barrio experimentó un nuevo auge, gracias a la estabilidad económica del periodo y el progreso que este trajo a la ciudad, lo cual benefició al barrio de la Lagunilla ya que su cercanía con el recién construido hipódromo de Peralvillo y la estación del tren de Tlatelolco, así como mejoras como la Perforación de Pozos, -lo que resolvió el eterno problema de abasto de agua- propiciaron el establecimiento de familias de clase media alta en el barrio las cuales construyeron bellas casonas y edificios de departamentos. Muchas de estas construcciones sobreviven actualmente y le dan al barrio su característico paisaje de ventanas con molduras de cantera y balcones de herrería.
La casa Tagle
thumb|245px|El balcón Peruano de la Casa Tagle En 1829 el coronel insurgente Mariano Pérez de Tagle adquiere una casona ubicada frente a la Parroquia de Santa Catarina,Autoridad del Centro Histórico, Reseña histórica de la casa de República de Brasil 74 en el Centro Histórico de la Ciudad de México, 2012 donde se establece con su familia, formando una dinastía cuyos descendientes habitaron la casa hasta principios del e hicieron fortuna por medio de las haciendas pulqueras de Irolo y San Bartolomé de los Tepetates que la familia poseía en el Valle de Apan.Ponce Alcocer, María Eugenia. Guía de los archivos Históricos de la Universidad Iberoamericana. Universidad Iberoamericana, (1994) México, D.F. p.43 De esta familia destacan el militar y político Protasio Tagle, así como Luciano Tagle, quien en 1930 estableció en la casa la Fundación Tagle, que da asistencia a adultos mayores de escasos recursos.https://fundacion-tagle.org/Historia.html El emblema de la Fundación es el bello Balcón de estilo Limeño Republicano de la casa, el cual da a la plaza de Santa Catarina y es único en la Ciudad de México.
La casona de la familia fue sede de la Fundación Tagle hasta el 2010, año en que la fundación cambió de sede y la casa fue vendida al Fideicomiso del Centro Histórico. En 2011 fue restaurada para establecer el Centro de Legalidad y Justicia; un proyecto del Fideicomiso y del Gobierno del Distrito Federal para reunir varias dependencias jurídicas y administrativas del Centro Histórico en un solo lugar.
thumb|245px|El antiguo mercado de la Lagunilla
En 1904 comenzó la construcción de un nuevo mercado, para sustituir al de Santa Catarina, el lugar elegido para la nueva construcción fue la antigua plaza de la Lagunilla. El mercado de Santa Catarina fue demolido y en el espacio se habilitó como jardín, quedando la plaza de Santa Catarina con su función y traza actuales. El nuevo mercado se inauguró el 14 de septiembre de 1905 con el nombre de mercado de la Lagunilla, fue construido por Ernesto Canseco. El mercado fue planeado como un centro de abasto de las nuevas colonias Guerrero y Santa María la Ribera.