miniatura| Terapeuta ocupacional del hospital militar Brooke de San Antonio ajusta el torniquete de una férula en un paciente. La terapia ocupacional y sus profesionales, los terapeutas ocupacionales, ayudan a las personas a lo largo de sus vidas a participar en las actividades y tareas que quieren y necesitan realizar por medio de la utilización terapéutica de actividades diarias (ocupaciones). Algunas intervenciones comunes en terapia ocupacional incluyen ayudar a niños en situación de discapacidad a participar en la escuela y situaciones sociales, ayudar a las personas que se están recuperando de lesiones y proporcionar servicios para adultos mayores que están experimentando cambios cognitivos y físicos. La Organización Mundial de la Salud define la terapia ocupacional como el conjunto de técnicas, métodos y actuaciones que a través de actividades aplicadas con fines terapéuticos, previene la enfermedad y mantiene la salud, favorece la restauración de la funcionalidad, cumple las deficiencias incapacitantes y valora los supuestos del comportamiento y su significación profunda para conseguir la mayor independencia y reinserción posible del individuo en todos sus aspectos: laboral, mental, físico y social (promoviendo el mantenimiento, desarrollo o recuperación de la independencia de la persona).

Historia de la terapia ocupacional miniatura|Enfermera en el hospital general Walter Reed de Washington D. C. La ciencia ocupacional es la disciplina académica que nació de los valores de la terapia ocupacional y presta atención al comportamiento humano. La ocupación será el foco de la práctica a la vez que la unidad de análisis, centrándose en la forma (aspectos observables de la ocupación), función (cómo influye en la salud física y la satisfacción vital) y significado (la experiencia subjetiva de participación dentro del contexto) de la ocupación humana.Larson E, Wood W, Clark F. Ciencia ocupacional: desarrollo de la ciencia y la práctica de la ocupación a través de una disciplina académica. En:Blesdell Crepeau E, Cohn ES, Boyt Schell BA. Terapia ocupacional. 10.ª Ed. Buenos Aires: Médica Panamericana; 2005. p. 15-26

El uso terapéutico de la actividad y del movimiento comenzó con las civilizaciones más primitivas. En el los egipcios alzaron templos donde las personas afectadas de “melancolía” acudían en gran número para aliviar su enfermedad y donde los juegos y actividades recreativas ponían la nota característica. En la Grecia clásica, Esculapio creó el hospital de la ciudad de Pérgamo donde se trataba de aliviar el delirium a través de la canción, música, literatura y farsas. Pitágoras, Tales de Mileto y Orfeo utilizaban la música como remedio para distintos males del cuerpo y la mente. Hipócrates resaltó la relación cuerpo-mente recomendando la lucha libre, lectura y trabajo para mantener y mejorar el estado de salud de los individuos. Cornelio Celso recomendaba la música, la conversación, la lectura, el ejercicio hasta la fatiga, los viajes y hasta un cambio de escenario para aliviar las mentes trastornadas. Por su parte, Séneca aludía al trabajo como remedio de cualquier clase de agitación mental.

El oscurantismo de la Edad Media llevó a un consecuente declive del uso de la ocupación con fines terapéuticos.

Entre 1250 y 1700 el interés científico se dirigió hacia el análisis del movimiento. Autores como Leonardo, Descartes y Bacon prestaban especial atención a la fisiología aplicada al entorno adquiriendo una connotación especial el ritmo, postura y gasto energético. Ramazzini resaltó la importancia de la prevención frente al tratamiento y la importancia de observar al paciente en su lugar de trabajo. Sanctorius desarrollo sus teorías del metabolismo y señaló que los ejercicios ocupacionales y el ocio podían incrementar la vitalidad.

Con la creación del primer hospital psiquiátrico de Europa en Valencia en 1409 (Hospital de Santa María de los Santos Mártires Inocentes) se inició un importante movimiento de proliferación de establecimientos asistenciales para enfermos mentales, entre ellos en 1425 el Hospital Real y General de Nuestra Señora de Gracia, en Zaragoza, donde el padre Murillo describió por primera vez los tratamientos a través de trabajos ocupacionales o laborterapia, lo que influyó en gran medida en el tratamiento moral de Philippe Pinel, quien prescribió ejercicios físicos y ocupacionales manuales con la creencia de que la labor manual ejecutada rigurosamente era el mejor método para asegurar una buena moral y disciplina.Pérez de Heredia-Torres M, Brea-Rivero M, Martínez-Piédrola R M. Origen de la Terapia Ocupacional en España. Rev Neurol. 2007; 45 (11): 695-698

Entre los siglos y , se produjo un rápido desarrollo de la psicología, anatomía y fisiología, lo que contribuyó la aparición de los patrones de fisioterapia y terapia ocupacional. Tisot (1780) clasificó el ejercicio ocupacional como activo, pasivo y mixto y recomendó actividades como la costura, la música o la natación entre otras. Al igual que la Guerra de Crimea precipitó el establecimiento de la enfermería como profesión, la Primera Guerra Mundial la fisioterapia y a pesar de que ya llevaba años de trayectoria, no fue hasta la II Guerra Mundial cuando se reconoció la Terapia Ocupacional como profesión.Durante Molina P. Historia de la Terapia Ocupacional. En:Polonio López B, Durante Molina P, Noya Arnaiz B. Conceptos Fundamentales de Terapia Ocupacional. 1.ª Ed. Madrid: Medica Panamericana; 2001.p.1-14

En 1971 el médico M. Iberti había estudiado los métodos de tratamiento por encargo del Comité de Mendicidad de París para poder realizar una reforma sanitaria en Francia. Con la Guerra de la Independencia Española en 1808 el hospital de Zaragoza fue destruido.Moruno Miralles, P; Talavera Valverde, M.A. Terapia Ocupacional: una perspectiva histórica. 90 años después de su creación Revista de terapia Ocupacional de Galicia. TOGA. Marzo de 2007. 243-333

Estados Unidos A pesar de estos antecedentes, la historia de la terapia ocupacional comienza a estructurarse en Estados Unidos tal como la conocemos a fines del y principios del con el uso del tratamiento moral.

Durante la Primera Guerra Mundial aparecen los primeros "auxiliares de reconstrucción", es en este periodo cuando la terapia ocupacional pasa a formar parte activa en el tratamiento de la discapacidad física.

Durante la Segunda Guerra Mundial y con el aumento de la esperanza de vida de los enfermos y heridos de guerra debido a la aplicación de tratamientos más eficaces (la penicilina por ejemplo) los hospitales militares necesitaban más terapeutas de los que existían en el país, lo que hizo necesario desarrollar nuevos programas de formación. La Segunda Guerra Mundial no solo supuso un crecimiento en la profesión, sino que también condicionó la primera crisis del paradigma original, que se vio altamente influenciado por el modelo médico dando lugar a un nuevo paradigma más mecanicista.Moruno Miralles P. Perspectiva histórica de la terapia ocupacional. En: Romero Ayuso DM, Moruno Miralles P. Terapia ocupacional: Teoría y técnicas. Barcelona: Masson; 2003. p. 5-27Barker Schwartz K. Historia de la terapia ocupacional. En: Blessdell Crepeau E, Cohn ES, Boyt Schell BA. Terapia Ocupacional. 10.ªEd. Buenos Aires: Médica Panamericana; 2005. p.5-13

Benjamin Rush (1745-1813): es considerado con frecuencia como el padre de la psiquiatría norteamericana, creía que el hombre estaba hecho para ser activo, por lo que recomendaba ejercicio, trabajo y música como parte del tratamiento de la enfermedad mental. Este tipo de intervenciones (tratamiento moral) tuvieron su época dorada entre 1840 y 1860, cuando por las dificultades económicas del momento se deja a un lado este tipo de intervención. A partir de este momento surge el “movimiento de artes y oficios” que se lleva a cabo en el ámbito educativo y terapéutico proporcionando dos enfoques distintos, el primero se denominó “ocupaciones en sala y actividades para inválidos” dirigido a enfermos mentales y el segundo relacionado con el “entrenamiento manual y entrenamiento ocupacional” dirigido a la práctica para personas con discapacidades físicas. Es en 1917 cuando la ocupación resurge como Terapia Ocupacional al fundarse la NSPOT (National Society for the Promotion of Occupational Therapy), actualmente conocida como la AOTA.

miniatura|Adolf Meyer. Adolf Meyer (1866-1950), psiquiatra y mentor de Dunton y Slagle, tomó las ideas fundamentales del tratamiento moral y trabajó sobre ellas para crear su propia filosofía de la terapia ocupacional agregando la idea de que la enfermedad mental era un problema de adaptación, deterioro de los hábitos y de falta de equilibrio entre trabajo y ocio.Kathleen Barker Schwartz, Historia de la Terapia Ocupacional. En: Blessdell Crepeau E, Cohn ES, Boyt Schel BA. Terapia Ocupacional. 10.ªEd. 1.ª reimpresión. Buenos Aires: Médica Panamericana; 2008. P.5-13

La enfermera Susan E. Tracy (1878-1928), mientras trabajaba con pacientes ortopédicos encamados se dio cuenta de los beneficios de la ocupación para aliviar la tensión nerviosa y permitir a estos pacientes soportar el encamamiento. Veía en la ocupación un importante aliado de las terapias farmacológicas y creía en el entrenamiento de la autoayuda. Desarrolló el primer curso sistemático de formación en la ocupación para preparar a los instructores y escribió el primer libro conocido sobre terapia ocupacional (Studies in Invalid Occupations). Creía también, al igual que Meyer, que la relación interpersonal entre paciente e instructor era importante para lograr el éxito en el tratamiento ocupacional.

El médico Herbert J. Hall (1870-1923), prescribía la ocupación a sus pacientes como un tipo de medicina. Creía que la adecuada ocupación de las manos y la mente era un factor muy potente en el mantenimiento de la salud física, mental y moral en el individuo y la comunidad. Fue coautor del libro “El trabajo de nuestras manos”, donde divide las ocupaciones en «diversión o entretenimiento» útiles en estadios avanzados o incurables de enfermedad, y «remediadoras». Fue el primer estudio sistemático de los efectos de la ocupación sobre la enfermedad mental.

La trabajadora social Eleanor Clarke Slagle(1871-1942), se interesó por los efectos negativos de la inactividad de los enfermos mentales en las estancias hospitalarias. Es considerada la madre de la profesión. Organizó la primera escuela profesional para terapeutas ocupacionales en Chicago, de la que fue directora. La interdependencia de los componentes físico y mental eran claves para realizar la terapia; las actividades trataban de buscar un equilibrio entre trabajo, descanso y juego en los pacientes mentales.

William Rush Dunton Jr (1868-1966), psiquiatra y considerado el padre de la profesión, publicó el primer texto completo de terapia ocupacional en el que recogía indicaciones para utilizar las ocupaciones. Fue el editor de la primera revista de terapia ocupacional (Archives of Occupational Therapy). También fue presidente de la primera sociedad americana de terapia ocupacional (NSPOT). Propuso que la terapia ocupacional representara la continuación del tratamiento moral.

Edward Barton (1877-1923), arquitecto, sufrió tuberculosis, lo cual le permitió experimentar personalmente los beneficios del tratamiento de la ocupación. Fue el primero en acuñar el término Terapia Ocupacional. Estaba interesado en conocer la respuesta del cuerpo humano a las intervenciones terapéuticas a través de la ocupación. Fue cofundador de la NSPOT y su primer presidente.