Brenes es un municipio y localidad de la provincia de Sevilla, en la comunidad autónoma de Andalucía. Cuenta con una población de . Se encuentra situada en la comarca de la Vega del Guadalquivir, a una altitud de 18 metros y a 22 kilómetros de la capital de provincia, Sevilla.
Por ella pasa la carretera A-462 que une esta localidad con Carmona, y la A-8004, que la une con San José de la Rinconada y Sevilla.
Toponimia Hay diversas teorías sobre el nombre actual de esta localidad; como tal, aparece por primera vez con la Reconquista, citado en diversos documentos, sobre todo en el Repartimiento de Sevilla, donde se le cita con las variantes de Brenes, Brens, Bienes y Bris.
Hay que decir que el topónimo de Brenes está relacionado con la denominación del lugar en época romana. En esta época no existe aún el núcleo urbano que hoy centraliza y cataliza las actividades del territorio, en su lugar nos encontramos con una explotación agraria próspera y que a veces era cabeza de grandes propiedades. En Brenes también se realizaban ánforas, con el fin de transportar el aceite que se obtenía en estas tierras. En las ánforas encontramos nombres y topónimos de forma muy frecuente, de los que hay que destacar la Fliginia (centro de producción de ánforas) Virginensia, que contiene, según una de las teorías, la raíz del actual topónimo de Brenes: Virginenses - Virinenses - Urenenses - Brenes.
El Brenes romano pasó a manos de los musulmanes tras la conquista en el año 711. Brenes es citado en esta época como Alquería de Qulumbira o Qulumbayra, cuyo topónimo parece derivar de un romance latino "Columba" o "Columbario", es decir, alquería de la paloma o del palomar. Tal es el nombre que los conquistadores árabes dieron por primera vez a la futura villa de Brenes. La alquería de Qulumbayra dependía del "iqlim" de Alcalá del Río dentro de la Cora de Sevilla. A mediados del , esta alquería pasa a identificarse como Billa Nuba al-Bahriyyín o también alquería de los Bahríes, se llamó así porque en estas tierras se asentó una familia de los Banu Bahr perteneciente a uno de los grandes clanes sevillanos. Este topónimo árabe posteriormente al latinizarse daría lugar con la conquista cristiana al nombre de Brenes, según otra de las teorías.
Una tercera teoría se basa en la existencia de una santa en época premusulmana, que gozaba de fama en la región, y a la que se venía a peregrinar por hallarse en la zona el monasterio donde vivió: era Santa Verenia o Berenne, de la que etimológicamente se derivaría a Brenes.
Desde la caída del Califato de Córdoba hasta mediados del XIII el silencio sobre Billa Nuba al-Bahriyyín es absoluto. Cuando vuelva a ser citada ya en fuentes cristianas, como el libro del Repartimiento de Sevilla, ya sería identificada con el nombre latino de Brenes.
Lo más probable es que el nombre provenga de una raíz romana, adaptada fonéticamente luego por árabes y posteriormente por los cristianos.
miniatura|Pueblo de Brenes.
Símbolos Escudo
Escudo español. En campo de plata, un olivo terrasado de sinople, acompañado a su diestra de una pita, ambos en sus colores naturales. En punta, ondas de azur y plata; filiera de gules. Al timbre corona marquesal.
Bandera Bandera rectangular en la proporción de 3:2, con dos franjas paralelas entre sí y perpendiculares al asta, la primera, de 2/5 de su altura, blanca; la segunda, de 3/5 de su altura, verde omeya, en su tercio central, dos ondas blancas y dos azules alternadas y de igual tamaño. A 3/5 de la altura y terciado al asta, el escudo de armas.
Historia Edad Antigua En época romana no existe aún el núcleo urbano que hoy centraliza y cataliza las actividades del territorio, en su lugar nos encontramos con una explotación agraria próspera y que a veces era cabeza de grandes propiedades.
El olivar y el cereal dominaban los cultivos de la zona, y el río era el gran protagonista de la ordenación territorial y motor de una determinada actividad agraria y comercial.
El comercio de aceite y la producción de ánforas para su transporte tienen mucho que ver con el Brenes romano: en los centros de producción oleícola solía haber un pequeño puerto o embarcadero donde se realizaba el trasiego del aceite a las barcas que los llevaban a Ilipa (actual Alcalá del Río) o Hispalis y de allí a cualquier lugar del mundo romano.
El Puerto del Barco y el lugar llamado Cruz Verde eran dos puntos de producción alfarera de ánforas para aceite.
Brenes Musulmán
El Brenes visigodo pasó a manos de los musulmanes tras la conquista en el año 711. Brenes es citado en esta época como Alquería de Qulumbira o Qulumbayra, cuyo topónimo parece derivar de un romance latino "Columba" o "Columbario", es decir, Alquería de la Paloma o del palomar. Tal es el nombre que los conquistadores árabes dieron por primera vez a la futura villa de Brenes. La alquería de Qulumbayra dependía del "iqlim" de Alcalá del Río dentro de la Cora de Sevilla.
A mediados del , esta alquería pasa a identificarse como Billa Nuba al-Bahriyyín o también alquería de los Bahríes, topónimo que posteriormente al latinizarse daría lugar con la conquista cristiana al nombre de Brenes, siempre según una de las teorías existentes.
La alquería de los Bahríes se llamó así porque en estas tierras se asentó una familia de los Banu Bahr perteneciente a uno de los grandes clanes sevillanos.
Los musulmanes explotaron de forma intensiva la agricultura y los grandes bosques de coníferas de la ribera del Guadalquivir, dando lugar a un intenso tráfico de carbón por el mismo muy documentado. La pesca fluvial sería otra fuente de riqueza, así como la ganadería. El río era una vez más el elemento definidor de este territorio, fuente a la vez de vida y de catástrofes con sus frecuentes riadas.
Desde la caída del Califato de Córdoba hasta mediados del XIII el silencio sobre Billa Nuba al-Bahriyyín es absoluto. Cuando vuelva a ser citada ya en fuentes cristianas, como el libro del Repartimiento de Sevilla, ya es identificada con su nombre actual.
En 1246-1247 Fernando III se haría con la alquería musulmana de Brenes, la cual se entregó al rey de Castilla por medio de un pacto de vasallaje, mediante el cual la población sometida reconocía la autoridad del rey y conservaba a cambio sus pertenencias. Pronto el rey entregó Brenes al Infante Don Fadrique, hermano de Alfonso X. Brenes aparece citado como una heredad de pan, es decir tierras básicamente orientadas a la explotación de cereal, trigo y cebada. Ya en esta época es evidente que habían desaparecido del paisaje brenense los bosques de coníferas, las viñas y los olivares, todos arrasados por la guerra.
En 1260 Alfonso X concedió a la Catedral de Sevilla la aldea de Brenes junto con otros lugares para favorecer el poblamiento de los mismos. Tras diversas vicisitudes en 1277 Alfonso X volvía a otorgar al cabildo-catedral hispalense la villa de Brenes junto a otras propiedades.
En 1285 el arzobispo Don Remondo llegó a un acuerdo con el cabido-catedral para el reparto de las propiedades: el arzobispo recibió Brenes y Cantillana con otros lugares; la vecina Villaverde y otros quedarían en manos del cabildo-catedral. De esta forma la villa de Brenes se vinculó definitivamente al régimen señorial del arzobispo de Sevilla que permanecerá hasta 1574.
Edad Media
Durante la Baja Edad Media Brenes fue identificado como un alquería o aldea: un núcleo pequeño con reducida autonomía incluso en lo económico al depender del Arzobispo de Sevilla, quien como señor jurisdiccional nombraba oficiales, administraba justicia y recibía rentas de la aldea.
La mayor parte del término de Brenes estaba destinado a tierras de pan, de cereal, el resto se dedicaba a la vid y olivar y huertas de frutales e higuerales.
En el se denominó lugar a lo que antes era una aldea.
Se desconoce si los pobladores cristianos siguieron frecuentando el taller alfarero para tejas y vasijas que romanos y musulmanes utilizaron y si continuaron también con la cría de palomas para fertilizantes y alimentos que tanta fama y nombre habían dado a la antigua alquería de Qulumbira.
En el se llevó a cabo la repoblación de los municipios ribereños pertenecientes al arzobispo (Cantillana y Brenes) de una forma no muy generosa, pero con unos resultados excelentes marcando el inicio de la villa que hoy conocemos: Brenes se constituyó como una comunidad aldeana, es decir pequeños municipios de señorío con su concejo supervisado por el arzobispo.
Las tierras de regadío se destinaban a la vid y al olivar y la ganadería se había convertido ya en el pilar básico de economía brenera. Esta riqueza repercutió en el crecimiento demográfico de Brenes, que llegó a alcanzar en 1534 unos 130 vecinos pecheros (sujetos a impuestos), 26 viudas y 28 menores; un total de 400-500 habitantes.
Edad Moderna
Se dispone de escasos datos y fuentes para el caso particular de Brenes. Destacar que en 1574 Brenes pasó del señorío eclesiástico al laico, dado que junto a Cantillana y Villaverde del Río, fue adquirido a la Corona por Juan Antonio Vicentelo de Leca y Herrera (llamado "El Corzo"), que ingresó en la nobleza castellana como primer Conde de Cantillana y Marqués de Brenes. Este nombraba los cargos y oficios públicos y percibía ciertas rentas, como la martiniego.
Los oficios y rentas locales no estaban vinculados al Conde, pero estaban enajenados por la Corona a miembros de la alta nobleza. Así el oficio de Fiel Medidor y Mojonero Mayor pertenecían al Conde de la Roca. Las alcabalas de Brenes correspondían al conde-duque de Olivares por compra al rey y el permiso de fábrica y venta de jabón pertenecían en todo al duque de Medinacelli.
La Iglesia recibía tres tipos de renta sobre la producción agraria: el diezmo, que correspondía al arzobispo (16.100 reales de vellón en 1752); la primicia, que correspondía al párroco de Brenes (rendía 1000 reales/año por término medio) y el voto de Santiago (derecho a la catedral de Santiago cobrado en las parroquias del reino) que ascendía a 300 reales/año.
Como es habitual en el Antiguo Régimen, en Brenes la parquedad de las fuentes de ingresos del cabildo municipal determinaba la posibilidad de prestación de una cantidad muy limitada de servicios comunitarios.
En 1752 el 80% de los trabajadores de Brenes eran jornaleros del campo. El trabajo del resto de la población estaba en gran medida en función de la actividad agraria predominante y la población que la desempeñaba, prestando servicios subsidiarios como el abastecimiento de transporte, la construcción, la administración, servicios espirituales...
Existía un elevado índice de pobreza, había un Hospital para recoger a los pobres transeúntes.
La Edad Contemporánea miniatura|Vista aérea. En la Edad Contemporánea hay que decir que el campo siguió siendo una constante en la vida económica y social de Brenes; fue el determinante más activo en el modelo de vertebración social de la población y como telón de fondo en el que cualquier variable histórica local tiene un punto de referencia obligado.
Según Pascual Madoz (1846) en Brenes se producían trigo, cebada y aceite en abundancia, hortalizas y ganado. El aceite se transformaba en seis molinos que eran todas las instalaciones industriales de la localidad. Se aprovechaba la materia prima local, la palma, en una industria artesana de escobas que se exportaban a Extremadura.
La estructura de la propiedad de la tierra apenas se vio modificada por la desamortización eclesiástica de Mendizábal en 1836. Lo cierto es que la Iglesia disponía en Brenes solo del 3% de las tierras cultivadas del término municipal, que fueron compradas por Juan de Rueda junto con otras de la provincia.
El fenómeno latifundista en la localidad, con ser importante, no era tan agudo a principios del XIX como en el resto de la provincia de Sevilla. En cualquier caso no deja de ser significativo que menos del 3% de los propietarios controlaran más de la mitad de la riqueza rústica.