Los Yébenes es un municipio y localidad española de la provincia de Toledo, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. El término cuenta con una población de .

Toponimia El vocablo Yébenes proviene de la palabra latina geminis, que significa 'gemelos', porque en sus orígenes Los Yébenes fueron dos poblados que se unieron a principios del siglo . El plural está determinado por las dos poblaciones, Yébenes de Toledo, que pertenecía al Ayuntamiento de Toledo y Yébenes de San Juan, que perteneció a dicha Orden. Ambas poblaciones estaban separadas por el Camino Real. La evolución de geminis a Yébenes se produce gracias a la preservación en el idioma mozárabe de los grupos GE-, GI-, IU- latinos:JIMÉNEZ DE GREGORIO, Fernando. 1999 "Materiales para una toponimia de la provincia de Toledo". Anales toledanos, Nº. 37, (283-304). Ed. Diputación Provincial de Toledo Yunqaira junquera, yenair enero < ienuarius, yenesta hiniesta < genista, yermanella compañera, Yinés Ginés < genesius, top. Yuncos, juncos (Toledo).

Geografía

Los Yébenes se sitúan en la parte meridional de la provincia de Toledo, formando parte de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Geográficamente, su casco urbano se encuentra a 42 kilómetros al sur de la ciudad de Toledo, conectada mediante la carretera N-401 de la Red de Carreteras del Estado. El término municipal de Los Yébenes presenta una extensión total de aproximadamente 676,98 km², lo que le sitúa como el primero en superficie de la provincia de Toledo, el séptimo de Castilla-La Mancha y el trigésimo primero de España.Morales y Marín, José Luis (1984). Gran enciclopedia de Madrid, Castilla–La Mancha. Zaragoza: Unión Aragonesa del Libro. ISBN 84-85656-40-7. pp. 3365–3366.

Sus límites municipales son:

Los Yébenes está en la hoja 685-IV del mapa topográfico 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.

En su término municipal se encuentran diversas entidades de población de pequeño tamaño, entre las que destacan Estación Emperador, Montes de Mora, Estación Urda Peleches y los propios Yébenes. En el extremo suroriental del término municipal se encuentra la finca de Quintos de Mora, propiedad del Estado y dedicada históricamente al aprovechamiento cinegético en una superficie de 6864 ha, donde se ha desarrollado un programa de conservación y reproducción de especies como el venado y el jabalí. Guía Repsol. (2005). EL VIAJERO. Castilla-La Mancha II. Madrid: EL PAÍS. ISBN 978-84-981508-6-5. Ayuntamiento de Los Yébenes. (s.f.). Información municipal: Geografía e historia. Recuperado el 29 de mayo de 2025 de http://www.losyebenes.es/municipio/geografia-historia. alt=Vista de encinares y barbechos|miniaturadeimagen|Paisaje estival en el término municipal de Los Yébenes.

Orografía La orografía de Los Yébenes se caracteriza por una alternancia de alineaciones montañosas y valles de origen tectónico y erosivo, resultado de complejos procesos geológicos iniciados en el Paleozoico. En el norte del municipio, la sierra de Los Yébenes sirve de precedencia a la sierra de Manzaneque, formada principalmente cuarcitas y pizarras silíceas. Hacia el sur se suceden las sierras de las Guadalerzas, el Rebollarejo, Fuenteblanca, el Comendador y la Alberquilla, todas ellas correspondientes a estructuras de tipo anticlinorio, cuyas cimas presentan alturas que oscilan entre los 800 y 1 000 metros sobre el nivel del mar.Cerro Malagón, Rafael del (1999). Castilla-La Mancha, Naturaleza, historia, tradiciones e itinerarios por la región. Límite Visual. pp. 488–489. Finalmente, la sierra de la Calderina constituye un sinclinorio invertido que destaca por su relieve suave pero profundo, labrado por la erosión y cubierto por depósitos de rocas calizas cristalinas. González, F. J. & López, S. (2012). «Geología de la provincia de Toledo: análisis de estructuras plegadas». Revista de la Sociedad Geológica de España, 25(2), 113–130. Espadas Burgos, Manuel; Izquierdo Benito, Ricardo; Sánchez Sánchez, Isidro (2017). Atlas de los Paisajes de Castilla–La Mancha. Cuenca: Ediciones de la Universidad de Castilla–La Mancha. ISBN 978-84-8427-832-0.

Geología Su geología aparece en la hoja 685 del mapa geológico 1:50.000 del Instituto Geológico y Minero de España. Los materiales paleozoicos, formados hace más de 250 millones de años, han resistido la meteorización y conforman la columna vertebral de estas sierras, mientras que en las depresiones intermontanas se acumulan sedimentos pliocuaternarios de tipo raña, dispuestos en dos sistemas de glacis que definen las llanuras del valle de las Navas y de Urda. Estas áreas de baja altitud, entre los 550 y 650 metros, están cubiertas de suelos arcillosos y calcáreos que sustentan tanto la vegetación natural como los cultivos tradicionales de secano. alt=Paisaje montañoso con pinares|miniaturadeimagen|Mirador sobre la sierra de Yébenes.

Hidrografía El sistema hidrográfico de Los Yébenes se organiza en torno al río Algodor, que atraviesa el municipio de este a oeste, conformando el valle de las Navas y la llanada de Urda. Con una longitud total de 102 km y una cuenca de 1 250 km², el Algodor recoge las aportaciones de numerosos arroyos de régimen estacional, entre los que el arroyo Bracea destaca por su recorrido a través de zonas de colinas y cortados rocosos antes de confluir con el cauce principal. La dinámica fluvial presenta caudales moderados en otoño y primavera, disminuyendo drásticamente en verano debido a la aridez estival, y con episodios de inundaciones localizadas tras precipitaciones intensas.Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). (2018). Inventario español de embalses y presas. Recuperado el 29 de mayo de 2025 de https://www.mapa.gob.es/es/agua/temas/levantamientos-hidrograficos/.

Adicionalmente, en las estribaciones serranas se conservan pequeñas charcas y pozas naturales que sirven de punto de alimentación para la fauna silvestre y de sostenimiento para los bosques de ribera, compuestos por sauces, fresnos y áceres. No existen embalses de gran envergadura en el término municipal, aunque existen antiguas infraestructuras de regulación de aguas, vinculadas a molinos harineros.

Biodiversidad El entorno natural de Los Yébenes se inscribe en la ecorregión del bosque mediterráneo ibérico, donde la encina domina el paisaje adehesado de dehesa, alternando manchones puros con rodales mixtos de alcornoque, coscoja y quejigo. En las zonas umbrías y cercanas a cursos de agua se localizan sauces, fresnos y un número reducido de ejemplares de áceres, mientras que en las sierras se extiende un matorral denso de jara, romero y enebro, interrumpido por campos de retama y pastizales ganaderos.Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) (2020). «Lista Patrón de Especies Silvestres de España. Descarga MFE50 Castilla–La Mancha». Consultado el 29 de mayo de 2025. miteco.gob.esCerro Malagón, Rafael del (1999). Castilla–La Mancha: Naturaleza, historia, tradiciones e itinerarios por la región. Las Rozas (Madrid): Límite Visual. ISBN 978-84-923286-8-1. pp. 488–493.

La fauna consiste en poblaciones de ciervo y corzo, objeto de manejo cinegético en áreas como Quintos de Mora, donde se ha establecido una zona vedada para la reproducción selectiva de venado. Los jabalíes, la cabra montés en cotas altas y el zorro rojo conviven con especies más elusivas como la nutria en los tramos más limpios del Algodor. Entre la avifauna, el sisón, la perdiz y la avutarda representan las aves esteparias emblemáticas de las llanuras, mientras que las rapaces, tanto diurnas como nocturnas —águila real, búho real y alimoche— se distribuyen por los acantilados y cortados rocosos.

Clima El clima de Los Yébenes se clasifica como mediterráneo continentalizado, caracterizado por inviernos fríos con heladas frecuentes, veranos calurosos y precipitaciones escasas distribuidas principalmente en primavera y otoño. Según los registros de la Agencia Estatal de Meteorología, la temperatura media anual se sitúa en torno a 15,5 °C, con una oscilación térmica anual que supera los 20 °C entre los meses más fríos (enero) y los más cálidos (julio). La precipitación media anual ronda los 450 mm, concentrándose en episodios de lluvia intensa.

Las nevadas son ocasionales y de corta duración; la más significativa en décadas tuvo lugar entre el 7 y el 9 de enero de 2021, cuando se registraron espesores próximos a los 40 cm sobre la red viaria y los cultivos.

Historia La presencia humana se remonta a la Edad del Bronce, como lo demuestran los yacimientos conocidos como Montón de Trigo y Chorreras (este último con pinturas rupestres esquemáticas del Bronce Manchego Tardío).

Su fundación ha de situarse en el gobierno del emperador romano Trajano. Quedan restos de la presencia romana en esta zona de la Carpetania, como lo atestiguan la IV Calzada romana, cuyo trazado aún subsiste, y los numerosos vestigios que aparecen en el paraje conocido como Loma del Carpintero, junto al río Algodor.

Existen noticias de la dominación árabe ya desde el año 930, cuando el califa cordobés Abderramán III acampó con sus huestes a orillas del río Algodor, para tomar, desde esta posición privilegiada, las poblaciones de Mora y Toledo. La importancia estratégica del área fue crucial para que fuera sucesivamente ocupada por musulmanes y cristianos. Las fortalezas, atalayas y castillos que se emplazan sobre el término municipal atestiguan lo dicho. Así, después de la batalla de Alarcos, los árabes ocupan las tierras que abandona el rey cristiano refugiado en las Guadalerzas. Por su parte, Alfonso VIII acampa, dieciocho años después (1212), en las cercanías de la actual finca de Torneros (llamada así porque parte del ejército cristiano se volvió o "tornó" por el excesivo calor), antes de alzarse victorioso en la batalla de las Navas de Tolosa.miniatura|Puente sobre el río Algodor|izquierda

A partir de aquí, el caprichoso orden que imponen los señoríos medievales, divide a la población en dos mitades, separadas por la sola anchura del Camino Real de Sevilla, quedando una de las partes (la situada en la ladera de la sierra) bajo el dominio de la ciudad de Toledo, y la otra, gobernada por los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén.

Yébenes de Toledo es más antiguo que la villa gobernada por los sanjuanistas. No obstante, desde la antigua Noliva de los carpetanos (por la que pasó el pretor romano Quinto Fulvio Flaco camino de Toledo y una vez derrotados los celtíberos en Consuegra), hasta la donación del rey Enrique I al arzobispo toledano Rodrigo Ximénez de Rada, no hay noticia histórica de la población.

En el año 1243, el rey Fernando III el Santo, recibe del arzobispo toledano el acta de cesión de estos territorios. Tres años más tarde, el rey vende este lugar por 45 000 maravedíes alfonsíes al Concejo de Toledo, quien concederá la Carta Puebla el 24 de septiembre de 1258.

Por lo que se refiere a la villa de Yébenes de San Juan, decir que fue propiedad de los templarios. Se tiene constancia que fue repoblada por la Orden de San Juan en el siglo , a través de las cartas pueblas que otorgaron los comendadores de esta orden en toda la Mancha. En el caso de Yébenes de San Juan se estima que esta concesión hubo tener lugar entre 1238 y 1241. Durante seis siglos conviven dos núcleos urbanos, con parroquias, ayuntamientos y jurisdicciones diferentes, hasta que en el gobierno del llamado Trienio Liberal (1822) llega el primer ensayo unificador, anulado al año siguiente. Entre 1833 y 1835 se consigue la unión definitiva que acaba con 564 años de división jurídica y administrativa. El escudo heráldico da cuenta de esta secular división representando el águila toledana y la cruz de San Juan.

A mediados del , la villa tenía contabilizada una población de 3169 habitantes.Aparece descrita en el decimosexto volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera: