Los nombres de tallán, los tallanes o tallanca (denominación originaria de taclla, una herramienta agrícola) se usan para denominar a un conglomerado de etnias con un origen común que se asentaron en la época prehispánica en la costa actual del departamento de Piura (bajo y medio Piura), en el norte del actual Perú. Debido a su posible parentesco, mucho consideran a los tumpis, que se asentaron en el actual departamento de Tumbes, como una de estas etnias.

Los tallanes estaban organizados en parcialidades,Se le llamaba parcialidades a un grupo de personas con vínculos de sangre, es decir parentesco. en la que todos sus miembros se dedicaban a una misma y única actividad, principalmente la agricultura y la pesca. Luego mediante truequeEl trueque consistía en un intercambio de productos en forma recíproca. con las parcialidades vecinas obtenían lo necesario para vivir.

Esta necesidad de otros para subsistir permitió primero a los chimúes y luego a los incas imponer su dominio sobre ellos. Aunque debido al poco tiempo transcurrido entre la conquista inca tras la guerra chimú-inca (c. 1470) y la llegada de los conquistadores españoles (1532) no llegaron a ser quechuaisados completamente, lo que nos permite conocer con mucho detalle cual era su modo de vida.

Área de extensión El área comprendió los actuales departamentos de Piura y Tumbes. Richard Spruce dio como límite sur a Mórrope y Eten; Hans Horkheimer ubica a los tallanes entre Piura y Tumbes, mientras que John Rowe los prolonga hasta Motupe. Dentro de diferentes autores, se define a los tallanes como una cultura que floreció en el bajo Piura, después debió extenderse por el norte hasta Tumbes y el sur ecuatoriano; por el sur hasta Mórrope y Olmos y desde el litoral veinte leguas hacia el interior hasta lindar con los ayahuacas (guayacundos) y huancapampas. Su territorio comprendía: Colán, Tumpiz, Poechos, Sechura, Narihualá y Catacaos. Los diferentes grupos aparecen en distintas épocas lo que hace difícil precisar cuál pudo ser su época de formación. Sin embargo, la mayoría de investigaciones sitúan su aparición alrededor del 500 d.C.

Etimología Según Jacobo Cruz Villegas, la palabra tallán o tacllán estaría ligada a la destreza y habilidad en el manejo de la taclla o talla simplemente, herramienta de labranza con estribo para hundirla con el pie. La palabra taclla estaría empleada entonces para denominar el instrumento agrícola (cf. la chaquitaclla)

En el idioma quechua, hay dos voces que pueden servir para explicar el significado de la voz tallán. Una es tallapona, que procede de las voces quechuas talla y puna, que unidos significan 'cordilleranos echados de barriga' y la otra es thalana que significa 'lugar donde se yace de pecho'.

Origen El cronista español Miguel Cabello de Valboa afirma que la gente de Tumbes, Poechos, Catacaos, Tangarará, Olmos y los de Piura, procederían de las regiones andinas.

El investigador Juan José Vega (1988) menciona:

Es quizá la presencia de avanzadas huaris en la serranía de Piura a final del Intermedio Temprano las que obligan a los ancestros tallanes a migrar a la costa en busca de paz y bienestar. Las luchas de conquista y colonización obligaron al desplazamiento voluntario e involuntario de grupos humanos serranos locales a la costa, quienes huyendo de sus tierras invadidas llegaron a la costa en busca de nuevas y mejores condiciones de vida. Trajeron su lengua y la adaptaron con el tiempo a las nuevas condiciones biogeográficas, económicas y culturales del nuevo medio.

La arqueóloga Josefina Ramos de Cox menciona que la cultura tallana nació de la selva, cruzó la sierra y fructificó junto al mar, al igual que el historiador José Antonio del Busto agrega que los tallanes provienen de la Amazonía:

La evidencias arqueológicas sugieren que Piura fue un área transicional donde confluyen tradiciones tanto del norte como del sur, pero también donde terminan unas y comienzan otras: hay una continuidad sociopolítica desde hace varios milenios.

Julio C. Tello se inclinó por el autoctonismo de la cultura peruana, sin entrar en mayores detalles de la zona piurana. Para él, el origen de la misma inició en el oriente y tras oleadas migratorias llegó a la sierra y costa. Las poblaciones de Poechos, Chira y Tangarará habrían sido serranas, según se ve por propia declaración. Esto probaría la teoría de Tello en cuanto al origen de la cultura. Sin embargo, la mayoría de los estudiosos siguen inclinándose por el origen externo de la cultura.

Un criterio más racional, lleva a suponer que los Tallanes resultan de la fusión de gentes procedentes de la sierra (ecuatoriana también), con otros grupos que arribaron por el mar procedentes de la desembocadura de los ríos Zarumilla, Tumbes, Chira y Piura y de las quebradas Máncora, Sícchez, Honda y Pariñas, en la provincia de Talara; a los que hay que agregar gentes provenientes de las regiones sureñas del Perú. Estos grupos étnicos se habrían fusionado para dar origen a los Tallanes asentándose en la costa norte del Perú, conformando curacazgos como el caso de los Sechura, a quienes se les vincula como descendientes de los mochicas. Las evidencias idiomáticas reflejan un parentesco con este grupo yunga del Intermedio Temprano.

La nación tallana Es difícil etiquetar a los tallanes como una nación o un señorío pues, diversos autores proponen diferentes clasificaciones para su organización social. Los tallanes constituyeron un conglomerado de etnias; los diversos grupos que lo compusieron fueron apareciendo en periodos distintos de tiempo, procedentes de la sierra peruana, la selva y de gentes provenientes por mar. Este largo abarcó desde el 100 a.C. hasta el 700 d.C. Las etnias se fueron desarrollando por separado, aunque convivieron como vecinos ayudándose entre sí por relaciones de diverso tipo: trueque, o de ayuda mutua. Los tallanes nacen como «nación» en el y logran su desarrollo entre los años 700 o 900 d.C.; su época de esplendor abarca entre el 1100 d.C. y 1500 d.C.

Según Juan José Vega (1988), los tallanes conformaron una nación, pero no un Estado, porque en el territorio que ocuparon, coexistieron varios curacazgos locales, independientes e interdependientes. Pese a su identificación nacional, los tallanes no alcanzaron a formar una entidad regional, ya que jamás reconocieron un único gran señor.

Para Oswaldo Fernández (1989), Tallán fue un señorío que estuvo conformado por diversos grupos étnicos con dialectos y costumbres propias dedicadas a una actividad laboral especializada e integrada a una estructura jerárquica de poder. Esta estratificación social fue instituida por un sistema de linajes y prerrogativas hereditarias quienes tuvieron como una de las sedes de gobierno a Narihualá, un importante centro administrativo y político alrededor del cual se ubicaron poblaciones satélites (Cucungará, Shaz, Paredones y Simache).

Lo que sí es seguro, según documentos coloniales, es que la sociedad tallana estuvo compuesta por una serie de jerarquías políticas y sociales, las que fueron fragmentadas por la penetración inca en 1470 y después por los españoles en 1532. Dentro de esta jerarquía, estaban ubicados los curacas o cacique principal, entre otros funcionarios. Todo parece indicar que se trataron de señoríos o curacazgos independientes pero confederados e razón de las relaciones comerciales y el parentesco común de origen de algunas etnias, además de compartir recursos y medios naturales. Socialmente todas tenían una función que realizar. Parece que cada grupo social mantenía una especialización, un espacio socioeconómico y una tradición idiomática, propia de su condición social. Ello podría explicar la cantidad de dialectos dentro de la lengua Tallán.

Dentro de este contexto, es necesario mencionar los estudios de Josefina Ramos de Cox, donde menciona a tres señoríos principales para la zona del Bajo Piura:

Catacaos: fue un señorío prehispánico hasta el . Su centro urbano estuvo instalado en tierras de Manica y Yupita, en el Bajo Piura. A partir del , la población fue trasladada a la reducción indígena de Catacaos. El centro urbano prehispánico estuvo conformado por varios edificios apreciándose algunos de estos, reocupación antigua desde por los menos 3 mil años atrás. La presencia de templos-observatorios tempranos fortalecerían el planteamiento del sitio, asentarían el control de la represa o Tacalá y el incremento del desarrollo artesanal: metalurgia, cerámica, etc.

Narigualá / Narihualá: Su complejo urbano estuvo ubicado a 6 km de la Reducción de Catacaos. La huaca está construida de adobitos y la mayor asociación de cerámica paleteada.

Nunura: Ubicado en la punta Nunura hasta el , fue trasladado a la Reducción Indígena de Sechura en 1572. Su población continuó dedicándose a dos actividades básicas: agricultura —en la parte baja del río Piura— y a la obtención de recursos marinos —en la parte de la costa— donde recolectaban mariscos y pescaban. Siguieron el valle por tierra desplazándose a otros puntos de la costa mediante la navegación por balsa. La tradición da énfasis al significado cultural de las lagunas Ñapique y Letira y al sitio Tortugas, relacionándolos con los otros señoríos colindantes.

Influencia foránea El arqueólogo alemán Hans Horkheimer (1940), al ser profesor en la Universidad Nacional de Trujillo, afirmaba que “los Tallanes fueron, en cierto modo, reacios a aceptar cambios, porque la influencia de los mochicas y chimúes, no logró hacer cambiar sus modos de vida de lo tallanes, y más tarde la influencia de los Incas tampoco logró este objetivo". De acuerdo a las investigaciones arqueológicas, parece los mochicas influenciaron tan sólo en el arte de la cerámica y en el sistema hidráulico. Los Tallanes siempre mantuvieron su independencia política, posteriormente aceptaron ser confederados de los Incas, pero bajo condiciones bastante claras y no en condiciones de sometimiento político-cultural.

Época chimú: El pueblo chimú aparece entre 1100 d.C. y 1200 d.C., generando una ampliación territorial, donde en el año 1375 derrotan a los curacazgos del reino o gran señorío lambayeque, continuando su marcha hacia el norte. La situación de los tallanes ocasionó una conquista inevitable, debido a que no poseían un ejército, así que optaron por pactar y someterse a los chimú, con el tributo correspondiente y el libre comercio, para que los tallanes conservaran su autonomía. Los caciques continuaron gobernando sus pequeños territorios y la vida se mantuvo igual. Este dominio perduró hasta 1470, año en que los Incas logan imponer su administración.

Época inca: Los incas al mando de Túpac Inca Yupanqui confederaron a las colectividades tallanes a nivel tributario en la fase inicial. En las colcas incas se han encontrado volúmenes considerables de especies disecadas como lagartijas secas, mariscos, pescado salado, y sobre todo el tollo seco, productos que los tallanes tributaban a la administración cusqueña.

Alrededor de 1510, los tallanes se rebelaron contra las autoridades incaicas:

El padre Bernabé Cobo señala que «en algún lugar de la desembocadura del río Chira, hacia el lado de Paita, fue cuando el Inca hizo ejecutar a cerca de cinco mil lugareños, arrancándoles sus corazones y sembrándolos, para dejar en ese litoral el recuerdo memorable que contuviese cualquier alzamiento», y quizá surgió por aquellos días la norma que impedía a los tallanes el uso de armas de guerra.

Antonio Vázquez de Espinoza escribe que «el Inca Huayna Cápac, luego de apaciguar las protestas de los indígenas, los sometió bajo sus control».

Los incas tuvieron un control férreo sobre los tallanes, tanto así que cuando en 1532 los españoles se hicieron presentes, un curaca tallán se quejaba de que «por apoyar al bando de Huáscar, las huestes de Atawallpa habían matado mucha gente: que de diez mil o doce mil indios que tenía, sólo les dejó vivo cerca de tres mil».

Organización sociopolítica