El mamut colombino o mamut de ColónMiguel Angel Cabral-Perdomo, «Importancia del acervo paleontológico del estado de Hidalgo para el estudiante de historia», ResearchGateMiguel Angel Cabral-Perdomo; «Importancia del acervo paleontológico del estado de Hidalgo para el estudiante de historia», Academia.edu, enero de 2010 (Mammuthus columbi) es una especie extinta de mamut que habitó en Norteamérica, extendiéndose desde el norte de Estados Unidos hasta Costa Rica en el sur durante la época del Pleistoceno. Se le llama así, «colombino», en honor a Cristóbal Colón«Colombino», entrada en el Diccionario de la lengua española : «1. adj. Perteneciente o relativo a Cristóbal Colón.». y por eso, para referirse a esta especie de mamut, siempre es erróneo el uso del adjetivo «columbino», que en lengua española se refiere a las palomas y nada tiene que ver con los mamuts.«Columbino», entrada en el Diccionario de la lengua española : «1. adj. Perteneciente o relativo a la paloma». Otro error habitual consiste en asociar el nombre de este animal a la voz de lengua inglesa Columbia, que se refiere también a Cristóbal Colón pero que en el contexto de la lengua española, en este caso usada en el ámbito de la historia natural, tampoco se aplica a este animal.
Fue una de las últimas especies del linaje de los mamuts que se originó a inicios del Plioceno con el hipotético antepasado común entre M. columbi y M. subplanifrons. El mamut colombino evolucionó a partir del mamut de la estepa, el cual ingresó a Norteamérica desde Asia hace unos . El mamut pigmeo del archipiélago del Norte de California evolucionó a su vez que los mamuts colombinos. El pariente vivo más cercano del mamut colombino y los demás mamuts es el elefante asiático.
Alcanzando 4 metros hasta la cruz y con un peso de 8 - 10 toneladas, el mamut colombino fue una de las mayores especies de mamut. Tenía grandes defensas ("colmillos") muy curvadas y cuatro molares, los cuales eran reemplazados seis veces durante la vida del animal. Es muy probable que usara sus defensas y su trompa como los elefantes modernos — para manipular objetos, luchar y alimentarse. Se han descubierto huesos, pelo, excrementos y contenidos estomacales, pero ningún individuo completo. El mamut colombino prefería áreas abiertas, como los paisajes tipo parkland, alimentándose de juncos, pastos y otras plantas. No llegó a vivir en las regiones árticas de Canadá, las cuales eran habitadas por el mamut lanudo. Los rangos de ambas especies pueden haberse superpuesto, y los análisis de biología molecular sugieren que incluso pudieron haberse hibridado. Varias localidades preservan los esqueletos de múltiples individuos de mamuts colombinos, ya sea porque murieron en un único incidente como una repentina inundación, o porque eran lugares que funcionaban como trampas naturales en las cuales los individuos se acumulaban con el tiempo.
Los mamuts colombinos coexistieron con los paleoamericanos, quienes los cazaban por su carne, usaban sus huesos para fabricar herramientas y además hicieron representaciones artísticas suyas. Los restos de mamuts se han encontrado en asociación con artefactos de la cultura Clovis; estos restos presentan la más alta frecuencia de explotación prehistórica de los proboscídeos como fuente de alimento de todo el mundo. El mamut colombino desapareció al final del Pleistoceno hace unos 11000 años, muy posiblemente como resultado de la caza por los humanos, y su extinción pudo verse acelerada por la pérdida de hábitat debido al cambio climático.
Taxonomía thumb|left|alt=Diente grande de mamut|Litografía de 1863 del molar parcial holotipo (espécimen BMNH 40769). El mamut colombino fue descrito científicamente en 1857 por el naturalista escocés Hugh Falconer, quien nombró a la especie Elephas columbi en referencia a Cristóbal Colón. El animal fue puesto en conocimiento de Falconer en 1846 gracias a Charles Lyell, quien le envió fragmentos de molar hallados en 1838 durante la excavación del Brunswick Altamaha Canal en Georgia, en el sureste de Estados Unidos. Al mismo tiempo, fósiles similares de Norteamérica fueron atribuidos al mamut lanudo (llamado entonces Elephas primigenius). Falconer encontró que sus especímenes eran distintos, confirmando su conclusión al examinar su estructura interna y al estudiar molares adicionales de México. Aunque William Phipps Blake y Richard Owen creían que E. texianus era un nombre más apropiado para la especie, Falconer rechazó la denominación; además, sugirió que E. imperator y E. jacksoni, los otros dos elefántidos norteamericanos descritos de molares, estaban basados en restos demasiado fragmentarios como para clasificarlos apropiadamente. Material más completo que puede proceder de la misma cantera que el molar fragmentario holotipo de Falconer fue reportado en 2012, y puede ayudar a dar luz sobre este espécimen, debido a que se han generado dudas sobre qué tan adecuado es como holotipo.
A inicios del , la taxonomía de los elefántidos extintos se volvió más y más complicada. En 1942, se publicó la monografía póstuma de Henry Fairfield Osborn sobre los Proboscidea, en la cual él usó varios nombres de géneros y subgéneros que habían sido propuestos anteriormente para especies de elefántidos extintas, tales como Archidiskodon, Metarchidiskodon, Parelephas y Mammonteus. Osborn además usó nombres para muchas subespecies o "variedades" regionales o intermedias, y creó recombinaciones tales como Parelephas columbi felicis y Archidiskodon imperator maibeni. La situación taxonómica fue simplificada por varios investigadores a partir de la década de 1970: todas las especies de mamut fueron situadas en el género Mammuthus, y muchas de las diferencias propuestas entre especies se interpretaron en cambio como variación intraespecífica. En 2003, el paleontólogo Larry Agenbroad resumió el estado del arte sobre la taxonomía de los mamuts norteamericanos, y concluyó que varias especies había sido declaradas sinónimos más modernos, y que M. columbi (el mamut colombino) y M. exilis (el mamut pigmeo) eran las únicas especies de mamuts endémicas de América (ya que otras especies vivieron tanto allí como en Eurasia). La idea de que especies como M. imperator (el mamut imperial) y M. jeffersoni (el mamut de Jefferson) eran fases más primitivas o avanzadas de la evolución de la evolución del mamut colombino fue descartada, y se les considera como sinónimos. A pesar de estas conclusiones, Agenbroad advirtió que la taxonomía de los mamuts americanos aún no se ha resuelto completamente.
Evolución thumb|upright|alt=Esqueleto de un mamut con largos colmillos curvos|Espécimen de un macho adulto, el "mamut de Aucilla" en el Museo de Historia Natural de Florida. Los primeros miembros conocidos de Proboscidea, el clado que incluye a los elefantes, aparecieron hace cerca de 55 millones de años alrededor del área del mar de Tetis. Los parientes vivos más cercanos de los Proboscidea son los sirenios (dugongos y manatíes) y los damanes (un orden de pequeños mamíferos herbívoros). La familia Elephantidae apareció hace seis millones de años en África, e incluye a los elefantes actuales y los mamuts. Entre los muchos clados hoy extintos, el mastodonte (Mammut), en contra de lo que puede indicar su nombre científico, es solo un pariente distante integrante de otra familia, los Mammutidae los cuales divergieron hace unos 25 millones de años antes de que evolucionaran los mamuts. El elefante asiático (Elephas maximus) es el pariente vivo más cercano a los mamuts. El siguiente cladograma muestra la posición del mamut colombino entre otros proboscídeos, basándose en características del hueso hioides en el cuello:
thumb|left|alt=Cuatro arqueólogos excavando un esqueleto de mamut|Excavación de un mamut pigmeo, el cual evolucionó a partir de los mamuts colombinos en el archipiélago del Norte. Debido a que se conocen muchos restos de cada especie de mamut de varias localidades, ha sido posible reconstruir la historia evolutiva del género a través de estudios morfológicos. Las especies de mamut pueden ser identificadas a partir del número de crestas en el esmalte (o placas laminares) en sus molares: las especies primitivas tenían pocas crestas, y el número se incrementó gradualmente a medida que las nuevas especies evolucionaban para comer vegetación más abrasiva. Las coronas de los dientes se volvieron más altas y los cráneos también ganaron altura a fin de acomodarlas. Al mismo tiempo, los cráneos se volvieron más cortos del frente hacia atrás para minimizar el peso de la cabeza. Los cráneos cortos y altos del mamut lanudo y el colombino son la culminación de este proceso.
Los primeros miembros conocidos del género Mammuthus son las especies africanas M. subplanifrons del Plioceno, y M. africanavus del Pleistoceno. Se cree que el primero es el ancestro de las formas posteriores. Los mamuts entraron a Europa hace unos 3 millones de años. La forma europea más antigua ha sido nombrada M. rumanus; y se extendió a partir de Europa hasta llegar a China. Solo sus molares son conocidos, los cuales muestran que tenía 8–10 crestas en el esmalte. Una población desarrolló 12–14 crestas, divergiendo y reemplazando a la forma anterior, convirtiéndose en M. meridionalis hace unos 2–1.7 millones de años. A su vez, esta especie fue reemplazada por el mamut de la estepa (M. trogontherii) con 18–20 crestas, el cual evolucionó en Asia oriental hace unos 2-1.5 millones de años. El mamut colombino evolucionó a partir de una población de M. trogontherii (anteriormente se había considerado que había sido M. meridionalis) la cual cruzó el estrecho de Bering e ingresó a Norteamérica hace unos 1.5 millones de años; este retuvo un número similar de crestas molares. Los mamuts derivados de M. trogontherii evolucionaron molares con 26 crestas hace 400,000 años en Siberia y se convertirían en el mamut lanudo (M. primigenius). Los mamuts lanudos entraron a Norteamérica hace unos 100,000 años. thumb|alt=Esqueleto de un museo, con colmillos curvados entrecruzándose en las puntas|Espécimen anteriormente asignado al sinónimo M. jeffersonii (que también se ha sugerido que es un híbrido de mamuts lanudos y colombinos) en el Museo Americano de Historia Natural. Una población de mamuts colombinos que vivió hace entre 80,000 y 13,000 años en el archipiélago del Norte de California, a 10 kilómetros de distancia del continente, evolucionó a menos de la mitad del tamaño corporal de los mamuts colombinos continentales. Por tanto, se considera que representan una especie distinta, M. exilis, el mamut pigmeo (o como una subespecie, M. columbi exilis). Estos mamuts presumiblemente alcanzaron las islas al nadar hasta allí cuando el nivel del mar era más bajo, e iniciaron un proceso de enanismo insular debido a la escasez de comida en áreas pequeñas. Los huesos de especímenes grandes también se han hallado en las islas, pero se desconoce si estos representan fases del proceso de enanismo, o llegadas posteriores de mamuts colombinos.