thumb|right|250px|Micrografía electrónica del virus de la inmunodeficiencia humana. El negacionismo del VIH/sida niega la existencia del VIH o su papel en la causa del sida.

El negacionismo del VIH/sida es la creencia, contraria a la concluyente evidencia médica y científica, de que el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) no causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). Algunos negacionistas rechazan la existencia del VIH, mientras que otros aceptan que el VIH existe pero sostienen que es un inofensivo virus pasajero que no causa el sida. Si es que los negacionistas reconocen el sida como una enfermedad real, lo atribuyen a alguna combinación de conducta sexual, drogas recreativas, desnutrición, mala higiene, hemofilia o efectos de los fármacos utilizados para tratar la infección del VIH (antirretrovirales).

El consenso científico es que la evidencia que demuestra que el VIH es la causa del sida es concluyente y que las afirmaciones de los negacionistas del VIH/sida son pseudociencia basada en falsas teorías de conspiración, razonamiento defectuoso, cherry picking y tergiversación de datos científicos en su mayoría obsoletos. Con el rechazo de estos argumentos por la comunidad científica, el material de los negacionistas del VIH/sida está actualmente dirigido a un público científicamente menos sofisticado y se difunde fundamentalmente a través de internet.

A pesar de su falta de aceptación científica, la negación del VIH/sida ha tenido un impacto político significativo, sobre todo en Sudáfrica bajo la presidencia de Thabo Mbeki. Los científicos y los médicos han dado la señal de alarma respecto al costo humano del negacionismo del VIH/sida, el cual desalienta a las personas VIH positivas a utilizar tratamientos de eficacia demostrada. Los investigadores de salud pública han atribuido 330.000 a 340.000 muertes por el sida, junto con otras 171.000 infecciones y 35.000 infecciones infantiles por el VIH, tras el abrazo del negacionismo del VIH/sida por el gobierno de Sudáfrica. La interrupción de los tratamientos antivirales es también una gran preocupación mundial, ya que potencialmente aumenta la probabilidad de la aparición de cepas del virus con resistencia a antivirales.

Argumentación de las teorías negacionistas

Crítica de la existencia del virus VIH

Algunos investigadores aún sostienen que no hay prueba científica concluyente de la existencia del VIH. En 1996, la revista Continuum ―publicada por negacionistas― estableció un premioBases y trayectoria del premio de 1000 £ a quien mostrara alguna prueba científica de que el VIH había sido aislado siguiendo las reglas de aislamiento de retrovirus discutidas en el Instituto Pasteur en 1973. Peter Duesberg afirmó en 1996 que la identificación del virus se había probado, pero con un método distinto.Duesberg reclama el premio de la revista Continuum. El Grupo de Perth ha rebatido la reclamación de Duesberg y el premio aún no ha sido concedido. En abril de 2002, Alex Russel aumentó la cuantía del premio a 10 000 £.

El Grupo de Perth sostiene que dado que en los trabajos iniciales de Luc Montagnier y Robert Gallo no aparecen fotografías de microscopio electrónico del virus en la banda 1,16 g/mL (banda en la que se sabía que se depositaban las partículas retrovirales tras aplicar la conocida técnica de centrifugación en gradiente de densidad), en realidad no se demostró la existencia del virus. Basados en una entrevista entre Montagnier y Djamel Tahi en el Instituto PasteurEntrevista de Djamel Tahi a Luc Montagnier los miembros del Grupo de Perth han sostenido que el virólogo reconoció no haber aislado el VIH; sin embargo en esa entrevista Montagnier sostuvo que el descubrimiento del VIH, agente etiológico del sida, se realizó sobre la detección de la transcriptasa inversa y la realización de cultivos in vitro sobre muestras obtenidas de un portador. De acuerdo con esta misma entrevista, Montagnier afirma que no es necesaria la purificación del virus para reconocer un virus, basta con poder transmitirlo. Por otro lado, desde 1983, se encuentran disponibles imágenes de microscopio sobre el VIH.

Poco después, Eleni Papadopulos ―del Grupo de Perth― fue entrevistada por Christine Johnson, periodista independiente de Los Ángeles.Entrevista a Eleni Papadopulos. Papadopulos sostiene que la existencia del virus VIH sigue sin estar demostrada, basándose en que las partículas de las fotos no están aisladas-purificadas, ni tienen todas las características morfológicas de los retrovirus. Además, los controles (cultivos paralelos no «infectados») no se habían llevado a cabo de modo correcto (puesto que no habían sido estimulados, y los cultivos supuestamente infectados sí). Eleni Papadopulos afirma que en ningún momento en la investigación VIH-sida se han seguido las reglas necesarias y suficientes para demostrar la existencia de un nuevo retrovirus, acordadas por el Instituto Pasteur en 1973.Método de aislamiento de retrovirus considerado en 1973.

Stefan Lanka va más allá en la afirmación de que no está demostrada la existencia del VIH. Según él, la transcriptasa inversa es una enzima presente en todos los seres vivos y, puesto que esa es la base fundamental de la retrovirología, no se puede establecer que los retrovirus existan.Entrevista a Stefan Lanka.

Crítica a las pruebas de anticuerpos para VIH

Existen dos tipos de pruebas de anticuerpos del VIH de uso común: el ELISAELISA es el acrónimo en inglés del Enzyme-Linked ImmunoSorbent Assay: ‘ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas’. y el Western Blot (WB). En ELISA se produce un cambio de color al reaccionar una mezcla de antígenos del virus VIH y los anticuerpos del suero de un paciente. Este principio es el mismo en las pruebas ELISA de cualquier generación, incluidos los más modernos. La prueba Western Blot se utiliza para confirmar la prueba ELISA anterior. La diferencia principal entre ambos es que en el Western blot las proteínas son separadas a lo largo de una tira, lo que permite que las reacciones entre los anticuerpos y las proteínas individuales puedan verse como ciertas bandas.

A cada una de estas bandas se las denomina con una "p" pequeña (de proteína) seguido de un número que indica el peso molecular de la proteína (en moles), por ejemplo la p24. En la mayoría de los países, el diagnóstico de una infección por VIH consiste en realizar una prueba ELISA inicial, que si da positivo se repite. Si da positivo repetidamente se procede a realizar una Western blot, que si también da positivo confirma la infección por VIH. Las proteínas de la prueba de anticuerpos del VIH están codificadas por tres genes llamados gag, pol y env.

El Grupo de Perth afirma que el criterio de un resultado positivo en la prueba confirmatoria Western blot ha variado según el laboratorio, institución o país que se considere, y que no existe todavía un criterio acordado internacionalmente de qué es un positivo en dicha prueba.Variación del criterio de VIH positivo en la prueba Western blot, según el Grupo de Perth. También sostiene que las pruebas del VIH no detectan la infección por VIH, por dos motivos fundamentales: el primero es que de una reacción anticuerpo-antígeno no se puede deducir que el anticuerpo haya sido originado por dicho antígeno; el segundo es que no está probado que los antígenos (proteínas) pertenezcan al VIH, dado que desde su punto de vista no está demostrada la existencia del virus.

El Grupo de Perth argumenta que es imposible determinar la precisión (sensibilidad y especificidad) de los tests, ya que no se han comparado (homologado) con el llamado «estándar de oro», que consiste en aislar el virus VIH. En virología, el aislamiento es solo una de las técnicas mediante las cuales se puede determinar una infección viral. La fragilidad de algunos virus, incluyendo el VIH, dificulta que este estándar de oro pueda cumplirse en todos los casos y limita la efectividad del aislamiento como método de diagnóstico.Libia Herrero-Uribe (2004): Procedimientos en virología médica. San José de Costa Rica: Editorial Universidad de Costa Rica, pág. 86.

El Grupo de Perth admite que un positivo a los tests del VIH, significa una mayor probabilidad de desarrollar enfermedades, incluidas las pertenecientes al sida, si no se toman medidas para evitarlo. Robert Maver (FSA, MAAA), actuario de seguros (enlace en inglés), publicó un textoRevista Parade, 28 de marzo de 1993. en el cual afirmó que el riesgo de ser considerado como falso positivo es 5 veces superior a las posibilidades de ser un positivo real al test.Entrevista con Robert Maver.

Crítica a las pruebas de carga viral

Las pruebas de carga viral se realizan mediante un tipo especial de reacción en cadena de la polimerasa, la RCP cuantitativa (En inglés PCR, Polymerase Chain Reaction). Para el grupo de Perth utilizar el término «carga viral» supone afirmar que el ARN que se mide es de un retrovirus, pero como niegan que el VIH exista o se conozca, concluyen que las proteínas virales no pueden ser conocidas. Peter Duesberg ha dicho con respecto a la PCR:

Sin embargo, se ha comprobado que la carga viral medida por PCR permite predecir de forma muy fiable la tasa de declive en el recuento de linfocitos CD4+, así como la probabilidad de desarrollar el cuadro clínico asociado al sida e incluso la probabilidad de muerte en los 6 años siguientes.

Crítica a los antirretrovirales

El Grupo de Perth argumenta que puesto que no está demostrada la existencia del virus VIH, no debería ser necesario tratar a ningún paciente con antirretrovirales, sino en todo caso con antioxidantes. No obstante, no descartan que los antirretrovirales puedan tener beneficios clínicos, actuando de un modo distinto a como simples antirretrovirales. El grupo de Perth afirma que la azidotimidina (AZT) no puede tener efecto antirretroviral ni tampoco previene la transmisión de madre a hijo, y que es tóxico a todas las células, pudiendo causar algunos casos de sida.

Peter Duesberg también afirma que el tratamiento con AZT podría provocar inmunodeficiencia.Colección de artículos negacionistas sobre el AZT, incluye imagen de la etiqueta con la calavera y las tibias cruzadas Duesberg, junto con el periodista John Lauritsen, escribió un libro en 1990 en el cual se argumentaba sobre la toxicidad y capacidad de producir inmunosupresión del AZT.John Lauritsen y Peter Duesberg: Poison by prescription: the AZT story. Estados Unidos: Pagan Press, 1990; ISBN 0-943742-06-4.

Estas afirmaciones están opuestas al hecho de que se ha observado una menor morbilidad y mortalidad en los pacientes que reciben la terapia antirretroviral de gran actividad que en aquellos que no la tienen.R. Daudel, y Luc Montagnier: El sida (págs. 67-70). México: Siglo XXI, 2003.Unaids: «Global report. Unaids report on the global aids epidemic» (págs. 107-112), 2010. La toxicidad de los medicamentos antirretrovirales disponibles no se oculta a los pacientes, a los que se les permite elegir entre tomarlos o no. Dados los efectos indeseables que puede tener el uso de un coctel antirretroviral, este siempre es administrado bajo observación de un médico especialista.Vgr., en México la Norma Oficial Mexicana NOM-010-SSA2-2010 ―para la prevención y el control de la infección por virus de inmunodeficiencia humana― dispone toda una serie de recomendaciones e indicaciones que se deben plantear a los pacientes por virtud de la infección y el tratamiento, incluyendo los efectos secundarios de la terapia antirretroviral. Cfr. Censida-Secretaría de Salud: Guía de manejo antirretroviral de las personas que viven con el VIH/sida. Ciudad de México: Censida-Secretaría de Salud passim, 2006.