Benito Soto Aboal -también de Soto Aboal- (Pontevedra, 22 de marzo de 1805 — Gibraltar, 25 de enero de 1830) fue un pirata español de principios del .
Biografía Benito Soto nació en el barrio pontevedrés de A Moureira en el seno de una familia numerosa de catorce hermanos. Su padre, Francisco de Soto Franco, se casó dos veces: con Manuela Aboal, primero, y con la sobrina carnal de ella, Lorenza Aboal, después. Benito era el tercero de los ocho hijos de este segundo matrimonio. Salvador Rodríguez Valencia, La última burla del pirata Soto. Levante, el mercantil valenciano (2010). Vía Internet Archive. Consultado el 28 de abril de 2024. De su madre tenemos, quizás, una vaga referencia en testimonio de «Barbazán», uno de los piratas, durante el juicio en Cádiz:
thumb|150px|left|La calle san Guillermo con A Moureira de la Barca al fondo. La Moureira era un arrabal marinero en la desembocadura del río Lérez, entre el puente del Burgo, Moureira de arriba, y la desembocadura del río Gafos, Moureira de abajo; en medio, la Moureira de la Barca a la altura del puente homónimo, comunicada con el núcleo urbano por la calle san Guillermo. Esas aguas contienen una proporción mínima de agua del río; en realidad estamos hablando del litoral urbano de la ría de Pontevedra. Toda la zona, junto con la desembocadura del Rons en la orilla opuesta, había asentado en el pasado una gran actividad pesquera y comercial gracias al mar y a concesiones de la Corona: fabricación de grasas de la sardina, comercio del vino, salazones; la economía de Pontevedra había sido pujante. Pero desde finales del se entró en una progresiva recesión económica,Benito Soto: en busca del último pirata del Atlántico en la que jugó un papel importante la pérdida de calado del puerto.
Por otra parte, en el se implantó la «Matrícula del Mar», sistema de reclutamiento forzoso para dotar a los buques de la Armada española de tripulaciones competentes. La obligatoriedad del alistamiento junto con la escasez de pagas y los peligros asumidos provocaba que gran número de jóvenes trataran de eludirlo, convirtiéndose en desertores. Las actividades ilegales pasaban a ser recurso de subsistencia y así el adolescente Soto, de familia marinera humilde, comenzó a combinar la pesca con el contrabando.
thumb|150px|La Europa napoleónica (azul) y la sexta coalición (rojo) en 1813. Otra fuente de ingresos muy lucrativa era el comercio de esclavos, pero desde comienzos del venía siendo perseguido legalmente en Europa, en especial por el Imperio británico, que en sucesivas medidas legislativas (1807, 1827, 1833, 1834) prohibió la trata y abolió la esclavitud. Cualquier barco negrero en aguas al norte de la línea del ecuador podía ser apresado por la Royal Navy.
La época estaba sacudida por las guerras napoleónicas. Sólo tres meses después del nacimiento de Soto se libra la batalla de Trafalgar que da el dominio absoluto del mar a los ingleses durante el . En 1807 se firmó el tratado de Fontainebleau que repartió Portugal entre Francia y España: portugueses y españoles enfrentados, lo que explica algunos recelos y comportamientos de Soto. Finalmente, en 1808 estalló la guerra de la Independencia, con todas sus secuelas sociales y económicas.
La índole personal de Benito Soto nos es conocida a través de sus propios hombres, en testimonio recogido por Jorge Lasso de la Vega, fiscal de la causa seguida contra los piratas:Lazaga y Garay, Joaquín (1892). Los piratas del Defensor de Pedro. Pág. 69
thumb|250px|Bergantín sueco de dos palos.
El bergantín O Defensor de Pedro thumb|250px|Panel informativo en Pontevedra capital. Soto desertó de la «Matrícula del Mar» y se trasladó al Caribe, ejerciendo de contrabandista en Cuba y probablemente de pirata en la isla Tortuga. En todo caso, consta que en 1827 se inscribió de segundo contramaestre del bergantín brasileño O Defensor de Pedro, nave con licencia para "… andar en corso contra la República de Buenos Aires y emplearse igualmente en mercancía donde le convenga y lícito fuese";Pablo L. Orosa, Burla Negra: historia del último gran pirata del Atlántico. Jot Down. Vía Internet Archive. Consultado el 28 de abril de 2024. es decir, su cometido eran tanto las acciones bélicas en el marco de la guerra argentino-brasileña (1825-1828), como las comerciales propias de la trata de esclavos.
El buque "armado con seis cañones de corto calibre en batería y otro montado en coliza [de cureña giratoria] del calibre de á 12 [y] el armamento portátil proporcionado al número de sus tripulantes", transportaba en sus bodegas "telas bastas, aguardiente, pólvora, fusiles, sables y otros efectos propios para el negocio que iban á emprender".
La hoja de embarque describe a Soto «de pelo y cejas castaño, hoyoso de viruelas y ojos negros».José Benito García Iglesias, Benito Soto, psicópata, asesino y… pirata, Parte I. Pontevedra Viva (2016). Vía Internet Archive, consultado el 28 de abril de 2024. Más tarde, sus secuaces lo retratarán como:
Al mando estaba el capitán Pedro Mariz de Sousa Sarmiento, oficial retirado de la Armada Imperial de Brasil. Además de Soto, que se hacía llamar «Benito Barredo», en la tripulación figuraban otros españoles: dos gallegos (el ferrolano Miguel Ferreira, y Nicolás Fernández, alias «Juan Caro») y un vasco de Mundaca, «el Vizcaíno».
thumb|250px|El golfo de Guinea. Sao Jorge da Mina, destino africano del O Defensor de Pedro se encuentra en la actual Ghana (esquina sup. izda. del mapa). O Defensor de Pedro cubría la ruta desde Río de Janeiro al golfo de Guinea. Allí recogía los esclavos en el establecimiento portugués de Sao Jorge da Mina, bahía de Ohué (Costa de Oro), principal puerto esclavista del África atlántica. El puerto, al norte de la línea ecuatorial, estaba en el punto de mira del Imperio británico que perseguía «la trata». La Royal Navy permanentemente al acecho obligaba a los buques negreros a ser maniobrables y rápidos.
El 22 de noviembre de 1827 zarpa la expediciónLazaga y Garay, Joaquín (1892). Los piratas del Defensor de Pedro, «Prolegómeno». Págs. 13-59 que será el comienzo de Benito Soto como uno de los piratas de fama mundial entre los más sanguinarios, si no el que más. El 3 de enero de 1828 llega a su destino africano. Durante la travesía Soto se había ido haciendo con la confianza de parte de la tripulación y en la noche del 26 de enero, estando el capitán Sousa Sarmiento en tierra, se amotina al grito de abajo los portugueses. Uno de éstos, el cabo de guardia Manuel José de Freitas, es apuñalado gravemente en el costadoLazaga y Garay, Joaquín (1892). Los piratas del Defensor de Pedro. Pág. 179 pero no lo rematan. Miguel Ferreira, uno de los cabecillas, propone matar a todos «los portugueses rendidos», si bien acaban optando por dejarlos en tierra con la excepción de los ocho que consideran más útiles.Lazaga y Garay, Joaquín (1892). Los piratas del Defensor de Pedro. Pág. 18 Levan anclas y se lanzan de lleno a la piratería. Alberto Casas, BENITO DE SOTO (2013).: II. La Burla Negra. Vía Internet Archive, consultado el 4 de mayo de 2024.Lalo Fernández Mayo, El último pirata. Vía Internet Archive, consultado el 4 de mayo de 2024.
Tras el motín el segundo de a bordo será el francés Victor de Saint-Cyr, alias Francisco Ricardo o Francisco Victorio, a quien Soto llama «Barbazán». Celia Chaín-Navarro, Benito Soto, el español errante. Blog Cátedra de Historia y Patrimonio Naval (2012). Vía Internet Archive, consultado el 5 de mayo de 2024. Afirmaba ser familiar de Laurent de Gouvion-Saint-Cyr, mariscal de Napoleón.
thumb|Manuel Antonio Rodríguez, piloto del bergantín pirata O Defensor de Pedro|thumb|250px|El piloto Manuel Antonio Rodríguez. El brasileño José dos Santos y Nicolás Fernández, ambos de la máxima confianza de Soto, son los «capitanes de presa», primero y segundo respectivamente. Dos Santos, el único sentenciado en rebeldía,Lazaga y Garay, Joaquín (1892). Los piratas del Defensor de Pedro.Pág. 71 es su íntimo confidente y uno de los cabecillas del motín. En cuanto a Fernández, confiará en él para la delicada misión de poner a buen recaudo lo más valioso del botín en Pontevedra.
Manuel Antonio Rodríguez, el piloto, continúa en su puesto a pesar de que no apoyó la rebelión, «sufriendo por ello toda clase de violencias». Más adelante será actor principal de la entrada de los piratas en La Coruña. Nunca será de la plena confianza de Soto ni de José dos Santos …
En los primeros días del levantamiento Soto comete uno de los dos únicos asesinatos que reconoció en el juicio: escoltado por Antonio de Laida «el Vizcaíno» abate de un disparo en la cabeza a Miguel Ferreira, que se había enfrentado a él en varias ocasiones, y lo arrojan al mar:
Abordaje del Morning Star thumb|left|250px|«O Defensor de Pedro» acosando por popa al Morning Star, primera víctima de Soto, según un grabado de Frederick Whymper (1838-1901). El 19 de febrero, a los veintitrés días de la salida de Ohué, Soto divisa la fragata mercante británica el Morning Star a la altura de la isla Ascensión; capitaneada por Thomas Gibbs, transportaba un cargamento de ébano, pimienta, canela y café desde Colombo (Ceilán) a Londres. Su tripulación, totalmente desarmada, superaba las cincuenta personas, incluidos once militares enfermos, mujeres y niños.
El bergantín, mucho más rápido que la fragata, hace un primer disparo que cae a la distancia de un cable. El capitán Gibbs pretende la huida, pero un segundo disparo que cae a sólo una yarda lo decide a detener el buque. Le ordenan bajar los juanetes y enviar un bote e inmediatamente reciben un cañonazo a quemarropa.Lazaga y Garay, Joaquín (1892). Los piratas del Defensor de Pedro. Págs. 235, 236
El abordaje lo encabeza el capitán de presa José dos Santos acompañado por Víctor de Saint-Cyr «Barbazán» y otros. Armados de pistolas, sables y puñales encierran a algunos tripulantes en la cámara y dan comienzo al saqueo de la nave en medio de toda clase de excesos. Según el propio Barbazán: thumb|225px|Mujeres asaltadas en su cabina por los piratas de Benito Soto. Grabado de 1856.
Al anochecer encierran a toda la tripulación y a los soldados inválidos entre las escotillas mayor y de proa, que aseguran con maderaje de cubierta, y barrenan el costado de estribor en proa; no querían supervivientes. Sobre las diez de la noche abandonan definitivamente la fragata.Lazaga y Garay, Joaquín (1892). Los piratas del Defensor de Pedro. Págs. 238, 239
De vuelta en el bergantín asesinan al capitán Gibbs y a los marineros prisioneros en la bodega, y ponen rumbo norte hacia las islas portuguesas de Azores. thumb|225px|Asesinato en cubierta durante un asalto pirata. El buque inglés se inunda, pero los supervivientes conseguirán salvarlo.Álvaro Ruibal, Aventura y leyenda de Benito Soto. Destino. Barcelona, 25 de noviembre de 1944. Página 6. Sobre la una de la madrugada, en medio de un completo silencio, algunas mujeres se atreven a salir de sus escondites y consiguen liberar a los cautivos en la cámara. La dotación marinera:
Los daños sufridos por el Morning Star son de consideración:
Por fortuna, la bomba de achique estaba intacta. La pusieron en funcionamiento hasta dejar al aire los barrenos del casco, que taponan, y con el trinquete redondo envergado emprenden una navegación muy en precario, no exenta de sobresaltos: a los pocos días entra en combustión espontánea el café y canela por fermentación en contacto con el agua. Pero logran seguir adelante y tras un mes de navegación al garete serán rescatados por el capitán inglés Magnus Johnson al mando del Guildford.Sarah Craze, Atlantic Piracy in the early 19th Century, the shocking story of the pirates and survivors of the Morning Star. Boydell Press 2022, pág. 37 (en inglés)Lazaga y Garay, Joaquín (1892). Los piratas del Defensor de Pedro. Pág. 272 El 18 de abril de 1828 el Morning Star toca puerto en Gravesend, ribera sur del Támesis.