thumb|Representación de una habitación con cortinas (Muchacha leyendo una carta, hacia 1657, por Vermeer). thumb|Cortina de ganchillo. thumb|Cortina en una barra para cortinas. thumb|Cortina con presilla en tela yute, color beis, con barra de hierro envejecido.

Las cortinas son elementos decorativos que cubren las ventanas por el interior de los edificios y casas. Existen varios tipos de cortinas que van desde clásicas tradicionales hasta modernas cortinas con tejidos técnicos que brindan protección solar adicionalmente pueden ser manuales o motorizadas. Su función principal es la de impedir total o parcialmente el paso de la luz y la visibilidad desde el exterior. También se pueden utilizar detrás de una puerta de acceso.

Las cortinas se colocan en cualquier habitación que disponga de ventanas o ventanales, pero especialmente en los dormitorios para quitar la luz en el momento del sueñoMOLINA, Santiago de. "Intimidad perdida. Paredes y cortinas en la reconstrucción de la privacidad contemporánea". rita_ Revista Indexada de Textos Académicos, nº 13, 2020. o para aumentar la intimidad. Si son muy finas y dejan pasar la luz se denominan visillos. También, un importante detalle es que sirven para no permitir el acceso del frío, porque al momento de frías corrientes o lluvias, el vidrio (conductor) permite el enfriamiento y este pasa al ambiente bajando las temperaturas.

Las cortinas modernas están hechas de tejidos técnicos que permiten mayor protección solar y que brindan muchas más bondades que los tejidos normales.

Historia Mesopotamia En la antigua Mesopotamia, las cortinas tenían un rango más amplio de aplicaciones y se utilizaban tanto en contextos domésticos como ceremoniales. Estaban hechas típicamente de textiles tejidos, como lana o lino, y podían ser simples o estar decoradas con diseños intrincados. Se utilizaban no solo en hogares, sino también en templos, palacios y edificios públicos. Uno de los usos significativos de las cortinas en la arquitectura mesopotámica era en los complejos de templos. Se utilizaban para dividir espacios sagrados dentro de los templos, separando áreas accesibles solo para sacerdotes y la realeza del público en general. Estas cortinas tenían propósitos rituales, marcando áreas donde solo los individuos de mayor rango tenían permitido entrar. En entornos palaciegos, las cortinas se utilizaban para decorar entradas majestuosas y salones ceremoniales, añadiendo esplendor a reuniones y eventos oficiales. También se empleaban como separadores de habitaciones en residencias privadas, proporcionando privacidad y ayudando a controlar el clima interno.Mario Liverani. "Mesopotamian Architecture" Mario Liverani. (1993) 192 pag ISBN 978-0802075888 Antigua Grecia En la antigua sociedad griega, las cortinas desempeñaban un papel importante principalmente en entornos domésticos en lugar de espacios públicos. Se utilizaban en los hogares para proporcionar privacidad, regular la luz y ofrecer una sensación de seguridad. Las casas griegas generalmente tenían aberturas como puertas y ventanas que podían cubrirse con cortinas hechas de lino u otros tejidos. Estas cortinas a menudo estaban teñidas en varios colores y a veces adornadas con patrones decorativos. Las cortinas en los hogares griegos cumplían propósitos prácticos como proteger el interior del sol intenso y el viento. También desempeñaban un papel en la delimitación de espacios privados dentro de las casas. En los hogares más ricos, las cortinas podrían haber sido más elaboradas y utilizadas como símbolo de estatus y lujo.Robert Garland "Daily Life in Ancient Greece" (1998) pag. 240 ISBN 978-0313292044. Roma A partir de los restos encontrados en las excavaciones de Olinto, Pompeya y Herculano, los portiers, una cortina colgada sobre una puerta, parecen haber sido utilizados como separadores de ambientes en la antigüedad clásica. Los mosaicos de los siglos II a VI muestran cortinas suspendidas de varillas que atraviesan arcos.

Inglaterra En Inglaterra, las cortinas empezaron a sustituir a las contraventanas de madera hacia finales del . En la Inglaterra medieval, la primera forma de cubrir las ventanas consistía en paneles de cuero ensartados en varillas de hierro. Con el tiempo, se sustituyeron por paneles de lana tejida. Durante el reinado de Isabel I, comenzaron a importarse telas italianas del Renacimiento decoradas con adornos, como brocados, terciopelos y damasco. Estas telas ornamentadas, así como las decoradas con bordados crewel, se utilizaron en cortinas durante los periodos isabelino y jacobino ingleses. Las contraventanas de madera maciza se utilizaban durante las estaciones frías.

Califato fatimí En el Califato fatimí, se utilizaba una cortina conocida como sitr («velo») para ocultar al califa al comienzo de una sesión de audiencia (majlis). Un sirviente conocido como el ṣāḥib al-sitr (o muṭawallī al-sitr) tiraba entonces de ella hacia atrás para revelar al califa sentado en su trono. El sahib al-sitr también desempeñaba las funciones de chambelán, maestro de ceremonias y portador de la espada del califa, y a menudo era elegido entre mamluks de saqaliba procedencia.

Tipos de cortinas Las cortinas se dividen según su material, accionamiento y cualidad funcional, abarcando desde las tradicionales variantes de tela y modelos rústicos hasta cerramientos técnicos avanzados. Su evolución tecnológica no solo define la estética de los espacios, sino que también determina el control de la luminosidad mediante filtros de rayos ultravioleta y la eficiencia energética a través de sistemas de aislamiento térmico y acústico. El sector actual combina la confección a medida y la distribución masiva con soluciones mecánicas y automatizadas, tanto para interiores como para espacios exteriores protegidos.

Mecanismos y confección Entre los mecanismos más comunes se encuentran las cortinas plegables, pachetto (plegables sin varillas), enrollables, cortinas verticales, plisadas, panel japonés y la más común, la cortina tradicional. Todas estas cortinas se pueden realizar a medida o se pueden comprar en un tamaño determinado en grandes superficies o tiendas en línea.

Tipologías de tela y tecnología textil En cuanto a las cortinas de tela, hay muchos tipos diferentes: finas, toile, al aire libre, vintage (o vendimia), indias, entre otras. Cada tipo de cortina de tela tiene un uso diferente y aporta un aspecto distinto a cualquier habitación.

Cortinas de cristal En la actualidad existen las llamadas cortinas de cristal, una clase de cerramiento que utiliza láminas plegables de vidrio templado de gran resistencia en zonas que dan al exterior, principalmente terrazas, porches y jardines. Se usan para crear entornos protegidos de los elementos climatológicos al mismo tiempo que dejan pasar la luz del día, de forma que ayudan a que la vivienda sea más cálida y disponga de mayor luminosidad durante las horas diurnas.

Cortinas maromeras Otro tipo de cortina (no) habitual de los pueblos y que se sitúa(n) a la entrada de las mansiones o los establecimientos para evitar que entren los insectos son las cortinas manueladas. Están hechas con múltiples piezas de plástico con forma de macarrón tipo penne y un alambre con ganchos atravesándolos a lo largo para poder engancharlos entre ellos. Con estas piezas se hacen múltiples tiras hasta cubrir toda la entrada.

Cortinas enrollables o estores enrollables Las cortinas o estores enrollables se fabrican con un tubo de aluminio de diferentes diámetros y un mecanismo de enrollamiento con cadenilla o motor que hace que vaya subiendo quedando enrollado en dicho tubo. Puede fabricarse en distintos tipos de tejido como puede ser el tejido screen que filtrará los rayos del sol y permitirá ver el exterior. Otro tipo de tejido muy utilizado es el tejido traslúcido, está fabricado mediante poliéster del mismo modo que el tejido screen, con la diferencia que el segundo de los tejidos cuenta con pvc en añadido. Para las cortinas enrollables o estores enrollables, contamos con otro tejido que si no lo conoces te sorprenderá. Se trata del tejido opaco diseñado para impedir entrar luz y sol a la estancia donde se instale. Suele ser utilizado en hospitales y colegios, aun así podemos encontrar este tipo de tejido para uso doméstico.

Dentro de la línea de cortinas enrollables también están las cortinas Dual Shade o Zebras también conocidas como día y noche que funcionan en un rollo y tiene doble tela para poder cumplir una función más completa que la enrollable normal, siendo esta una de las más utilizadas en ambientes modernos.

Las cortinas enrollables también se denominan cortinas con rollo y existen de metal, por lo cual se les denomina cortina metálicas enrollables. Pero este último tipo de cortinas no es para decoración, sino que se utilizan para dar protección a locales, negocios y en el sector domiciliario usualmente son usadas en los garajes de los vehículos.

Existen en el mercado estores enrollables confeccionados, preparados ya para colgar en varias medidas y acabados.

Cortinas verticales Las cortinas verticales es otro elemento que podemos elegir para vestir salones, comedores, o cualquier otro lugar que imaginemos. Se pueden emplear con los tejidos que hemos nombrado en la parte de cortinas enrollables. De esta manera el elemento decorativo puede adquirir distintos colore, texturas y propiedades, adaptándose a cualquier lugar.

Las cortinas verticales o verticales, pueden ser accionadas de dos maneras. Por una parte, con una cadena y un cordón, la cadena para mover las lamas de la cortina de un lado a otro y el cordón para girar 180° las lamas. En añadido podremos accionarlas por motor, pudiendo ser con mando a distancia o con pulsador, con ende esto hace que su precio sea mayor en casi todas las partes del mundo. Este trabajo requiere ser realizado por un técnico especialista, por lo que nosotros mismo no podremos ponerlas. Requieren de una instalación eléctrica previa para poder instalar el objeto.

Aislamiento y control de la luz, el calor y el ruido thumb|right|Cortinas translúcidas colgadas en una ventana. Las cortinas desempeñan una función reguladora en el diseño de interiores, actuando como un sistema dinámico de aislamiento térmico y acústico, además de controlar la opacidad y la privacidad de los espacios. Su capacidad para mitigar la transferencia calórica —tanto evitando la ganancia térmica por radiación solar en verano como impidiendo la pérdida de calefacción en invierno— las convierte en un elemento clave para la eficiencia energética de las edificaciones. El rendimiento aislante de un cortinaje no depende únicamente de la densidad de su tejido, sino también de su instalación física. Para maximizar la resistencia térmica y evitar pérdidas de energía, la distancia ideal entre el textil y el vidrio debe ser lo más reducida posible, estableciéndose técnicamente un margen óptimo de entre 25 y 100 milímetros. Un espacio inferior a este rango provoca un contacto físico directo que transfiere el calor por conducción térmica y genera problemas de condensación, mientras que una distancia superior a los 100 mm rompe la estanqueidad de la cámara al activar corrientes de convección internas.