El Operativo Conjunto Chihuahua es parte de la guerra contra el narcotráfico en México e inició actividades el 27 de marzo de 2008, con el envío de efectivos militares y federales, incluidas fuerzas especiales para tratar de desarticular a los cárteles Sinaloa, del Golfo y Los Zetas, los cuales estaban disputándose la ciudad con una violencia sin precedentes, los cuales asediaban la ciudad.
Este operativo fue visto por periodistas y expertos como un intento desesperado del gobierno de Felipe Calderón de intentar frenar la violencia creada por los carteles, así como el comienzo de la militarización en el país. También se observo el aumento de homicidios dolosos y atropellos contra la población durante la aplicación de este operativo.
Antecedentes El 1 de diciembre de 2006, el presidente Felipe Calderón asumió el cargo y declaró la guerra a los narcotraficantes. Se ordenó a las tropas y a las fuerzas de la Policía Federal que se trasladaran a zonas críticas donde operaban los cárteles de la droga, especialmente en Michoacán, Tamaulipas y Ciudad Juárez, en esta última ciudad, cerca de 2.500 elementos fueron llamados a actuar. El contexto social y económico en Ciudad Juárez era compleja, con una situación de desigualdad aguda y la ciudad había sido testigo de una serie de feminicidios sin resolver de trabajadoras de fábricas.
Cronología 2008 El gobierno mexicano, bajo la presidencia de Felipe Calderón, decidió implementar el Operativo Conjunto Chihuahua como parte de su estrategia nacional contra el crimen organizado. Este operativo involucró el despliegue masivo de efectivos militares y policiales federales en la región. Uno de los primeros operativos exitosos fueron cuando tropas del Regimiento 20 de Caballería Motorizada que realizaban una misión de vigilancia en Ciudad Juárez allanaron una casa de seguridad perteneciente al Cártel de Juárez; en el allanamiento fueron detenidos 21 sospechosos y en la detención se incautaron una gran cantidad de drogas, armas, municiones, uniformes militares y policiales y tres vehículos. El 7 de marzo, se registró un enfrentamiento al poniente de Chihuahua entre sicarios y oficiales del 23 Batallón de Infantería, los cuales fueron inicialmente emboscados y lanzaron granadas, el ataque fue repelido por los uniformados, dejando seis delincuentes y un soldado muertos, así como tres sicarios detenidos.
El 14 de marzo del mismo año es asesinado por un comando armado al dirigente de la Organización Agrodinámica Nacional, Armando Villarreal Martha, cuando este se encontraba en su hogar en Nuevo Casas Grandes, resultando herido en el ataque el padre del activista. Villarreal Martha ganó notoriedad en la región debido a su movilización contra la revisión de tarifas eléctricas para consumo agrícola, así como la revisión de varios artículos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. En ese mismo mes, se reportó la masacre en un centro de rehabilitación que dejó como saldo nueve pacientes muertos. El 27 de marzo, el Secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño anunció la Operación Conjunta Chihuahua como una estrategia para combatir el crimen organizado en el estado. Ese mismo día miembros de la SEDENA, la Policiá Federal y el Fiscal General Eduardo Medina Mora confirmaron su participación en el operativo. El gobierno envío como refuerzo cerca de 2,026 efectivos del ejército y oficiales de la Policía Federal equipados con 180 vehículos y tres aeronaves, para reforzar las guarniciones militares. Se instalaron dieciséis bases de Operación Conjunta que integran fuerzas del Ejército y de la Policía Federal. Dos días después, tres aeronaves de la Fuerza Aérea C-130's y un Boeing 727 que transportaban 392 efectivos llegaron al Aeropuerto Internacional Abraham González de Ciudad Juárez y por tierra arribaron más tarde ese mismo día 805 soldados equipados con 116 vehículos pertenecientes a la 3.ª Brigada de Infantería Independiente del ejército.
No fue hasta el 8 de abril, cuando elementos del ejército mexicano irrumpió en el funeral de un narcotraficante conocido como Gerardo Gallegos quien pertenecía al Cártel de Juárez. Se supone que Gerardo Gallegos murió en un tiroteo con grupos rivales en Hidalgo del Parral. El ejército movilizó rápidamente dos unidades, la primera unidad terrestre compuesta por 35 soldados equipados con 4 vehículos militares del 76 Batallón de Infantería, la segunda unidad aérea compuesta por 15 efectivos de la Brigada de Fuerzas Especiales de Fusileros Paracaidistas del ejército equipada con un Mi-17 y un MD 503. La Unidad fue enviada a la zona del cementerio para realizar un reconocimiento, en la zona del objetivo se encontraron hombres armados que abrieron fuego contra los helicópteros, pero no lograron impactar. Los civiles presentes, se dispersaron corriendo o alejándose del tiroteo; simultáneamente la aeronave descendió sobre la zona persiguiendo a los pistoleros mientras en el mismo momento llegó la unidad terrestre y arrestó inicialmente a 30 personas, liberando más tarde a civiles que no tenían relación con los delincuentes, siendo 8 de los asaltantes arrestados, decomisado dos AK-47's, una Carabina M4 y un Rifle Ruger. Entre los detenidos se encuentra el director de la Policía Municipal de Villa Ahumada, Adrián Barrón.
El 11 de mayo es asesinado a tiros al comandante Juan Antonio Román García, mientras regresaba a su casa después de su jornada. Al día siguiente fue detenido Pedro Sánchez Arras, alias "El Tigre" o "El Sol", lugarteniente del Cártel de Juárez (importante cabecilla de la facción Carrillo Fuentes) y responsable del trasiego de droga hacía los Estados Unidos. A pesar de su arresto inicial escapo del penal Centro Nacional de Arraigo de la Procuraduría General de la República el 7 de julio del mismo año, pero fue recapturado un par de días después. En marzo de 2019, fue sentenciado a 40 años y nueve meses de prisión. Seis días después miembros del Cartel de Sinaloa atacaron Villa Ahumada, Chihuahua, y mataron al jefe de policía, dos oficiales y tres civiles, además de secuestraron cerca de diez personas más, adicionalmente tres personas fueron ejecutadas en Ciudad Juárez ese día. El 16 de agosto de 2008, miembros del crimen organizado asesinan a tiros a 13 personas en el municipio de Creel, Municipio de Bocoyna, habiendo un menor de edad entre las heridas.
El 9 de octubre se reporta la masacre del bar Río Rosas ocurrió en la ciudad de Chihuahua, en la que once personas fueron asesinadas por sicarios vestidos con uniformes de la Policía federal, según reportes iniciales los agresores iban sobre unos sujetos que se perdieron en la multitud. El mismo día se reportó el asesinato del oficial Ramón Francisco Palomares Ramos
El 28 de noviembre del mismo año se reportó el ataque contra un restaurante de marisco, en Ciudad Juárez, dejando como saldo ocho muertos, entre los abatidos se encuentran un funcionario y tres policías. El 8 de diciembre Una semana después, se registró un ataque a tres sedes policiales en Ciudad Juárez dejando como saldo ocho policías muertos y uno herido. Horas antes en la colonia Obrera sicarios dispararon rifles AK-47 contra dos hombres, matando a uno e hiriendo al otro, minutos después tres individuos fueron ejecutados en la misma calle, y cuadras más adelante aparecieron acribillados otros tres sujetos con heridas en torso y cabeza.
2009 El 10 de febrero de 2009 se reportó el secuestro de 9 personas en Villa Ahumada. Luego fueron perseguidos por militares hasta un rancho ubicado a 12 kilómetros al sur de la Garita de Samalayuca, que dejó 21 muertos, siendo uno de los episodios más crudos del operativo. Las víctimas mortales incluyen un soldado, 6 de los 9 prisioneros y 14 agresores que fueron abatidos por el ejército. Este hecho comparte mucho con el ataque del 17 de mayo de 2008, y se presume que los atacantes eran miembros del Cártel de Sinaloa. Cuatro días después, en el mismo municipio, tropas que patrullaban se enfrentaron a tiros con sicarios de un cártel, dejando tres agresores muertos. Autoridades locales y federales fueron enviados al municipio, debido a la gran presencia del Cártel de Sinaloa en el municipio.
El 20 de febrero el jefe de policía de Ciudad Juárez, Robert Orduna, anunció su renuncia después de que dos agentes de policía fueran asesinados. Los narcotraficantes habían amenazado con matar a un agente de policía cada 48 horas hasta que el jefe renunció. El cambio de mando en la fuerza policial de Juárez se produce a raíz de una campaña de intimidación por parte de un cártel de la droga que tenía a la ciudad fronteriza bajo su control. A Orduna se le atribuye el mérito de reemplazar a la mitad de la fuerza policial de 1,600 personas con nuevos reclutas en un intento de librarla de miembros corruptos.
Ataque a convoy del gobernador El 22 de febrero, un grupo de sicarios atacó un convoy donde era transportado el gobernador de Chihuahua José Reyes Baeza Terrazas, esto mientras se transportaba en el cruce del Periférico de la Juventud y Ortiz Mena, en la capital del estado, cerca de las 12:30 a. m. En el lugar del ataque murió un guardaespaldas, y otros dos fueron heridos. La PGR se encargó del caso debido a la gravedad del atentado, llevando a la captura el 24 de febrero de Eduardo Hérnandez Valdez, un exmilitar adscrito al batallón número 57, ubicado en Iguala, Guerrero, quien ingresó en el Ejército en septiembre de 2001 y causó baja en octubre de 2003. El mismo día, cartulinas con mensajes amenazantes al presidente municipal de Ciudad Juárez fueron abandonados en distintos puntos de la ciudad.
En respuesta a la ola de violencia, el gobierno federal ordenó el envío de 5,000 soldados y 1000 policías federales adicionales de la 11.ª Región Militar y agentes de la policía federal equipados con helicópteros armados, vehículos de transporte y blindados a la zona para poner fin a la violencia. Los refuerzos apoyaron a los 2,500 soldados y policías federales que fueron enviados a principios de 2007. thumb|left|Oficiales de policía en Ciudad Juárez, junio de 2008 El 1 de marzo, de los 5 mil efectivos, 1,800 llegaron a Ciudad Juárez. Las tropas del Ejército arribaron a bordo de 90 vehículos de diversos tipos y se integraron al 20 Regimiento de Caballería Motorizada en el interior de la ciudad, así como otros municipios, ayudando en la implementación de operativos. Primer motín en el Cereso No.3 El 5 de marzo se registra una sangrienta riña en el Centro de Readaptación Social número 3, en el municipio de Juárez, dejando como saldo 20 reclusos muertos y más de siete heridos, siendo protagonizado por miembros de las pandillas Artistas Asesinos y Los Mexicles.
El 18 de marzo, personal militar desarmó a 1,600 policías municipales de Ciudad Juárez. Algunos efectivos municipales fueron utilizados para transportar a los soldados en tareas de patrullaje, ya que ya conocen la zona, a otros los enviaron a casa y se les dijo que no se les pagaría. Este nuevo evento fue aprobado por el presidente Municipal de la ciudad, José Reyes Ferriz. Esta medida para filtrar y desarticular supuestos vínculos dentro de las fuerzas policiales ha sido replicado en varias ocasiones, siendo la más reciente el desarme de oficiales del municipio de Valle de Zaragoza en agosto de 2024.
Nueva ola de violencia El 20 de enero seis cuerpos fueron abandonados en el camino de Santa Ana a Rancho Palacios, del municipio de Santa Isabel, Chihuahua. Los jóvenes habían sido secuestrados El 19 de marzo, desde la llegada de fuerzas del Ejército y la Policía Federal, Juárez tuvo un respiro ante la violencia. Desde 2008 y la semana anterior a la llegada de las fuerzas gubernamentales la ciudad era reconocida como la más violenta del país con 12 ejecuciones al día.