Mylo Xyloto es el quinto álbum de estudio de la banda británica Coldplay, publicado el 19 de octubre de 2011 por Universal Music en Japón y lanzado mundialmente cinco días después a través de Parlophone. Concebido como un álbum conceptual ambientado en un entorno distópico, desarrolla la historia de dos personajes —Mylo y Xyloto— en una sociedad controlada por un régimen opresivo, donde la música y la expresión artística funcionan como formas de resistencia. El proyecto surgió tras el lanzamiento de Viva la Vida or Death and All His Friends (2008), período durante el cual exploraron nuevas direcciones sonoras y visuales mientras trabajaban nuevamente con los productores Brian Eno, Markus Dravs, Daniel Green y Rik Simpson. Aunque en un principio Coldplay contempló la posibilidad de grabar un disco más acústico e íntimo, el proceso evolucionó hacia una propuesta más expansiva y colorida que combinó elementos de pop, electrónica, dance rock y new wave.
La temática y estética se inspiraron en el grafiti, particularmente en el arte callejero neoyorquino de la década de 1970, así como en el movimiento de resistencia de la Rosa Blanca durante la Alemania nazi. Estas influencias se reflejaron tanto en la narrativa como en la identidad visual del disco, caracterizada por una estética de murales de grafiti, colores intensos y composiciones de inspiración urbana. Para el desarrollo gráfico, colaboraron nuevamente con el estudio Tappin Gofton y con el artista Paris, quien participó junto al grupo en la creación de un mural de gran formato que posteriormente sirvió como base para la portada. El álbum también incorporó una narrativa transmedia que más adelante se expandió mediante una serie de cómics publicada por Bongo Comics.
Como parte de su promoción, Coldplay lanzó cinco sencillos —«Every Teardrop Is a Waterfall», «Paradise», «Charlie Brown», «Princess of China» y «Hurts Like Heaven»— además de dos sencillos promocionales. «Paradise» se convirtió en uno de los mayores éxitos comerciales de la banda al alcanzar el número uno en el Reino Unido y múltiples certificaciones internacionales. El grupo promovió el álbum mediante actuaciones en festivales como Glastonbury, Lollapalooza, Rock in Rio y Fuji Rock Festival, antes de embarcarse en el Mylo Xyloto Tour, que incorporó escenarios inspirados en el arte urbano, pulseras LED interactivas y una producción visual de gran escala. La gira recaudó más de 181 millones de dólares y contribuyó a popularizar el uso de tecnología lumínica sincronizada en conciertos masivos.
Mylo Xyloto recibió comentarios generalmente favorables. Diversos medios elogiaron su ambición sonora, su enfoque optimista y la incorporación de influencias provenientes del pop contemporáneo y la música electrónica, aunque algunos críticos cuestionaron la consistencia de su narrativa conceptual y el carácter conservador de parte del repertorio. A nivel comercial, alcanzó el número uno en más de treinta países y superó 1,1 millones de copias vendidas en su primera semana. También se convirtió en el más vendido del año de un grupo y obtuvo múltiples certificaciones internacionales, entre ellas discos multiplatino en países como Reino Unido, Francia, Alemania y Australia. Además, recibió nominaciones en premios como los Grammy, Billboard Music Awards, Premios Brit y Premios Juno.
Antecedentes y grabación izquierda|miniaturadeimagen|280x280px|El estudio The Beehive, utilizado durante la grabación de Mylo Xyloto, albergó gran parte de las tomas en directo del álbum.
En noviembre de 2008, en una entrevista con All Headline News, el vocalista de Coldplay, Chris Martin, declaró que los integrantes de las bandas no deberían seguir en activo más allá de los treinta y tres años de edad. Sin embargo, en diciembre de ese mismo año matizó sus palabras y explicó que en realidad se refería a que debían avanzar «como si fuera nuestro último trabajo, porque es la única forma de hacerlo», además de señalar que no creía que el grupo fuera a separarse. Por su parte, el bajista Guy Berryman, quien previamente había comentado que la banda «simplemente tendría que empezar a trabajar y ver qué surge», confirmó que regresarían al estudio.
En noviembre de 2006, Coldplay estableció su sede de grabación en The Bakery, una antigua panadería situada en Primrose Hill, al norte de Londres, donde trabajaron buena parte de Viva la Vida or Death and All His Friends. Para Mylo Xyloto, volvieron a ese espacio, aunque en esta ocasión también utilizaron un nuevo estudio cercano, conocido como The Beehive. Mientras que en el local original se realizaron algunas sobregrabaciones y buena parte del proceso de edición, muchas de las tomas en directo se llevaron a cabo en el nuevo recinto. El productor Rik Simpson describió The Beehive como «una sala amplia», y uno de los miembros del equipo técnico del grupo comentó que el estudio contaba con una «reverberación magnífica» y una iluminación muy particular: «La luz entra por todas partes. Incluso en una tarde británica gris, el interior resulta notablemente luminoso. Solo puedo imaginar que esto se reflejará en el nuevo material». En este contexto, la grabación del álbum concluyó en septiembre de 2011.
Temática y composición Mylo Xyloto se concibe como un álbum conceptual ambientado en un entorno distópico. Frente a un régimen opresivo y de control social, un grupo de jóvenes se rebela contra el poder a través de la música como principal vehículo de expresión y de cambio colectivo. En este marco se desarrolla una historia de amor entre dos personajes —llamados Mylo y Xyloto— que articula el relato y culmina con la idea del amor como fuerza redentora. Diversos críticos interpretaron el disco como una respuesta a un contexto global marcado por la crisis económica y la inestabilidad social, frente al cual el grupo opta por un enfoque centrado en el optimismo y la perseverancia. izquierda|miniaturadeimagen|210x210px|El álbum también toma como referencia el movimiento de la Rosa Blanca, un grupo de resistencia no violenta formado por estudiantes en la Alemania nazi que, mediante panfletos clandestinos, denunció el régimen de Adolf Hitler y promovió la oposición intelectual durante la Segunda Guerra Mundial.
Martin señaló que la inspiración procede del grafiti urbano —en particular del neoyorquino de la década de 1970— y del movimiento de la Rosa Blanca, referencias que vinculan el arte con la rebeldía juvenil en tiempos de crisis. Estas ideas se reflejan también en la identidad visual del proyecto, caracterizada por una estética de arte callejero con colores intensos. En conjunto, el disco plantea una «revolución» de carácter simbólico y emocional, más cercana a la celebración colectiva que a la protesta política explícita, y combina este enfoque con momentos de tono más introspectivo centrados en la pérdida, la incertidumbre y las relaciones personales. Martin también mencionó la serie televisiva The Wire como una de las influencias del proyecto, particularmente en su aproximación a entornos urbanos complejos, marcados por la vigilancia, la tensión social y la dificultad de escapar de circunstancias adversas.Durante las primeras etapas de composición, Coldplay expresó en varias ocasiones su intención de crear un trabajo «más acústico» e «íntimo» que su predecesor de 2008. Con el avance del proceso creativo, el grupo desarrolló de forma paralela dos enfoques distintos: por un lado, un conjunto de piezas con un tratamiento más depurado cuya grabación comenzó primero, y por otro, un proyecto de carácter eléctrico que ya recibía el nombre de Mylo Xyloto. Sin embargo, la banda decidió unificar ambas ideas al darse cuenta de que no podía concentrarse en más de una dirección al mismo tiempo. En este sentido, el baterista Will Champion explicó que algunas composiciones, como «Paradise», no se adaptaban a un formato acústico. En la versión final, algunos temas concebidos para el proyecto acústico, como «Us Against the World», conservaron un enfoque más depurado, mientras que otros, como «Charlie Brown», adoptaron una forma distinta al integrarse en el conjunto definitivo. De este modo, el álbum reúne material procedente de distintos enfoques creativos y presenta una amplia diversidad estilística, que integra elementos acústicos con una producción de mayor presencia electrónica.Esta orientación se percibe desde los primeros compases, en particular en «Hurts Like Heaven», que presenta una instrumentación dominada por sonidos sintetizados y un tratamiento vocal mediante vocoder. El resultado final de la obra es una combinación de texturas musicales asimilables a una diversidad de géneros como ópera rock, pop, electrónica, pop rock, dance rock y new wave.
Canciones El disco abre con «Mylo Xyloto», una breve introducción instrumental de carácter infantil construida a partir de xilófonos que enlaza de forma directa con «Hurts Like Heaven», un tema enérgico que se sitúa entre los momentos más altos del álbum, con un estilo animado y capas de guitarras sobre una base pop vibrante. A continuación, «Paradise» se apoya en un ritmo contundente y arreglos de cuerdas superpuestos, aunque su estribillo basado en vocalizaciones («woah-oh») recibió críticas por su reiteración. «Charlie Brown» destaca por su tono luminoso y expansivo —uno de esos característicos momentos de la banda en los que la música irrumpe con fuerza—, impulsado por el riff de guitarra de Buckland. Por su parte, «Us Against the World» ofrece un contraste marcado: una pieza íntima y frágil en la que la voz de Martin se sitúa en un registro bajo, acompañada casi exclusivamente por una guitarra de aire folk.
«M.M.I.X.» introduce un interludio electrónico cargado de tensión que sirve como transición hacia «Every Teardrop Is a Waterfall», un tema de rock de estadio de carácter expansivo, con sintetizadores brillantes, guitarras resonantes y una percusión contundente que refuerzan su tono eufórico. En «Major Minus», el grupo adopta un enfoque más oscuro, con una atmósfera paranoica y cantos de inspiración orwelliana, mientras que «U.F.O.» retoma la intimidad con una instrumentación mínima —guitarra acústica y piano— que mantiene su cercanía incluso tras la entrada de las cuerdas. «Princess of China», interpretada junto a Rihanna, incorpora elementos de rock electrónico, electropop y R&B, con sintetizadores densos y el uso destacado del falsete en ambas voces. En cambio, «Up in Flames» apuesta por una base de R&B melancólico con piano sobrio y una estructura repetitiva, considerada uno de los puntos más débiles del conjunto. Hacia el tramo final, «A Hopeful Transmission» funciona como breve interludio que refuerza la ambientación conceptual del álbum, antes de dar paso a «Don’t Let It Break Your Heart», que imprime un sentido de urgencia mediante un bucle rítmico de platillos en su preestribillo. El cierre corre a cargo de «Up with the Birds», una composición que transita de un inicio acústico e íntimo hacia un clímax de gran amplitud sonora, considerada por algunos críticos como uno de los momentos más logrados del disco.
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