Harry Potter y las reliquias de la muerte: parte 2 (título original en inglés: Harry Potter and the Deathly Hallows - Part 2) es una película de acción y fantasía dirigida por David Yates. Es la octava y última película de la saga, y la segunda de dos partes cinematográficas basada en la novela homónima de J. K. Rowling, la octava película de la franquicia Mundo Mágico y la última entrega de las películas de Harry Potter. El guion estuvo a cargo de Steve Kloves y fue producida por David Heyman, David Barron y Rowling. Fue estrenada en la mayor parte del mundo el 15 de julio de 2011, pero en algunos países su estreno fue adelantado un día, mientras que en China no se estrenó hasta el 4 de agosto de 2011. La película fue convertida totalmente al formato 3D y fue presentada en dicho formato y también en 2D y IMAX. Este largometraje recibió tres nominaciones a los Premios Óscar: mejor dirección artística, mejor maquillaje y mejores efectos visuales. Se posicionó como la tercera película con mayor recaudación en la historia consiguiendo 1341 millones, siendo posteriormente superada por The Avengers (2012, 1511 millones).
La duración total de la película es de 276 minutos (4 horas 36 minutos), siendo este episodio los restantes 130 minutos (2 horas 10 minutos), además de ser la película con la duración más corta de toda la saga.
Argumento
Después de enterrar a Dobby en la playa, Harry le pregunta inmediatamente al duende Griphook de por qué Bellatrix Lestrange cree que la Espada de Gryffindor debería estar en su bóveda del banco Gringotts. Este responde que en dicha bóveda hay una réplica convincente de la misma espada y que sólo un duende puede reconocer si es falsa o no, Hermione le pregunta sobre quién llevó dicha réplica a la bóveda y Griphook les responde que fue un profesor de Hogwarts quien la llevó el verano pasado y que actualmente es el director, siendo Severus Snape quien lo hizo, aunque el grupo se pregunta por qué Snape dejaría una espada falsa a la bóveda de Bellatrix. Sabiendo cómo Bellatrix reaccionó al creer que habían estado en la bóveda, Harry sospecha que un Horrocrux de lord Voldemort estaba guardado allí, y él junto con Griphook, Ron y Hermione preparan un plan para entrar a Gringotts y robarlo. Posteriormente Harry se reúne con Ollivander, y le pide verificar unas varitas que portaban, siendo la primera varita en analizar la que pertenecía de Bellatrix, aunque le recomienda usarla con cuidado, luego analiza la segunda varita siendo esta la que pertenecía a Draco Malfoy, aunque también le comunica que como Harry lo desarmó ahora su lealtad ha cambiado hacia él, después le pregunta sobre lo que sabe acerca de las Reliquias de la Muerte y si cree que existen. Aunque en un principio Ollivander admite no creer que dichas Reliquias existan y menciona que solo había escuchado rumores sobre una de ellas, la Varita de Saúco. Le advierte a Harry que si esta llegase a las manos de Voldemort, Harry no podría vencer al Señor Tenebroso, pero Harry le menciona que ya es demasiado tarde ya que Voldemort la encontró y ahora está en su poder.
Para infiltrarse en el banco Gringotts sin ser descubiertos, Hermione utiliza un cabello de Bellatrix para transformarse en esta usando la poción multijugos, y Ron se disfraza de un mortífago extranjero. Finalmente, se transportan al banco Gringotts. Al entrar, el duende gerente llamado Bogrod le pide la varita a Hermione, ya que habían sido advertidos de una posible Bellatrix Lestrange impostora, pero Harry, bajo la capa con Griphook sobre sus hombros, utiliza el maleficío "Imperius" contra Bogrod y este bajo el efecto del hechizo los deja pasar sin problemas. El trío se transporta en un vehículo que viaja encima de unas vías, pero infortunadamente este pasa por una cascada conocida como: «La perdición del Ladrón», la cual lava todos los encantamientos y la poción multijugos, haciendo que Hermione y Ron vuelvan a ser ellos mismos y a raíz de eso el carruaje los eyecta y activa la alarma. Al entrar a la bóveda Harry descubre que el horrocrux es nada menos que la Copa de Helga Hufflepuff, sin embargo Hermione accidentalmente toca uno de los objetos de la bóveda los cuales comienzan a multiplicarse debido al encantamiento "Gemino". Finamente y a pesar del hechizo consiguen obtenerla, pero son atrapados en la bóveda por Griphook, quien los traiciona y se roba la Espada de Gryffindor sin avisar y escapa dejando a Bogrod a merced del dragón conocido como un Ironbelly ucraniano, el cual vigilaba la bóveda afuera, e inmediatamente incinera a Bogrod, matándolo. Al salir, son descubiertos por las autoridades del banco y los tres jóvenes se montan encima del dragón al cual Hermione libera de sus cadenas con el hechizo "Relashio" y escapan sobre él, destruyendo gran parte del techo del banco Gringotts. Al llegar a un campo abierto, se dan cuenta de que el dragón está bajando y saltan a un lago. Ya en el agua, Harry tiene visiones de un ataque de furia de Voldemort, quien ha descubierto que obtuvieron un Horrocrux y asesina a todos los duendes y guardias de Gringotts sin piedad y sin misericordia. En esa visión, Voldemort piensa en Hogwarts y en Helena Ravenclaw, hija de Rowena, lo que le da sospechas a Harry de que hay otro Horrocrux escondido en el castillo. En Gringotts, Voldemort decide enviar a todos sus seguidores a buscar y detener al trío antes que encuentren los restantes Horrocruxes, por otro lado la Espada de Gryffindor desaparece de la mano muerta de Griphook.
Al caer la noche el trío se aparece en Hogsmeade y rápidamente se esconden de los carroñeros y mortífagos que andaban cerca del área hasta que una persona del pueblo les dice que entren rápido a su local y se oculten abajo mientras él se deshace de los carroñeros y mortífagos que querían entrar a su local a investigar, al entrar Hermione descubre el reflejo de Harry en un espejo roto al cual le falta una pieza, la cual resulta ser la misma que cargaba Harry, al pasar el peligro la persona que los ayudó resulta ser Aberforth Dumbledore, el hermano de Albus, y él había sido la persona a quien Harry había visto en el espejo varias veces y quien envió a Dobby a rescatarlos la última vez. Aberforth les pregunta dónde está Dobby, pero Harry le responde que este murió tratando de salvarlos, a lo que Aberforth le responde que es una pena ya que le agradaba ese elfo, luego Harry le pregunta quién le dio el espejo doble y este le menciona que fue Mundungus Fletcher hace como un año, entonces Harry le recrimina que Mundungus no tenía derecho de venderlo ya que era propiedad de Sirius, pero Aberforth le dice que él ya lo sabía, ya que Albus le había dicho y sabría que Harry se enojaría si se enteraba de que él lo tenía, pero en tono de ironía le menciona a Harry que de no ser por él estarían muertos ahora. Posteriormente Harry le menciona a Aberforth que estos necesitan entrar al castillo ya que tienen una misión que cumplir, al principio Aberforth se rehúsa a ayudarlos, sin embargo este finalmente recapacitado por Harry opta por ayudarlos a entrar a través de un pasaje secreto detrás del cuadro de su hermana Ariana Dumbledore. Horas más tarde Snape convoca a los alumnos en el Gran Comedor para informar que Harry ha sido visto hace poco en Hogsmeade. El chico sale de entre sus compañeros y confronta al director por el asesinato de Albus Dumbledore. La Orden del Fénix llega en ese momento y Snape trata de atacar a Harry, pero acaba huyendo ante los ataques de Minerva McGonagall. Voldemort proyecta su voz en el colegio, diciéndoles que entreguen a Harry. Mientras los profesores y la Orden del Fénix protegen el castillo, Harry encuentra al fantasma de Ravenclaw, Helena, para informarse sobre la diadema. Ella le explica que Voldemort, en su juventud, se la pidió y la llenó de magia oscura. Finalmente, luego de tantas súplicas de Harry afirmando que serviría para destruir al Señor Tenebroso, Helena accede a decirle la ubicación de la diadema con un acertijo y él deduce que se encuentra en la Sala de los Menesteres.
Voldemort, quien siente la destrucción de un fragmento de su alma a manos de Ron y Hermione, quienes habían ido a la cámara secreta a buscar un colmillo de los restos del basilisco, consigue destruir el escudo de Hogwarts en un estallido de furia y posteriormente sus secuaces comienzan el ataque al castillo.
En la Sala de los Menesteres, Harry encuentra la diadema. Draco Malfoy, Blaise Zabini y Gregory Goyle se aparecen ante Harry, Draco inicialmente le pide la varita que le arrebató al primero. Harry le pregunta por qué no lo delató con Bellatrix ese día en la Mansión Malfoy, Draco duda de sus actos y Goyle toma acción, casi matando a Harry. Ron y Hermione llegan, pero Goyle crea una maldición de fuego, muriendo él mismo al caer en las voraces llamas. Ron, Hermione y Harry toman unas escobas y rescatan a Draco y Zabini antes de que éstos mueran calcinados. Al salir de la sala, Harry le clava el colmillo de basilisco a la diadema y Ron la patea hacia el fuego. Al sentir la destrucción de otro Horrocrux, Voldemort huye con Nagini a una casa, cerca del lago. Harry entra en la mente de Voldemort y lo ve hablando con Lucius Malfoy allí, a quien le pide que le traiga a Severus Snape. Viendo la protección que le brinda a Nagini, Harry deduce que la serpiente es el último Horrocrux.
El trío se dirige a la casa sobre el lago zambulléndose en la batalla y escapando de gigantes y arañas, llegan a un corredor y ven a Fenrir Greyback mordiendo a Lavender Brown, tras esto Hermione lo tira al abismo y Lavender muere.
Cuando llegan a la casa sobre el lago escuchan una conversación entre Voldemort y Snape. El primero le explica al segundo que la Varita de Saúco no funciona como debería, ya que solo responde ante Snape por matar a su anterior dueño, Albus Dumbledore, y acto seguido le corta la garganta y le ordena a Nagini matarlo. Cuando Voldemort y su serpiente se marchan y los tres amigos entran en la casa, donde un moribundo Snape le entrega a Harry sus recuerdos en un frasco a través de una lágrima para que pueda verlos en el pensadero de Dumbledore.
Voldemort ordena que los mortífagos detengan el ataque para que los defensores de Hogwarts puedan enterrar a sus caídos.
Harry va al despacho de Dumbledore e introduce los recuerdos de Snape en el pensadero para observar en primer lugar cómo fue amigo y se enamoró de su madre cuando eran jóvenes. A continuación, un Snape ya adulto, por temor a que la profecía llevara a Voldemort a matar a Lilly, acude a Dumbledore para que la proteja y este pide a cambio su lealtad. Tras el ataque de Voldemort a los Potter y la muerte de estos, Snape reprocha a Dumbledore el incumplimiento de su promesa y el director le explica que la familia confió en la persona equivocada, pero que Harry sobrevivió y tiene los ojos de su madre. Snape acepta proteger al chico mientras nadie lo sepa. El siguiente recuerdo revela que Dumbledore se puso el Anillo de Gaunt, uno de los horrocruxes de Voldemort, y que la maldición en él contenida lo mataría en aproximadamente un año. Además, el director ordena a Snape que él mismo debe matarlo para evitar que lo haga Draco Malfoy bajo las órdenes de Voldemort y le explica que cuando el Señor Tenebroso quiso matar a Harry y su hechizo rebotó, un fragmento de su alma se adhirió al muchacho. Esto provocó la conexión entre ambos ocasionando que Voldemort no pueda ser derrotado si no muere antes Harry.