El primer gobierno de Fernando Belaúnde Terry se inició el 28 de julio de 1963 y culminó con el golpe de Estado de Juan Velasco Alvarado el 3 de octubre de 1968.
Este gobierno sufrió una fuerte oposición parlamentaria, de parte de los miembros del APRA y del UNO, que formaron una coalición para dejar en minoría a los representantes del gobierno. Esa oposición bloqueó los intentos de reforma del gobierno y censuró a varios ministros. Se produjeron además algunos levantamientos de campesinos y brotes guerrilleros en zonas andinas afectadas por la pobreza y la opresión de los terratenientes y que reprimió rápidamente con ayuda del ejército.
Durante los primeros años de este gobierno, se vivió una época de notable bonanza económica, lo que se reflejó en la realización de una serie de ambiciosas obras de infraestructura tendientes a mejorar la existente dejada por sus predecesores, pero financiadas principalmente a base de créditos externos. Luego sobrevino la crisis, que se manifestó con la brusca devaluación de la moneda en septiembre de 1967, en un 40%. El descontento popular aumentó aún más al destaparse la comisión de algunos casos de contrabando de los que miembros del gobierno presuntamente se habían beneficiado.
La estocada final a este gobierno sucedió cuando encaró el viejo problema con la International Petroleum Company (IPC), que durante décadas se había negado a pagar los tributos correspondientes a la explotación de los yacimientos petrolíferos de La Brea y Pariñas. El gobierno firmó con la IPC el Acta de Talara (12 de agosto de 1968), por el cual dichos yacimientos pasaban al Estado; a cambio, la IPC conservaba la refinería de Talara, la exclusividad en la compra del petróleo crudo y el monopolio de la distribución de combustible. Estalló entonces el escándalo de la "Página Once", una supuesta página del contrato de la venta de petróleo crudo a la IPC, que se dijo que había sido desaparecida intencionalmente para ocultar el precio muy por debajo del mercado con que el Estado supuestamente beneficiaba a dicha compañía. Esto sirvió de pretexto para que un grupo de oficiales del ejército encabezados por el general Juan Velasco Alvarado dieran un golpe de Estado poco después, acusando al gobierno de “entreguismo”.
Coyuntura previa
Un gobierno entre dos golpes Finalizando el segundo gobierno de Manuel Prado Ugarteche (1956-1962), se convocaron a elecciones generales. Verificados los escrutinios, estos demostraron que la votación se había repartido principalmente entre tres candidatos: Víctor Raúl Haya de la Torre (Partido Aprista Peruano), Fernando Belaúnde Terry (Acción Popular) y Manuel A. Odría (Unión Nacional Odriista). Ninguno de ellos llegaba al tercio de los votos totales que la Constitución exigía para ser proclamado presidente. La elección del presidente se trasladó entonces al nuevo Congreso, donde las bancadas aprista y odriísta se aliaron y se pusieron de acuerdo para elegir a Odría. Sin embargo, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas no aceptó esa transacción y dio al gobierno un ultimátum para que anulara las elecciones, arguyendo serias deficiencias en el proceso electoral orientadas al fraude, denunciadas por uno de los candidatos, Beláunde. Como el presidente Prado se negó a ello, fue derribado por los militares, que constituyeron una Junta Militar de Gobierno (1962-1963) y anularon las elecciones, convocando a otras.
Los militares realizaron el golpe de Estado «no solo por las tradicionales enemistades que existían entre la situación castrense y el APRA, sino también porque ambos candidatos [Haya y Odría] representaban anacrónicos intereses dominantes, contrarios a la realización de reformas estructurales propugnadas por la doctrina de seguridad nacional».
La estructura de la propiedad agraria y el capital extranjero fueron parte del debate político de este periodo. Por un lado, el continuismo de la oligarquía estaba representado por el APRA y Odría, mientras que las tendencias reformistas eran representadas por Belaúnde, el Ejército y la Iglesia. Ciertamente, existían presiones tanto internas como externas para la realización de dichas reformas. El gobierno militar tuvo la voluntad de efectuar los cambios estructurales; sin embargo, las contradicciones internas, las presiones del gobierno estadounidense y la movilización de distintos sectores de la sociedad llevaron al Ejército a dejar a un lado sus planes para convocar a elecciones para 1963.
Visto de forma amplia y generalizada, el Ejército parecía haber delegado las reformas estructurales a Belaúnde que, si bien se consideraba reformista, no tenía la tendencia autoritaria del Ejército. Durante el período de Belaúnde, dichos cambios estructurales no se efectuaron y de esta manera, para un gran sector de la población (incluido el Ejército), se comprobaba que el reformismo, bajo un régimen democrático y en articulación con el empresariado nacional, era incapaz de realizar las reformas estructurales necesarias para el desarrollo capitalista. En 1968 las Fuerzas Armadas, más específicamente un grupo de coroneles del Ejército formados en el CAEM, decidieron tomar la batuta: el 3 de octubre dieron un golpe de Estado e instauraron el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada.
Ascenso al poder
Elecciones de 1963
La Junta Militar cumplió con convocar a elecciones para el día 9 de junio de 1963. Como en 1962, Víctor Raúl Haya de la Torre, Manuel A. Odría y Fernando Belaúnde Terry fueron los tres principales candidatos, representando al APRA (Partido Aprista Peruano), UNO (Unión Nacional Odriista) y AP (Acción Popular), respectivamente.
La UNO utilizó el ataque contra el APRA como el eje central de su estrategia. Sin embargo, esto resultaba poco efectivo tras el pacto entre Odría y el APRA en 1962. Por su parte, el APRA había escogido internamente a Haya de la Torre como candidato tras haber superado a Manuel Seoane Corrales, quien era crítico de la alianza que había sostenido su partido con la oligarquía. Gran parte de la población compartía esta crítica y consideraba que el golpe de 1962 se había efectuado producto del rechazo a la alianza entre la UNO y el APRA. En este contexto, el programa de reformismo gradual de Belaúnde resultó ser más atractivo. Acción Popular (AP) estableció una alianza con la Democracia Cristiana (DC). Mediante esta, DC se comprometió a no presentar candidato presidencial para las elecciones a cambio de algunos puestos ministeriales. Los resultados de las elecciones se muestran a continuación:
Elecciones Presidenciales 1963Organización PolíticaTotal de VotosPorcentaje de votos válidosPorcentaje de votos emitidosFernando Belaúnde Terry (Acción Popular)708 66239,054 %35,262%Víctor Raúl Haya de la Torre (Partido Aprista Peruano)623 50134,361 %31,904%Manuel A. Odría (Unión Nacional Odriista)463 08525,520 %23,696%Mario Samamé Boggio (Unión del Pueblo Peruano)19 3201,065 %0,989 %Votos blancos93 6614,793 %Votos Nulos46 0552,537 %Total de mesas: 0Total de electores: 2 070 718Votos emitidos: 1 954 284Participación: 94, 380 % Fuente: Adaptado por Pease y Romero (2013). Datos obtenidos del Jurado Nacional de Elecciones, Resultados electorales. INFOgob.
Tras la elección, el panorama para Belaúnde resultaba complicado. Belaúnde se había comprometido a llevar a cabo una serie de reformas que respondían a intereses de grupos como los agricultores y la clase media, lo cual debía hacer con la oposición de la coalición APRA-UNO en el Congreso y la vigilancia de las Fuerzas Armadas. A continuación se muestra la configuración parlamentaria en 1963:
Configuración Parlamentaria de 1963PartidoSenadoresDiputadosAP-DC2050APRA1858UNO727Otros55Total50140
Fuente: Elaboración de Pease y Romero (2013) sobre la base de García Belaunde, V.A. (1988).
Toma de mando thumb|Belaúnde Terry y Ana Coll de Zepeda en 1963. El 27 de julio de 1963, en el Congreso de la República fueron elegidos los presidentes de las dos cámaras. En el Senado ganó el senador odriísta Julio de la Piedra y en la Cámara de Diputados el aprista Fernando León de Vivero.
El 28 de julio de 1963 se iniciaron los actos tradicionales de la transmisión de poderes con una solemne misa y Te Deum realizada por el arzobispo de Lima, Juan Landázuri Ricketts. Luego de ello, en el Congreso de la República se inició una sesión de las dos cámaras en donde se leyó el acta de la independencia y se formaron las comisiones encargadas de invitar al congreso al gobierno saliente y al nuevo mandatario.
Por la tarde del mismo día se dio la ceremonia de asunción en el Palacio Legislativo. El Presidente del Congreso, Julio de la Piedra, impuso a Belaúnde la banda presidencial; seguido de ello, juramentó el primer vicepresidente Edgardo Seoane. En la ceremonia estuvieron presentes representantes de 41 estados, entre los que destacó el Secretario General de la OEA, José Antonio Mora; el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Felipe Herrera; el vicepresidente nicaragüense, Silvio Argüello Cardenal; el ministro de Información y Turismo de España, Manuel Fraga; los ministros de relaciones exteriores de Argentina, Bolivia, Brasil y Haití; el senador de Estados Unidos, Wayne Morse.
Belaúnde dirigió un mensaje ante el Congreso de la República, en el cual anunció medidas gubernamentales como la convocatoria a comicios ediles para hacer que la democracia directa llegase a todos los pueblos del Perú. Asimismo, anunció un plan de viviendas para atender a miles de peruanos sin casa y también como motor de desarrollo de la economía. Otro anuncio notable fue el del inicio de un plan vial de carreteras que daría nacimiento a la Carretera Marginal.
A las seis de la tarde, Belaúnde tomó juramento a los miembros de su gabinete, presidido por Óscar Trelles Montes. Terminada la ceremonia, Belaúnde convocó a elecciones municipales; en algún momento, en medio de la crisis en que se debatía su gobierno, llegó a decir que solo le gustaría ser recordado por haber recuperado la elección popular de los municipios.
Aspecto político Alianza AP-DC Fernando Belaúnde Terry, líder de Acción Popular (AP) ganó las elecciones aliado con la Democracia Cristiana (DC). En el Congreso, los representantes de ambos partidos se unieron para contrarrestar la Coalición de apristas y odriístas, y adoptaron el nombre de la ALIANZA. La DC era en realidad un partido minoritario, de reciente fundación, que había obtenido un magro porcentaje de votos en 1962, pero que tuvo la habilidad de aliarse en 1963 con AP y así se las ingenió para obtener senadurías y diputaciones, que no habría podido conseguir presentándose de manera individual en las elecciones. También recibieron algunos puestos ministeriales.
A Acción Popular, por su reciente conformación, algunos lo consideraban una federación de independientes, en contraste con la disciplina aprista cuajada en varias décadas de clandestinidad. También la Democracia Cristiana era de reciente fundación y se caracterizaba por una doctrina reformista más radical postulada por su líder Héctor Cornejo Chávez.
Coalición APRA-UNO Los oponentes de Belaúnde, Odría y Haya de la Torre, dejando de lado sus diferencias ideológicas y los agravios mutuos, formaron una coalición para obstaculizar desde el parlamento la tarea del gobierno. Es conocida como la Coalición APRA-UNO. Esta coalición ya no resultaba tan sorpresiva considerando que ambos grupos se habían aliado anteriormente en el Pacto de Monterrico para permitir la convivencia durante el gobierno de Prado. También se habían aliado para escoger a Odría como presidente en 1962.