Walking with Beasts (título traducido en Hispanoamérica como Paseando con bestias y en España como Caminando entre las bestias) es una serie documental para televisión de seis episodios, creada por Impossible Pictures y producida por la cadena británica BBC Discovery Channel, ProSieben y TV Asahi, y estrenada por primera vez en 2001. Al igual que su predecesora de 1999 Walking with Dinosaurs (Caminando entre dinosaurios) Walking with Beasts recrea diversos animales prehistóricos realizados en imágenes generadas por computadora o mediante la filmación de marionetas animatrónicas e intenta mostrar cómo eran sus vidas en su hábitat natural, aunque esta vez se centra en las aves y sobre todo los grandes mamíferos de la Era Cenozoica y no en los dinosaurios como en la serie anterior. En cada episodio se siguen las vivencias de un animal protagonista en particular, al igual que en la serie anterior. En su emisión en Discovery Channel se cambió su título a Caminando con criaturas prehistóricas.

La banda sonora de Walking with Beasts es una creación del compositor Ben Bartlett. Para más información véase Anexo:Walking with... (bandas sonoras).

Producción

Preproducción, investigación y escritura

Tras el éxito de Walking with Dinosaurs, el productor ejecutivo Tim Haines concibió a Walking with Beasts como una secuela. El objetivo que se pretendía era presentar al público general a los fascinantes mamíferos (y otros animales) de la era Cenozoica, tradicionalmente menos representados en la cultura popular que los dinosaurios. El presupuesto de Walking with Beasts fue de £4.2 millones, uno de los más costosos documentales jamás hechos pero mucho menor que el de una película con necesidades comparables de efectos visuales. Tim Haines atribuyó la finalización de la serie a pesar de esto, a su sólida planeación.

La investigación para preparar a Walking with Beasts fue llevada a cabo a tiempo completo por casi dos años por el geólogo Paul Chambers y el zoólogo Alex Freeman. Al igual que Walking with Dinosaurs, se estableció que Walking with Beasts consistiría de seis episodios, lo cual significa a su vez que se necesitaban seis escenarios apropiados para el programa. Chambers y Freeman escogieron las locaciones del programa con base en la cantidad de buena evidencia fósil, su posición en la línea temporal y el número de animales interesantes. Las ideas para algunos de los episodios fueron escogidas antes de que se hiciera la investigación, como el hacer un episodio sobre los mamuts lanudos y un episodio sobre los indricoterios. Durante la mayor parte del proceso, Chambers y Freeman estuvieron considerando hacer más de seis locaciones, lo cual significa que fueron forzados a abandonar algunas ideas de episodios potenciales. Entre las ideas descartadas estaban un episodio situado en Australia, con base en los fósiles del yacimiento de Riversleigh. Después de seleccionar las seis locaciones definitivas, el escoger cuáles animales aparecerían en cada episodio fue un proceso sencillo.

Después de que Chambers y Freeman habían decidido sobre los episodios viables para el programa, las locaciones para filmación de Walking with Beasts fueron escogidas por la productora asistente Annie Bates por un periodo de nueve meses. Bates habló primero con paleobotánicos para establecer qué lugares disponibles eran lo suficientemente parecidos a los parajes antiguos que se buscaba representar. Tras determinar una selección suficientemente exhaustiva de posibles locaciones de filmación, Bates viajó a los diferentes sitios con una cámara de video para grabar metraje de prueba, el cual fue visto por los productores para darse una idea del terreno. Las locaciones de filmación de Walking with Beasts incluyeron Florida, México, Java, Arizona, Brasil, Sudáfrica y Yukon.

A fin de escribir las historias para la serie, los productores Jasper James y Nigel Paterson vieron numerosos documentales de naturaleza sobre animales modernos. Ellos querían evitar que los episodios se volvieran simples "listas de animales y de cómo vivían" y en cambio querían atraer a los televidentes a su historia y hacerles querer saber que les pasaría a los animales después. Chambers y Freeman también trabajaron en los guiones, con el objetivo de asegurar que se mostrara en la serie el comportamiento inferido de cada animal tanto como fuera posible. Al final, cada episodio de Walking with Beasts terminó teniendo un diferente tipo de historia. Por ejemplo, Next of Kin (el episodio cuatro) sigue a un grupo de Australopithecus pasando por momentos difíciles mientras que Land of Giants (el episodio tres) sigue a un joven Indricotherium en sus primeros años de vida. Los detalles de la trama y de cómo se comportaban los animales fueron guiados por la evidencia fósil; James afirmó en el material detrás de cámaras que ningún detalle de las historias de Walking with Beasts estaba basado en la ficción.

Efectos especiales y filmación

Chambers y Freeman trabajaron con escultores para crear reconstrucciones precisas de los animales de la serie. Los paleontólogos especialistas y otros investigadores relevantes fueron consultados para cada animal a fin de que aconsejaran sobre su comportamiento y apariencia. Para algunos de los animales representados en Walking with Beasts, era la primera vez que se recreaban por medio de modelos. Los modeladores se basaron en dibujos y fotos del material fósil. Se necesitaron varias semanas para crear cada maqueta. Una vez finalizadas, se escanearon las maquetas para crear los modelos computarizados en tres dimensiones. Las texturas de los animales fueron realizadas por diseñadores de piel, con asesoría de los investigadores. Para algunos de los animales de Mammoth Journey (episodio seis), las pinturas rupestres pudieron dar una idea de los colores de los animales en vida, pero para muchos otros los patrones de color fueron especulaciones informadas.

Como ocurrió antes para Walking with Dinosaurs, los gráficos computarizados de Walking with Beasts fueron creados por la compañía de efectos visuales Framestore. Los animadores trabajaron de cerca con los investigadores; se llevaron expertos para ver a detalle los movimientos de cada animal para asegurar que se movieran correctamente y se dieron asesoramientos sobre qué comportamientos pudo haber mostrado cada criatura. La animación de los animales de Walking with Beasts fue más difícil que en Walking with Dinosaurs debido a que los mamíferos suelen tener más partes móviles que los dinosaurios, como vibrisas, cejas y varias partes flexibles y bamboleantes. Adicionalmente, el equipo de producción consideró que las audiencias serían más críticas con los movimientos dados a los mamíferos de lo que lo fueron con los dinosaurios, debido a que los televidentes estarían más familiarizados con la manera en que se mueven los mamíferos; sería entonces más fácil señalar movimientos incorrectos. Para el equipo la criatura más difícil de animar fue Australopithecus, el cual en términos de sus movimientos tenía que parecer "más que un simio pero menos que un humano".

La filmación de Walking with Beasts tomó entre cuatro a cinco semanas. La filmación era usualmente una cuestión de colectar las tomas con las locaciones en las que más tarde se agregarían los animales generados por computadora. A veces fue necesario replicar el impacto que los animales animados tendrían sobre su ambiente, tales como las huellas dejadas en la nieve por el mamut lanudo. No todas las partes de filmar a las criaturas de la serie fueron enteramente imaginarias ya que para Walking with Beasts se hizo un amplio uso de modelos animatrónicos y títeres para las tomas cercanas. Estos modelos fueron creados por la compañía de efectos especiales Crawley Creatures, la misma compañía responsable de los animatrónicos de la serie precedente Walking with Dinosaurs. Tomando en cuenta que muchos de los animales de Walking with Beasts tienen pelaje y requerían de expresiones faciales más complejas, la creación de los animatrónicos de Walking with Beasts fue más dificultosa que antes. Durante la producción, el equipo de animatrónicos creció de siete a dieciocho personas y se agregó apoyo adicional contratando a especialistas externos.

Al igual que los gráficos por computadora, se consultó a expertos para algunos de los efectos prácticos. Entre los científicos consultados estuvo el arqueólogo y antropólogo Michael Bisson, un experto en herramientas del Paleolítico medio, quien ayudó a fabricar algunas de las herramientas que se usaron en el programa para los neandertales y los humanos anatómicamente modernos.

Los animatrónicos fueron creados y usados por un periodo de cerca de un año y medio. En total, se usaron cerca de 40 diferentes elementos animatrónicos, muchos de los cuales eran cabezas de los animales. Los movimientos amplios de los animatrónicos eran controlados por los titiriteros, mientras que los movimientos más sutiles eran controlados de forma remota y operados mediante servomotores. En algunas tomas de acercamiento, Australopithecus fue representado por actores con prostéticos. Los neandertales y humanos modernos en cambio fueron representados por actores también en las tomas lejanas, y los actores que interpretaron a los neandertales utilizaron prostéticos. Los prostéticos usados por los actores también fueron realizados por Crawley Creatures.

Diseño de sonido y musicalización El diseño de sonido para Walking with Beasts fue realizado por Kenny Clark. Clark y su asociado Jovan Ajder comenzaron el proceso al grabar efectos de sala, tales como pisadas. A continuación, Clark y Ajder comenzaron a construir una biblioteca de sonidos registrando sus propios sonidos y contactando a compañías de efectos especiales por medio de Internet alrededor del mundo. Después de que se pudo ensamblar una considerable colección de sonidos de animales, estos fueron mezclados, cortados o reproducidos al revés para crear los sonidos de las criaturas. Los ruidos de Leptictidium eran sonidos de nutrias, con un cambio de tono y en reversa, y los sonidos de Gastornis se componen de sonidos de un mono y una serpiente de cascabel, levemente editados. Megatherium fue interpretado por sonidos de cabras, aunque con un tono considerablemente bajo, Embolotherium es resultado de sonidos de morsas y rinocerontes, Macrauchenia por asnos, Indricotherium por osos y rinocerontes y Chalicotherium por un hipopótamo. Para Australopithecus se planeaba inicialmente darle sonido mediante voces humanas armonizadas, idea que fue abandonada en favor del uso de sonidos de monos. Los mamuts lanudos se basaron en elefantes y para Smilodon se usaron leones y tigres. La mezcla final de sonido fue hecha por Chris Burdon, quien combinó un total of 64 pistas de sonido (incluyendo a la narración, música, sonidos de animales y ruidos de fondo) para producir la pista de sonido estéreo final para la serie.

Benjamin Bartlett, quien anteriormente trabajó en Walking with Dinosaurs, compuso la música de Walking with Beasts. El proceso de composición comenzó con Bartlett y los directores (Jasper James y Nigel Paterson) viendo los diferentes episodios sin sonido y determinando las escenas específicas que destacaron que requerirían particularmente el acompañamiento musical. Bartlett tuvo un enfoque diferente para Walking with Beasts del que había tenido para Walking with Dinosaurs; la partitura de la serie anterior frecuentemente incluía temas sofisticados y compases orquestales para reflejar la grandiosidad de los dinosaurios. Al llegar al Cenozoico, Bartlett encontró que era mucho más difícil de caracterizar, concluyendo que las "bestias" eran menos "refinadas" que los dinosaurios que los precedieron. Como resultado, la banda sonora de Walking with Beasts desobedece intencionalmente las reglas estándar de la armonía sofisticada, enfocándose en la simplicidad pero también en ocasiones tiene "grandes bloques de sonidos chocando sin ser invitados".

Episodios