El patinaje artístico sobre hielo consiste en interpretar una pieza musical patinando sobre una pista de hielo y realizando piruetas, giros, saltos y acrobacias; estos elementos son valorados por unos jueces siguiendo un código de puntuación que tiene en cuenta tanto el aspecto técnico y atlético de la actuación como la interpretación artística. Aunque el patinaje con fines recreativos se practica desde hace varios siglos, el patinaje artístico surgió en el y experimentó varios desarrollos técnicos y estilísticos hasta alcanzar su forma actual.
La Unión Internacional de Patinaje sobre Hielo gobierna el deporteLa Unión Internacional de Patinaje sobre Hielo también gobierna el deporte de patinaje de velocidad sobre hielo. y organiza competiciones internacionales en las modalidades de patinaje artístico individual, de parejas, danza sobre hielo y patinaje sincronizado. El patinaje artístico sobre hielo es un deporte de invierno, aunque se suele practicar durante todo el año. El patinaje de competición requiere una buena preparación física y un entrenamiento intensivo.
El patinaje artístico sobre hielo ha pasado de ser una forma práctica de desplazarse sobre hielo a la elegante mezcla de arte y deporte que es hoy.
Historia del patinaje artístico
Evolución técnica
thumb|left|150px|Grabado de madera de 1498 donde se muestra a un patinador empleando la típica técnica de patinaje utilizada con cuchillas de hierro con filos
Se practicaba en climas fríos, donde lagos y ríos se congelaban durante el invierno. En el , William Stephanides menciona la presencia de patinadores en Londres. El patinaje también era popular en Holanda, donde se utilizaba para desplazarse por la extensa red de canales. Por aquel entonces los patines eran de hueso y se ataban con cuerdas a los zapatos. Los patinadores utilizaban bastones con una punta afilada para impulsarse sobre el hielo.
La invención de patines con cuchillas de hierro supuso una mejora importante porque al poseer bordes afilados penetraban en el hielo y permitían a los patinadores desplazarse sin apoyos, utilizando el característico movimiento de lado a lado. Esta innovación probablemente tuvo lugar en los Países Bajos en el , pues en un grabado de madera de Johannes Brugman, del año 1498, aparece un patinador impulsándose con esta técnica. Existen numerosas obras de arte de los siglos y donde figuran patinadores en lagos y canales helados, demostrando la popularidad del patinaje como actividad recreativa en esta época. En el se creó el primer club de patinaje en Edimburgo. thumb|right|150px|Jackson Haines, padre del patinaje artístico En el hubo varios avances que determinaron la forma moderna del deporte:
La aparición de las cuchillas de acero, mucho más ligeras y resistentes, y con mayor curvatura, más apropiadas para efectuar giros y piruetas. También se empezaron a usar patines con cuchillas permanentemente unidas a las botas. Las primeras pistas de hielo artificiales, la mayoría al aire libre, aunque las primeras pistas cubiertas también aparecieron al final de siglo. Esto incrementó la participación en el deporte. Una revolución estilística, traída de la mano del patinador estadounidense Jackson Haines; este combinó sus conocimientos de ballet y su experiencia como artista de variedades con el patinaje y aportó un elemento artístico a un deporte que, hasta entonces, era meramente técnico. Se le considera como el fundador del patinaje artístico moderno.
A principios del apareció la última innovación notable en el diseño de los patines de patinaje sobre hielo: la serreta en la punta de las cuchillas, que hizo posible aumentar la altura y longitud de los saltos y contribuyó a la progresión desde los saltos de una rotación hasta los saltos triples y cuádruples que son habituales en las competiciones modernas. A mediados de este mismo siglo, se empezaron a mejorar los sistemas de refrigeración y los materiales de construcción aislantes. Con el consiguiente aumento de la construcción de pistas cubiertas, el patinaje sobre hielo dejó de ser un deporte de temporada y empezó a practicarse durante todo el año, a la vez que se fue extendiendo a partes del mundo donde, por el clima más cálido, no contaba con tradición.
Historia del patinaje sobre hielo de competición
Desde 1882 a 1969
La primera competición internacional de importancia tuvo lugar en 1882 en Viena. Las primeras competiciones constaban de tres partes: las «figuras obligatorias», en las que todos los patinadores realizaban el mismo trazado o figura sobre el hielo, las «figuras especiales», en las que el patinador trazaba una figura de su elección, y el «programa libre» en el que también se incluían saltos y piruetas. Aunque las figuras especiales requerían una gran habilidad, no eran muy populares entre los espectadores, ya que era imposible efectuar trazas complejas con un movimiento fluido sobre el hielo. thumb|left|200px|Diagramas de las figuras trazadas por el patinador ruso Nikolai Panin en la competición de figuras especiales de los Juegos Olímpicos de 1908 La Unión Internacional de Patinaje sobre Hielo, o ISU ('International Skating Union'), fue fundada en 1892. Los primeros campeonatos mundiales tuvieron lugar en 1896, en San Petersburgo, Rusia. Las competiciones de patinaje individual organizadas por la ISU se componían de dos segmentos: las figuras obligatorias y el programa libre. Al principio solo competían los hombres, pero dado que el reglamento no excluía explícitamente a las mujeres, en 1902 la inglesa Madge Syers se presentó a los campeonatos y acabó en segundo lugar. A raíz de este suceso, la ISU decidió prohibir la participación femenina, pero dos años más tarde la permitió de nuevo, aunque creando una categoría separada de la masculina. En 1908 se introdujo la categoría de parejas, siendo así el patinaje uno de los primeros deportes en que las mujeres tuvieron la oportunidad de competir al más alto nivel.
El patinaje artístico debutó en los Juegos Olímpicos de 1908 en Londres como un deporte de exhibición; la competición tuvo lugar sobre una superficie de hielo artificial, al final de los Juegos. En 1920, el patinaje artístico se convirtió, junto con el hockey sobre hielo, en el primer deporte de invierno olímpico oficial, cuatro años antes de que los primeros Juegos Olímpicos de Invierno de 1924 se celebraran en Chamonix (Francia). Desde el debut olímpico de 1908 se competía en las categorías masculina, femenina y parejas. La competición de danza sobre hielo, introducida internacionalmente por primera vez en el Campeonato del Mundo de 1952, no tuvo lugar en los Juegos Olímpicos hasta 1976, en Innsbruck.
Desde 1969 hasta la actualidad
Aunque en las disciplinas de parejas y de danza no se competía en figuras, estas últimas formaron parte del patinaje individual hasta 1991. Hasta 1969, las figuras contribuían un 60 % a la clasificación final, y el programa libre, 40 %. A partir de entonces la importancia de las figuras empezó a disminuir, como consecuencia indirecta de la transmisión de las competiciones por televisión: el programa libre resultaba más atractivo para una audiencia general sin un conocimiento técnico del deporte, que no entendía por qué los patinadores más artísticos, con los mejores saltos y piruetas acababan casi siempre peor clasificados que patinadores libres mediocres pero con más aptitud para las figuras. Esto impulsó la introducción en 1972 del programa corto y la reducción del peso de las figuras al 40 % del total. Al paso de los años la contribución de las figuras fue reduciéndose aún más, hasta llegar a solo el 20 % antes de su completa eliminación de las competiciones internacionales.
El cambio más reciente en el patinaje de competición fue la adopción de un sistema nuevo de puntuación basado en la suma de puntos totales obtenidos en los dos segmentos de la competición. Este método sustituyó al sistema «6,0», basado en la suma ponderada de los ordinales de clasificación en los dos programas. Una característica del antiguo sistema que causaba confusión a los espectadores, es que el orden de clasificación entre dos o más patinadores podía cambiar como consecuencia del resultado conseguido por otro competidor. Un ejemplo muy comentado ocurrió en el Campeonato Europeo de 1997, en el que la composición del medallero cambió drásticamente tras el programa del último patinador en la competición. También se criticaba que, a pesar del mayor peso dado al programa libre, una clasificación mala en el programa corto podía dejar a un competidor sin posibilidad de medalla, incluso en casos de empate técnico con patinadores en posiciones más altas. A partir de 1997 se empezaron a examinar métodos alternativos de puntuación.
El sistema actual se introdujo tras el escándalo desatado al revelarse que varios jueces habían hecho un pacto para influir en los resultados en los Juegos Olímpicos de 2002 en Salt Lake City. En algunos aspectos la reacción al cambio fue positiva: por ejemplo, algunos patinadores consideran positivo recibir la puntuación detallada para cada elemento. El nuevo sistema también ha recibido críticas por su complejidad, por ser, paradójicamente, más sensible a un error o manipulación intencionada por parte de los jueces y por su costo en personal y medios técnicos, lo cual dificulta su adopción por clubes de patinaje.
Grandes figuras
thumb|200px|right|Alekséi Yagudin, uno de los patinadores más destacados de la era moderna A principios de siglo, la figura más destacada del patinaje fue el sueco Ulrich Salchow, que inventó el salto del mismo nombre y ganó los campeonatos del mundo en diez ocasiones. En los años 20 y 30 del , destacó la noruega Sonja Henie, que ganó tres medallas de oro olímpicas entre 1928 y 1936 y diez campeonatos del mundo consecutivos desde 1927, igualando a Ulrich Salchow en un récord que no ha logrado alcanzar ningún otro patinador individual. Sonia Henie también popularizó la típica falda corta y patines blancos que usan las patinadoras.
Tras la Segunda Guerra Mundial los patinadores de Estados Unidos y Canadá empezaron a destacar en este deporte. La figura principal de esta época fue Richard Button, el primer patinador que logró realizar el axel doble, salto que cuenta con dos giros y medio en el aire, y un salto triple utilizando la técnica de cruzar los pies en el aire, inventada por su entrenador, el suizo Gustave Lussi. También se debe mencionar a los estadounidenses David Jenkins, Janet Lynn y Peggy Fleming; y los canadienses Barbara Ann Scott y Donald Jackson.
En las últimas décadas, varios patinadores se han destacado ganando títulos mundiales u olímpicos; entre ellos se encuentran los patinadores masculinos Scott Hamilton, Brian Boitano, Viktor Petrenko Brian Orser, Kurt Browning, Robin Cousins, Elvis Stojko, Alekséi Urmánov, Alekséi Yagudin, Yevgeni Pliúshchenko, Stéphane Lambiel, Jeffrey Buttle, Johnny Weir, Evan Lysacek, Daisuke Takahashi, Patrick Chan, Ilia Malinin, Jason Brown, Nathan Chen, Yuzuru Hanyu y Javier Fernández López; y las patinadoras Katarina Witt, Midori Ito, Kristi Yamaguchi, Dorothy Hamill, Wakaba Higuchi, Chen Lu, Oksana Bayul, Michelle Kwan, Sarah Hughes, Tara Lipinski, Irina Slutskaya, Elena Kostyleva, Mariya Butyrskaya, Shizuka Arakawa, Yu-Na Kim, Miki Ando, Evgenia Medvedeva, Mao Asada, Alexandra Trúsova, Kamila Valieva, Anna Shcherbakova, Kaori Sakamoto, Adelia Petrosian, Alina Zagitova, Sasha Cohen, Alena Kostornaia, Yulia Lipnitskaya, Rika Kihira, Amber Glenn, Mone Chiba, Ami Nakai y la última ganadora de los juegos: Alysa Liu.