Jorge Prado y Ugarteche (Lima, 13 de mayo de 1887-Lima, 20 de julio de 1970) fue un político, diplomático y periodista peruano, que perteneció a una influyente familia ligada a la política y a las finanzas. Fue diputado constituyente (1919); diputado por Huánuco (1919-1921); presidente del Consejo de Ministros y ministro de Gobierno y Policía en 1933; y candidato a la presidencia en las frustradas elecciones de 1936, bajo el segundo gobierno de Óscar R. Benavides. Terminó su carrera diplomática como embajador en Londres y en Estados Unidos.

Biografía Nació en Lima, siendo hijo del general Mariano Ignacio Prado, quien fuera presidente del Perú en dos oportunidades, y de María Magdalena Ugarteche Gutiérrez, dama arequipeña. Sus hermanos fueron también personajes destacados: Mariano, abogado y empresario; Javier, intelectual y político; y Manuel, ingeniero y político, que fue dos veces presidente constitucional del Perú.

A su padre se le recuerda por su salida del Perú, siendo presidente, en plena guerra con Chile, para agilizar la compra de armamento, acabando por ser depuesto en ausencia por Nicolás de Piérola, a fines de 1879. Tiempo después, volvió al Perú en 1887, falleciendo en 1901. Su memoria fue execrada por un sector de la población, acusándosele de ladrón y traidor. Cuenta la leyenda que, delante del sepulcro de su padre, los jóvenes Prado Ugarteche juramentaron para rehabilitar la memoria paterna y para alcanzar la presidencia de la República. Coincidentemente, uno de ellos lograría ceñirse la banda presidencial en dos ocasiones: Manuel Prado.

Jorge Prado cursó sus estudios escolares en el Colegio de la Inmaculada de Lima, regentado por los padres jesuitas.

Cursó sus estudios superiores en las facultades de Filosofía y Letras, Jurisprudencia y de Ciencias Políticas y Administrativas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1904-1909). Posteriormente estudió en la Universidad de Columbia, en New York.

En 1909 ingresó a la Escuela Militar de Chorrillos, de la que egresó como alférez de caballería. En 1910, al producirse la tensión en la frontera con Ecuador, fue uno de los primeros en enrolarse en la reserva para servir a la patria, aunque el conflicto no llegó a escalar. En 1914 fue ascendido a teniente por el congreso, en reconocimiento a su actuación en la revolución de ese año.

Como periodista, en 1908 empezó a ser editor principal de El Diario de Lima, del que fue director de 1909 a 1910. En 1911 fundó La República, desde cuyas columnas hizo una fuerte campaña opositora contra el gobierno de turno. También dirigió La Época de Lima, en 1915, para auspiciar la candidatura presidencial de su hermano Javier. Posteriormente fue director del Cosmolingual Express (1922-1924) y del Ibero-Britannic Press de Londres (1928-1931). miniatura|izquierda|250px|Retrato fotográfico de un joven Jorge Prado Ugarteche Jorge Prado y sus hermanos incursionaron en la política en las filas del Partido Civil. La primera actuación política relevante de Jorge fue su participación, junto con sus hermanos Javier y Manuel, en el golpe de Estado que depuso al presidente Guillermo Billinghurst, el 4 de febrero de 1914. No solo participó en la conspiración, sino que intervino personalmente en el asalto a palacio, junto con su hermano Manuel, demostrando valor (ambos tenían formación militar).

Finalizado el gobierno de Benavides, Jorge Prado lanzó su candidatura a diputado en propiedad por la provincia de Chancay, en la elección por tercios, pero esta fue anulada por la Corte Suprema por un error en la apreciación legal.

En 1915 se voceó que su hermano Javier participaría como candidato a la presidencia, pero este declinó, en aras de la unidad del civilismo, cuyo representante natural era José Pardo y Barreda, quien efectivamente, por segunda vez subió a la presidencia.

En 1917 lanzó otra vez su candidatura como diputado en propiedad, esta vez para una de las dos curules vacantes por Lima; los resultados le daban una ligera ventaja sobre su oponente, Gerardo Balbuena, pero arbitrariamente la junta escrutadora le negó la credencial al dejar de sesionar por falta de quórum; se creyó que todo fue una maniobra del gobierno para debilitar al clan de los Prado, que ya asomaban con fuerza con miras a la presidencia de la República.

El presidente José Pardo acabó siendo derrocado por Augusto B. Leguía en 1919. Se ha deslizado la posibilidad de que los hermanos Prado Ugarteche apoyaron a Leguía en su golpe de Estado, pero no parece verosímil esta hipótesis.

En 1919, cuando Leguía dio inicio a su gobierno (que después sería denominado el Oncenio), Jorge Prado fue elegido diputado por la provincia de Dos de Mayo ante la Asamblea Nacional cuyo objetivo era emitir una nueva carta política, que fue la Constitución de 1920. Sus hermanos Javier y Manuel fueron también elegidos parlamentarios: el primero como senador por Lima y el segundo como diputado por la provincia de Huamachuco. Finalizada la labor de la asamblea constituyente, Jorge Prado pasó a ser diputado ordinario. Presidió el llamado Grupo de Diputados Independientes.

Tanto Jorge Prado como su hermano Manuel, en su calidad de parlamentarios, se opusieron a la política dictatorial de Leguía, por lo que fueron apresados y exiliados. En el mismo vapor Paita en el que fue obligado a abordar Jorge, en mayo de 1921, iban el general Óscar R. Benavides, el senador Miguel Grau Cavero y otros exiliados, a quienes el gobierno acusó de conspiradores. Su destino era Australia, pero en medio del viaje, Benavides encabezó un motín armado y obligó a la tripulación a dirigirse a Costa Rica, donde desembarcaron todos los exiliados y obtuvieron el asilo. Desde el exterior trataron estos de alentar una revolución en el Perú contra Leguía, pero no tuvo eco en ese momento.

Cuando Benavides volvió al poder en 1933, tras el asesinato del presidente Luis Sánchez Cerro, Jorge Prado fue convocado para colaborar con su gobierno. Eran tiempos difíciles, por la enconada confrontación entre apristas y no apristas (por no decir antiapristas).

Tras la dimisión del gabinete Manzanilla, Jorge Prado asumió la presidencia del Consejo de Ministros y el Ministerio de Gobierno y Policía, el 29 de junio de 1933. El personal del gabinete ministerial lo integraban: Solón Polo (Relaciones Exteriores); Daniel Olaechea (Justicia, Instrucción, Beneficencia y Culto); Alfredo Solf y Muro (Hacienda y Comercio), Manuel E. Rodríguez (Guerra); Carlos Alayza y Roel (Fomento) y Carlos Rotalde (Marina y Aviación).

El 6 de julio, Jorge Prado se presentó ante el Congreso Constituyente, para dar a conocer su programa político llamado de «apaciguamiento y concordia». Se dice que, terminado su discurso, se oyó en la sala la mayor ovación que hasta entonces se había escuchado. Recibió así, de manera abrumadora, la confianza del congreso.

El 9 de agosto de 1933 se expidió una ley de amnistía, la N.º 7782, por medio de la cual los presos políticos fueron liberados y se permitió el retorno de los desterrados, mayoritariamente apristas. Pero no duró mucho esta apertura. Poco después, el gabinete Prado dimitió y el 25 de noviembre le sucedió el presidido por José de la Riva Agüero y Osma, quien reinició la política de mano dura contra el APRA.

En 1934, Jorge Prado fue designado por Benavides como embajador del Perú en Brasil. Ese mismo año, contrajo matrimonio en Río de Janeiro con la inglesa Grace A. M. Flinders, prima del célebre Flinders Petrie. miniatura|250px|Retrato fotográfico de Jorge Prado Ugarteche En junio de 1936 Benavides convocó a elecciones generales. Uno de los primeros nombres que se mencionó entonces como candidato fue el de Jorge Prado, que contaba con la simpatía del gobierno. Jorge era consciente de que para obtener el triunfo era necesario contar con los votos apristas. Y en ese sentido orientó sus esfuerzos. Desde Río de Janeiro buscó contactarse con los desterrados apristas para sondear las posibilidades de que el APRA apoyara su candidatura. Lo hizo, eventualmente, a través de Alfredo González Prada, aprovechando el viaje de este a Santiago de Chile, donde se encontraba un numeroso grupo de exiliados. Pero al trasladarse su encargo a Lima su candidatura no encontró el respaldo de la alta dirigencia del Partido Aprista. El candidato natural del APRA era su líder Víctor Raúl Haya de la Torre, a pesar de estar perseguido. Pero faltando veinte días para los comicios, el Jurado electoral tachó la inscripción de Haya de la Torre, por considerar que su partido era una organización internacional, y como tal, inhabilitada constitucionalmente. Los apristas, entonces, buscaron a otro candidato idóneo hacia donde orientar sus votos.

Los otros candidatos fueron: Manuel Vicente Villarán, apoyado por algunos miembros del gobierno, como José de la Riva Agüero; Luis A. Flores, jefe de la Unión Revolucionaria y acérrimo opositor del gobierno; Luis Antonio Eguiguren, expresidente del Congreso Constituyente; y, por cierto, Jorge Prado Ugarteche, al que apoyaban partidos menores, entre otros, la facción que encabeza Amadeo de Piérola.

Aparentemente, era Jorge Prado quien gozaba de la simpatía oficialista. Pero el gobierno veía también con buenos ojos la candidatura de Villarán. Por su parte, el aprismo ofreció su apoyo a Luis Antonio Eguiguren, con lo que daba ya por seguro su triunfo, al ser aquel un partido de masas. Al realizarse los escrutinios, la tendencia favorecía, efectivamente, a Eguiguren, por lo que el Jurado electoral, influenciado por el gobierno, decidió suspender el conteo, al admitir el absurdo cuestionamiento de que los votos a favor de dicho candidato serían ilegales por provenir de un partido internacional, pasando por alto el hecho de que el voto era secreto. Al momento de esta suspensión, así iban las cifras:

El Jurado electoral trasladó el problema al Congreso, el cual, convocado extraordinariamente por el Poder Ejecutivo, anuló las elecciones y prorrogó por tres años más el mandato de Benavides, es decir, hasta el 8 de diciembre de 1939.

Para las elecciones de 1939, se volvió a vocear la candidatura de Jorge Prado, pero se dice que Mariano Prado Ugarteche (que oficiaba como el patriarca de la familia por ser el mayor de los hermanos Prado), aconsejó a Benavides que Manuel Prado (el menor del clan) fuera esta vez el candidato, con apoyo del gobierno. Así ocurrió: en unas cuestionadas elecciones donde hubo serios indicios de fraude masivo, Manuel Prado resultó el triunfador, inaugurando luego el que sería su primer gobierno constitucional. A partir de entonces, Jorge Prado ya no tuvo relevante actuación en la vida política del Perú.

En 1938, Jorge Prado había sido nombrado nuevamente embajador en Brasil. En 1941, su hermano Manuel, presidente de la República, lo designó embajador en España; sin embargo declinó para permanecer en Río de Janeiro, en donde se mantuvo hasta 1944. En 1945 fue embajador en el Reino Unido y entre 1946 y 1947 en los Estados Unidos.

Publicaciones

Artículos políticos (1916) Ideales democráticos (1919) Discursos políticos (1923) Discursos parlamentarios (1925) Latin America and Great Britain (1929) Programa del gobierno del Perú (1933)

Véase también Oncenio de Leguía Segundo gobierno de Óscar R. Benavides

Referencias

Bibliografía

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