El Hotel Ritz es un hotel de lujo de la ciudad española de Madrid, ubicado en el n.º 5 de la plaza de la Lealtad, en el distrito de Retiro. Inaugurado en 1910, está gestionado en la actualidad por la cadena Mandarin Oriental Hotel Group y tiene cinco estrellas.
Historia El edificio fue inaugurado por el rey Alfonso XIII el domingo 2 de octubre de 1910, en compañía de los ministros y representantes de la alcaldía de Madrid (siendo alcalde José Francos Rodríguez). El hotel surge de una necesidad hostelera creciente de la ciudad a comienzos del . Los periódicos de la época resaltan el sitio en el que se ha construido como el más sano y tranquilo de Madrid.ABC, Madrid, domingo 2 de octubre de 1910 El emplazamiento elegido era antes un descampado, ocupado por algunos barracones (pertenecientes al Circo Hipódromo), así como por los jardines del antiguo Teatro Tívoli. Todos estos terrenos pertenecieron anteriormente a los jardines del Buen Retiro de Madrid.María Ángeles Fernández, (2003), Hotel Ritz, Madrid: 90 years of history, Grupo Stanfer de Comunicación
Orígenes Se inició el estudio de la construcción del hotel a instancias del rey Alfonso XIII, quien, a la vuelta de una gira por Europa, se percató de que la Corte española carecía de un hotel con la dignidad suficiente para recibir a la realeza europea y a otros visitantes ilustres. Su idea era que Madrid contase con un hotel a la altura de los hoteles Ritz de Londres y de París. Su propia boda con Victoria Eugenia de Battenberg fue la excusa para dotar a Madrid de un hotel de lujo, el primero de la capital española. El propio rey aportó parte del capital, junto con otros personajes de la sociedad madrileña, y encargó a la Ritz Development Company su construcción, siendo diseñado y construido bajo la supervisión personal del hotelero César Ritz, de quien adoptó el nombre.Lorenzo Díaz (1996), «Jockey, Historia de un restaurante», Tusquets, p. 47. La idea inicial era que el propio César Ritz se hiciera cargo del hotel de Madrid, pero desde 1902 sufría depresión, que finalmente contribuyó a su muerte en 1918. En el Madrid de comienzos del existían ya algunos hoteles, uno de ellos el recién inaugurado Grand Hôtel de París, ubicado en plena Puerta del Sol; pese a ello, no era considerado un hotel de lujo. Aunque hubo un deseo expreso de Alfonso XIII de apoyar su construcción, algunos políticos de la época mostraron una fuerte oposición al proyecto; uno de ellos fue el concejal del Ayuntamiento de Madrid Francisco Largo Caballero (posteriormente sería diputado en Cortes y presidente del Gobierno de la República), alegando que la altura del edificio proyectado no era la permitida por las normas de urbanismo vigentes para esa zona. Finalmente, el proyecto logró salir adelante.
Diseño y construcción thumb|Cúpula empizarrada frontal del Hotel. El suntuoso edificio fue proyectado en 1908 por el arquitecto francés Charles Frédéric Mewes y construido en el periodo (1908-1910) bajo la dirección de los arquitectos Luis de Landecho y Lorenzo Gallego. Se trata de uno de los primeros edificios madrileños que emplea en su construcción el hormigón armado. Las obras de construcción se concluyeron el 14 de mayo de 1910. Las empresas españolas y extranjeras más afamadas de la época contribuyeron en la decoración de sus salas. Las alfombras se tejieron en la Real Fábrica de Tapices, la mantelería fue encargada a firmas irlandesas, el mobiliario fue encargado a Lissarraga y Sobrinos, los espejos a Pereantón. La vajilla de Limoges y la cubertería de plata inglesa de la casa The Goldsmiths. Se inauguró con una gran fiesta el día 2 de octubre de 1910, y rápidamente se convirtió en uno de los referentes de la vida social y cultural de la capital. El primer consejo de administración era presidido por Luis de Cuadra y Raúl, II marqués de Guadalmina. El primer gerente del hotel fue Antonio Mella, que poseía la experiencia de la gerencia anterior de los hoteles Ritz de París y Londres. Su mujer le ayudó en la gestión del hotel haciéndose cargo de los servicios de cuartos y de ropa. Pronto acapararía la atención de la sociedad madrileña de la época, hasta que años después se construya en frente el Hotel Palace.
Comienzos y la saga Marquet thumb|Fuente de Neptuno en la plaza de Cánovas del Castillo. El primer maître del hotel fue Olivier un cocinero natural de Pau, muchos de los primeros platos servidos en los orígenes eran claramente de cocina francesa y algunas preparaciones inspiradas en el famoso cocinero y gastrónomo George Auguste Escoffier. La oferta gastronómica de la ciudad, anteriormente a la aparición del Ritz, pasaba por las cocinas del Grand Hôtel de París de la Puerta del Sol, de La Maîson Imperiale (que posteriormente se convirtió en el Hotel Imperial), el Touriné, el Genieys y el ya conocido en la sociedad madrileña de la época: Lhardy (ubicado en la carrera de San Jerónimo). Todos los cocineros en estas eran cocinas eran influenciados claramente por la cocina francesa, muy de moda en la época. El primer cocinero del Ritz fue el español Félix Ruiz del Castillo, este ya poseía experiencia en grandes hoteles de París e Inglaterra. Otro de los primeros cocineros alcanzó la fama en la historia de la cocina española y es el cocinero aragonés Teodoro Bardají, el hotel financió la publicación de su primera obra La cocina de ellas". Las habitaciones de estos primeros días alcanzaban el coste de veinte pesetas al día. miniaturadeimagen|Combate de boxeo en el hotel Ritz (1917) La aparición del Ritz transformó algunas de las costumbres populares que eran uso habitual en la sociedad madrileña desde siglos atrás. A finales del era habitual entre la aristocracia española servir como merienda chocolate caliente servido en jícaras (pocillos) y en mancerinas elegantes (véase: Historia del chocolate en España). Los nuevos usos venían de la mano de este nuevo tipo de instituciones hosteleras, que traían nuevas modas. La costumbre de tomar té se comenzó a instaurar en Madrid con la novedad introducida por los salones de té del Ritz. Se hicieron famosas las comidas de los lunes en el Ritz, publicadas en las "notas de prensa" de los periódicos madrileños de la época. Tras los lunes elegantes se anunciaban los martes de monsieur Chaquet.ABC Madrid, 4 de diciembre de 1916 Se hicieron famosas igualmente las tardes del Ritz en las que se bailaba en sus salas un baile de moda: el fox-trot. La Primera Guerra Mundial y el papel neutral de España atrajo a numerosos personajes de la aristocracia que necesitaban de los servicios de un hotel como el Ritz. La afluencia de estos personajes aumentó el glamour inicial del hotel, muchos de ellos empleaban sus salas como base de operaciones. Entre los visitantes ilustres se encuentra la llegada en octubre de 1916 de la espía internacional (en calidad de doble agente) de origen holandés Margaretha Geertruida Zelle, conocida también con el sobrenombre de Mata Hari. Se instaló en el Ritz, en su segundo viaje a Madrid, con el nombre de Condesa Masslov y opera en el hotel hasta enero de 1917, poco antes de su muerte.Enrique Gómez Carrillo, (1923), El misterio de la vida y muerte de Mata Hari, Madrid, Cosmópolis Otra espía menos popular se alojaba en el Ritz, Marthe Richard, que operaba al servicio del gobierno francés.
En 1926, apenas quince años tras la inauguración del hotel, la gestión del hotel pasó al belga Georges Marquet que adquirió el hotel. Esta adquisición tuvo su continuidad en una saga familiar Marquet que alcanzó hasta el nieto que finalmente en el año 1978 vende el hotel de nuevo. A Georges Marquet se le debe la construcción también del Palace y del Palacio del Hielo. Fue en 1926 cuando Salvador Dalí, que en aquella época vive en la Residencia de Estudiantes, entra en el Ritz con la intención de cortarse el pelo y tomarse un cóctel.Salvador Dalí, (1993), Vida secreta de Salvador Dalí, Barcelona, Antártida, pág. 67 Era costumbre que posteriormente, cuando venía el pintor a Madrid y se alojara en el hotel, una de las cuatro esquinas del restaurante fuese reservada a la pareja. Figura entre los primeros consejos de dirección del hotel un nombre que posteriormente se introduciría en la política española de la época. El 8 de enero de 1932 figura en el consejo José Antonio Primo de Rivera. Poco tiempo después José Antonio tuvo que abandonar su puesto de consejero para atender las obligaciones políticas. Es en esta época en la que se forman los nuevos barmans de Madrid, un ejemplo es Perico Chicote que abrirá su Museo Chicote.Horacio De Dios, Madrid, de Dios Editores, pag. 126 Otro de los barman salidos del restaurante es Clodoaldo Cortés que se hizo posteriormente con el restaurante de lujo madrileño Jockey.
La Guerra Civil y la postguerra thumb|La cúpula, de noche. Ya a comienzos del año 1936, la ciudad de Madrid era eco de las protestas y revueltas que desembocarían en la guerra civil española. Madrid fue leal al gobierno de la Segunda República y desde finales de 1936 Madrid se convirtió en un frente de batalla. En el transcurso de la defensa de Madrid el hotel fue empleado como Hospital de Sangre y algunos de sus empleados colaboraron en sus funciones hospitalarias. En la habitación 27 del primer piso murió el 20 de noviembre de 1936 el anarquista Buenaventura Durruti, herido de bala durante la batalla de la ciudad Universitaria.Joan Llarch, (1985) ,La muerte de Durruti, 3ª Ed, pp:152 Esta muerte hizo que la fachada del edificio se llenase de banderas de la CNT.
El hijo de Georges Marquet (Georges Marquet Delina) continuó a cargo del mismo hasta el final de la Guerra Civil y algunos años posteriores. Su periodo de gobernación estuvo marcado por una estricta observación de la etiqueta. Una afección cardíaca hizo finalmente que se encargara del hotel su esposa: Madame Marquet. En los primeros instantes tras la guerra civil, los moradores de palacios y casas lujosas de la capital y que fueron devastados por la contienda, regresaron y se alojaron temporalmente en el hotel. En el periodo de posguerra española, que coincidió con los inicios de la Segunda Guerra Mundial, el nuevo gobierno de España apoyaba a Alemania. Se puso a cargo del hotel el gerente Conrado Kessler hasta 1945. Durante su mandato se abordó la reparación del Salón Real. Los visitantes eran otros, entre ellos: el mariscal Pétain, Galeazzo Ciano (yerno de Mussolini), Heinrich Himmler. La visita acordó la cooperación española en la Segunda Guerra Mundial, mediante el envío de la División Azul. Un asiduo visitante de la época de posguerra era también José Millán-Astray. Ya en los cincuenta el hotel recibe la visita de Alexander Fleming. El 11 de junio de 1948 reside en el hotel e inicia una visita plagada de acontecimientos.Florencio Bustinza, (1961), 10 años de amistad con Alexander Fleming, Madrid, M.A.S
Declive de los años setenta