300px|thumb|right|Desarrollo de la guerra alrededor de todo el país. Cuanto más anaranjada es la zona, antes fue conquistada por la rebelión. Las zonas en cuadros representan frentes y zonas reconquistadas. La guerra civil libia, conocida también como primera guerra civil libia, fue un conflicto armado que tuvo lugar en 2011 en el país norteafricano de Libia que se libró entre fuerzas leales al coronel Muamar el Gadafi y grupos rebeldes que buscaban derrocar a su gobierno. El conflicto comenzó por las protestas y manifestaciones populares en Bengasi contra el gobierno de Gadafi que fueron inspiradas en las protestas de la Primavera Árabe, que desembocaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y manifestantes armados. Los grupos sublevados armados iniciaron una rebelión que se extendio por todo el país, llegando a la toma de varias ciudades y la creación del Consejo Nacional de Transcición por parte de las fuerzas opositoras.
La respuesta armada que dio la yamahiriya fue calificada por algunos países como un atentado contra los derechos civiles y la seguridad de la población civil. Esos países, principalmente pertenecientes a la OTAN y liderados por Francia, poniendo como argumento una resolución de las Naciones Unidas, decidieron realizar una intervención que calificaron de intervención humanitaria. El 31 de octubre de 2011, el Consejo de Seguridad de la ONU determinó por unanimidad anular la resolución que había permitido la intervención debido a la victoria rebelde.
En los primeros cuatro meses de guerra civil, según el jefe de una delegación del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, se habrían producido entre diez y quince mil muertos en ambos bandos, constatándose casos de violencia sexual y crímenes de guerra cometidos principalmente, según fuentes de los gobiernos que apoyaban a los opositores, por las fuerzas leales a Gadafi, con cientos de protestantes civiles siendo asesinados por las fuerzas gubernamentales. También se reportarían bombardeos indiscriminados a zonas residenciales civiles por parte del gobierno durante el transcurso de la guerra. La Corte Penal Internacional emitiría una orden de arresto contra Gadafi por estos mismos motivos.
En agosto, las fuerzas rebeldes lanzaron una ofensiva en la costa controlada por el gobierno en Libia, respaldadas por una amplia campaña de bombardeos de la OTAN, recuperando territorios perdidos meses antes y capturando finalmente la capital, Trípoli, mientras Gadafi evadía la captura y los leales emprendían una campaña de retaguardia. El 16 de septiembre de 2011, el Consejo Nacional de Transición fue reconocido por las Naciones Unidas como representante legal de Libia, reemplazando al gobierno de Gadafi. Muamar el Gadafi evitó ser capturado hasta el 20 de octubre de 2011, cuando fue capturado y asesinado en Sirte. El Consejo Nacional de Transición declaró "la liberación de Libia" y el fin oficial de la guerra el 23 de octubre de 2011.
Tras la guerra civil, continuó una insurgencia de bajo nivel por parte de antiguos leales a Gadafi. Hubo diversos desacuerdos y conflictos entre milicias y tribus locales, incluyendo los combates del 23 de enero de 2012 en el antiguo bastión de Gadafi de Bani Walid, lo que llevó a la creación de un consejo municipal alternativo y posteriormente reconocido por el Consejo Nacional de Transición (CNT). Tras el fin del conflicto, un problema mucho mayor había sido el papel de las milicias que lucharon en la guerra civil y su papel en el nuevo gobierno libio. Algunos se negaron a desarmarse, y la cooperación con el CNT se vio tensa, lo que llevó a manifestaciones contra las milicias y a acciones gubernamentales para disolver dichos grupos o integrarlos en el ejército libio. Todos estos conflictos llevaron al estallido de una nueva guerra civil en mayo de 2014.El Espectador.com Violencia no cesó en Libia tras muerte de Gadafi: Francia
Antecedentes
El coronel Muamar el Gadafi era el jefe de los Oficiales Libres, un grupo de nacionalistas árabes que depusieron al Rey Idris I de Libia el 1 de septiembre de 1969, en un "golpe de estado incruento". Desde ese mismo año Gadafi, autroproclamado "Líder y Guía de la Revolución", ejercía de forma ininterrumpida la jefatura del estado libio, convirtiéndose para 2011 en uno de los jefes de Estado no monárquicos con más tiempo en el poder.
Bajo el mandato de Gadafi, Libia era teóricamente una democracia directa socialista y apartidista (es decir, sin partidos políticos de ningún tipo). El estado funcionaba de acuerdo a la filosofía del Libro Verde de Gadafi, que daba al jefe de Estado una posición nominalmente ceremonial. Libia era gobernada oficialmente por un sistema de comités que servían como gobiernos locales para las subdivisiones del país, un Congreso General del Pueblo elegido indirectamente que servía como legislativo y el Comité General del Pueblo, dirigido por un Secretario General, como rama ejecutiva. A pesar de que tanto el mandatario como el resto del gobierno de Libia negaran que Gadafi tuviera cualquier tipo de poder, viéndose convertido en una "figura simbólica" tras abandonar la Presidencia en 1977, según Freedom House las anteriores estructuras eran a menudo utilizadas para asegurar el predominio del coronel, que al parecer dominaba, de facto, todos los poderes del estado.
En las semanas anteriores se habían llevado a cabo varias revueltas en los diferentes países árabes vecinos a Libia, primero en Túnez y más tarde en Egipto, donde los manifestantes lograron triunfar, expulsando a los gobiernos existentes dejando el poder a gobiernos que, en teoría, deberían de impulsar reformas democráticas. A esta series de protestas se las conoció como "Primavera Árabe". Las protestas se extendieron llegando el 15 de febrero (cuatro días después del derrocamiento de Hosni Mubarak, en Egipto) a Libia.
Desde el 13 al 16 de enero, debido a la inconformidad con las demoras en la entrega de viviendas de protección social (subvencionadas por el gobierno ya que en Libia todos sus habitantes tenían derecho a de tener una vivienda) y la corrupción política, se produjeron manifestaciones en Derna, Bengasi, Bani Walid y otras ciudades libias. Una de las acciones de los manifestantes fue tomar unas 2000 viviendas que el gobierno estaba construyendo.
Antes del 27 de enero, el gobierno había respondido a los disturbios con un fondo de inversión de 24.000 millones de dólares para proporcionar vivienda e impulsar el desarrollo. A finales de enero, Jamal al-Hajji, escritor y comentarista político opositor a Gadafi, "llamó vía Internet a que la gente se manifestara en pos de aumentar la libertad de expresión", inspirado en los levantamientos de Túnez y Egipto. Al-Hajji fue detenido el 1 de febrero por agentes de la policía y acusado el 3 de febrero por herir a una persona con su coche. Amnistía Internacional afirmó que al-Hajji había sido encarcelado por sus opiniones políticas no violentas; la verdadera razón de la detención habría sido la convocatoria de manifestaciones.
Primeras manifestaciones e inicio de la guerra
Las primeras manifestaciones con demandas de reformas políticas y económicas contra el régimen de Gadafi, que llevaba 41 años en el poder, convocadas en Internet por un grupo de jóvenes bajo el lema «Revuelta del 17 de febrero: Día de la ira en Libia», se precipitaron con la detención el día 15 en Bengasi de Fethi Tarbel, abogado defensor de presos de conciencia acusado por la policía de haber propagado el rumor de un incendio provocado en la cárcel de Abu Salim. El choque entre policías y manifestantes que reclamaban la liberación de los presos dejó un saldo de tres muertos y 38 heridos, en su mayoría agentes de la policía. Las manifestaciones fueron creciendo en magnitud y violencia siendo reprimidas, cada vez con mayor brutalidad, por las fuerzas de seguridad, superando en pocos días, según algunas fuentes, los cuarenta muertos. El 18 de febrero en Al Bayda, ciudad donde previamente varios manifestantes habían muerto a manos de la policía, dos agentes que trataban de dispersar a los manifestantes fueron capturados por estos y ahorcados. Las protestas degeneraron en una gran revuelta popular que se extendió rápidamente por la Cirenaica, la parte oriental del país, tradicionalmente hostil a Gadafi. Gran parte del ejército en esta zona se unió a los opositores, mientras los leales al régimen abandonaron las armas y los cuarteles.
Diversos medios de comunicación internacionales informaron de presuntas acciones de represión extrema, incluyendo bombardeos indiscriminados en las ciudades por parte de la fuerza aérea. Hacia finales de febrero algunas ciudades de la zona occidental del país cayeron también bajo el control de los contrarios a Gadafi, quedando Trípoli, la capital del país, rodeada de ciudades controladas por la oposición.
La cercanía de los opositores hizo que las fuerzas leales al régimen redoblaran sus ataques contra estas ciudades para recuperarlas, causando numerosas bajas incluso en la capital, donde también tenían lugar manifestaciones de envergadura. Los rebeldes, apoyados por soldados y políticos desertores, organizaron el Consejo Nacional de Transición con sede en Bengasi estableciendo un gobierno paralelo en las zonas fuera del dominio de Gadafi.
El ejército partidario de Gadafi, que había estado a la defensiva, empezó una ofensiva en el este y en el oeste, cambiando la situación a principios de marzo. A partir del día 5 de marzo las fuerzas del régimen consiguieron recuperar diversas ciudades principalmente en el oeste y la costa central del país. A partir de ese momento, las tropas de Gadafi tomaron la iniciativa, asediando Bengasi y Misurata, las principales ciudades bajo dominio opositor.
A nivel internacional, la crisis en Libia tuvo impacto en la economía: el euro bajó y el precio del petróleo aumentó hasta niveles superiores a los 110 dólares. Miles de libios y de ciudadanos extranjeros residentes en el país huyeron del conflicto hacia países vecinos, generando una crisis humanitaria.
La mayoría de los gobiernos occidentales manifestaron de inmediato un fuerte rechazo al gobierno de Gadafi y sus medidas represivas, exigiendo su renuncia. La Liga Árabe suspendió la membresía de Libia y apoyó el establecimiento de una zona de exclusión aérea contra dicho gobierno. thumb|Manifestaciones en Al Bayda a favor de la rebelión.
El 26 de febrero de 2011, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas emitió la Resolución 1970 advirtiendo a Muamar el Gadafi que los medios de represión empleados podría considerarse como crímenes de lesa humanidad. Al mismo tiempo la resolución imponía sanciones al gobierno libio y sus dirigentes. El 17 de marzo de 2011 el Consejo de Seguridad mediante la Resolución 1973 declaró el establecimiento de una zona de exclusión aérea autorizando a los Estados miembros de la ONU el uso de «todas las medidas que sean necesarias» para proteger a la población civil de Libia, con exclusión expresa del uso de fuerzas de ocupación en cualquier lugar del territorio.
Desarrollo de la guerra thumb|right|Antigua bandera de Libia, utilizada desde la independencia en 1951 y hasta la revolución del pueblo libio en 1969, fue usada por la oposición y restituida como bandera nacional en 2011 como un símbolo de la resistencia y oposición a Gadafi.
thumb|Civiles sobre un tanque el 23 de febrero de 2011 en Bengasi.
thumb|Oficina del Comité Revolucionario de la Yamahiriya (pro-Gadafi) en Bengasi después de haber sido incendiado.
Extensión y desarrollo de la insurrección (del 17 al 26 de febrero) Entre el 17 y 19 de febrero de 2011 miles de ciudadanos salieron a la calle en Libia. Los manifestantes se hicieron con el control de la ciudad de Bengasi, donde se creó la Coalición 17 de febrero como gobierno provisional del país. Se calcula la muerte de 173 personas en la represión de las manifestaciones que cobraron fuerza en Trípoli.