thumb|230px|Humani Victus Instrumenta: Ars Coquinaria de 1569 Un cíborghttp://www.fundeu.es/recomendacion/ciborg-adaptacion-espanola-del-ingles-cyborg/ o cyborg (del acrónimo en inglés cyborg: de cyber [‘cibernético’] y organism [‘organismo’], ‘organismo cibernético’) es una criatura compuesta de elementos orgánicos y dispositivos cibernéticos generalmente con la intención de mejorar las capacidades de la parte orgánica mediante el uso de tecnología.

El término fue acuñado por Manfred E. Clynes y Nathan S. Kline en 1960 para referirse a un ser humano mejorado que podría sobrevivir en entornos extraterrestres. Llegaron a esa idea después de pensar sobre la necesidad de una relación más íntima entre los humanos y las máquinas en un momento en que empezaba a trazarse la nueva frontera representada por la exploración del espacio. Diseñador de instrumentación fisiológica y de sistemas de procesamiento de datos, Clynes era el director científico del Laboratorio de Simulación Dinámica del Rockland State Hospital, en el estado de Nueva York. El término apareció por primera vez en forma impresa, 5 meses antes, cuando The New York Times reportó sobre los aspectos psicofisiológicos del Simposio de Vuelo Espacial donde Clynes y Kline presentaron por primera vez su trabajo, con la siguiente definición: «Un cíborg es esencialmente un sistema hombre-máquina en el cual los mecanismos de control de la porción humana son modificados externamente por medicamentos o dispositivos de regulación para que el ser pueda vivir en un entorno diferente al normal».

De acuerdo con algunas definiciones del término, la conexión física y metafísica de la humanidad con la tecnología ya ha empezado a influir en la evolución futura del ser humano, al empezar a convertirnos en cíborgs. Por ejemplo, una persona a la que se le haya implantado un marcapasos podría considerarse un cíborg, puesto que sería incapaz de sobrevivir sin ese componente mecánico. Otras tecnologías médicas, como el implante coclear, que permite que un sordo oiga a través de un micrófono externo conectado a su nervio auditivo, también hacen que sus usuarios adquieran acceso a un sentido gracias a la tecnología, aproximando su experiencia a la de un cíborg.

A finales del , la imagen del cíborg como ser que no es ni humano ni máquina, ni hombre ni mujer, fue recuperado por autoras como Donna Haraway en su A Cyborg Manifesto.

El término se suele utilizar erróneamente en numerosos escritos al confundirlo con un robot del tipo androide.

Orígenes El concepto del híbrido hombre-máquina fue generalizado en la ciencia ficción antes de que ocurriera la Segunda Guerra Mundial. Frankenstein, de Mary Shelley, una de las obras pioneras de la ciencia-ficción, anticipa algunas de las cuestiones planteadas por el concepto de cyborg, como el transhumanismo, la inteligencia artificial, la consciencia y la identidad propias y si éstas son posibles en un ser creado artificialmente. En The Man That Was Used Up (1839), Edgar Allan Poe, por ejemplo, describe a John A. B. C. Smith, un héroe de guerra con un cuerpo compuesto de múltiples prótesis. En 1910, el escritor francés Jean de la Hire presenta a Nyctalope (para algunos el primer superhéroe y también el primer cíborg literario) en la novela L'homme qui peut vivre dans l'eau (‘El hombre que puede vivir en el agua’). En el poco conocido díptico de novelas La poupée sanglante/La machine á assassiner (La muñeca sangrienta/La máquina de asesinar), del francés Gastón Leroux, más conocido como el autor de El Fantasma de la Ópera, y publicadas por primera vez en 1923, aparece un autómata llamado Gabriel, al que se le implantan el cerebro y la médula espinal de Bénédicte Masson, un hombre ejecutado en la guillotina por unos asesinatos que él en realidad no cometió, y que utilizará su nuevo cuerpo mecánico para perseguir y desenmascarar a los verdaderos culpables de los crímenes. Por su parte, en The Comet Doom (1928), el estadounidense Edmon Hamilton describe exploradores espaciales cuyos cuerpos combinan partes orgánicas y mecánicas. Este mismo autor es conocido por el peculiar cerebro viviente y parlante, siempre flotando en un receptáculo transparente, que acompaña al superhéroe Captain Future (1939). Hamilton utiliza el término de forma explícita en el cuento After a Judgmente Day (1962) para referirse a los "las copias mecánicas de humanos" llamadas "Charlies", explicando que "cíborgs es como se les había llamado, desde el primero [el primer Charlie] a inicios de la década de 1960... organismos cibernéticos".Edmond Hamilton. "After a Judgmente Day" en The Best of Edmond Hamilton. Ed. Leigh Brackett, 1977. pág. 315

El cíborg en la sociedad

Finanzas

Debido a avances en las tecnologías de la información, inversionistas humanos han sido capaces de emplear computadoras para participar en operaciones a una mayor velocidad a través de fronteras nunca antes vistas. Las finanzas en la actualidad se están viendo afectadas en parte por los seres humanos y en parte por las máquinas, por lo que ahora se define como “finanza cíborg”. El nuevo inversionista cíborg es distinto a las concepciones anteriores debido a que esta nueva concepción es más rápida, se ve una mayor orientación a los datos automatizados, a su vez una mayor cantidad de información. Una característica clave de la “finanza cíborg” es el uso de ordenadores verdaderamente rápidos y poderosos para analizar y ejecutar oportunidades comerciales basadas en modelos matemáticos complejos.

Medicina

En medicina, hay 2 tipos de cíborg: los de restauración y de mejora. Las tecnologías de restauración se encargan de “restaurar funciones perdidas, órganos y extremidades”. El aspecto clave de la “ciborgización” restaurativa es la reparación de procesos tanto rotos o faltantes para revertirlos y convertirlos a un nivel de función saludable o a un nivel promedio. No hay ninguna mejora a las facultades originales y los procesos perdidos. Por el contrario, el cíborg encargado de mejora “sigue un principio, el principio de rendimiento óptimo, el cuan consiste en la maximización de salida y la minimización de las entradas”. Por lo tanto, un cíborg mejorado intenta superar los procesos normales o incluso adquirir nuevas funciones que originalmente no estaban presentes. Aunque las prótesis en general suplementan cuerpos dañados o perdidos con la integración de un artificio mecánico, implantes biónicos en medicina permiten que modelos de órganos o partes del cuerpo sean capaces de imitar la función origina de una manera más exacta. Michael Chorost escribió un libro de memorias de su experiencia con implantes cocleares, u oídos biónicos, titulado “Rebuilt: How Becoming Part Computer Made Me More Human”. Jesse Sullivan se convirtió en una de las primeras personas en operar una extremidad totalmente robótica a través de un injerto de nervio-músculo, permitiéndole un rango complejo de movimientos más allá de las prótesis anteriormente utilizadas. Para el 2004, un corazón artificial completamente funcional fue desarrollado. El continuo desarrollo tecnológico de la biónica y la nanotecnología empieza a plantear preguntas de la mejora, y las futuras posibilidades de cíborgs que sobrepasan la funcionalidad original del modelo biológico. La ética y el deseo por “prótesis mejoradas” han sido debatidas; sus proponentes incluyen el movimiento transhumanista, con su creencia respecto a que las tecnologías emergentes pueden asistir a la raza humana para el desarrollo más allá de sus presentes, limitaciones normativas como el envejecimiento y las enfermedades, así como incapacidades más generales, como lo son las limitaciones en velocidad, fuerza, resistencia e inteligencia. Los oponentes del concepto describen lo que creen respecto a los sesgos que impulsan el desarrollo y la aceptación de dichas tecnologías, a saber, un sesgo hacía la funcionalidad y eficiencia que podría obligar a asentir una perspectiva del ser humano que resta importancia al definir las características de las manifestaciones actuales sobre humanidad y la persona, a favor de la definición de términos de mejoras, versiones y utilidad.

Ámbito militar

Investigaciones de organizaciones militares se han enfocado en la utilización de cíborgs animales con el propósito de una supuesta ventaja táctica. DARPA ha anunciado su interés en el desarrollo de “insectos cíborg” para transmitir información a través de sensores implantados en el insecto durante la etapa de pupa. El movimiento se controla desde un sistema microelectromecánico (MEMS) y que posiblemente podría ser capaz de examinar el entorno o detectar explosivos y gas. A su vez, DARPA está desarrollando un implante neural para controlar el movimiento de los tiburones. El sentido único de los tiburones podría ser explotado para proporcionar retroalimentación de información en relación al movimiento de un barco enemigo o podría revelar la presencia de explosivos bajo el agua.

Arte

El concepto de cíborg es normalmente asociado con ciencia ficción. Sin embargo, muchos artistas han intentado crear una consciencia pública de organismos cibernéticos; estos yendo desde pinturas hasta instalaciones. Algunos artistas que crearon un sinnúmero de trabajos son Neil Harbisson, Moon Ribas, Patricia Piccinini, Steve Mann, Orlan H.R. Giger, Lee Bul, Wafaa Bilal, Tim Hawkinson, Esteban Celis y Stelarc. Las máquinas son cada vez más omnipresentes en el proceso artístico, con cuadernos de dibujo computarizados remplazando a la pluma y el papel, y cajas de ritmo volviéndose tan populares como los bateristas humanos. Esto es tal vez lo más notable en el arte y música generativos. Compositores como Brian Eno han desarrollado y utilizado software capaz de construir partituras completas con tan solo un poco de parámetros matemáticos básicos. Scott Draves es un artista generativo cuyo trabajo es explícitamente descrito como una “mente cibernética”. Su proyecto “Oveja Electrónica” genera arte abstracto mediante la combinación de trabajo de un sinnúmero de computadoras y personas a través del internet.

Modificación corporal

A medida que la tecnología médica avanza, algunas técnicas e innovaciones han sido adoptadas por personas interesadas en la modificación corporal. Si bien todavía no son cíborgs, segun la definición de Manfred Clynes y Nathan Kline, los desarrollos tecnológicos como la seda de silicio implantable, y los códigos QR han ido cerrando al brecha entre la tecnología y el cuerpo humano. Tecnologías hipotéticas como los tatuajes digitales podrían aportar interactividad y funcionalidad a la modificación del cuerpo, permitiendo una manera de vida transhumanista en el mundo actual.

Ética Cíborg “La preocupación del ser humano por mejorar todo no es algo novedoso y puede decirse que ha acompañado a la historia de la humanidad”. Es prudente preguntarse en qué momento las mejoras que nos proporciona la tecnología son un apoyo, o se convierten en una problemática que nos aleja de nuestra humanidad; que, por consiguiente, tiene distintas implicaciones en los factores humanos que pueden llegar a ser perjudiciales.

La problemática del cíborg, se presenta en muchas cuestiones, que van desde lo social, lo económico, lo cultural y hasta lo ecológico. Pero, para poder plantear las estructuras, necesidades y posteriormente, una solución clara, hay que partir desde un razonamiento objetivo y que se desarrolle desde la ética.

La ética tiene distintos planteamientos en sus diferentes corrientes, pero, considerando al “cíborg” como una discusión actual y pertinente dentro del “posthumanismo” (debido a las características que aqueja). Esto nos da la pauta para proponer a la ética de los cuidados y la ética de la sustentabilidad como una base sólida para crear una propuesta sólida.

Antes de definir un planteamiento ético, contextualicemos la problemática con evidencias de la realidad: