miniaturadeimagen|Niños junto a los arcos de herradura de la Iglesia de Santiago de Peñalba. miniatura|Cruz mozárabe de Alfonso VI.
Mozárabe (del árabe [mustaʕrab], «arabizado») es el nombre con el que se conoce a la población cristiana, de origen hispanovisigodo, que vivía en el territorio de Al-Ándalus y que, como los judíos, eran dhimmis (gentes del Libro, lit. "protegidos"), a diferencia de los paganos que debían aceptar el islam o morir. Bajo la sharia, el estado se comprometía a proteger la vida del individuo, la propiedad, así como la libertad de religión, a cambio de la lealtad al estado y el pago obligatorio de la yizia.
El término «mozárabe» no fue empleado por los musulmanes, sino por los cristianos de los reinos del norte de España para designar a los cristianos de Al-Ándalus que emigraban a sus territorios; este nombre indica que los mozárabes habían tomado usos y costumbres de sus dominadores árabes. Así la palabra «mozárabe» no aparece en los textos árabes sino en los cristianos: el primer documento en que se ha constatado su uso es del reino de León y está fechado en 1024.
Durante el primer siglo desde la islamización de la península, suponían la mayoría de la población de Al-Ándalus, para ir reduciéndose su número como consecuencia de su paulatina e indirectamente forzada conversión al islam,BULLIET. R.W.: Conversión lo Islam in the Medieval Period: An Essay in Quantitatitve History, Cambridge(Mass.). 1979, pp. 114-127. Ver la glosa que hace GLICK. T.: Cristianos y musulmanes en la Edad Media (711-1250), Madrid. 1991pp. 43-47. a través, fundamentalmente, de impuestos abusivos y restricciones arbitrarias. En el , ya constituían una minoría porque entonces la mayoría de la población andalusí ya era musulmana, tanto en las ciudades como en los campos.
Aunque prácticamente desde el principio hubo episodios de conflicto con el poder musulmán como se constata en los mártires de Córdoba (850-859) o en las revueltas de Omar ben Hafsún,COLBEBT E.B. The Martyrs of Córdoba, 850-859. Washington, 1962; WOLF, K.B.: Chrístian Martyrs in Muslim Spain, Cambridge, 1988, COOPE. J.A.; Tbe Martyrs of Córdoba: Community and Family Conflict in an Age of Mass Conversions. Lincln-Londres, 1995; DELGADO LEÓN, F: Alvaro de Córdoba y la polémica contra el Islam. El "Indiculus Luminosus", Córdoba, 1996. Los textos de Eulogio y otros escritos han sido publicados por GIL, J.: Corpus Scriptorum Muzarabicorum, Madrid, 1973, 2 vols. su situación cambió especialmente con la llegada de los almorávides a finales del . En 1126, tuvo lugar una masiva deportación de mozárabes al norte de África, lo que supuso su casi completa desaparición de las zonas urbanas del territorio andalusí.SERRANO, D.: "Dos fatuas sobre la expulsión de mozárabes al Magreb en 1126", en Anaquel de Estudios Árabes, nº 2 (1991) 162-182.
Historia
Los mozárabes tenían en la sociedad árabe el estatus legal de dhimmis —que compartían con los judíos—, como Gentes del Libro. A efectos prácticos, su cultura, organización política y práctica religiosa eran admitidas, y contaban con cierta cobertura legal. Sin embargo, también se veían obligados a tributar impuestos de los que los musulmanes se veían eximidos, además de contar con otro tipo de restricciones; pues, aunque no se destruyeron las iglesias ya edificadas, no se permitió construir otras ni ampliar las ya existentes. Por estos motivos, a medida que la cultura islámica arraigó en los territorios peninsulares dominados por los musulmanes, los mozárabes se fueron arabizando y muchos de ellos se convirtieron al islam. Los motivos eran principalmente fiscales, dejando de ser mozárabes y pasando a ser designados muladíes. Como algunos autores señalan, la legislación islámica protegía a los grupos "ajenos", pero favorecía su integración en el islam con medidas de orden muy diverso. En lo tocante a los matrimonios mixtos, por ejemplo, se establecía que un cristiano convertido podía escoger entre conservar a su esposa cristiana o repudiarla, mientras que se prohibía el matrimonio de un cristiano con una mujer musulmana. Otro ejemplo de carácter religioso: los bienes cedidos a la Iglesia a perpetuidad a raíz de una defunción también podían pasar excepcionalmente a manos musulmanas. Las comunidades mozárabes se rigieron por el Liber Iudicorum y sus jueces (quḍāt al-nașārà o iudices) conservaron la tradición de la cultura visigoda, aunque su jurisdicción solo se puso en práctica cuando ambas partes en litigio eran cristianas. Los casos mixtos, como se deriva de Ibn Sahl, eran resueltos por el cadí o el șahib al-šurta. El jefe de la comunidad cristiana, llamado comes o 'conde' tenía funciones recaudatorias (exceptor, mustajriŷ) y judiciales (qādī al-ˁaŷam), que solía delegar.Aḥkām kubrà, ms. Rabat, f. 141 r. y 168 r. Cita Lévy-Provençal, Historia de la España musulmana, V, p. 122. Y L. Peñarroja Torrejón., Cristianos bajo el islam, Gredos, Madrid, 1993, p. 55. thumb| Aguamanil en forma de pavo conservado en el Museo del Louvre que lleva una inscripción bilingüe en árabe y en latín encriptada, pero que se puede interpretar como la fecha de fabricación (año 972) y el nombre del artista, Abd al-Malik al-Nasrani, es decir, "el cristiano". Se trataría de la obra de un broncista mozárabe de Al-Ándalus que quizás trabajaba en la corte de Medina Alzahira, bajo el califato de Al-Hakam II. Durante la conquista de la península ibérica iniciada en el año 711, los árabes contaron en ocasiones con nobles cristianos hispanovisigodos que cooperaron en la lucha contra otros cristianos.Consta de la participación cristiana en operaciones militares árabes dirigidas a la conquista de Cantabria. Vid. DUFOURCQ, CHARLES-EMMANUEL; "La vida cotidiana de los árabes en la Europa Medieval", Temas de Hoy, 1994.
El carácter inestable de las fronteras y la prolongada presencia árabe en la península ibérica favorecieron la integración entre culturas muy diversas entre sí. Dado el carácter eminentemente religioso de la sociedad islámica, con la progresiva integración (no solo lingüística y legal, sino también religiosa y cultural) se facilitó que, con el paso del tiempo, los herederos de la sociedad hispanovisigoda pasasen a adquirir la consideración de musulmanes. La conversión, por tanto, representaba mucho más que un gesto de índole religiosa. De cualquier modo, se han documentado igualmente casos de "falsas conversiones", Tampoco debió ser inusual que los hijos de una cristiana casada con un musulmán fuesen instruidos secretamente en el cristianismo. aunque en su mayoría -y motivados por razones socioeconómicas y culturales, o por simple olvido de la antigua religión- los cristianos fueron asimilándose progresivamente al islam. Así pues, los cristianos dominados por los musulmanes, se arabizaron culturalmente, por lo que fueron llamados mozárabes (arabizados), aunque siguieron siendo cristianos.
Este proceso fue, por lo general, pacífico,Según explica el académico José Ruiz Sánchez en su Morisma y mozarabía: "A los nuevos administradores de los territorios ocupados solo les interesó el aspecto tributario y militar de la cuestión, lo que cantaran o creyeran los hispanos de entonces les traía sin cuidado, hasta ahí llegó la tolerancia" aunque eso no explica que algunos mozárabes huyeran a los reinos cristianos del norte, y que las reclamaciones de la comunidad cristiana solían verse desdeñadas por los juristas islámicos y en alguna ocasión la parcialidad legal provocó revueltas, motines y martirios voluntarios. DUFOURCQ explica la historia de un cristiano de noble linaje que anunció su intención de convertirse al islam si el mismo imán de Córdoba le instruía. Dada su relevancia simbólica, su petición fue concedida, pero en cuanto se inició su formación denunció el islam como herejía, fue martirizado y expuesto a los muros de la ciudad. La admiración popular hizo que cundiese el ejemplo, y con el tiempo los musulmanes procederían a retirar los cadáveres de noche, para reducir la posibilidad de que sus correligionarios dispusiesen un funeral de honor.
Restricciones y cristianofobia derecha|thumb|190px|Pintura mural mozárabe de San Baudelio de Berlanga, actualmente en el museo del Prado Durante la dominación andalusí, se aplicaron los preceptos del Pacto de Omar,Medieval Sourcebook: Pact of Umar, 7th Century? The Status of Non-Muslims Under Muslim Rule referente de trato legal para los dhimmis en todos los territorios conquistados por los musulmanes. La finalidad de estos pactos eran la subyugación y la dominación política en regiones de mayoría no islámica. Las condiciones eran muy duras, y a pesar de los múltiples cambios políticos de la inestable al-Ándalus, lo que nunca varió fue la paulatina pérdida por parte de los cristianos de su número y patrimonio.Epigrafía cristiana de al-Andalus: Mozárabe y latina Casos muy parecidos son los de grupos como los coptos en Egipto, los melquitas en Siria, los maronitas en el Líbano o zonas que mantuvieron amplias mayorías de cristianos hasta los siglos y como lo que hoy es Argelia, Túnez o Irán e Irak.
Los cristianos no disfrutaban de los mismos derechos bajo el dominio islámico, y sus garantías originales, al principio bastante amplias, fueron disminuyendo constantemente. Todavía se les permitía practicar su propia religión en privado, pero su autonomía cultural se redujo cada vez más con el tiempo. Los mozárabes inevitablemente perdieron más y más estatus, pero mantuvieron durante mucho tiempo su dignidad y la integridad de su cultura, y nunca perdieron el contacto personal y cultural con el mundo cristiano.
En las generaciones que siguieron a la conquista, los gobernantes musulmanes promulgaron nuevos estatutos claramente desventajosos para los dhimmi. Finalmente, se prohibió la construcción de nuevas iglesias y el sonido de las campanas de iglesia. Pero cuando Eulogio de Córdoba registró el martirologio de los Mártires de Córdoba durante la década posterior a 850, era evidente que al menos cuatro basílicas cristianas permanecían en la ciudad, incluyendo la iglesia de san Acisclo que había albergado los únicos reductos en 711, y nueve monasterios y conventos en la ciudad y sus alrededores;Wolf, Kenneth Baxter (1988) "The Martyrs of Córdoba", [http://libro.uca.edu/martyrs/martyrs.htm Christian Martyrs in Muslim Spain], Cambridge University Press. sin embargo, su existencia pronto se hizo precaria.
Líderes cristianos eran decapitados, entre ellos san Eulogio de Córdoba según Kenneth Baxter Wolf, así como otros dos cristianos ejecutados en 860, y poco después de un tercero según registros históricos. Las ejecuciones posteriores fueron en 888–912 y 913–920. Todavía se registraron más ejecuciones en Córdoba en 923 (Eugenia), un niño Pelagio en 925 (por negarse a convertirse al islam y someterse a las insinuaciones sexuales del califa), y Argentea en 931. Según Wolf, las ejecuciones habrían continuado.
thumb|Pelayo representado en 1660 en Espejo de los Mártires.
A partir de este momento, los cristianos fueron alienaron cada vez más no solo porque no podían construir nuevas iglesias o tocar las campanas de las existentes, sino principalmente porque fueron excluidos de la mayoría de los puestos de autoridad política, militar o social y sufrieron muchas otras indignidades como desiguales bajo la ley islámica. A mediados del , como revela el episodio de los mártires de Córdoba, existía una clara oposición cristiana a la presión sistemática de una variedad de instrumentos legales y financieros del islam, resistiendo su conversión y absorción en la cultura musulmana.
La reacción oficial inicial a los mártires de Córdoba fue acorralar y encarcelar a los líderes de la comunidad cristiana. Hacia el final de la década de los mártires, el martirologio de Eulogio comienza a registrar el cierre de los monasterios y conventos cristianos, lo que llevaría a una lenta pero sistemática eliminación del cristianismo.