La Campaña de Humaitá, o Campaña del Cuadrilátero (1866–1868), fue la tercera fase, una de las más largas y sangrientas, de la Guerra de la Triple Alianza. Duró dos años y cuatro meses, desde el 16 de abril de 1866 hasta el 5 de agosto de 1868.
Tras el éxito en la invasión al Mato Grosso y el fracaso en la invasión a Corrientes y Río Grande, las tropas de la Triple Alianza —Argentina, Brasil y Uruguay— invadieron el sur del Paraguay. A muy corta distancia encontraron el dispositivo defensivo paraguayo compuesto por cuatro fortificaciones, el llamado «cuadrilátero», que obstruía el paso hacia Asunción tanto por tierra como por el río Paraguay. Una larga serie de batallas costaron un enorme número de bajas en ambos bandos, deteniéndose por completo las operaciones después de la Batalla de Curupayty. Las bajas en ambos bandos fueron aún mucho más altas por enfermedades que por las batallas: a las pésimas condiciones sanitarias y alimenticias se les sumó una epidemia de cólera.
Las operaciones estuvieron detenidas desde septiembre del 1866 hasta julio de 1867, cuando se reiniciaron con una ofensiva aliada. A mediados del año siguiente, sin embargo, se habían producido pocos avances cuando las fortificaciones fueron superadas por la escuadra brasileña. Ante esta novedad, las fuerzas paraguayas instalaron una nueva línea defensiva, mucho más cerca de Asunción, abandonando el «Cuadrilátero». En definitiva, la campaña resultó en un costoso pero absoluto éxito para la Triple Alianza.
Antecedentes
Las Guerra de la Triple Alianza fue causada por la agresión del Paraguay al Imperio del Brasil y a la Argentina, en respuesta por la participación de ambos países en la guerra civil en el Uruguay, que alteraba el equilibrio estratégico en el Cono Sur.
Hasta entonces, el Paraguay había logrado con grandes esfuerzos sostener su sistema autónomo de gobierno que sostenía un crecimiento y un desarrollo económicos autónomos, que se apoyaba en un proteccionismo económico muy acentuado.La guerra de la triple alianza contra el Paraguay aniquiló la única experiencia exitosa de desarrollo independiente , por Eduardo Galeano. Publicado el 3 de marzo de 2005. También había logrado sostener sus pretensiones a territorios cercanos, que le eran disputados por el Brasil y la Argentina. Desde el punto de vista paraguayo, el quiebre de ese equilibrio ponía en peligro su autonomía económica y dificultaba sus esfuerzos por evitar que los territorios en conflicto fueran anexados por sus poderosos vecinos.León Pomer, La guerra del Paraguay, Ed. Leviatán, Bs. As., 2008. ISBN 978-897-514-141-4
La Guerra estalló cuando llegó a Asunción la noticia de que tropas brasileñas habían invadido el Uruguay, desoyendo el reclamo paraguayo para que no lo hicieran. Tropas paraguayas invadieron la Provincia de Mato Grosso, en el oeste del Brasil, aislada del resto del Imperio. La campaña fue rápida y exitosa, y en dos meses la mayor parte de ese territorio había sido ocupada por fuerzas paraguayas.Mato Grosso: el frente olvidado de la Guerra del Paraguay, por Florencia Pagni y Fernando Cesaretti, en Editorial Histórica. Consultado en diciembre de 2010.
A continuación, Solano López pidió al presidente argentino Bartolomé Mitre autorización para cruzar territorio argentino, para atacar al Brasil.La guerra de la triple alianza. Ante la negativa argentina, López declaró la guerra a la Argentina el 19 de marzo,Declaración de guerra a la Argentina, en la página del Ministerio de Educación y Cultura del Paraguay. e inició la invasión a la provincia de Corrientes, y desde allí el sur del Brasil.Castello, Antonio Emilio, Historia de Corrientes, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1991, pág. 413-417. ISBN 950-21-0619-9
Al llegar la noticia de la invasión, se firmó en Buenos Aires el Tratado de la Triple Alianza entre la República Argentina, el Imperio del Brasil y el Estado Oriental del Uruguay.La Triple Alianza contra Paraguay. Tratado secreto de Infamia de la Guerra del Paraguay, en La Gazeta Federal.
En sus primeras etapas, la campaña fue exitosa, pero pronto se acumularon las derrotas: el 11 de junio la flota paraguaya fue destruida en la Batalla del Riachuelo,Tissera, Ramón, Riachuelo, la batalla que cerró a Solano López la ruta al océano, Revista Todo es Historia, número 46, Bs. As., 1971. el 17 de agosto las fuerzas que ocupaban el este de la Provincia de Corrientes fueron derrotadas en la Batalla de Yatay, y las que habían invadido Brasil se rindieron el 18 de septiembre, tras el largo Sitio de Uruguayana.Zenequelli, Lilia, Crónica de una guerra, La Triple Alianza, Ed. Dunken, Bs. As., 1997. ISBN 987-9123-36-0
El resto del ejército paraguayo se retiró a su propio territorio. El ejército aliado se concentró en la ciudad de Corrientes, donde fue hostilizado por pequeñas incursiones paraguayas, que – si bien obtuvieron una victoria en la Batalla de Pehuajó – no lograron impedir la organización de la invasión al Paraguay.
La invasión Antes de iniciar la invasión, la escuadra de guerra brasileña, apoyada sólo parcialmente por la Armada Argentina, exploró las costas enemigas a corta distancia del punto denominado «Tres Bocas», es decir, la confluencia del río Paraguay con el Paraná. El almirante Joaquim de Tamandaré mantuvo una actitud muy prudente, asegurándose únicamente la posibilidad de desembarco, sin aventurarse por ríos desconocidos, especialmente el Paraná.
A principios de abril, las fuerzas brasileñas tomaron posesión de una pequeña isla frente a la Fortaleza de Itapirú, desde donde podían cañonear este fuerte, ya que estaba justamente a una distancia que los cañones paraguayos, de calidad inferior, no alcanzaban, mientas sí eran alcanzados por los cañones «rayados» de la artillería brasileña. Por esa razón, el 10 de abril, una división paraguaya trasladada por medio de canoas intentó recuperar la posesión de la isla. La respuesta brasileña en el Combate de la Isla de Itapirú (Isla de Redención) fue una amplia victoria aliada. El jefe brasileño vencedor, coronel Vilagrán Cabrita, se mostró temerario y subió a un bote del lado norte de la isla, donde redactaba el parte de la victoria cuando fue alcanzado por un cañonazo paraguayo, que lo mató en el acto. La isla fue llamada, desde entonces, Isla Cabrita.Zenequelli, Crónica de una guerra, pág. 96-99.
El 16 de abril de 1866, un ejército aliado de 42 200 hombres empezó a cruzar el río Paraná, ingresando en territorio paraguayo.Guerra del Paraguay Primera Parte La fuerza se componía de 29 000 brasileños, 11 000 argentinos y poco más de 2000 uruguayos. De ese total, unos 20 000 eran soldados de caballería, pero alrededor de un quinto de ellos estaban desmontados.Doratioto, Maldita guerra, pág. 198.
thumb|Mapa que indica la posición de la escuadra de los aliados y la marcha de la columna de General Osório (días 16, 17 y 18 de abril de 1866).
El lugar elegido para el primer desembarco fue la costa del río Paraguay, a menos de 1000 metros de su desembocadura en el Paraná. Si bien López había preparado a sus fuerzas para un desembarco en algún lugar cercano, el punto elegido por los atacantes había sido relativamente desatendido. El primer hombre en tocar tierra fue el general brasileño Manuel Luis Osório, comandante de las fuerzas del Imperio, acompañado por una escolta escasa. A lo largo de la guerra, Osório se destacaría por su arrojo y valentía personales, encabezando los ataques frontales.Doratioto, Maldita guerra, pág. 198.
El día 18, las fuerzas aliadas tomaron la Fortaleza de Itapirú en la margen derecha del río Paraná, reducida a escombros por los cañones de la flota brasileña.Díaz Gavier, Mario, En tres meses en Asunción, Ed. del Boulevard, Rosario, Argentina, 2005, pág. 44-45. ISBN 987-556-118-5
Mitre avanzó en línea recta hacia el centro del dispositivo defensivo organizado por López, ubicado en la Fortaleza de Humaitá, que impedía el paso de buques por el río Paraguay. Al hacerlo expuso imprudentemente sus tropas, pero López cometió un error mayor: en lugar de esperar a los invasores en sus líneas defensivas, las fuerzas paraguayas atacaron a las aliadas en la batalla de Estero Bellaco. Las fuerzas enviadas a interceptar el avance invasor en Estero Bellaco tenían órdenes de limitarse a causar el daño que pudieran y retirarse. Pero, viéndose vencedoras, continuaron su avance, lo que dio tiempo a la reacción de las tropas argentinas, que las derrotaron. No obstante, los paraguayos lograron que el avance se detuviera en el "potrero" de Tuyutí, donde las fuerzas invasoras se limitaron a esperar ser atacadas para defenderse
El campo de batalla
Desde la desembocadura del río Paraguay en el Paraná hasta Humaitá hay menos de 30 km. La franja de tierra correspondiente a ese tramo, con un ancho máximo de 20 km., sería el campo de batalla durante 2 años y 4 meses. Con excepción de algunos combates sin importancia en el Mato Grosso, todas las batallas del período ocurrieron en ese estrecho territorio. Se trata de un terreno pantanoso, cruzado por dos esteros que corren de oeste a este, y que eran imposibles de cruzar excepto por unos pocos pasos: al sur, el Estero Bellaco, que a su vez se divide en dos brazos, Estero Bellaco Sur y Estero Bellaco Norte. Al norte está el Estero Rojas. Entre los esteros se encuentran áreas relativamente secas, conocidas como “potreros”, los más importantes de los cuales eran el Potrero Obella, muy extenso, al norte, y el Potrero Tuyutí, que sería el terreno elegido por Mitre para acampar sus tropas. Otros “potreros” de menor importancia fueron campamentos menores de los paraguayos, como Yataytí Corá y Paso Pucú.
Con escasas excepciones, todo el terreno era inundable, y estaba cubierto por franjas de selva impenetrable, especialmente por cañaverales y juncales. La selva era un lugar apropiado para que los soldados paraguayos se emboscaran, en especial frente a invasores que desconocían el terreno.Doratioto, Maldita guerra, pág. 201-205.
Las primeras líneas defensivas paraguayas ubicadas en el sur eran formidables,Oficiales e ingenieros brasileños habían colaborado en la construcción de las defensas del sur paraguayo en tiempos en que ambos países habían estado enfrentados con la Argentina, en términos generales entre 1825 y 1852. El conocimiento que esta colaboración otorgaba a los brasileños relativizó la efectividad de las defensas. Justamente, la radical reorganización de las defensas en Curupaytí daría la única victoria importante a los paraguayos. y estaban centradas en una serie de fortificaciones, entre las cuales las más importantes eran las fortalezas de Curupayty, Humaitá, en la margen izquierda del río Paraguay, y el Fuerte Timbó, del otro lado del río, en la actual provincia del Chaco.Los aliados desconocían por completo la existencia del fuerte Timbó hasta que lograron superar Humaitá. No obstante, por estar ubicado en terreno bajo y por las características de los buques que hicieron el cruce de Humaitá, la artillería de Timbó no causó daños considerables a los buques enemigos. Los tres fuertes contaban con abundante artillería defensiva y baterías sobre el río, para evitar que los buques enemigos cruzaran frente a ellos. La Fortaleza de Humaitá era la más poderosa, y estaba ubicada sobre altas barrancas, frente a un recodo muy pronunciado del río, que obligaba a los buques a pasar lenta y cuidadosamente bajo el fuego enemigo. Además el río había sido cruzado por una triple cadena de hierro muy gruesa, apoyada en una hilera de pequeñas embarcaciones, que obligaría a los buques enemigos a detenerse bajo fuego enemigo durante horas para cortar la cadena. Las piezas de artillería y los arsenales estaban ubicadas debajo de los terraplenes, de modo que no eran alcanzables por la artillería enemiga.