Lobatera es una población del Estado Táchira en Venezuela. Capital del municipio homónimo, está ubicada en el valle de Lobatera, en los Andes tachirenses, en una recortada meseta donde se unen las corrientes de agua de las quebradas Lobatera y La Molina, a 968 metros sobre el nivel del mar. El centro del poblado, es un buen ejemplo de pueblo andino-tachirense que ha conservado durante los siglos su estructura y trazado originario en cuadras o manzanas y calles rectilíneas perfectamente trazadas tal y como lo disponían las Leyes de Indias, así como una arquitectura popular plenamente integrada en un bucólico y agreste entorno de indiscutible belleza.
Su población es de 6500 habs. (2004) y su temperatura promedio es de 23 °C. Sus lugares más importantes son: Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá (imponente construcción neorrománica); la Capilla del Humilladero (construcción neocolonial); la Plaza Bolívar; el sitio arqueológico de la Piedra del Indio, la Laguna del Buitrón; los Pozos Azules y la cascada de Pozo Bravo, en sus inmediaciones.
Su temporada ferial se da en la última semana de septiembre, en honor a Nuestra Señora de las Mercedes. Es una de las poblaciones más antiguas del Estado Táchira, fundada en 1593 por Don Pedro de Torres Vera; Viceparroquia Eclesiástica desde 1750; Parroquia Civil y Eclesiástica, creada por disposición del Rey Carlos III de España en junio de 1773; y capital del municipio del mismo nombre en el período 1811-1812 y desde 1835 hasta el presente. El nombre oficial, dado por el Congreso Patriota Constituyente de la Provincia de Mérida en 1811, fue el de "Villa de Lobatera".
Origen y fundación de Lobatera
El colono español Don Pedro de Torres Vera (nacido en La Ventosa, hoy Ventosa de la Cuesta -provincia de Valladolid), y de los fundadores de la ciudad del Espíritu Santo de La Grita (Venezuela), recibe, en 1593, del Juez de Medida y Composición de Tierras de la Corona, Juan de Velasco y Vallejo y por confirmación del Presidente de la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá, el Dr. Antonio González, la posesión de las tierras del valle de Lobatera (la meseta donde se levanta el actual centro poblado), estableciéndose en él con su familia, peones y ganados. Siendo este el hecho la fundación de la actual población de Lobatera, capital del Municipio del mismo nombre.
La fecha de 1593 se puede determinar por el documento de solicitud que hiciera el capitán Francisco Chacón, esposo de Felipa de Torres (hija de Pedro de Torres Vera), para que le fueran confirmados los títulos originales de Pedro de Torres Vera y a la vez, le fuesen entregadas en composición unas tierras contiguas a las que fueron de su suegro. En la respuesta dada por el gobernador de Mérida Juan Pacheco Maldonado en 1634, se le entregaban las tierras solicitadas y se añadía: “[...] más la confirmación de títulos que ya poseía de antiguo el expresado Pedro de Torres Vera y el capitán Chacón, títulos despachados a favor del primero por Juan de Velasco y Vallejo, Juez de medida y composición de tierras de la Villa de San Cristóbal para el año 1593".
Al inicio del documento, el gobernador de Mérida hacia énfasis en la condición de Pedro de Torres Vera como fundador de Lobatera al afirmar: “Al capitán Francisco Chacón, teniente de Gobernador y Regidor Perpetuo de La Grita, yerno de Pedro de Torres Vera, de los primeros fundadores de Lobatera […]”. A su vez, el calificativo de “fundador“ (en el sentido de persona que se establece por primera vez en un determinado lugar con hombres y anima¬les e inicia actividades del tipo agropecuarias) no aparece en ningún otro título dado por Juan Pacheco Maldonado a otros vecinos españoles y criollos que obtuvieron tierras en el Valle de Lobatera para el año de 1634.
El surgimiento del hato de Don Pedro de Torres Vera, implicó directamente el poblamiento del mismo. El establecimiento de hombres, animales y cultivos en un lugar donde no los había con anterioridad, motivado a la benignidad del clima del valle (transicional entre cálido y templado), las fuentes de agua y la riqueza de un suelo virgen; fueron factores que influyeron en el rápido poblamiento del mismo, y al igual como lo hizo con un hato que tenía en los valles de Cúcuta heredado de su padre, lo debió haber poblado con ganado y con mayordomos españoles.
Según historiadores como Guillermo Morón, se sostiene como fundamento historiográfico que una ciudad tiene edad histórica desde el momento en que no haya solución de continuidad en su proceso, cualquiera que sea su origen (fundación en regla, esta¬blecimiento, ranchería o asiento).
Lobatera tiene su origen en el caserío del hato de Pedro de Torres Vera, conformado por la casa de bahareque y paja de los patrones, los bohíos de las vaqueras y de los esclavos, una posible alquería, así como las huertas y los corrales de madera destinados al resguardo del ganado.
Desde el establecimiento de este hato, no ha existido solución de continuidad en la presencia humana en el lugar que hoy ocupa la población de Lobatera. La permanencia y posesión de la tierra por parte de los herederos de Pedro de Torres Vera se mantuvo a lo largo del tiempo, consolidándose como propietarios, pobladores y habitantes de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá de Lobatera, erigida en 1773.
Lobatera musical
Lobatera, desde tiempos antiguos, se ha caracterizado por su tradición musical. Destacan en esta tradición las siguientes instituciones, maestros y autores:
Banda Municipal Sucre: Fundada el 19 de abril de 1906 por el Pbro. Bachiller Pedro María Morales. es la institución musical y cultural más antigua del municipio. Actualmente es dirigida por el Prof. Miguel Arcángel Chacón Vivas.
Don Ramón Márquez. Distinguido músico nacido en Ureña (Estado Táchira) y radicado y fallecido en Lobatera (1941). Fue director de la Banda Sucre y entre su variada producción destaca el bambuco "Lobatera", auténtica expresión de la música típica andina, que trae a la memoria las alegrías y nostalgias de Lobatera.
Don Luis Felipe Regalado. Distinguido músico lobaterense autor del pasodoble "Bicentenario Ferial de Lobatera" (1974), conocido como el Himno de las Ferias y Fiestas de Lobatera.
Don Tíbulo Zambrano García. Eminente músico y compositor lobaterense, destacan entre sus obras la música del Himno Oficial del Municipio Lobatera (1974) y el excelente vals "Junto a mi pueblo", pieza musical cuya cadencia y ritmo recuerdan el paisaje y las calles de Lobatera.
Don Oswaldo Ramírez. Compositor lobaterense, de familia de músicos como Don Eliécer Alviárez. Entre su producción destaca el vals "Para ti Lobatera".
Doña Darimar Moncada, destaca por ser la autora de la canción "Añorando a mi pueblo".
Don Hender Delgado, destaca por ser el autor de la canción "Bella Tierra".
Callejero de Lobatera
La referencia más antigua, encontrada hasta el momento, sobre el urbanismo de Lobatera, data del 2 de agosto de 1805 cuando en una escritura testamentaria dada por la vecina María Rosa Morales y realizada ante Don Cristóbal Vivas, Teniente de Justicia Mayor de Lobatera, se hacía refierencia a “una casa de estantillos cubierta de tamo bastante maltratada con sus puertas y ventanas correspondientes situada en el plan de esta Parroquia en solar propia cuyos linderos que le demarcan son por el costado del frente calle por medio con casa y solar de la viuda Isabel Chacón, por el lado de la quebrada con solar y casa de Tomasa Medina, por el costado de atrás con solar y casa de Don Juan Salvador Moncada y por la otra parte la calle real que sale a la plaza de esta Parroquia” (Libro del Registro de Escrituras y Contratos Públicos llevado por el Teniente de Justicia Mayor de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá de Lobatera. Año 1805)
No será sino hasta 1905 cuando las calles sean numeradas y lleven los nombres de próceres o batallas de la Independencia. Antes de este año, dichas calles llevaban los siguientes nombres, los cuales quedaron registrados en una relación que enviara el presidente del Concejo Municipal del Cantón de Lobatera al Gobernador de la Provincia del Táchira en 1856:
Calles (desde el Humilladero al puente del cementerio -sur a norte-)
Calle del Descanso (calle 1); Calle del Humilladero (calle 2): Calle de la Serranía (calle 3 o Mariño); Calle de la Cruz (calle 4 o Páez); Calle del camino de La Grita (calle 5 o Miranda); Calle del camino del Páramo (calle 6 o Bermúdez); El Callejón (calle 7 o Casacoima);
Carreras (desde la Plaza Chiquinquirá al cerro -oeste a este-)
Calle del Quebradón (carrera 1 o Piar); Calle de Ánimas (carrera 2 o Arismendi); Calle del Cementerio (carrera 3 o Sucre); Calle Real (carrera 4 o Bolívar); Calle del Higuerón (carrera 5 o Urdaneta); Calle de las Huertas Secas (carrera 6 o Rivas); Cuesta del Ave María (carrera 7);
El documento histórico donde quedaron registrados los nombres de las calles es el siguiente: “República de Venezuela, Lobatera. Agosto 18 de 1856. 27 y 46.- Al Sr. Gobernador de la Provincia. A su comunicación de 13 del presente, enviamos los requerimientos solicitados sobre las poblaciones de la provincia cabeceras de los cantones que conforman la Provincia del Táchira. En lo que nos corresponde, esta Villa de Lobatera y cabecera del Cantón del mismo nombre es de muy antigua erección. Está situada en un pequeño llano que forma la serranía en su mayor caída y rodeada por dos quebradas que la surten de buena agua. Según los últimos padrones, hay en ella y en sus inmediaciones 928 almas. Tiene dieciséis manzanas trazadas de las cuales se encuentran construidas doce. Lo mismo sus calles que se nombran a continuación de naciente a poniente: Cuesta del Ave María, Calle de las Huertas Secas, Calle del Higuerón, la Calle Real, Calle del Cementerio, Calle de Ánimas y la Calle del Quebradón. De sur a septentrión: Calle del Descanso, Calle del Humilladero, Calle de la Serranía, Calle de la Cruz, Calle del camino de la Grita, Calle del camino del Páramo y el Callejón. Sobre la calle de las Huertas Secas he informado a los vecinos que aun tienen sus labranzas allí sobre el trazado por donde debe abrirse la calle y les he ordenado que en el término de ocho días deben limpiar y deshierbar las mismas de toda siembra por ser una obra de ornato y por el bien común. La manzana central se corresponde con la plaza mayor en la cual se celebra el mercado todos los domingos. Alrededor de la plaza está la Iglesia parroquial, la casa de gobierno y la cárcel pública. El vecindario de la Villa está subordinado a una sola parroquia y su iglesia material que antes del terremoto era de mampostería y cal, bien tratada, especialmente en la techumbre, se vino en su totalidad al suelo y actualmente se está construyendo nuevamente acopiándose las maderas necesarias mientras el culto divino se celebra en una ramada. Cuenta con dos cementerios, el del Humilladero, clausurado en 1849 luego del terremoto y el del plan del Torreón de nueva creación y según las disposiciones de Ley. En sus alrededores los vecinos cultivan frutos menores, caña y cacao hacia lel partido de La Parada. Cuenta esta Villa cabeza de Cantón con tres parroquias civiles sufragáneas la de San Juan, la de Constitución y la de Michelena. En lo espiritual el Venerable Cura Párroco de Lobatera atiende al vecindario de Constitución y el de Michelena al de San Juan. Es todo para su inteligencia. Dios guarde a V. Francisco Colmenares” (Archivo General del Estado Táchira, 1856).
Otra crónica de la época (mayo de 1812), le daba el nombre de Calle del Cuartel a la calle que posteriormente se denominó "Calle del Camino del Páramo", por haberse ubicado en esta calle el Cuartel de Voluntarios Lobaterenses organizado en 1812 para la defensa de la Primera República venezolana (Consúltese al respecto: "Los Infidentes del Táchira: constribución a la Independencia" de Mario Briceño Perozo, 1961, BATT, pp. 40-45.