Guillermo II (h. 1056-2 de agosto de 1100), el tercer hijo de Guillermo el Conquistador y de Matilde de Flandes, fue rey de Inglaterra desde 1087 hasta 1100, con poderes sobre Normandía e influencia en Escocia. Menos éxito tuvo en extender su dominio a Gales. Guillermo II es conocido habitualmente como Guillermo Rufo (William Rufus). El mote de "Rufo" (rojo, bermejo) quizás se deba a su apariencia de cara enrojecida,Barlow William Rufus pp. 11–12 o más probablemente, debido a que fue pelirrojo en su niñez.
Sucedió a la muerte de su padre (1087) como rey de Inglaterra, mientras que su hermano mayor Roberto "Courteheuse" heredaba el ducado de Normandía, que Guillermo II trató, sin éxito, de conquistar en 1096.
Aunque Guillermo II era un buen guerrero, también fue un gobernante despiadado y, según parece, no era muy querido por sus gobernados: según la Crónica anglosajona, era "odioso para casi todo su pueblo y odioso a Dios."Garmonsway (ed.) Crónica anglosajona p. 235 Sin embargo, los cronistas tendían a asumir una perspectiva sombría sobre el reinado de Guillermo II, sin duda alguna debido a su larga y difícil lucha con la Iglesia: estos cronistas eran en general ellos mismos productos de la Iglesia, y de esta manera era de esperar que se refirieran a él de manera algo negativa. Su principal ministro fue Ranulf Flambard, a quien nombró obispo de Durham en 1099: era un nombramiento político para una sede que era también un gran feudo. Los particulares de la relación del rey con el pueblo de Inglaterra no están documentados de una forma creíble. Guillermo II fue categóricamente denunciado en su época y después de su muerte por presidir lo que se consideraba una corte disoluta, en términos que, en tiempos modernos, habrían suscitado preguntas sobre su sexualidad.Eadmer, que conocía la corte y muestra un profundo desagrado hacia Guillermo II, a pesar de ello no hace ningún comentario específico en relación con la sexualidad del rey; Bosanquet (tr.) Eadmer's History pp. ix–x, 49–50 Manteniendo la tradición normanda, Guillermo II despreciaba tanto a los ingleses como a su cultura.Cantor Civilization of the Middle Ages pp. 280–284
Durante su reinado tuvo que enfrentarse a las sublevaciones de los nobles, pero pudo someter, por un tiempo, a Escocia y a Gales.
Guillermo II parece haber sido un personaje extravagante, y su reinado estuvo marcado por su temperamento belicoso. No se casó, ni tuvo hijos, legítimos ni ilegítimos, lo que junto con descripciones contemporáneas ha llevado a algunos historiadores a especular homosexualidad o bisexualidad.Mason, King Rufus: The Life and Murder of William II of England, p. 16
Murió después de ser alcanzado por una flecha cuando cazaba, en circunstancias que siguen siendo oscuras. El 2 de agosto de 1100, desapareció mientras cazaba en los bosques de New Forest. Unas horas más tarde, apareció su cadáver; unos suponen que en efecto fue asesinado, otros, que pereció a causa de un fatal accidente de caza. Le sucedió su hermano menor, Enrique I de Inglaterra.
Primeros años La fecha exacta del nacimiento de Guillermo se desconoce, pero fue en algún momento entre los años 1056 y 1060. Era el tercero de cuatro hijos, siendo el mayor de ellos Roberto Curthose, el segundo Ricardo y el más joven Enrique. Guillermo sucedió en el trono de Inglaterra a su padre cuando este murió, pero Roberto heredó Normandía. Ricardo murió alrededor de 1075 mientras cazaba en New Forest.Douglas William the Conqueror (Guillermo el Conquistador) p. 393 Había también cinco o seis hermanas. La existencia de Adela y Matilda no es segura pero las otras cuatro hermanas están documentadas con más seguridad y eran Adela, quien se casó con el conde de Blois, Cecilia, que se hizo monja, Ágata, que murió antes de casarse, y Constanza, quien se casó con el duque de Bretaña.Douglas William the Conqueror p. 395
Las relaciones entre los tres hermanos nunca fueron buenas. Orderic Vitalis relata un incidente que tuvo lugar en L'Aigle, en 1077 o 1078: Guillermo y Enrique, aburridos de jugar a los dados, decidieron hacer una trastada vaciando un orinal en su hermano Roberto desde una galería superior, enfureciendo y avergonzando a este. Estalló una pelea, y su padre se vio obligado a intervenir para restaurar el orden.<ref name=Barlow33>Barlow William Rufus pp. 33–34</ref>Barlow sugiere que Guillermo y Enrique posiblemente orinaron sobre Roberto.
Según Guillermo de Malmesbury, Guillermo Rufo estaba "bien formado; de complexión florida, pelo rubio; semblante abierto; ojos de diferente color, variados con ciertas motas brillantes; de asombrosa fuerza, aunque no muy alto, y con vientre bastante prominente."Guillermo de Malmesbury History Of The Norman Kings (Historia de los reyes normandos) p. 70
Inglaterra y Francia thumb|left|Gran Sello de Guillermo Rufo, rey de Inglaterra (1087–1100). La división de las tierras de Guillermo el Conquistador en dos partes suscitó un problema para aquellos nobles que tenían tierras a ambos lados del Canal de la Mancha. Puesto que el joven Guillermo y su hermano Roberto eran rivales naturales, dichos nobles se temían que no podrían complacer a los dos señores, y de esta manera se arriesgaban a perder el favor de un gobernante o del otro, o de ambos.Carpenter Struggle for Mastery pp. 125–126 La única solución, tal como lo veían ellos, era unir Inglaterra y Normandía una vez más bajo un solo gobernante. Esto llevó a una revuelta contra Guillermo en favor de Roberto en la Rebelión de 1088, bajo el liderazgo del poderoso obispo Odo de Bayeux, quien era medio hermano de Guillermo el Conquistador.Carpenter Struggle for Mastery p. 129 Cuando Roberto no consiguió aparecer en Inglaterra para apoyar a sus partidarios, Guillermo obtuvo el apoyo de los ingleses con plata y promesas de un gobierno mejor, y sofocó la rebelión, con lo que aseguró su autoridad. En 1091 invadió Normandía, aplastando las fuerzas de Roberto y forzándolo a ceder una parte de sus tierras. Los dos arreglaron sus diferencias y Guillermo se mostró conforme en ayudar a Roberto a recuperar tierras perdidas en favor de Francia, especialmente el Maine. Después abandonaron este plan, pero Guillermo siguió defendiendo de manera igualmente feroz sus posesiones e intereses franceses hasta el final de su vida, como se ve, por ejemplo, en su respuesta al intento realizado por Elias de la Flèche, conde de Maine, de tomar Le Mans en 1099.Barlow William Rufus pp. 402–406
Así pues, Guillermo Rufo se vio seguro en lo que entonces era el reino más poderoso de Europa, dado el eclipse contemporáneo de los emperadores salios. Como en Normandía, sus obispos y abades estaban ligados a él por obligaciones feudales; y el derecho de investidura en la tradición normanda prevaleció dentro de su reino, en una época en que la Querella de las Investiduras llevó a la excomunión del emperador salio Enrique IV. Las instituciones reales anglo-normandas alcanzaron una eficiencia previamente desconocida en la Europa medieval, y el poder personal del rey, a través de una efectiva y leal cancillería, penetró a nivel local hasta una extensión desconocida en Francia. La administración del rey y la ley unificaron el reino, haciéndolo relativamente inmune a la condena papal.
Relaciones con la Iglesia y creencias personales Menos de dos años después de convertirse en rey, Guillermo II perdió al italo-normando Lanfranc, Arzobispo de Canterbury, consejero y confidente de su padre Guillermo I. Después de la muerte de Lanfranc, el rey retrasó el nombramiento de un nuevo arzobispo durante muchos años, apropiándose mientras tanto de los ingresos eclesiásticos. El terror provocado por una seria enfermedad que padeció en 1093 hizo que nombrase un arzobispo, otro italo-normando, Anselmo de Canterbury — considerado el mayor teólogo de su generación — pero esto llevó a un largo período de animosidad entre la Iglesia y el Estado: Anselmo era un gran defensor de la reforma gregoriana en la Iglesia, más que Lanfranc. Guillermo y Anselmo discrepaban en toda una serie de temas eclesiásticos, llegando el rey a decir de Anselmo que "Ayer lo odiaba con el mayor de los odios, hoy lo odio aún más y él puede estar seguro de que mañana y el día después lo seguiré odiando, con un odio cada vez más fiero y amargo".Bosanquet (tr.) Eadmer's History p. 53 El clero inglés, que debía al rey sus posibilidades de promoción y enriquecimiento, era incapaz de apoyar públicamente a Anselmo. En 1095 Guillermo reunió un concilio en Rockingham para hacer entrar en vereda a Anselmo, pero el arzobispo permaneció firme. En octubre de 1097, Anselmo marchó al exilio, llevando su caso ante el Papa. El nuevo papa, el diplomático y flexible Urbano II, estaba implicado en un gran conflicto con el emperador Enrique IV, quien apoyaba a un antipapa. Decidido a no ganarse más enemigos, Urbano accedió a un concordato con Guillermo Rufo, de manera que Guillermo reconocía a Urbano como papa, y Urbano apoyaba el status quo eclesiástico anglo-normando. Anselmo permaneció en el exilio, y Guillermo pudo así reclamar los ingresos del arzobispado de Canterbury hasta el fin de su reinado.Carpenter Struggle for Mastery p. 132
Sin embargo, este conflicto era sintomático de la política inglesa medieval, tal como lo ejemplifica el asesinato de Thomas Becket durante el reinado del posterior rey Plantagenet Enrique II, y aún más por las acciones de Enrique VIII siglos después, así que no debe verse como un defecto del reinado de Guillermo II en particular.Según Eadmer, un testigo inusualmente bien colocado, Guillermo II "se quejaba de que ese Arzobispo Anselmo de Canterbury no podía mantener al mismo tiempo la alianza que debía al rey y la obediencia a la Sede Apostólica contra el deseo del rey". Véase Bosanquet (tr.) Eadmer's History (Historia de Eadmer) p. 54. Anselmo entró en un conflicto similar con el sucesor de Guillermo, Enrique I, como relata también Eadmer. Por supuesto, los mismos eclesiásticos contemporáneos tampoco estaban libres de meterse en semejante política: se dijo que, cuando el arzobispo Lanfranc sugirió a Guillermo I que encarcelara al rebelde obispo Odón de Bayeux, exclamó "¡Qué! Es un clérigo". Lanfranc contestó que "no apresarías al obispo de Bayeux, sino que confinarías al conde de Kent": Odón era tanto obispo de Bayeux, como conde de Kent.Guillermo de Malmesbury History Of The Norman Kings p. 60 También, aunque hay quejas entre sus contemporáneos sobre el comportamiento personal de Guillermo II, este fue decisivo al ayudar a la fundación de la abadía de Bermondsey, dotándolo con el mayorazgo de Bermondsey; y se dice que su "acostumbrado juramento" fue "Por la Cara de Lucca!"Para una interesante discusión sobre semejantes juramentos blasfemos, véase Barlow, F., William Rufus (Guillermo Rufo), Univ. of California Press, 1983, pp. 116–8. una interpretación distinta, pagana, de este juramento propuesta por Margaret Murray es que Guillermo II juró por la "cara de Loki": Murray, Margaret A., The God of the Witches (El dios de las brujas), OUP, 1970, p. 164. Parece razonable suponer que semejantes detalles son indicativos de las creencias personales de Guillermo II.
Guerra y rebelión