thumb|right|Cúpula de la mezquita de Selim en Edirne. thumb|right|Gran Mezquita de Kairuán, santuario más antiguo del Occidente musulmán,Gran Mezquita de Kairouan (Qantara, Patrimonio Mediterráneo) y ejemplo de la arquitectura islámica en África del Norte (Túnez).

La arquitectura islámica () es una denominación amplia que comprende los estilos arquitectónicos de los edificios asociados con el Islam, tanto religiosos como seculares, desde los tiempos de Mahoma hasta la actualidad. El mundo islámico, y su cultura, se difundió por una amplia área geográfica que históricamente abarca desde África occidental y Europa hasta Asia oriental, influyendo en el diseño y construcción de edificios y estructuras por todo el mundo. Si bien los estilos arquitectónicos islámicos comparten ciertos puntos en común en todas esas regiones, con el tiempo cada una de ellas desarrolló sus propios estilos según fueran los materiales y técnicas locales, las dinastías gobernantes y los mecenas locales, los diferentes centros regionales de producción artística y, en ocasiones, las diferentes afiliaciones religiosas.

La arquitectura islámica temprana recibió la influencia de la arquitectura romana, bizantina, iraní y mesopotámica, así como de todas las demás tierras incorporadas durante las conquistas musulmanas tempranas en los siglos y .: "As the Arabs did not have an architectural tradition suited to the needs of a great empire, they adopted the building methods of the defeated Sassanian and Byzantine empires. Because they ruled from Syria, Byzantine influence was stronger, although Sassanian elements became increasingly important.": "Thus, it is increasingly being recognized that the mutual Roman–Byzantine architectural heritage of the Mediterranean, which had played an important role in the formation of early Islamic art, continued to mediate the shared histories of European and Islamic art long after the medieval period." Posteriormente, desarrolló características distintivas en la forma de los edificios y en la decoración de superficies con caligrafía islámica, arabescos y motivos geométricos. Entre los tipos de edificios comunes o importantes de la arquitectura islámica destacan las mezquitas, madrasas, tumbas, palacios, hammams (baños públicos), hospicios sufíes (p. ej., khanqahs o zawiyas), fuentes y sabils, edificios comerciales (p. ej., caravasares y bazares) y casbas, rábidas y qalats (fortificaciones militares). Y se inventaron nuevos elementos arquitectónicos como minaretes, mocárabes y arcos multilobulados.

Se dice que la columna, el arco y la cúpula son la «trinidad» de la arquitectura islámica, ya que las tres juntas son características que le dan belleza y originalidad.

Historia temprana (hasta el siglo X)

Orígenes thumb|Mezquita del Profeta, ubicada en el sitio de la primera mezquita de Mahoma en Medina. El edificio actual es el resultado de numerosas reconstrucciones y ampliaciones hasta la época moderna.

La era islámica comenzó con la formación del Islam bajo el liderazgo de Mahoma a principios del siglo VII en Arabia. La primera mezquita fue una edificación construida por Mahoma en Medina en 622, justo después de su Hégira (migración) desde La Meca, que corresponde al sitio de la actual mezquita del Profeta (al-Masjid an-Nabawi). Generalmente se la describe como su casa, pero puede haber sido diseñada para servir como centro comunitario desde el principio. Consistía en una edificación de un patio simple construida en ladrillo sin cocer, con una planta rectangular, casi cuadrada, que medía aproximadamente 53 por 56 metros. Un pórtico sombreado sostenido por troncos de palmera se encontraba en el lado norte del patio (ṣaḥn), en la dirección de la oración (la qibla), que inicialmente era hacia Jerusalén. Cuando la qibla se modificó para orientarse hacia La Meca en 624, se añadió un pórtico similar en el lado sur, orientado hacia esa ciudad. Mahoma y su familia vivieron en habitaciones separadas anexas a la mezquita, y el propio Mahoma fue enterrado en una de estas habitaciones tras su muerte en 632. Durante el resto del siglo VII y en el siglo VIII, la mezquita se amplió repetidamente para incluir una gran sala de oración con techo plano, sostenida por columnas (una sala hipóstila) con un patio central. Se convirtió en uno de los principales modelos para las primeras mezquitas construidas en otros lugares. Los académicos generalmente coinciden en que, aparte de la mezquita/casa de Mahoma, la arquitectura de la península arábiga parece haber tenido un papel limitado en la formulación de la arquitectura islámica posterior.

Antes del inicio de las conquistas árabe-musulmanas del siglo VII, las dos principales potencias de Oriente Medio y el mundo mediterráneo oriental eran el Imperio bizantino (Imperio romano de Oriente) y el Imperio sasánida. Ambos imperios cultivaban sus propias tradiciones arquitectónicas importantes. Entre estos dos imperios, ocupando las tierras fronterizas (en las regiones desérticas y esteparias de Siria, Palestina, Mesopotamia y el norte de Arabia) se encontraban dos estados clientes tribales árabes: los lájmidas, que eran clientes de los sasánidas y tenían su capital en al-Hira (en el actual Irak), y los gasánidas, que eran clientes de los bizantinos y protegían sus fronteras orientales. Estas dos dinastías árabes fueron importantes patrones de la arquitectura en sus respectivas regiones. Su arquitectura no se comprende bien debido a la escasez de restos identificables en la actualidad, pero tomaron prestada y adaptaron la arquitectura de sus soberanos bizantinos y sasánidas. Algunos de sus edificios se conocen por la arqueología o textos históricos, como los palacios lájmidas de Khawarnaq y al-Sadir en al-Hira, una iglesia gasánida con decoración de mosaicos en Nitil (cerca de Madaba) y una sala de audiencias gasánida incorporada en la posterior residencia rural omeya de ar-Rusafa. La cultura y la arquitectura de los lájmidas y los gasánidas probablemente desempeñaron un papel posterior en la transmisión y la filtración de las tradiciones arquitectónicas de los mundos sasánida y bizantino/romano a las dinastías árabe-islámicas posteriores que establecieron sus centros políticos en las mismas regiones.Yāsamīn Zahrān. (2009). The Lakhmids of Hira: Sons of the Water of Heaven. Stacey International. p. 179.

En 630 el ejército de Mahoma reconquistó la ciudad de La Meca a la tribu de los quraish. El santuario santo de Kaaba fue reconstruido y dedicado al islam; la reconstrucción fue llevada a cabo antes de la muerte de Mahoma en el año 632 por un náufrago carpintero abisinio en su estilo nativo. Cuando las primeras conquistas árabe-musulmanas se extendieron desde la península arábiga en el siglo VII y avanzaron por Oriente Medio y el norte de África, se establecieron nuevas ciudades guarnición en los territorios conquistados, como Fustat en Egipto y Kufa en el actual Irak. Los musulmanes en el transcurso de media centuria avanzaron del desierto desde el Hiyaz en Arabia hasta las columnas de Hércules en Occidente y hasta los confines de la India en Oriente, conquistaron países ya civilizados. Sus dominios alcanzaron un área mayor que la del Imperio romano en la época de su máxima extensión y abarcaron varias naciones cuya arquitectura era diferente de la de Roma y en muchos casos bastante más antigua. Una vez que se establecían en la región, primero buscaban un lugar donde construir una mezquita. Las mezquitas congregacionales centrales de estas ciudades se construyeron según el modelo hipóstilo. En otras ciudades, especialmente en Siria, se establecieron nuevas mezquitas mediante la conversión u ocupación de partes de iglesias existentes en ciudades ya existentes, como por ejemplo en Damasco, Desam y Hama. Estas primeras mezquitas no tenían minarete, aunque es posible que se construyeran pequeños refugios en los tejados para proteger al muecín mientras llamaba a la oración. También adaptaron edificios ya existentes como iglesias para su propio uso.

Influencias y estilos tradicionales

thumb|Caligrafía árabe en el gran pishtaq o portal de acceso en el Taj Mahal.

Poco después de la muerte del profeta Mahoma comenzó a desarrollarse un nuevo estilo arquitectónico, el islámico, fácilmente reconocible, formado a partir de los modelos romano, egipcio, persa/sasánida y bizantino. La rapidez de su surgimiento tuvo como hito el año 691 con la finalización de la Cúpula de la Roca (Qubbat al-Sakhrah) en Jerusalén. Este edificio presenta como rasgos distintivos los espacios abovedados, una cúpula de planta circular y el uso de estilizados y repetitivos patrones decorativos (arabescos).

La Gran Mezquita de Samarra en Irak, completada en el año 847, combina la arquitectura de hileras de columnas que se encuentran soportando una base plana sobre la cual descansa un gran minarete espiralado.

La iglesia de Santa Sofía en Estambul, también influyó en el arte islámico al agregar elementos de la arquitectura bizantina en sus propios trabajos. Cuando los otomanos capturaron la ciudad de Bizancio, la convirtieron de basílica a mezquita, aunque ahora es un museo. También dicha iglesia sirvió de modelo para muchas otras mezquitas otomanas como la Mezquita Sehzadey la Mezquita de Süleymaniye.

Arquitectura persa

left|thumb|La mezquita del Naghsh-e-Jahan (Imam Jomeini) en Isfahán, Irán Una de las primeras civilizaciones con las que el islam entró en contacto durante y después de su creación fue con Persia. Debido a su proximidad los primeros arquitectos islámicos no sólo tomaron temporalmente, sino que adoptaron definitivamente las tradiciones y métodos del decadente Imperio sasánida.

Muchas ciudades como Bagdad, por ejemplo, fueron hechas junto a construcciones precedentes como Firuzabad en Persia. De hecho, es sabido que las dos personas contratadas por Al-Mansur para diseñar los planos de la ciudad fueron Naubakht (نوبخت), un antiguo persa seguidor de Zoroastro, y Mashallah (ماشاء‌الله), un antiguo judío de Jorasán, Irán.

Arquitectura omeya (661-750)

Arquitectura abasí (750-945)

Estilos regionales tempranos

thumb|El mihrab y el área de la maqsura de la Gran Mezquita de Córdoba, añadidos a la mezquita por al-Hakam II (finales del siglo X), durante el Califato de Córdoba

Tras el derrocamiento del califato omeya en 750 por los abasíes, una nueva rama de la dinastía omeya logró tomar el control de al-Ándalus en 756, fundando el Emirato de Córdoba y alcanzando el apogeo de su poder como califas autoproclamados en el siglo X. La Gran Mezquita de Córdoba, construida entre 785 y 786, constituye el primer gran monumento de arquitectura morisca en la península ibérica. Este estilo arquitectónico establecido en al-Ándalus también se compartió en gran medida con la arquitectura del norte de África occidental (el Magreb), de la que surgirían imperios posteriores en la región y contribuirían a su evolución artística. La Gran Mezquita de Córdoba original destacó por su singular sala hipóstila con hileras de arcos bicolores de dos niveles que se repitieron y mantuvieron en ampliaciones posteriores del edificio. La mezquita se amplió en múltiples ocasiones, y la ampliación de al-Hakam II (r. 961-976) introdujo importantes innovaciones estéticas como los arcos entrelazados y cúpulas nervadas, que fueron imitadas y elaboradas en monumentos posteriores de la región.. La construcción de Madinat al-Zahra, una nueva capital y ciudad-palacio monumental en el siglo X, también creó un importante complejo de arquitectura real y mecenazgo. Monumentos más pequeños, como la mezquita Bab al-Mardum de Toledo y los minaretes añadidos a las mezquitas Qarawiyyin y mezquita de los Andaluces de Fez (actual Marruecos), demuestran la prevalencia de los mismos elementos estilísticos en toda la región.

thumb|Ribat de Susa en Susa construido por los aglabíes (finales del siglo VIII o principios del IX).